martes, 12 de diciembre de 2017

FRANCIA RECONOCE EL CRECIENTE PROTAGONISMO DE MARRUECOS EN ÁFRICA


La reciente escala del presidente Emmanuel Macron en Argel, a su regreso de la Cumbre de la Unión Africana – Unión Europea, ha dejado un regusto amargo al régimen del anciano presidente Abdelaziz Bouteflika.

Desde el comienzo de su mandato, el presidente francés Emmanuel Macron marcó su distancia con el régimen argelino. Tradicionalmente, la primera visita a un país africano de un nuevo presidente francés suele realizarse a Argelia.

Los lazos entre ambos países son antiguos, se forjaron en ciento treinta años de presencia colonial francesa en Argelia. La francofonía también los une culturalmente. Francia es el hogar de una numerosa población de origen argelino y las exportaciones de gas y petróleo argelinos son vitales para el funcionamiento de la economía gala, tanto como las inversiones y empresas francesas lo son para Argel. Con casi 8.000 millones de dólares de intercambio comercial, Francia es el segundo socio comercial de Argelia después de China.

Sin embargo, Macron decidió romper con esa tradición diplomática y escogió visitar primero Marruecos para dialogar con el rey Mohamed VI. Francia es el segundo inversor extranjero en Marruecos y en esa ocasión el presidente Macron no dudó en afirmar que el Reino era “un aliado estratégico y un país amigo”.

El mensaje llegó fuerte y claro a Argel. Francia estaba redefiniendo sus prioridades en el Magreb y en África.

La aptitud de Macron respondía a las nuevas realidades que se estaban viviendo en África.
Mientras Argelia esta envuelta en una puja por la sucesión de Bouteflica, con un liderazgo envejecido que proviene de los tiempos de la lucha por la independencia, y una economía jaqueada por el alto nivel de desempleo, y el descenso de los precios internacionales de petróleo, de donde proviene el 95% de sus exportaciones, pierde posiciones en África. Además, Argel enfrenta un serio problema de separatismo en la región de Kabilia, en el norte de su territorio.

Marruecos cuenta con una economía más dinámica y diversificada que la esta convirtiendo en el gran motor de África y en el principal donador africano de ayuda humanitaria y para el desarrollo a los países del continente.

Por otra parte, Mohamed VI es un estadista respetado y cada vez más escuchado por los jefes de Estado y de Gobierno de África y un referente para el resto del mundo. Es un líder mundial en la lucha contra el cambio climático, preocupación que comparte con Macron. Al igual que este último, Macron nació después de que el proceso de descolonización de África había concluido.

Mohamed VI, con gran paciencia y hábil diplomacia, llevó a Marruecos de regresó a la Unión Africana y gradualmente lo está integrando a la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO).

También acercó posiciones con gobiernos que durante décadas fueron los principales apoyos internacionales de Argelia y que hoy adoptan posiciones más equidistantes en el tema del Sáhara.

Restableció relaciones diplomáticas con Cuba, está desarrollando un megaproyecto conjunto de gasoducto con Nigeria. Recientemente aprovecho la V° Cumbre Unión Africana – Unión Europea, en Abijan, para entrevistarse con el presidente de Angola, Joȃo Lourenҫo y el presidente sudafricano Jacob Zuma. Ambos países son tradicionales aliados de Argel.

Pero, si alguien necesitaba una ratificación de la política francesa para la región la encontró la semana pasada. Macron realizó una primera visita de “trabajo y amistad” de corta duración, escasas diez horas, a Argel para conversar con el liderazgo argelino y atender a la prensa local.

La precaria salud del presidente Abdelaziz Bouteflika, de ochenta años, le impidió reunirse con su par francés que solo se entrevistó con el Primer Ministro y el Ministro de Relaciones Exteriores. La agenda estuvo centrada en la lucha contra el terrorismo, el problema migratorio y, especialmente, la cuestión del Sáhara.

Macron es un político joven y realista, que creció lejos del trauma de colonialismo. Es por ello por lo que comprende la importancia que, para la seguridad de Europa, y especialmente de Francia, tiene un Magreb estable y pacífico. Ello no puede lograrse sin solucionar la cuestión del Sáhara.

El presidente francés entiende que la colaboración entre Marruecos y Argelia es esencial para controlar las actividades de los grupos yihadistas, estabilizar la situación en Libia y trabajar para solucionar el drama humanitario de la migración irregular a través del Norte de África, entre otras muchas cuestiones de común interés a ambas orillas del Mediterráneo. Así se lo ha hecho saber a los dirigentes argelinos.

El presidente Macron, como todos los jefes de Estado europeos, comprende claramente el carácter artificial del conflicto del Sáhara marroquí. Sabe que el Frente Polisario es sólo una entidad títere, creada y sostenida por Argelia para mantener vivo el conflicto y no lo considera una parte de la solución.

Como político realista, Macron sabe bien que la única solución posible pasa por la aplicación de la Propuesta para la Negociación de un Estatuto de Autonomía dentro de un proceso de regionalización avanzada de todo el territorio marroquí.

Es por este motivo que el mandatario galo decidió dejar bien clara cual era la posición de Francia en la cuestión del Sáhara, hablando con voz firme en Argel.

Para ello empleó una entrevista concedida a los dos principales diarios de Argelia: “Alkhabar” (en árabe) y “El Watan” (en francés). El periodista argelino dio pie a la respuesta del primer mandatario galo cuando le pregunto: “La posición de Francia sobre el Sáhara Occidental se percibe favorable a Marruecos. ¿No debería Francia tener una actitud más equilibrada sobre el tema para influir en la resolución de esta disputa pendiente?”

La réplica de Macron no se hizo esperar. “Nuestra posición equidistante sobre este tema es bien conocida y no ha cambiado. Y ella no cambiará. El diálogo entre Argelia y Marruecos sobre el tema es crucial. Juntos, con el apoyo de la comunidad internacional, sus dos países deben trabajar para resolver esta crisis. Su regulación constituye un gran desafío para la integración del Magreb. Representa un importante bloque económico para la región. Espero que Marruecos y Argelia superen su divergencia para construir un Magreb fuerte, unido y próspero”, señaló el presidente.

El presidente francés obvió adrede toda referencia al Frente Polisario e indirectamente responsabilizó a Argel por el mantenimiento durante cuatro décadas de un conflicto artificial que paraliza la integración y el desarrollo del Norte de África.


Por lo tanto, el apoyo explicitó del presidente Emmanuel Macron a los legítimos derechos de Marruecos en el Sáhara y sus exhortaciones a Argel para superar el conflicto no son más que un acto de realismo que reconoce los cambios en África.

viernes, 8 de diciembre de 2017

CONMOCIÓN MUNDIAL POR EL CAMBIOS DE STATUS JURÍDICO DE JERUSALÉN


La intempestiva e inconsulta decisión del presidente Donada Trump de reconocer a la ciudad de Jerusalén como capital del Estado de Israel, desafía el orden internacional y conmueve a los líderes mundiales más allá de sus diferencias religiosas y políticas.

Desde sus tiempos de irreverente candidato presidencial, Donald Trump tiene acostumbrado al mundo a declaraciones intempestivas y decisiones sumamente controversiales.

No obstante, su reciente decisión de convertir a los Estados Unidos en el primer país del mundo en reconocer a la ciudad de Jerusalén como capital del Estado de Israel y trasladar allí a la embajada de su país constituye una innecesaria provocación al mundo islámico y una acción desestabilizadora en gran escala del sistema internacional cuyo total impacto se apreciará en los próximos años.

El presidente ha vuelto a actuar de forma inconsulta enfrentando al resto de los líderes mundiales a la política del hecho consumado. Por ello no pueden sorprender las negativas reacciones que su decisión provocó en sus aliados europeos, en China, entre las grandes potencias del Islam e incluso por parte de los líderes espirituales como el Papa Francisco y los máximos responsables de las iglesias ortodoxa griega, siria, armenia, etíope y copta y hasta los luteranos evangélicos.

MOHAMED VI EN DEFENSA DE QODS

En el mundo islámico, la voz más autorizada, firme pero moderada fue la del Rey de Marruecos, Mohamed VI, Amir al Muminin (comendador de los creyentes) y presidente del Comité al Qods perteneciente a la Organización de Cooperación Islámica.

En nombre de esa representación, el monarca marroquí se dirigió al Secretario General de la Organización de Naciones Unidas, Antonio Guterres, en una enérgica carta que, entre otros aspectos señalaba: “Toda vulneración del estatuto jurídico e histórico reconocido de Al Qods, arriesga con reenviar la cuestión en el embrollo de los conflictos religiosos y confesionales, y afectar los esfuerzos internacionales encaminados a crear las condiciones propicias para el relanzamiento de las negociaciones de paz. También arriesga con atizar la tensión, hipotecar las posibilidades de paz y acentuar la violencia y el extremismo.

“Nuestra visión que Compartimos con todos los partidarios y defensores de la paz en el mundo consiste en preservar el estatuto de Al-Qods en tanto que ciudad de paz y de tolerancia, abierta a los fieles de todas las religiones celestes y modelo de convivencia y de coexistencia.

“La cuestión de Al-Qods, es la causa de los palestinos ya que es parte de sus tierras espoliadas, como también es la causa de la Umma árabe e islámica, porque Al-Qods es sede de la Mezquita Al Aqsa bendita, la primera de las dos Qibla y tercer lugar santo del Islam. También es una causa justa para todas las fuerzas amantes de la paz, considerando la importancia de esta ciudad santa y su simbolismo como un lugar de tolerancia y coexistencia entre las diferentes religiones.”

“Al saludar mucho sus sinceros esfuerzos por restaurar la paz y la seguridad en la región del Medio Oriente, tenemos una gran esperanza en sus buenos oficios e intervención activa ante la administración americana para disuadirla de tomar cualquier medida sobre la ciudad de Al Qods, dadas las peligrosas repercusiones que representa tal medida para el futuro de la paz y la seguridad en la región.”

El Reino de Marruecos, en modo alguno limitó su reacción a esta misiva real. Inmediatamente, el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional convocó a los embajadores de los países acreditados en Rabat en representación del Consejo de Seguridad de la ONU y al embajador del Estado de Palestina para entregar oficialmente a la encargada de negocios de la Embajada de EE.UU. el mensaje escrito dirigido por el Rey al presidente Donald Trump, en el que el Soberano expresa su profunda preocupación por la decisión que la administración estadounidense tiene pensado tomar, insistiendo en la centralidad de la cuestión de Al Qods, el rechazo de cualquier atentado contra su estatuto jurídico y político y la necesidad de respetar su simbolismo religioso.

PREOCUPACIÓN E INDIGNACIÓN EN EL MUNDO

Por su parte, el Secretario General de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat, calificó la decisión de Trump como “totalmente inaceptable” y advirtió que el presidente estadounidense estaba “fortaleciendo a las fuerzas de los extremistas en la región como nunca nadie lo había hecho antes.”
El Rey Salman de Arabia Saudita alertó que cualquier movimiento de ese tipo se vería como una "provocación flagrante" a los musulmanes de todo el mundo.
Mientras que el rey Abdullah de Jordania, que actúa como custodio de los sitios islámicos en Jerusalén, afirmó que la decisión "socavaría los esfuerzos para reanudar el proceso de paz" en Medio Oriente y provocaría a los musulmanes.

El Vaticano se expresó a través de la web Vaticam Inside con el siguiente texto : "El Papa expresó su «profunda preocupación» por Jerusalén, en el día en el que el presidente estadounidense Donald Trump debería anunciar el traslado de la embajada de su país de Tel Aviv a Jerusalén. Lo hizo llamando, al final de la audiencia general de hoy, 6 de diciembre de 2017, a respetar el “Status quo” de la ciudad, que tiene una vocación «especial a la paz» y es «sacra para los hebreos, cristianos y musulmanes». Francisco indicó que espera que prevalezcan «la sabiduría y la prudencia, para evitar añadir nuevos elementos de tensión en un panorama mundial de por sí convulso y marcado por muchos y crueles conflictos». 
El presidente de Francia, por su parte, dijo durante una visita a Argelia: “Es una decisión lamentable que Francia no aprueba y que va en contra de la legislación internacional y de todas las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. 

POSICIÓN ARGENTINA

Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto emitió la “Información de Prensa N° 564/17, donde ratifica La Argentina reconoce el derecho del Estado de Israel a vivir en paz junto a sus vecinos, dentro de fronteras seguras e internacionalmente reconocidas, así como el derecho del pueblo palestino a constituir un Estado libre, independiente y viable en base a las fronteras de 1967 y de acuerdo con lo que las partes determinen en el proceso de negociaciones.
“Al igual que la mayor parte de la comunidad internacional, la Argentina apoya el régimen internacional especial de Jerusalén, conforme lo establece la Resolución 181 (1947) de la AGNU, así como el libre acceso, visita y tránsito sin restricción a los Lugares Santos para los fieles de las tres religiones monoteístas (judaísmo, cristianismo e Islam), por lo que Argentina lamenta medidas unilaterales que pudieran modificar este estatuto especial.”

UNA CIUDAD CONFLICTIVA

El estatus jurídico de la ciudad de Jerusalén es uno de los temas más difíciles en las relaciones entre los países islámicos e Israel y un punto central de cualquier negociación de paz entre palestinos e israelíes.

El hecho de ser considerada como una ciudad sagrada por los fieles de las tres grandes religiones monoteístas judíos, cristianos y musulmanes— convirtió a Jerusalén en objeto de numerosas disputas que, a lo largo de siglos, derivaron en reiteradas conquistas y reconquistas, destrucciones y reconstrucciones.

En la ciudad vieja de Jerusalén se ubican algunos de los lugares religiosos más sagrados del mundo : la Cúpula de la Roca y la Mezquita de Al Aqsa, el Monte del Templo y el Muro de los Lamentos y la iglesia del Santo Sepulcro.
Cuando, en 1947, la Asamblea General de la ONU aprobó la resolución 181 para la partición de Palestina en un Estado judío y otro árabe, se pensó en considerar a Jerusalén como una "entidad aparte", una ciudad internacional que sería administrada durante diez años por la ONU antes de realizar un referendo para definir su destino.
El documento preveía además garantizar la protección, el libre acceso y la libertad de culto en los lugares sagrados de la ciudad, no solo para sus habitantes sino incluso para los extranjeros sin discriminación por causas de nacionalidad.
Israel ocupó el sector, anteriormente en poder de Jordania, en la guerra de 1967 y, en 1980, declaró unilateralmente que la ciudad entera es su capital indivisible.
Los palestinos afirman, por su parte, que Jerusalén Este es la capital de un futuro estado y, de acuerdo con los acuerdos de paz palestino-israelíes de 1993, su estado final debe ser discutido en las últimas etapas de las conversaciones de paz.

La soberanía israelí sobre Jerusalén nunca ha sido reconocida internacionalmente, y todos los países con los que tiene relaciones diplomáticas mantienen sus embajadas en Tel Aviv.
Desde 1967, Israel ha construido una docena de asentamientos, hogar de unos 200,000 judíos, en Jerusalén Este. Estos se consideran ilegales según el derecho internacional, aunque Israel lo niega.
En 1995, el Congreso de los Estados Unidos aprobó una ley ordenando el traslado de su embajada de Tel Aviv a Jerusalén, pero ninguno de los presidentes anteriores -Clinton, Bush y Obama- se atrevió a implementar tan explosiva medida.
La decisión del presidente Donald Trump no favorecerá realmente a Israel, muy por el contrario, sólo servirá para incrementar las tensiones en la región y proporcionar nuevos argumentos a los elementos más extremistas. Grupos como Al Qaeda y el Estado Islámicoa -DAES o ISIS- utilizarán este hecho para radicalizar a más jóvenes musulmanes mostrando que no se puede confiar en los países occidentales. Para alentar la violencia contra los Estados Unidos bajo el remanido argumento de que el Islam enfrenta una nueva «cruzada» de los cristianos y sus alidos judíos. Esto ya ha comenzado a ocurrir.

El Movimiento Islamista Hamás, por ejemplo, declaró que la decisión de EE UU abría las puertas del "infierno",  llamó este jueves a los palestinos a empezar una tercera intifada. El líder de Hamás calificó Israel de “enemigo sionista” y dijo en una conferencia de prensa celebrada este jueves en Gaza que “mañana viernes 8 de diciembre será un día de la ira y el comienzo de una nueva Intifada, llamada la liberación de Jerusalén”.

Este conflicto innecesario, detonado de pronto, en torno a la ciudad de Jerusalen me recuerda el lamento de un español, después del atentado en la Rambla, cuando señalaba: «los Estados Unidos bombardean en Siria y las consecuencias las sufrimos en Barcelona».


miércoles, 6 de diciembre de 2017

EL REALITY SIN FIN DE BOB Y GRACE EN ZIMBABUE



Como si se tratara de un montaje televisivo, las implicancias colaterales del golpe de Estado en Zimbabue no dejan de sorprender al mundo.

EL OCASO DE UN TIRANO

En ocasiones, el vivir demasiado puede tornarse en un contratiempo. Algunas celebridades se convierten en íconos mundiales porque fallecen en su juventud y en la cúspide de su éxito y su poder. Tal lo acontecido con personajes tales como Marilyn Monroe, Freddy Mercuri, Carlos Gardel, Eva Perón o John F. Kennedy en la política, o el mismo Alejandro Magno en la Antigüedad.

Muchos menos recordados son aquellos que, después de haber disfrutado de su juventud, belleza y éxito temprano, deben afrontar el paso del tiempo, de declinación y el ser opacados por nuevos talentos o jóvenes más exitosos. No es fácil envejecer, mucho menos hacerlo con grandeza y gracia, menos aún conservar el aprecio y respeto de quienes nos rodean.

Precisamente, esto es lo que debe estar pensando el anciano ex dictador de Zimbabue, Robert Gabriel Mugabe, quien a sus 93 años acaba de perder no sólo el poder sino también a su joven esposa de 52 años, Grace “Gucci” Mugabe.

Mugabe perdió el poder, que detentaba en forma autocrática desde hacía 37 años, por sus groseros intentos de convertir a su esposa sudafricana en heredera desplazando a la guardia histórica que lo había acompañado en la creación de su partido ZANU – PF (Zimbawe African National Union – Patriotic Front) desde los aciagos tiempos de la lucha contra el colonialismo.

Es que la ambición y el amor por el lujo y la ostentación de “Amazing Grace” no tenía límites.

UNA HISTORIA DE AMOR O ALGO PARECIDO

Robert Mugabe fue a lo largo de su vida un intelectual y pedagogo dedicado a la política (acumuló siete títulos universitarios). Formado en el marxismo – leninismo de inspiración maoísta, sin embargo, nunca abandonó totalmente las enseñanzas religiosas que le impartieron en la infancia los sacerdotes católicos que lo educaron y alimentaron cuando su padre abandonó a la familia de seis hijos.

En su juventud se casó con una joven de Zambia, Sally Hayfron con quien tuvo un hijo, que falleció de malaria a los seis años, mientras Robert cumplía una condena de cárcel de diez años, en la entonces Rodhesia blanca del segregacionista Ian Smith.

Con el paso de los años la falta de descendencia se convirtió en un problema para Mugabe. En la cultura shona, grupo étnico al que pertenece el ex dictador, la procreación es absolutamente prioritaria en toda familia. Hasta el punto de que, si un hombre no puede embarazar a su esposa, lo harán sus parientes cercanos, preferiblemente sin que se entere, con el propósito de garantizarle descendencia. Se considera una tragedia que un varón muera sin tener un hijo.

A los setenta años, y mientras su esposa afrontaba la última etapa de una enfermedad terminal, Mugabe encontró una alternativa para solucionar su problema de descendencia.

La oportunidad se le presentó en la forma de una agraciada secretaria sudafricana de 31 años llamada Grace Ntombizodwa Marufu, bien dispuesta a endulzar su vejez.

La dama en cuestión, por ese entonces, estaba casada con un oficial de la Fuerza Aérea de Zimbabue. Pero eso no fue ningún obstáculo. Por un tiempo fueron felices los cuatro, pero un buen día Grace se embarazó y Robert convenció al poco afligido marido de que se divorciara y prudentemente partiera hacia un puesto de agregado militar en Beijing.

No obstante, Robert seguía conservando sus principios de católico que no apoyaba el divorcio. Además, Sally Hayfron era muy querida por su pueblo que la llamaba “amai” (madre). Era cuestión de paciencia, la enfermedad de Sally era irreversible.

Para cuando Sally finalmente partió, en 1996, la dispar pareja contaba con dos herederos, Bona de siete años y Robert Jr. Luego del matrimonio nacería un tercer vástago: Chatunga.
El dictador Mugabe pagó al padre de la novia la tradicional dote y obligó al arzobispo Patrick Chakaipa a oficiar la ceremonia religiosa.

Ni Bob, ni Grace se andaban con chiquitas. El país estaba en crisis, pero la fastuosa ceremonia congregó a doce mil invitados, con la asistencia especial de otro luchador contra el colonialismo y el racismo, el sudafricano Nelson Mandela.

Ahora, Grace era la Primera Dama, salió de las sombras y durante sus primeros años compensó su matrimonio con un anciano con frecuentes tours de compras en el extranjero donde arrasaba las tiendas de marca adquiriendo exclusivas prendas de diseñador. Pronto se ganó el mote de “Grace Gucci”.

Según revelaron New Yorker y The Economist, en una ocasión, Grace afirmó que: “como tenía pies muy estrechos, solo podía calzar Ferragamo.” En otros medios se le atribuye la significativa cita: “¿Acaso es un delito ir de compras?”

NEGOCIOS PRIVADOS

Pero, su gran iniciativa no se contentaría con algunas costosas compras. Su encumbramiento como esposa oficial le abría también la oportunidad para realizar lucrativos negocios que en un país como Zimbabue siempre podía estar a la vuelta de la esquina.

Comenzó comprando terrenos fiscales a siete veces menos que su valor de mercado invirtió unos seis millones provenientes de los fondos públicos en forma ilegal en construir una fastuosa mansión. Cuando el malestar popular y las denuncias por corrupción se tornaron demasiado insistentes, finalmente vendió el inmueble a Muhammad Gadafi, en veinticinco millones de dólares. Lógicamente, Grace retuvo para sí el pago recibido de los libios.

Según cables revelados por WikiLeaks, Grace Mugabe tampoco tuvo ningún reparo en involucrarse en el infame comercio de los llamados “diamantes de sangre”.

Los cables dan cuenta de que en una ocasión mantuvo una agría disputa con un comerciante libanés que le vendió un diamante por un millón trescientos mil euros. Pronto la Primera Dama consideró excesivo el precio pagado y quiso forzar al libanés a reembolsar el pago. “Estúpido, no vas a volver a entrar nunca a este país”, tronó amenazante, por WhatsApp, contra el comerciante.

Otros aspectos de su vida personal eran también objeto de críticas. En especial, sus poco discretos romances con prominentes figuras del país y altos funcionarios del gobierno de su esposo. Al parecer, el nonagenario Robert toleraba esa realidad con paciencia. Su esposa era 41 años menor que él y tenía otras necesidades.

A Grace se le adjudican al menos dos amantes continuos y, con el más poderosos de ellos, el magnate televisivo James Makamba, se constataron en un mínimo de veinte encuentros sexuales, en 2004, al margen de que ambos poseían empresas y viajaban frecuentemente fuera del país.

Incluso en sus tours de compras por el mundo Grace encontraba la forma de llamar la atención. En Hong Kong agredió a un fotógrafo de The Times, Richard Jones, en Johannesburgo interrumpió violentamente un encuentro sexual de su hijo con una vistosa modelo, en Kuala Lumpur el blanco de su ira fue un poco diligente empleado de aeropuerto y en Dubái varios corresponsales internacionales perdieron sus teléfonos celulares a manos de su custodia. Los aparatos fueron arrojados en una fuente cercana.

Nada de esto pareció afectar seriamente la carrera de esta particular Primera Dama africana.

Los problemas surgieron cuando “Amazing Grace” se percató que su vida de lujos y excesos podría terminar cuando su anciano esposo muriera. En África, las viudas de los ex dictadores nunca suelen ser tomadas demasiado en cuenta.

LA PUJA POR EL PODER

Grace Mugaba se propuso cambiar esto y convertirse en heredera y sucesora de su esposo como presidente cuasi vitalicio de Zimbabue. No se le ocurrió que nacionalidad sudafricana o la notoria impopularidad que generaba fueran un serio obstáculo para ello.

La Primer Dama comenzó a rodearse de un grupo de jóvenes funcionarios, conocidos como la “Generación 40”, que apoyaban sus aspiraciones sucesorias.

Para concretar sus intenciones primero debía apartar de la sucesión a la vieja guardia histórica de fundadores del ZANU – PF que compartía el poder con Mugabe desde los tiempos de la independencia.

Su primera víctima fue Joice Mujuru, vicepresidente y viuda de Solomon Mujuru, antiguo comandante guerrillero de gran influencia en Zimbabue hasta su muerte en 2011.

En 2014, en un agitado Congreso del ZANU-PF, Mujuru perdió su cargo de vicepresidente y Grace ingresó al Politburó del Partido como Secretaria de Asuntos de la Mujer. En tanto, Emmerson “Cocodrilo” Mnangagwa, quien había dirigido el ministerio de Defensa por diez años, se convirtió en Vicepresidente.

Para cimentar su perfil de líder político, Grace Mugabe hizo que la Universidad de Zimbabue le otorgara un “Doctorado en Sociología”, tan sólo dos meses después de haberse matriculado como alumna.

La influencia de “Amazing Grace” comenzó a evidenciarse en múltiples y significativos aspectos. El primer signo fue una modernización en el “estilo” presidencial. Mugabe archivó sus tradicionales trajes oscuros -los favoritos de los dictadores africanos de los sesenta- para lucir coloridas vestimentas -apelando especialmente a los colores del ZANU – PF- con motivos étnicos propios de la estética del África Subsahariana. Las gafas de sol de diseñador completaron el nuevo atuendo.

El siguiente rival que Grace Mugabe se propuso batir fue al vicepresidente Mnangagwa. Pero, “El Cocodrilo” demostraría ser un bocado demasiado indigesto para las aspiraciones de la ambiciosa Primera Dama.

Su primer error lo cometió, a comienzos de 2017, durante un mitin en Buhera, delante de miles de personas. En un exceso de soberbia, cometió un “sincericidio”, dijo lo que realmente pensaba de su pueblo. Llamó a los ciudadanos de Zimbabue “estúpidos”, afirmando que votarían lo que se le dijera que votasen. “Si el presidente Robert Mugabe se muere y les dicen que voten por su cadáver, lo harán felices”, dijo.

Pero, dentro del ZANU – PF había tomando nota de sus opiniones y pretensiones.

Como Mugabe tenía 93 años no era cuestión de perder tiempo. A comienzos de noviembre, Grace convenció a su esposo de que se desprendiera del peligroso Emmerson Mnangagwa. El vicepresidente fue abruptamente destituido y se vio obligado a buscar refugio en la vecina Sudáfrica.

Pero no todo estaba dicho. La pareja presidencial había dado un paso en falso. Mnangagwa controlaba totalmente a las Fuerzas Armadas y, además, la impopularidad de la Primera Dama había acumulado demasiados enemigos.

El Ejército salió a las calles, forzó la renuncia del “Camarada Bob” y colocó en la presidencia a Emmerson “Cocodrilo” Mnangagwa, un veterano de la lucha por la independencia que, a sus 75 años, registra un largo y oscuro historial de violaciones a los derechos humanos.

No obstante, Robert Mugabe tuvo la habilidad y entereza suficiente para negociar con los militares golpistas una serie de jugosas prebendas a cambio de su renuncia. Comenzando por una indemnización de diez millones de dólares, una pensión vitalicia de cien mil dólares para él y de setenta y cinco mil para Grace. El empobrecido Estado de Zimbabue además deberá hacerse cargo de los gastos médicos, de seguridad y viajes de la ex pareja presidencial. Mugabe continuará viviendo en su lujosa residencia de Blue Roof, en Harare, valuada en más de siete millones de dólares.

Incluso los 21 de febrero, día del nacimiento de Mugabe, será feriado nacional bajo la denominación de “Día de la Juventud Robert Mugabe”. Además, logró protección para sus empresas y aún las inversiones de hijos están garantizadas.

UN DIVORCIO ANUNCIADO

Pero, nada de esto parece ser suficiente para la insaciable “Amazing Grace”. No ha transcurrido ni un mes del desplazamiento de Mugabe del poder que detentó omnipotente por casi cuatro décadas que ya Grace Ntombizodwa Marufu ha solicitado el divorcio de su decrépito consorte.

La ex Primera Dama aspira a quedarse con la mayor parte de los mil millones de dólares que, según estimaciones de fuentes occidentales, el ex dictador ha ocultado en paraísos fiscales por todo el mundo previniendo eventualidades como las que hoy vive.
Seguramente, nos falta mucho por conocer de los entretelones de este curioso reality político conyugal.

Por el momento al menos, Grace Mugabe no se siente muy a gusto de permanecer en Zimbabue y seguramente buscará un clima más amigables y mejores tiendas donde realizar sus compras, quizá su destino final sea Hong Kong o Singapur, nunca se sabe…  


domingo, 3 de diciembre de 2017

EN ECUADOR EL FUTURO DE LA REVOLUCIÓN CIUDADANA SE DECIDIRÁ EN LAS URNAS



El retorno de Rafael Correa y su abierta confrontación con el presidente Lenin Moreno fuerzan a una consulta popular para restaurar la gobernabilidad en Ecuador y decidirá la suerte de la “Revolución Ciudadana”.

El presidente Lenin Moreno, apoyado por la mayoría de los partidos políticos ecuatorianos, medirá fuerzas con su mentor y predecesor, Rafael Correa (2007 – 2017) en una consulta popular y referéndum a realizarse el 4 de febrero de 2018, cuando algo más de trece millones de ciudadanos concurran a las urnas a un costo de 48 millones de dólares.

La consulta popular pretende dirimir las diferencias surgidas entre Correa y quien se estimaba sería su Delfín y “cuida silla”. Se suponía que Lenin Moreno sería tan solo un presidente de transición hasta que el fundador de la “Revolución Ciudadana” pudiera retornar a la presidencia y eternizarse en ella gracias a una oportuna cláusula de “reelección indefinida” introducida en la Constitución.

Pero, como es sabido, en ocasiones “el hombre propone y Dios dispone”.
Lenin Moreno no se resignó al papel subordinado que le asignó Correa y, dando muestras de un coraje político y una independencia de criterio que pocos imaginaban, emprendió la difícil tarea de desarmar la estructura de poder populista autoritario erigido durante una década por el ex mandatario.

Aunque en un principio Rafael Correa confiaba en Moreno y lo consideraba como un instrumento dócil a sus directivas, sus preferencias estaban más en favor de su vicepresidente Jorge Glas.

Pero Lenin Moreno era una figura menos conflictiva -sobre Glas pesaban serias sospechas de corrupción- y media mejor en los sondeos preelectorales. Entonces la fórmula presidencial del oficialista Alianza País fue Lenin Moreno – Jorge Glas.

Pero, desde el mismo momento del desarrollo de la campaña presidencial comenzó a gestarse -aunque en forma incipiente- un núcleo morenista apartado del correísmo.

En este sector se inscribían algunos amigos, familiares y políticos oficialistas que se sentían más cómodos con un candidato conciliador y menos personalista que Correa.
Entre los más visibles se posicionaron la Coordinadora de Organizaciones Sociales (COS), Centro Democrático y Compromiso Social. Hombres de sus filas alcanzaron luego cargos en el Poder Ejecutivo de Ecuador.

Tal fue el caso del coordinador nacional del COS, Ricardo Bueno, intendente zonal de Loja en la Superintendencia de Control de Mercado y hermano de Julio Bueno, asesor en la Presidencia de la República.

También adquirió relevancia la agrupación “Ecuador Unido”, impulsada por los hermanos del presidente: Edwin y Guillermo Moreno.

Al alcanzar la presidencia, en mayo de este año, Moreno abrió de inmediato canales de contacto con su rival, el opositor Guillermo Lasso, un empresario, líder del partido CREO. También buscó ampliar su base social con un acercamiento a la Confederación de Nacionalidades Indígenas (CONAIE), el Frente Unitario de Trabajadores (FUT) y hasta líderes de partidos minoritarios de derecha, centroizquierda y socialdemócratas tradicionalmente opuestos a Correa.

Estos contactos y las primeras denuncias sobre la realidad económica que había dejado Correa -quien dejó la presidencia afirmando que Ecuador vivía en mejor momento económico de su historia y que sólo era cuestión de mantener los grandes logros de su gestión- generaron chispazos en el seno de la “revolución ciudadana”.

La célebre frase de: “la mesa no está servida” se convirtió en la bandera de Lenin Moreno para denunciar que el país atravesaba una delicada situación económica, en especial por la deuda externa de más de 40.000 millones de dólares heredada y que demandaba la aplicación de dolorosas medidas de emergencia.

Luego Moreno anunció que había encontrado irregularidades en más de 640 obras públicas que quedaron inconclusas del anterior gobierno.

El 18 de julio, Correa se refugió en Bélgica para evitar ser citado por la justicia en vinculación con las coimas millonarias pagadas por la firma de construcciones brasileña Odebrecht en Ecuador.

El presidente dio un amplio respaldo a las actuaciones de la justicia contra ex funcionarios de Correa acusados de corrupción. Pronto varios importantes funcionarios de la empresa petrolera estatal, dos ex ministros de Correa y el mismo vicepresidente de la República, Jorge Glas, a quien Lenin Moreno le quitó todas las funciones, fueron detenidos en la Cárcel 4 de Quito.

Inmediatamente, la Contraloría General de Ecuador destituyó al vicepresidente Jorge Glas y Lenin Moreno nombró en su reemplazo a María Alejandra Vicuña en ese cargo, aplicando lo establecido en el artículo 150 de la constitución ecuatoriana.  

El presidente Lenin Moreno busca recortar el poder residual de Rafael Correa a través de una consulta popular de siete preguntas que entre otras cosas pretende dejar sin efecto la reelección indefinida en cargos públicos que la Asamblea Nacional aprobó inconstitucionalmente en diciembre de 2015.

La respuesta de Correa no se hizo esperar. Impulso a través de sus aliados dentro del partido Alianza País la remoción de Lenin Moreno de su cargo de presidente del partido y nombro en ese cargo a ex ministro de Relaciones Exteriores, Ricardo Patiño, una de sus principales espadas. Patiño calificó a Moreno como “enemigo de la revolución ciudadana” y anunció el próximo regreso del ex presidente Correa para “acompañar” el proceso de “fortalecimiento” del partido.

Tras la divulgación de la resolución, ministros de estado y militantes de Alianza País se reunieron en el Palacio de Carondelet para ratificar su respaldo a Lenin Moreno y reiterar que lo reconocen como el presidente de su partido.

Posteriormente, un tribunal de garantías penales de Quito dejó sin efecto la determinación anunciada por la directiva de Alianza País y se negó a inscribir la designación de su reemplazante. El tribunal recordó que la remoción del presidente del partido solo puede hacerla la Asamblea Nacional de Alianza País.

De esta manera se formalizó la división del partido de gobierno en Ecuador un proceso que lleva gestándose varios meses.

Finalmente, en la madrugada del 25 de noviembre, Correa regresó al país. A su arribó se produjeron fuertes incidentes en el Aeropuerto de Guayaquil entre sus partidarios y grupos opositores pertenecientes al partido Fuerza Ecuador, que lidera el ex presidente Abdala Bucaram, que fueron a escracharlo y a expresar su rechazo por ese regreso. Correa debió alejarse del Aeropuerto sin pronunciar discurso alguno o dar una conferencia de prensa, dejando una imagen de huida al abandonar la terminal por un acceso no tradicional a bordo de un vehículo con vidrios polarizados.

Si bien, una vez en el país, Correa multiplicó sus encuentros con partidarios y funcionarios que continuaban fieles a sus directivas, pero no pudo hacer nada para revertir su aparente declinación política.

Incluso la prensa lo trató impiadosamente. La cadena internacional CNN aprovechó la ocasión para ajustar cuentas por la forma autoritaria con que, en sus tiempos de presidente autocrático, trataba al periodismo.

El 28 de noviembre mantuvo un amargo encuentro con el periodista de la CNN en español, Fernando del Rincón, quien no dudó en recordarle las agresiones a la libertad de prensa, con clausura de medios y juicios millonarias contra los periodistas, ocurridos durante sus dos períodos presidenciales. El hecho se produjo luego de que Correa condenara una supuesta censura de los medios en su contra, tras su llegada a Ecuador. Del Rincón también lo cuestionó sobre su responsabilidad política en los hechos de corrupción que involucran a cercanos colaboradores suyos en las investigaciones del escándalo Odebrecht. Fue un momento inusualmente amargo para un personaje con muy baja tolerancia a la frustración como es el ex presidente.

El objetivo del retorno de Correa era cohesionar a sus partidarios, expulsar del partido Alianza País a la facción que responde al presidente Lenin Moreno y por sobre todas las cosas frenar la consulta popular propuesta por el actual mandatario.

La consulta popular promovida por el gobierno preguntará en febrero a los ecuatorianos sobre siete puntos puestos en vigor durante el gobierno de Rafael Correa. El tema central de la consulta se referirá a la abolición de la reelección indefinida del presidente y de otros cargos de elección popular.

También se consultará sobre la conformación del Consejo de Participación Ciudadana, que elige a las autoridades de control del país -contralor, procurador, superintendentes- y que está controlado por delegados del Poder Ejecutivo, quienes pasarían a ser electos por voto popular.

Además, se consultará sobre el incremento de la superficie del Parque Nacional Yasuní, la prohibición de la minería metálica en zonas protegidas y la imprescriptibilidad de los delitos sexuales contra los niños.

El ex presidente reaccionó declarándose “opositor” al gobierno de Lenin Moreno que ayudó a encumbrar tan sólo ocho meses antes. Luego calificó de “golpe de Estado” la decisión de celebrar la consulta, alegando que su sucesor trata de “aniquilar al país, como hace veinte años”, según manifestó el ex mandatario en un encuentro con los medios de comunicación celebrado en la sede del partido político que comparte con el presidente Moreno.

Correa argumentó que la consulta es inconstitucional y que a diferencia de lo que suele argumentar el actual mandatario, la Constitución de Montecristi (2008) no recoge o menciona el concepto de alternativa.

“Todos estos folklores son para impedir que yo vuelva”, refirió el ex presidente a los medios, antes de defender que la consulta contraviene a la Convención Interamericana de los Derechos Humanos, que limita la concurrencia de un mismo postulante a gobernante por limitaciones de edad, nacionalidad, antecedentes penales o condición mental, pero no por el hecho de haber resultado electo en el pasado.

Ambas facciones de Alianza País -correístas y morenistas- disputan por el control del partido. Han nombrado sus propias autoridades y los “correístas” organizaron un simulacro de Convención Nacional, en la hostería La Pradera, en el kilómetro 7,5 vía Atacama, próxima a la localidad de Esmeralda, este domingo, con la intención de expulsar sus opositores. Aunque Correa afirma haber reunido a 1.272 delegados del partido, la convocatoria careció de legalidad.

Curiosamente, mientras el presidente Lenin Moreno es duramente cuestionada por Rafael Moreno y sus partidarios en Alianza País, cuenta con una aprobación popular del 60% y con el apoyo de los partidos políticos anti-correístas que apoyan la realización de la consulta popular: el Partido Social Cristiano, Creo, Fuerza Ecuador, SUMA Y PK.

Se abre así una trascendental etapa de campaña electoral en Ecuador. Ahora, solo resta aguardar hasta el próximo 4 de febrero de 2018 para saber si el país está listo para enterrar la “revolución ciudadana” de Rafael Correa o, si por el contrario todavía hay margen para una recaída populista que retrotraiga el reloj de la historia.







jueves, 30 de noviembre de 2017

DESTACADA PARTICIPACIÓN DEL REY MOHAMED VI EN LA V° CUMBRE UNIÓN AFRICANA – UNIÓN EUROPEA



El Rey de Marruecos en su primera asistencia a una Cumbre entre la Unión Africana y la Unión Europea cumple un destacado papel en la determinación de una estrategia conjunta para encarar el problema de la migración africana.

LA CUMBRE DE LA INMIGRACIÓN

Ha comenzado en Abijan, Costa de Marfil, la V° Cumbre entre la Unión Africana y la Unión Europea, que se desarrollará entre el 29 y 30 de noviembre, con la asistencia de 110 delegaciones de 54 estados africanos, 28 europeos y 52 Jefes de Estado africanos, 15 europeos, el Secretario General de la ONU y numerosos observadores e invitados especiales, bajo el lema: “Inversiones en la Juventud para un Desarrollo Sostenible.”

Los Estados miembros de la Unión Europea destinaron 21.000 millones de euros en ayuda para el desarrollo en 2016, lo que sitúa a esta organización como el primer donante, mientras que las empresas europeas invirtieron 32.000 millones de euros en África en 2015, que representan casi el 30% del total de las inversiones en el continente.

Allí reside, entre otros aspectos históricos políticos, humanos y culturales, la importancia de estos encuentros bilaterales entre los decisores en la cumbre del poder de ambos continentes.

La agenda inicial de la Cumbre comprendía un temario compuesto por los siguientes ítems:
·         La paz y la seguridad
·    La gobernabilidad en particular la democracia, los derechos humanos, la migración y la movilidad.
·       La inversión y el comercio.
·       El desarrollo de competencias.
·       La creación de empleo.

Pero el debate estuvo monopolizado por el impacto de las imágenes difundidas por la CNN sobre la venta de inmigrantes subsaharianos como esclavos en Libia.

Recordemos que un tercio de los 420 millones de jóvenes de entre 15 y 35 años en África esta desempleado y entre diez y doce millones se incorporan cada año al mercado laboral, aunque sólo se crean 3,1 millones de empleos en el continente. Además, se espera que el número de jóvenes se duplique hasta alcanzar los 830 millones de 2025, cuando sería necesario crear un mínimo de 25 millones de empleos.

Este hecho, y el drama humanitario que lo rodea, convierten a la inmigración africana en un tema prioritario.

LA AGENDA AFRICANA DE INMIGRACIÓN DEL REY MOHAMED VI

En este sentido, de particular interés fue para los Jefes de Estado y de Gobierno presentes las palabras del Rey Mohamed VI, no sólo por ser la primera vez que Marruecos asistía a una cumbre Unión Africana – Unión Europea y ser “líder de la Unión Africana sobre Cuestiones de la Migración”, sino especialmente porque presentó los lineamientos básicos para la creación de una estrategia conjunta frente al problema de la migración irregular africana.

En su breve, pero sustancial alocución, Mohamed VI comenzó señalando que “el siglo XXI será él de las grandes mezclas”. Por lo cual la migración no puede ser encarada con prejuicios ideológicos, pasionales o incluso xenófobos.

Prosiguió reconociendo que la migración ha adquirido en estos tiempos una connotación negativa al asociársela frecuentemente a la droga, los tráficos, la pobreza, la precariedad y hasta los efectos negativos del cambio climático.

Lógicamente, esto hace que en muchos casos la migración sea percibida como una amenaza. Aunque el monarca reconoció que esa percepción en ocasiones no siempre carece de fundamento.

Sin embargo, destacó que los países africanos, después de haber contribuido de manera sustancial a la reconstrucción de la Europa de la posguerra, se sienten vejados por el trato dado a los inmigrantes africanos. Recordemos que este año han perecido más de 3.000 inmigrantes en aguas del Mediterráneo y que desde la tragedia de Lampedusa, en 2013, el número de fallecidos ya sobrepasan los 15.000, más del 50% de todos los refugiados muertos en el mundo en los últimos cuatro años.

Los países africanos también sufren los perjuicios de la “hemorragia de cerebros” que provocan las empresas europeas cuando contratan a los mejores talentos africanos que asisten a las escuelas de negocios europeas.

Destaco que la geografía a condenado a algunos países “a convertirse en tierra de inmigración”, tal como le ha ocurrido a Marruecos y otros países del Norte de África, especialmente a Libia, como nueva tierra de tránsito entre África y Europa, hoy convertida “en el corredor de todos los males”. Aunque responsabilizó de los atropellos cometidos contra los infortunados inmigrantes a “milicias armadas que escapan al control del gobierno libio”.

Mohamed VI trazó un complejo panorama sobre el problema de la migración para finalmente anunciar que había concluido el “tiempo para el diagnóstico y para las polémicas de retaguardia. Es el tiempo de la acción”, dijo.

Para lo cual el monarca marroquí se comprometió a presentar a la próxima Cumbre de la Unión Africana, en enero de 2018 en Addis Abeba, una propuesta concreta destinada a “desarrollar una verdadera Agenda Africana sobre Migración”.

Como es su costumbre, el Rey Mohamed Vi aportó precisiones a su futura propuesta cuando destaco la existencia de cuatro mitos que debían ser superados:

·       “La migración africana no es predominantemente intercontinental. Es ante todo Inter africana. De cada cinco africanos que salen, cuatro permanecen en África.

·       La migración irregular no es mayoritariamente: representa únicamente el 20% de la migración internacional.

·       La migración no empobrece a los países de acogida: el 85% de las ganancias de los migrantes permanecen en los países de acogida.

·       No hay distinción entre países de emigración, de tránsito y de instalación.”

Mohamed VI precisó que una Agenda de este tipo “impone hablar con una misma y única voz africana” y actuar a nivel “nacional, regional, continental e internacional”.

En esta forma, “los países africanos asumirían sus responsabilidades en lo que se refiere a la garantía de los derechos y de la dignidad de los migrantes africanos sobre su suelo.”


Respondiendo a la exhortación y propuesta del Rey de Marruecos las Naciones Unidas, la Unión Africana y la Unión Europea acordaron crear un grupo conjunto de trabajo (task forcé) para “salvar y proteger vidas de migrantes y refugiados”, “acelerando el retorno voluntario asistido y el reasentamiento de los necesitados de protección.”