miércoles, 18 de octubre de 2017

SOPLAN VIENTOS DE GUERRA EN CATALUÑA



El Govern catalán refuerza su dispositivo de seguridad en previsión de la intervención por parte del gobierno español.

Los plazos se acortan en Cataluña. Mañana a las 10 horas vence el plazo dado por el gobierno central para que el presidente del Govern, Carles Puigdemont, responda si ha declarado la independencia y haga cesar esa situación ilegal.

A medida que el plazo comienza a agotarse los ánimos están cada vez más caldeados en la Autonomía. Especialmente después de la detención sin fianza de los líderes independentistas Jordi Cuixart, responsable de Òmnium Cultural, y Jordi Sánchez, presidente de la Asamblea Nacional Catalana, por orden de la jueza de la Audiencia Nacional, Carmen Lamela. 

Ayer una manifestación en contra de la independencia reunió a miles de personas en el centro de Barcelona.

Hoy el Govern y los partidos secesionistas han adoptado medidas para el caso de que Rajoy decida implementar el Artículo 155 de la Constitución española e intervenga la Autonomía y detenga a sus dirigentes.
El presidente del Govern ha dejado provisionalmente su vivienda en Girona para instalarse en la residencia oficial del Palau de la Generalitat. Además, desde hace unos días, cuenta con un dispositivo de protección reforzada en el que participan agentes del Grupo Especial de Intervención (GEI), la unidad de élite de los Mossos d´Esquadra.

Hasta ahora, salvo en contadas excepciones, Puigdemont se trasladaba diariamente a Barcelona para atender sus obligaciones desde su domicilio en el municipio gerundense de Sant Julià de Ramis, situado a siete kilómetros al norte de la capital de la provincia. Allí durmió, por ejemplo, la noche anterior al referéndum independentista del 1 de octubre. Sin embargo, ante el rumbo de los acontecimientos, el jefe del Ejecutivo catalán ha preferido mudarse al Palau de forma temporal. En el ala este del edificio, en pleno barrio gótico de Barcelona, se encuentra la Casa dels Canonges (Casa de los Canónigos), la residencia de los presidentes de la Generalitat. En sus habitaciones se alojaron Francesc Macià, Lluís Companys y Josep Tarradellas. Sus sucesores únicamente usaron la vivienda de forma ocasional. Puigdemont ha decidido convertirla ahora en su residencia oficial.
A esa medida de protección personal se suma el incremento del número de agentes que se encargan de su escolta. Hasta el momento, el núcleo de su dispositivo de seguridad lo conformaban exclusivamente efectivos del Área de Personal, una sección de la policía autonómica integrada por unos 150 hombres especializados en la custodia de personalidades. Pero la sensación de intranquilidad que experimenta el Govern por su desafío al Estado de derecho ha llevado a los Mossos a redoblar la seguridad de Puigdemont con la incorporación de agentes del GEI, la sección de operaciones especiales del cuerpo.

Se trata de una medida absolutamente excepcional. La labor de estos efectivos está consiste en realizar tareas de contravigilancia para prevenir una posible agresión y, sobre todo, intentar detectar la presencia o seguimientos de agentes de otros cuerpos policiales o de inteligencia.

Los efectivos del GEI están específicamente adiestrados para intervenir en operaciones que impliquen un alto grado de riesgo, lo que da una idea del horizonte que maneja el Ejecutivo catalán. El Departamento de Interior de la Generalitat, del que dependen los Mossos, ha decidido que la unidad proteja a Puigdemont durante las 24 horas del día.

El refuerzo de la custodia del “president” también podría tener carácter preventivo. El Ministerio del Interior español mantiene desplegados en Cataluña, dentro del contingente de efectivos que ha trasladado desde el resto de regiones de España, a dos comandos del Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la Policía Nacional (una decena de agentes) y doscientos miembros del Grupo de Acción Rápida (GAR) de la Guardia Civil, las unidades de élite de ambos cuerpos. El motivo de su envío a Cataluña es reducir al mínimo el tiempo de respuesta en caso de que un tribunal ordene la detención de altos cargos de la Generalitat y el Parlament, y los servicios de esas secciones policiales sean requeridos.

Al tratarse de personalidades con escolta, el GEO y el GAR tendrían que intervenir en su arresto.

Las alarmas del Govern ya saltaron el pasado martes cuando Puigdemont concurrió en la Cámara autonómica para proclamar la declaración unilateral de independencia (DUI) y suspenderla ocho segundos después. Ante el temor a que el acto pudiera ser interrumpido por las Fuerzas de Seguridad del Estado, el Departamento de Interior blindó el Parlament y el parque de la Ciudadela con decenas de “mossos”.

Agentes armados recorrieron el interior de la sede legislativa y efectivos antidisturbios rodearon el edificio durante el tiempo que se prolongó la sesión. Asimismo, se establecieron controles en los accesos al recinto.

El GEI fue fundado en 1984 y tiene su base en el complejo Egara, el cuartel general de los Mossos en Sabadell (Barcelona). En la actualidad, cuenta con unos 40 agentes entrenados para actuar en operaciones de alto riesgo, como misiones de rescate y dispositivos antiterroristas. Disponen del armamento y el material de autoprotección más sofisticado del cuerpo, como fusiles de asalto HK G36, SCAR L y HK MP7 y fusiles de precisión del calibre 308 Winchester y 338 Lapúa Magnum. Según una versión, en mayo de 2016, el Govern realizó una importante adquisición de fusiles y balas para sus francotiradores.

Además, el GEI se mueve en vehículos y furgonetas camufladas de gran potencia y utiliza los helicópteros de la Generalitat.

El pasado enero, la Generalitat sacó a concurso 24 nuevas plazas de ingreso en el GEI justificándolo en la necesidad de ampliar su plantilla por la activación del nivel 4 de amenaza terrorista.

Los miembros del GEI suelen participar en maniobras conjuntas de capacitación con los GEO de la Policía Nacional.

Los integrantes de ambos cuerpos de elite podrían encontrarse ahora, cara a cara, si un juez ordena la detención de Puigdemont.

No obstante, aún está abierta la posibilidad de que prime la cordura y que los españoles resuelvan sus diferencias mediante el diálogo y no por medio de la violencia.


martes, 17 de octubre de 2017

SOMALIA, LA TIERRA OLVIDADA



Azotada por la sequía, el hambre y la violencia endémica Somalia es una tierra olvidada de Dios y de los hombres donde la vida humana parece carecer de valor.

Muchos occidentales solo tienen presente Mogadiscio por la película “La caída del halcón negro”. El film, realizado en 2001, que ganara dos premios Oscar, recrea un hecho real ocurrido en 1993 durante el desarrollo de una misión humanitaria en Somalia.

Las tropas de Estados Unidos y sus aliados habían concurrido a Somalia, como parte de una misión humanitaria de la ONU, debido a que la sequía, la hambruna y las luchas tribales estaban haciendo estragos en el empobrecido país del Cuerno de África.

Somalia, con casi 11 millones de habitantes y una expectativa media de vida de 55,7 años, según la ONU, vivía en estado de guerra y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré. Su salida dejó al país sin un gobierno efectivo y en manos de milicias radicales islámicas, señores de la guerra que responden a los intereses de un clan determinado y bandas de delincuentes armados.

Lo que siguió a la llegada de las fuerzas de la ONU fue una tragedia aún mayor. Las milicias somalíes se resistieron, asesinaron a algunos soldados occidentales y pasearon los cadáveres horriblemente mutilados por las calles de Mogadiscio.

Después de una operación frustrada de las tropas estadounidenses en las cuales murieron 19 soldados, resultaron heridos otros 73 y muertos unos mil somalíes, las fuerzas de la ONU se retiraron dejando el país librado a su suerte.

La semana pasada Mogadiscio volvió a ser noticia internacional debido al peor  atentado terrorista de la historia de Somalia que produjo 315 víctimas mortales. El doble ataque, efectuado bajo la modalidad de “coche bomba” tuvo lugar en el centro de la ciudad de Mogadiscio. La primera y más sangrienta explosión, provocada por un camión bomba, tuvo lugar sobre las 15.00 hora local en la zona conocida como “PK5”, cerca del hotel Safari, en una de las calles más concurridas de la ciudad llena de comercios y restaurantes y a una hora en la que había numerosos puestos callejeros ocupando las aceras. Testigos relataron que la onda expansiva se dejó sentir en toda la ciudad y que provocó una columna de humo negro de tres kilómetros de altura. La segunda detonación, de menor intensidad, tuvo lugar instantes después cerca de un mercado en el distrito de Wadajir.

Los hospitales de la ciudad pronto se vieron desbordados para atender a los heridos, por lo que el presidente somalí, Mohamed Abdullahi Mohamed, conocido como “Farmajo”, realizó un llamamiento para solicitar donaciones urgentes de sangre y declaró tres días de luto oficial con las banderas a media asta.

Sufriendo los efectos combinados de la enésima sequía y una guerra interna de larga duración. Somalia no sale de su círculo infernal. La prolongada falta de lluvias amenaza con repetir la hambruna que, en 2011, se cobró la vida de 260.000 somalíes. Sería la tercera en 25 años, desde la dramática crisis de 1992.

La mitad de la población (6,2 millones de personas) necesita asistencia humanitaria. Con el inicio de la estación seca, se enfrentan a una situación de grave inseguridad alimentaria, según el Programa Mundial de Alimentos (PMA). Entre ellos, están unos 275.000 niños que padecen desnutrición severa.

La sequía ha devastado los cultivos y privado a amplios sectores de la población de comida y agua, causando, además, un repunte del precio de los cereales. Las comunidades agrícolas y ganaderas son las más afectadas. Dos millones de somalíes han abandonado sus hogares y ya no cuentan con medios para mantenerse. Ahora, también el terrorismo azota a Somalia cuando un nuevo brote de cólera y diarrea completa el escenario de emergencia.

Los medios locales aseguran que el atentado fue perpetrado por Al Shabab, aunque la organización terrorista no ha reivindicado su autoría.

Al Shabab es un grupo terrorista de corte yihadista radical cuya fundación tuvo lugar hace una década y que, en 2012, se convirtió en una franquicia africana de la red Al Qaeda. En la actualidad y tras su expulsión de los principales centros urbanos y sobre todo de la capital, controla zonas rurales de Somalia y se estima que puede estar integrado por unos 7.000 combatientes. Sus acciones más sonadas son atentados terroristas con coches bomba y ataques a edificios, que han provocado miles de muertos en los últimos siete años. Además, Al Shabab sigue obstaculizando la llegada de ayuda humanitaria a distintas regiones del sur.

La presencia de Al Shabab ha incrementado la inestabilidad en Somalia. El pasado mes de febrero, “Farmajo” fue elegido presidente del país y se dio un plazo de dos años para acabar con este grupo terrorista.  

Mientras tanto, sus ciudadanos son grandes protagonistas del éxodo migratorio hacia Europa de los últimos años debido a la violencia y la pobreza. Somalia es uno de los países que sufre el veto migratorio hacia EE UU establecido por Donald Trump.

El cuadro es tan desgarrador que se llega a pensar que Dios ha olvidado a este pueblo perdido en un confín de África. Si Dios no la ha olvidado los países occidentales sí. Pero, precisamente esas tierras olvidadas son santuarios ideales para los yihadistas y canteras inagotables de nuevos muyahidines y terroristas suicidas, por lo cual desentenderse de lo que allí ocurre puede ser un grave error. Uno tan grande como lo fue ignorar lo que sucedía en Afganistán antes del 9/11.



lunes, 16 de octubre de 2017

LA CRISIS CATALANA CONTAGIA A LA UNIÓN EUROPEA



La crisis de gobernabilidad que vive España por el separatismo catalán no se limita la Península Ibérica sino que proyecta sus efectos sobre una Europa comunitaria aún golpeada por el Brexit.

La crisis de España sigue su marcha sin que los protagonistas se decidan a dar el paso decisivo. Puigdemont juega a las escondidas y se niega a reconocer que ha declarado la independencia de Cataluña y con gran desparpajo pide dos meses para arribar a los primeros acuerdos. ¿Acuerdo sobre qué? ¿Acuerdos sobre la independencia y la separación de bienes entre España y Cataluña? Nuevamente ambigüedad premeditada.

Mientras tanto Rajoy evita aparecer como un represor de las libertades del pueblo catalán. Dilata la aplicación del artículo 155 de la constitución española que posibilita la intervención al gobierno de la Generalitat –y a cualquier otro gobierno autonómico que desconozca el orden constitucional- para restaurar la legalidad española.

Mientras tanto, los españoles viven en la incertidumbre. Los optimistas confían en que finalmente no pasara nada, que el conflicto se saldará con nuevas concesiones a los catalanes y nada más. Otros –especialmente en Barcelona- no ven así la cuestión. Temen a los elementos radicalizados dentro de la colación gobernante en Cataluña –especialmente Candidatura d´Unitat Popular (CUP) y Ezquerra Unida- que no aceptarán otra cosa que la independencia total y la creación de un nuevos Estado Catalán.

Las empresas españolas, mientras tanto, no son nada optimistas y trasladan sus sedes sociales y domicilios fiscales fuera de la autonomía. Anuncian que no realizaran despidos ni reducirán sus inversiones en Cataluña, pero nadie les cree especialmente porque han aclarado que no retornarán por al menos cinco años y siempre y cuando el tema del separatismo se olvide para siempre.

La economía catalana, que alguna vez fue el motor de España, ha dejado de serlo. El turismo ha disminuido sensiblemente, muchas grandes inversiones se han cancelado y el nivel de empleo ha descendido. Madrid ha superado a Barcelona como ciudad más pujante de España.

La crisis española ha comenzado a preocupar a Europa. La Unión Europea ve con temor que el ejemplo catalán sea imitado por otras regiones donde el separatismo está muy vigente.

La lista de tales lugares es larga: las Islas Feroe quieren su independencia respecto de Dinamarca, Escocia ha intentado en varias ocasiones romper con el Reino Unido, Flandes con Bélgica, el Tirol del Sur y Véneto pretenden separarse de Italia, Córcega de Francia y para colmo España podría terminar colapsando si el País Vasco, Galicia y Canarias resolvieran imitar el ejemplo catalán.

Aún si luego de un largo proceso –que implicaría al menos una década de difíciles negociaciones- los nuevos Estados terminaran incorporándose a la Unión Europea, la multiplicación de los miembros tornaría casi imposible arribar a acuerdos sustanciales pendientes, como la creación de un Fondo Monetario Europeo.

Al mismo tiempo, los vientos separatistas podrían avivar la hoguera de los nacionalismos europeos que siempre culminan en la ultraderecha y el aumento de la xenofobia y el racismo. Y eso es lo que menos precisa Europa y el mundo.

Por eso, lo mejor que podría suceder en España es que la cuestión se resuelva rápidamente. La receta es fácil. Aplicación del artículo 155 para convocar a nuevas elecciones autonómicas esperando que la cordura prime entre los catalanes.


Luego vendría la implementación de una reforma constitucional que establecería nuevas reglas institucionales para todas las autonomías. Una suerte de barajar y dar de nuevo para acallar los principales reclamos de los autonomistas esperando que España pueda superar la prueba y deje de ser “el enfermo de Europa”.

sábado, 14 de octubre de 2017

LA CRISIS CATALANA


La cuestión catalana ha desatado una crisis política, social y económica que llevará años a España superar, si es que alguna vez logra superarla, y que proyecta sus efectos negativos sobre la Europa comunitaria.

La actual cuestión catalana no es un fenómeno nuevo es un largo proceso que lleva más de tres décadas desarrollándose gradualmente. Comenzó cuando los gobiernos centrales, tanto del Partido Popular como del PSOE, comenzaron a hacer concesiones a los catalanes para conseguir su apoyo electoral para formar gobierno.

Los catalanes supieron aprovechar la debilidad de los gobiernos centrales para adquirir el manejo autonómico de la educación, la salud y la seguridad.

El manejo de la seguridad les permitió contar con un cuerpo policial propio, los Mozzos D’Esquadra, cuya lealtad es hacia la Generalitat y al mismo tiempo excluir a los cuerpos nacionales de seguridad del territorio Cataluña.

Al mismo tiempo, el control del sistema educación les permitió implementar una “educación en valores”. Solo que los valores impartidos eran los valores del separatismo catalán. Se adoctrinó a los alumnos en una historia de Cataluña y de los atropellos que España había inferido a los catalanes. No importaba cuanto había de verdad en ese relato los catalanes comenzaron a asumirlo como real.

Pronto se dejó la enseñanza en español y se inició la impartición de la enseñanza en catalán. El español se redujo a una única asignatura compitiendo con el inglés como lengua extranjera.

Se llevó a cabo una campaña gradual para erradicar al español como idioma nacional. Se impuso la obligación de rendir examen de catalán para poder acceder a un empleo público en Cataluña. Los carteles indicadores de las calles pasaron a estar escritos en catalán y en inglés… Los carteles indicadores en tiendas y supermercados pasaron a ser escritos en catalán –bajo pena de fuertes multas-. Solo las grandes tiendas como El Corte Inglés o Zara han logrado escapar a esta imposición.

La bandera española fue reemplazada por la bandera cuatribarrada, cuatro bandas rojas sobre un fondo amarillo, en los balcones barceloneses como símbolo del independentismo.

Los partidarios de mantener la soberanía española sobre Cataluña comenzaron a ser tildados de “facha” –fascistas- o insultados llamándolos “españoles”.

El nacionalismo catalán es también republicano y partidario del populismo izquierdista. Las presencias del Rey o del Jefe de Gobierno comenzaron a ser vistos como una agresión.

Así se llegó a un primer referéndum para decidir sobre la autonomía en 2014. En términos porcentuales los resultados indicaban que la participación fue del 37% con respecto al conjunto total de los potenciales votantes y que un 30% de este mismo total se había manifestado proindependentista. Si se tiene en cuenta que en Cataluña estaban censados algo más de 7,5 millones de habitantes, el porcentaje de independentistas en la autonomía era del 25%. En realidad, del 24,8% si quería ser precisos.

El referéndum fue un duro revés para el independentismo, pero en modo alguno puso fin a la cuestión. La posibilidad de la separación de Cataluña comenzó a afectar a su economía, las grandes empresas comenzaron silenciosamente a trasladar sus sedes a otros lugares de España para no perder el mercado español y la pertenencia a la Comunidad Europea.
Los independentistas se tornaron más agresivos y radicales. El proceso se aceleró, en 2016, con la llegada al gobierno de autonomía de Carles Puigdemont, de Juntas pel Sí, al frente de una coalición de izquierda con elementos radicales como Candidatura d´Unitat Popular (CUP) y Ezquerra Republicana.

Puigdemont impulsó como ningún otro político catalán el independentismo. Primero organizó un nuevo referéndum, que fue declarado ilegal por el gobierno central, pero que de todas formas realizó el 1º de octubre. Con los datos muy parciales que le daban una victoria al “Sí”, Puigdemont declaró la independencia de Cataluña el martes 10, aunque suspendió transitoriamente sus efectos para “dialogar” con el gobierno central.

La declaración de independencia disparó el éxodo de empresas de Cataluña. En una semana 540 empresas –entre ellas 40 grandes empresas y bancos- trasladaron sus sedes y domicilios fiscales desde la autonomía.

Ahora, el gobierno central en manos del señor Mariano Rajoy ha decidido dar un hasta el próximo lunes al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, para que informe con precisión si ha declarado la independencia de Cataluña. Una respuesta afirmativa desencadenaría la inmediata aplicación del artículo 155 de la Constitución española que implica la intervención al gobierno autonómico.

Dirigentes de CUP y Ezquerra Republicana insisten que Puigdemont debe contestar en forma afirmativa, levantar la suspensión de la independencia y comenzar a negociar con el gobierno español la separación de Cataluña.

El catalán Albert Rivera, líder del partido Ciudadanos, impulsa por su parte a Rajoy para que aplique de una vez por todas, el Artículo 155 e intervenga Cataluña.

Nadie sabe si se puede aplicar el Artículo 155 e intervenir Cataluña sin que se produzca la resistencia violenta de los independentistas catalanes.

Pero, el próximo lunes 16 de octubre tanto Puigdemont como Rajoy deberán decidir la suerte de Cataluña, de España y por ende también la Europa.














jueves, 12 de octubre de 2017

LA CRISIS CATALANA REVITALIZA EL NACIONALISMO ESPAÑOL


Los intentos separatistas de algunos catalanes han despertado el nacionalismo del resto de los españoles e incluso pueden dar nuevos bríos a los nostálgicos del franquismo.

Sin proponérselo, los izquierdistas separatistas catalanes que pretenden destruir a España y a la monarquía están logrando el efecto contrario: reafirmar la identidad nacional de los españoles.

He visitado a España en forma intermitente desde 1980, nunca como esta semana me ha recibido un país embanderado, con manifestaciones en las plazas, acalorados debates en los noticiarios y una sensación de angustia en el corazón de muchos españoles.

Si tuviera que describir que sienten los españoles me aventuraría a decir que incertidumbre. Algunos bailan en la cubierta del Titanic y se conforman diciendo “no va a pasar nada”. Es más una expresión de deseos que una certeza. Otros buscan explicaciones en la historia o la teoría política y así no dudan en considerar a España como un Estado Fallido y en responsabilizar a la clase dirigentes por la crisis separatista. En el fondo tampoco saben que ocurrirá ni cómo evitar la catástrofe.

En el fondo muchos parecen pensar que finalmente Cataluña dejará a España sin que el gobierno central decida apelar a la fuerza. Parecen preferir que los catalanes abandonen España a correr el riesgo de otra guerra civil. El recuerdo de la anterior está demasiado presente, tampoco ayuda el ejemplo de lo ocurrido en Yugoslavia.

Entonces el proceso de secesión, que algunos catalanes insisten en calificar de  “independentismo”, destruirá la economía española –incluso la de Cataluña- y alentará las ansias separatistas de otras regiones de la península.

Al cabo del proceso, todos habrán perdido incluso la golpeada Unión Europea, que aún puja por sobrevivir al Brexit y que no puede prescindir de España.
Mientras la crisis sigue su marcha los españoles se refugian en el nacionalismo más primitivo, agitan banderas y se alborozan al grito de “Viva España”. No falta tampoco algún nostálgico con una foto del “generalísimo Franco” en la remera.

EL DÍA DE LA HISPANIDAD

A la espera de que la Generalitat emita su respuesta al ultimátum del Gobierno, que vence el próximo lunes, los actos del Día de la Fiesta Nacional se convirtieron ayer en un cauce de respaldo al Rey y al marco de orden y convivencia que instauró la Constitución de 1978. Miles de ciudadanos —muchos más que otros años, gracias a un recorrido que fue ampliado— asistieron al desfile de las Fuerzas Armadas.

No solo la mayor asistencia de público evidenciaba que esta jornada era diferente. También la presencia de autoridades a las que no se veía en este acto desde hace años, como el expresidente Felipe González. El color lo ponían las banderolas colgadas en las farolas y las rojigualdas que engalanaban numerosos edificios e incluso el bolso de la presidenta madrileña, Cristina Cifuentes.

Líderes políticos, expresidentes y exministros, representantes de altas instituciones del Estado, empresarios y otros representantes sociales se conjuraron para estar presentes en la tradicional recepción del Palacio Real, que juntó a casi mil quinientos invitados. Faltaron los principales dirigentes del chavista Podemos y los independentistas y nacionalistas catalanes y vascos.

En muchos dirigentes españoles existía la convicción de que este año era necesario cancelar cualquier otro compromiso y acudir al acto para mostrar su respaldo a Felipe VI y al orden constitucional que simboliza.

Aunque hubo algún grito aislado de “Puigdemont a prisión”, los mayores vítores y ovaciones se los llevaron los Reyes —Felipe VI con uniforme de capitán general del Ejército del Aire— y, entre los participantes en el desfile, la Guardia Civil y la Legión, como es tradición, a los que esta vez se sumó el Cuerpo Nacional de Policía, que no participaba desde hace casi 35 años, antes de su desmilitarización.

De los festejos participaron 26 ministros de los gobiernos socialistas de Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero —ambos presentes en las celebraciones— se habían conjurado para no faltar a la cita. Alfonso Guerra, Alfredo Pérez Rubalcaba, Rosa Conde, Carlos Solchaga, Trinidad Jiménez, o Miguel Ángel Moratinos, Virgilio Zapatero o Fernando Ledesma, entre otros. La estrella, sin embargo, era Josep Borrell, que recibió felicitaciones y agradecimientos por sus palabras contra el independentismo en la manifestación convocada por Societat Civil Catalana el pasado domingo, en Barcelona.

El expresidente González se mostró partidario de la activación del artículo 155 para “recuperar la Constitución, el Estatut y los derechos de todos los españoles, empezando por los catalanes”.

Varios de los exministros socialistas celebraban, a pesar de sus muchas dudas ante el futuro inmediato, que el PSOE haya sido parte fundamental del principio de una posible solución, al conocerse el pacto cerrado entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez para apoyarse en la posible aplicación del 155, pero también en acordar una futura reforma constitucional. Un acuerdo que “traslada mucha tranquilidad y estabilidad a la ciudadanía”, explicaba el propio Sánchez durante la recepción. El líder socialista insistió en señalar que solo Puigdemont tiene en sus manos evitar que la comunidad autónoma sea intervenida, si el lunes da una respuesta clara al requerimiento del Gobierno. Y si finalmente se recondujera la situación, sugirió Sánchez, la consecuencia inmediata debería ser unas elecciones autonómicas anticipadas que convocara la propia Generalitat.

El Rey dedicó tiempo a atender a los numerosos invitados, y recibió de muchos de ellos su felicitación por el discurso que dirigió a los españoles en la noche del 4 de octubre. Fuentes de la Casa del Rey se han esforzado en los días posteriores en explicar que el tono duro de esas palabras obedecía a que no había otra alternativa: era obligación del jefe del Estado llamar a los poderes legítimos a restaurar el orden constitucional en Cataluña. Cualquier señal de arbitrio o moderación no se hubiera entendido, han explicado.

Todos estos gestos de unidad y los rebrotes de nacionalismo, no parecen modificar la determinación de los separatistas catalanes de impulsar la independencia.

miércoles, 4 de octubre de 2017

EL DISCURSO DEL REY




El rey Felipe VI sale decididamente en defensa de la unidad de España y del orden constitucional.

Desde el estallido de la llamada “Doble Revolución”, es decir, de la “Revolución Industrial” y la “Revolución Liberal”, las repúblicas han estado reemplazando a las monarquías y amenazando con enviarlas al desván de Clío.

Para sobrevivir las monarquías ­mutaron de “absolutas” a “constitucionales”. En el siglo XXI los reyes de las monarquías constitucionales reinan pero gobiernan muy poco o directamente no gobiernan.

¿Cuál es entonces el objeto de mantener una monarquía?

En los Estados donde se han establecido monarquías constitucionales, el rey simboliza la unidad de la Nación.

Es decir, que el único campo en que la función del rey como gobernante no puede ser cuestionada es cuando interviene en cuestiones en que está en juego la unidad nacional o la vigencia del orden constitucional, es decir, el estado de derecho.

Por lo general, en los Estados modernos ni la unidad nacional ni el orden constitucional suelen estar con frecuencia en cuestión. Por lo tanto, los monarcas constitucionales tienen poco trabajo y alguien puede pensar que son innecesarios. Un resabio del pasado que se niega a desaparecer.

Pero, las monarquías constitucionales son particularmente útiles en los Estados donde el regionalismo amenaza continuamente la unidad nacional.

Este precisamente es el caso de España donde no sólo los catalanes tienen aspiraciones secesionistas. También los vascos, gallegos y canarios albergan los mismos descabellados sentimientos de constituir micro estados independientes.

Es precisamente en los momentos de crisis donde se mide la estatura como estadista de un gobernante. Quienes dudaron de que el rey Felipe VI tuviera las mismas dotes políticas de su padre, el renunciante rey Juan Carlos I, han podido comprobar ayer que sus dudas eran infundadas.

En un breve discurso fijando la posición de España sobre el problema catalán, Felipe VI demostró estar a la altura de las circunstancias.

El rey Felipe VI fue claro se defenderá la integridad del Reino y el orden constitucional hasta las últimas consecuencias y los españoles de Cataluña no están solos. Era lo que muchos esperaban oír con decisión y claridad.

Ahora la pelota está del lado de los independentistas. Pero deberían pensar muy bien sus próximas acciones antes de que la situación se agrave aún más.

Para los que deseen conocer íntegramente la posición de Felipe VI sobre el independentismo catalán, Alternative Press Agency reproduce íntegramente su discurso.

MENSAJE  COMPLETO DEL REY SOBRE CATALUÑA

“Estamos viviendo momentos muy graves para nuestra vida democrática. Y en estas circunstancias, quiero dirigirme directamente a todos los españoles. Todos hemos sido testigos de los hechos que se han ido produciendo en Cataluña, con la pretensión final de la Generalitat de que sea proclamada −ilegalmente−la independencia de Cataluña.

“Desde hace ya tiempo, determinadas autoridades de Cataluña, de una manera reiterada, consciente y deliberada, han venido incumpliendo la Constitución y su Estatuto de Autonomía, que es la Ley que reconoce, protege y ampara sus instituciones históricas y su autogobierno.

“Con sus decisiones han vulnerado de manera sistemática las normas aprobadas legal y legítimamente, demostrando una deslealtad inadmisible hacia los poderes del Estado. Un Estado al que, precisamente, esas autoridades representan en Cataluña.

“Han quebrantado los principios democráticos de todo Estado de Derecho y han socavado la armonía y la convivencia en la propia sociedad catalana, llegando ─desgraciadamente─ a dividirla. Hoy la sociedad catalana está fracturada y enfrentada.

“Esas autoridades han menospreciado los afectos y los sentimientos de solidaridad que han unido y unirán al conjunto de los españoles; y con su conducta irresponsable incluso pueden poner en riesgo la estabilidad económica y social de Cataluña y de toda España.

“En definitiva, todo ello ha supuesto la culminación de un inaceptable intento de apropiación de las instituciones históricas de Cataluña. Esas autoridades, de una manera clara y rotunda, se han situado totalmente al margen del derecho y de la democracia. Han pretendido quebrar la unidad de España y la soberanía nacional, que es el derecho de todos los españoles a decidir democráticamente su vida en común.

“Por todo ello y ante esta situación de extrema gravedad, que requiere el firme compromiso de todos con los intereses generales, es responsabilidad de los legítimos poderes del Estado asegurar el orden constitucional y el normal funcionamiento de las instituciones, la vigencia del Estado de Derecho y el autogobierno de Cataluña, basado en la Constitución y en su Estatuto de Autonomía.

"Hoy quiero, además, transmitir varios mensajes a todos los españoles, particularmente a los catalanes.

"A los ciudadanos de Cataluña –a todos− quiero reiterarles que desde hace décadas vivimos en un Estado democrático que ofrece las vías constitucionales para que cualquier persona pueda defender sus ideas dentro del respeto a la ley. Porque, como todos sabemos, sin ese respeto no hay convivencia democrática posible en paz y libertad, ni en Cataluña, ni en el resto de España, ni en ningún lugar del mundo. En la España constitucional y democrática, saben bien que tienen un espacio de concordia y de encuentro con todos sus conciudadanos.

"Sé muy bien que en Cataluña también hay mucha preocupación y gran inquietud con la conducta de las autoridades autonómicas. A quienes así lo sienten, les digo que no están solos, ni lo estarán; que tienen todo el apoyo y la solidaridad del resto de los españoles, y la garantía absoluta de nuestro Estado de Derecho en la defensa de su libertad y de sus derechos.

"Y al conjunto de los españoles, que viven con desasosiego y tristeza estos acontecimientos, les transmito un mensaje de tranquilidad, de confianza y, también, de esperanza.

"Son momentos difíciles, pero los superaremos. Son momentos muy complejos, pero saldremos adelante. Porque creemos en nuestro país y nos sentimos orgullosos de lo que somos. Porque nuestros principios democráticos son fuertes, son sólidos. Y lo son porque están basados en el deseo de millones y millones de españoles de convivir en paz y en libertad. Así hemos ido construyendo la España de las últimas décadas. Y así debemos seguir ese camino, con serenidad y con determinación. En ese camino, en esa España mejor que todos deseamos, estará también Cataluña.

"Termino ya estas palabras, dirigidas a todo el pueblo español, para subrayar una vez más el firme compromiso de la Corona con la Constitución y con la democracia, mi entrega al entendimiento y la concordia entre españoles, y mi compromiso como Rey con la unidad y la permanencia de España.




domingo, 1 de octubre de 2017

LO QUE USTED SIEMPRE QUISO SABER SOBRE KIM JONG-UN Y NUNCA SE ATREVIÒ A PREGUNTAR


Kim Jong-Un el joven líder coreano es un personaje singular capaz de desatar la tercera guerra mundial. Pero, son muy pocas las cosas que sabemos de él. Estas son algunas de ellas.

Lamentablemente, no se trata de film del genial Woody Allen, aunque el líder norcoreano bien podría ser un personaje creado por el cineasta estadounidense.

Corea del Norte comparte con Cuba el honor de ser de las últimas “repúblicas populares” de estilo soviético. Aunque de repúblicas tienen poco porque en ellas el poder se transmite de padres a hijos o de hermano a hermano.

Su líder supremo, un joven regordete de baja estatura siempre sonriente, con tan sólo 33 años ha sabido consolidarse en el poder en su país y convertirse en un fuerte dolor de cabeza para los dirigentes occidentales, en especial para el presidente estadounidense Donald Trump.

No obstante, el hermetismo del régimen norcoreano hace que sepamos muy poco de este singular personaje, aunque lo poco que sabemos de él nos permite situarlo como un curioso híbrido entre déspota   al estilo de Gengis Kan (1162 – 1227) o Tamerlán (1336 – 1405) y un dictador fascista como Stalin (Iósif Vissariónovich Dzhugashvashvili), Adolfo Hitler o Idi Amin Dada. En todos estos personajes se mezclan la crueldad extrema, las ansias desmedidas de poder con una gran dosis de astucia, paranoia y psicopatía.

Aunque debemos reconocer que para Kim Jong-Un no hay forma de abandonar el poder y seguir viviendo. Lo ocurrido con su hermano mayor Kim Jong-nam es un claro ejemplo de ello. En Corea del Norte como en la mafia siciliana los jefes abandonan el poder cuando mueren o los asesinan. En consecuencia, bien podría decirse que Kim Jong-un se comporta con crueldad tanto por vocación como por necesidad.

EL PAÍS DEL SOCIALISMO JUCHE

La península de Corea fue un reino independiente hasta que Japón, en plena expansión colonial, lo convirtió en un protectorado en 1910. El 1919 los coreanos realizaron un levantamiento general contra el ocupante que, durante aplastado por los japoneses, aunque nunca pudieron extinguirlo totalmente.

En 1945, derrotado el Japón debió evacuar la península. Como producto de los acuerdos de Yalta, los Estados Unidos y la Unión Soviética dividieron al país en dos zonas de ocupación separadas por el paralelo 38°.

En 1948, en el Sur se creó la República de Corea presidida por Syngman Rhee, un veterano político exiliado en Hawái y opositor de los ocupantes japoneses. Inmediatamente, los soviéticos organizaron en el Norte la República Popular Democrática de Corea, organizada bajo el modelo estalinista y bajo la dictadura de Kim Il-sung, un activista que había estudiado en Moscú y luego encabezado una guerrilla contra los japoneses.

Ambos gobiernos declararon su intención de unificar al país siguiendo su propio modelo de sociedad.

Inmediatamente, comenzaron las rivalidades y los incidentes fronterizos. La guerra finalmente estalló el 25 de junio de 1950, cuando el ejército norcoreano irrumpió por el paralelo 38°. El sangriento conflicto terminó internacionalizándose. La ONU envío una fuerza multinacional -formada en su parte por tropas y mandos estadounidenses- apoyando al Sur y la intervención de tropas chinas y asesores militares soviéticos en favor del Norte.

La guerra se prolongó con diversas alternativas hasta la firma de un armisticio en Panmunjon, el 27 de junio de 1953, que retrotrajo la situación a la frontera inicial sobre el paralelo 38°.

El conflicto dejó un saldo de más de 4.500.000 víctimas civiles y militares entre las pérdidas de todos los países intervinientes y convirtió al paralelo 38° en la frontera militarizada más controlada y peligrosa del mundo.

Bajo la dirección de Kim Il-sum, la República Popular Democrática de Corea desarrolló su propia interpretación del marxismo leninismo denominado “pensamiento Juche”.

El órgano máximo del Estado es la Asamblea Suprema del Pueblo, compuesta por 687 miembros.

El partido oficial es el Partido del Trabajo de Corea que gobierno a través del “Frente Democrático para la Reunificación de la Patria”, creado en 1945, integrado además por el Partido Socialdemócrata de Corea y el Partido Condoísta Chong-u.

En realidad, se trata de un régimen de partido único donde los otros partidos son simples sellos de goma destinados a crear la falsa imagen de que en Corea hay pluripartidismo.

También las elecciones que se realizan cada cinco años son sólo una ficción. Los votantes tienen una sola casilla donde marcar su preferencia: la del partido oficial, el voto no es secreto y para colmo los votos en disidencia deben ser depositados en una urna por separado.

La verdadera base del poder se encuentra en el Ejército Popular de Corea del Norte, el cuarto más grande del mundo, con más de un millón de efectivos en activo y 4,7 millones en reserva. Es el primer ejército del mundo en relación de gasto militar. El Ejército consume el 25% del PBI norcoreano. Corea del Norte posee también la mayor relación de soldados por habitante: 45 soldados cada 1.000 habitantes superando incluso a Israel que tiene 25 soldados cada 1.000 habitantes.

Desde 2006, Corea del Norte es oficialmente un país con armamento nuclear. En 2016 detonó con éxito una bomba de hidrógeno convirtiéndose en el sexto país que cuenta con este tipo de armamento. En 2016, detonó con éxito una bomba de hidrógeno convirtiéndose en el sexto país que cuenta con este tipo de armamento. En total Corea del Norte ha efectuado cinco pruebas nucleares, dos de ellas el año pasado, y varios ensayos de misiles guiados.

Resulta evidente que las capacidades militares de Corea del Norte, un país dotado de armamento nuclear es una seria amenaza para la seguridad mundial. En especial, por la estratégica ubicación de Corea del Norte en proximidades del Mar de China, un escenario geopolítico complejo donde confluyen intereses vitales antagónicos por parte de China, Japón, Vietnam, Corea del Sur, Taiwán y los Estados Unidos.

No obstante, por sobre todas las cosas Corea del Norte vive bajo un gobierno totalitario que viola toda forma de derechos humanos. El sistema político se basa en un Estado policial que lo controla todo. Los únicos medios de prensa que existen son estatales y, por tanto, sujetos al pleno control del Partido de los Trabajadores. La población de Corea del Norte no tiene acceso a Internet y sólo puede operar por medio de una red informática cerrada que incluso cuenta con su propio buscador de información, del tipo del Google, que sólo brinda contenidos aprobados por el Estado.

Toda disidencia no sólo está prohibida sino que acarrea largas condenas de cárcel cuando no la inmediata ejecución del condenado.

UNA DINASTÍA SANGRIENTA

En la práctica, la supuesta república socialista de Corea del Norte es una monarquía de partido único. Kim Il-sung, llamado “El Presidente Eterno”, gobernó desde 1948 hasta su muerte en 1994. Le sucedió su hijo, “El Amado Líder” Kim Jong-il quien también gobernó dictatorialmente hasta su muerte, en 2011. Ambos líderes fueron momificados a su muerte y son exhibidos (al igual que el cadáver del líder soviético Vladimir Ilich Lenin) a los escolares y eventuales visitantes.

A la muerte de Kim Jong-il, inmediatamente le sucedió el tercer gobernante de la dinastía, el menor de sus tres hijos: Kim Jong-un.

Kim Jong-un fue mencionado por primera vez en los medios oficiales de Corea del Norte en septiembre de 2010, poco más de un año antes de que sucediera a su padre como líder supremo. Los informes aseguraban que lo habían nombrado general de cuatro estrellas y que el Partido de los Trabajadores, lo había elegido vicepresidente de la Comisión Militar Central. Hasta entonces, no era claro si sucedería a su padre. El mundo exterior nunca había visto su foto de adulto.

Kim Jong-Il, quien gobernó Corea del Norte desde 1994 hasta su muerte en 2011, tuvo tres esposas y al menos seis hijos. Su primera esposa dio a luz a un niño en 1971, pero cayó en desgracia y murió en el exilio en Moscú. Su segunda esposa le dio dos hijas y ningún varón. La tercera esposa, Ko Yong-hui, una coreana nacida en Japón, cantante y bailarina, tuvo dos hijos y una hija.

A pesar de la partida de su madre, el hijo mayor, Kim Jong-nam, era considerado su heredero por muchos hasta 2001 en que partió al exilio.

El segundo hijo de Kim Jong-il, Kim Jong-chol, fue visto en un concierto de Eric Clapton en Londres en 2015, pero no se sabe mucho más sobre él y resulta incierto por qué fue omitido en la sucesión.

Las escasas informaciones disponibles provienen de Kenji Fujimoto, el antiguo chef japonés de sushi de la familia Kim, quien escribió su autobiografía, en 2003, después de que escapó de Corea del Norte en 2001. En el libro señala que Kim padre consideraba a ese hijo demasiado “afeminado”.

Sin embargo, Kim Jong-il adoraba a su tercer hijo, Kim Jong-un, y vio su propia actitud dominante y otras cualidades de liderazgo en el niño a una edad muy temprana, según  Fujimoto, quien fue de los pocos que predijeron el ascenso al poder de Kim Jong-un.

Por ejemplo, después de un juego de básquetbol, Kim Jong-chol dejaba la cancha inmediatamente, pero Kim Jong-un se quedaba con sus compañeros de equipo para un análisis del juego, escribió el chef. Fujimoto también recordó cómo Kim Jong-un a veces arrojaba piezas de los juegos de mesa a su hermano cuando iba perdiendo.

Cuando cumplió ocho años, le regalaron un uniforme de general; a partir de entonces, los generales le presentaron sus respetos haciendo una reverencia, según relata su tía, Ko Yong-suk, quien huyó a Estados Unidos en 1998.

Los medios de comunicación norcoreanos han envuelto la infancia de Kim Jong-un en el misticismo, presentándolo como un tirador excelente y un “genio entre genios” que adora conducir autos a gran velocidad. Se dice que a los dieciséis años escribió un artículo de investigación en el que analizaba el liderazgo de su abuelo durante la guerra de Corea.

Se cree que Kim Jong-un estudió en un colegio privado en Suiza, junto a sus hermanos, bajo la cobertura de ser hijos de un diplomático norcoreano, de 1996 hasta al menos 2000. Las clases eran en alemán, así que Kim Jong-un tuvo dificultades con el idioma. Un vídeo grabado por las autoridades del colegio en esa época, lo muestra molesto, tocando un tambor en una clase de música.

“No éramos los peores de la clase, pero tampoco éramos los más listos”, contó Joao Micaelo, un compañero de clase, a un diario británico, en 2011.

Micaelo y otros han afirmado que Kim Jong-un era un adolescente reservado al que le encantaban las películas de James Bond y jugar básquetbol. Sin embargo, se destacaba por su emplear un vestuario y accesorios sumamente caros, como un PlayStation de Sony. Además, disfrutaba de los servicios de un cocinero, un chofer y un tutor privado.
Otro compañero de clase, Marco Imhof, recordó cómo alguna vez regañó a uno de los sirvientes por llevarle los espaguetis fríos. “Me sorprendió porque no era la forma en la que actuaba normalmente”, explicó Imhof en una entrevista publicada en 2010.

Hay evidencias de que la época de Kim Jung-un en Europa, y quizá en otros países, dejó una marca en él. En su autobiografía, el chef Fujimoto narra conversaciones con Kim Jong-un cuando era un adolescente en las que el futuro líder expresaba su frustración por las fallas de la energía eléctrica en su país y se maravillaba con los shopping en el extranjero.

“Japón fue derrotado por Estados Unidos, pero reconstruyeron su país. Sus tiendas están llenas de artículos. ¿Qué pasa con nuestro país?”, citó Fujimoto al joven Kim Jong-un. Después, en la misma conversación, Kim Jon-un sugirió que Corea del Norte debería aprender de las políticas económicas orientadas al mercado de China.

Después de regresar a Pyongyang, la capital de Corea del Norte, Kim se graduó en la Universidad Militar Kim Il-sung en 2006 y fue puesto inmediatamente a la cabeza del ejército del país. Imágenes recientes de propaganda estatal lo muestran inspeccionando las unidades militares durante los años siguientes a su graduación. En una toma, se le ve dándole la bienvenida a su padre después de un viaje al extranjero y estrechando su mano como iguales.

En 2009, a los 27 años de edad contrajo matrimonio con Ri Sol-ju. Una graduada de la Universidad Kim Il-sung de tan sólo 19 años. Quién apareció en público por primera vez el 5 de julio de 2012, durante un concierto, sentada junto a su esposo.

Sin embargo, después de la muerte de Kim Jong-il, se cree que la permanencia en el poder del heredero ha sido inestable. Había terminado sus estudios universitarios cinco años antes y se encontraba rodeado de líderes militares experimentados y funcionarios del partido. Fuera de Corea del Norte, muchos creyeron que era el líder supremo únicamente de nombre y que el verdadero poder estaba en las manos de Jang Song-thaek, su tío y regente.

Pero, si bien tanto Kim Il-sung y Kim Jong-il eran déspotas de corte estalinista que no dudaban en perseguir, encarcelar o asesinar a los disidentes y a quienes osaban desafiar su autoridad de cualquier forma. El joven Kim Jong-um demostraría ser un tirano de otro tipo.

En un principio parecía que Jang Song-thaek estaba ayudando a su sobrino a realizar una purga sistemática, remplazando a la mayoría de los generales y los burócratas más poderosos de la nación.

No obstante, después de dos años de gobierno, Kim Jong-un decidió desprenderse sorpresivamente de la tutela de su tío haciendo que varios oficiales del Ejército lo arrestaran durante una reunión a la que asistían cientos de delegados del partido. Jang Song-thaek fue ejecutado bajo cargos que incluían aplaudir “con muy poco entusiasmo” cuando Kim entraba en la habitación y conspirar para derrocarlo. Cheong Seong-chang, experto en la familia Kim del Instituto Sejong, aseveró que desertores norcoreanos de alto nivel le informaron que Jang Song-thaek tenía 20 hijos y Kim ordenó que todos fueran asesinados.

Desde que asumió el poder, Kim Jong-um ha purgado a 340 altos funcionarios del gobierno norcoreano. Los más afortunados fueron degradados y enviados a “reeducarse” trabajando en granjas prisión, otros fueron directamente encarcelados y la mayoría -unos 170- simplemente fueron ejecutados.

Entre los ejecutados, además de Jang Sung-thaek, están Hyong Yong-col, ex ministro de Defensa por quedarse dormido durante un desfile militar; Choe Yong-gon, antiguo responsable de la cartera de Educación, por sentarse de manera informal e irrespetuosa. Las ejecuciones se realizaron mediante métodos como el pelotón de fusilamiento o hasta con el uso cañones antiaéreos. En todos los casos Kim Jong-un obliga a altos funcionarios del régimen a asistir a las ejecuciones a modo de advertencia de que ocurre con quienes despiertan su ira.

Veamos otro ejemplo de cómo se conduce Kim Jong-un con quienes lo disgustan. Las integrantes de un grupo musical llamado “Unhasu” se atrevieron a mencionar públicamente que la primera dama, Ri Sol-ju había sido una de sus vocalistas. El gobierno consideró que la revelación constituía una “provocación imperdonable” contra la “dignidad de la dirección suprema” y tres días más tarde, con la aprobación de la primera dama, las nueve integrantes del grupo fueron ejecutadas frente a sus familias.

ASESINATO EN LA FAMILIA

Un claro ejemplo de que Kim Jong-um se comporta como un déspota medieval, o uno de esos príncipes sangrientos del Renacimiento de que quienes habla Maquiavelo; es el asesinato de su hermanastro Kim Jong-nam en el Aeropuerto Internacional de Kuala Lumpur, Malasia, por dos mujeres pertenecientes al servicio de inteligencia norcoreano.
Kim Jong-nam, era el hijo mayor de Kim Jong-il, fruto de su relación con la actriz surcoreana Sung Har-rim. Nacido en Pyong Yang, en mayo de 1971, y formado en Suiza y Rusia, como sus hermanos, fue considerado durante una década como heredero, aunque él nunca mostró interés por la sucesión.

Después de completar su educación en el extranjero, hablaba varios idiomas, incluso el japonés. Vivió en Pyong Yang, encargado de supervisar el desarrollo tecnológico del país.

Hasta que, en 2001, fue sorpresivamente detenido en el Aeropuerto de Tokio, cuando intentaba ingresar a Japón con un pasaporte falso de la República Dominicana para visitar un parque temático de Disney, acompañado por dos mujeres y un niño.

Desde entonces Kim Jong-nam y su familia se vieron forzados a vivir prácticamente exiliados en Macao, Singapur y China. En 2012, escapó milagrosamente de un intento de asesinato después de que se reuniera con el jefe del servicio de inteligencia de Corea del Sur. En los últimos tiempos enfrentaba serios problemas financieros.

Kim Jong-nam se encontraba en la sala de embarque del Aeropuerto, donde debía abordar un vuelo rumbo a Macao, cuando se le acercaron dos mujeres que lo rociaron con un spray. Mientras las mujeres huían del Aeropuerto y abordaban un taxi con rumbo desconocido, el infortunado Kim Jong-nam acudió a los mostradores de la terminal para explicar que “alguien lo había tomado por detrás y le había rociado un líquido en el rostro”. Inmediatamente entró en convulsiones y falleció antes de ser atendido en un hospital. Después se comprobaría que fue envenenado con un agente neurotóxico, el VX.

LA COREA DE KIM JONG-UN

Los analistas explican que Kim ha restaurado la autoridad del aparato del Partido de los Trabajadores y lo usa como su principal brazo gubernamental, en contraste con su padre, quien puso al ejército en primer lugar, asistía en muy raras ocasiones a las reuniones formales del partido y tomaba decisiones en secreto durante sesiones a altas horas de la noche con sus colaboradores más próximos. Esto, algunos aseguran, le añadió cierto grado de predictibilidad institucional a su gobierno.

No obstante, Kim no ha abandonado el uso que también hacía su padre de hagiografías en los medios noticiosos estatales, las cuales lo describen como todopoderoso; incluso en fotografías recientes puede apreciarse la adulación que recibe del vicemariscal Hwang Pyong-so, el segundo al mando en el partido tan solo detrás de Kim.

Dennis Rodman, el ex basquetbolista profesional, contó cómo fue su visita a un estadio desbordante con sus 150.000 espectadores, cuando estuvo en Pyongyang, en 2013, donde pudo reunirse con Kim Jong-un. “La gente se puso de pie durante media hora solo para aplaudir”, afirmó. “Estaban llorando por este hombre”, agregó.

A diferencia del estilo de su padre, se ha observado que Kim Jong-un cultiva una imagen relajada, de hombre de pueblo. Se le muestra dándole un trato familiar a sus soldados en una gira, visitando a los trabajadores en sus viviendas y arrullando bebés en las guarderías de los hospitales. A veces lo acompaña  su esposa Ri Sol-ju, en sus eventos, siempre vestida a la moda, lo que implica un distanciamiento de la confidencialidad que rodeó a los matrimonios de su padre.

A Dennis Rodman incluso se le permitió cargar a la bebé de Kim Jong-un; esta fue la primera vez para la mayor parte del mundo que se confirmaba que tenía una hija. Actualmente se piensa que tiene tres hijos. El último nacido el mes pasado.

Los analistas sugieren que Kim Jong-un parece estar intentando utilizar la nostalgia por los tiempos de su abuelo, Kim Il-sung, quien es venerado como si fuera un dios. Kim Jong-un parece haber adoptado el paso lento, la sonrisa radiante y el cabello recortado de su abuelo, además de la forma en la que sostiene los cigarrillos

Algunos sugieren que Kim Jong-un incluso ganó peso con el propósito de imitar la complexión robusta de su abuelo. Desde que asumió el poder hace seis años, Kim Jong-un ganó unos treinta kilos de peso. “Cuando los norcoreanos lo vieron por primera vez, pensaron que Kim Il-sung había reencarnado”, afirma Baek Yu-min, un desertor norcoreano.

Durante gran parte del gobierno de Kim Il-sung, la economía de Corea del Norte fue mayor que la de Corea del Sur. Sin embargo, actualmente, el ingreso per cápita en la primera es menor al cinco por ciento del de la segunda. Este abismo quizá represente la mayor amenaza para la legitimidad política de Kim Jong-un.

La respuesta de Kim Jong-un ha sido buscar una política de byungjin, o desarrollo en paralelo, la cual exige la búsqueda simultánea de armas nucleares y desarrollo económico. Kim Jong-un afirma que solo con una fuerza nuclear disuasiva, su país tendrá la seguridad suficiente para concentrarse en el crecimiento.

Kim Jong-un ha mejorado el acceso a la comida y los bienes de consumo al permitir más actividades comerciales. También ha iniciado un auge en las construcciones en Pyongyang, donde se permite vivir a los ciudadanos más leales. A pesar de las décadas de sanciones y aislamiento internacional, últimamente la economía ha mostrado signos de reactivación.

No obstante, las condiciones siguen siendo deprimentes fuera de la capital y para que haya mayor crecimiento quizá se requiera terminar con las sanciones que limitan la capacidad de Corea del Norte para negociar con el mundo. Esto significaría también renunciar a su programa nuclear.

Kim, sin embargo, parece ver el problema de manera diferente. Más de 30.000 norcoreanos han huido del país desde la hambruna en la década de 1990, y los desertores afirman que Kim quiere mantener aislado al país pues teme ser absorbido por Corea del Sur.


Por su edad y condiciones generales de salud, probablemente Kim Jong-un gobierne por muchos años. Entonces tendrá tiempo para perfeccionar aún más las capacidades militares de Corea del Norte y para refinar aún más los medios para acabar con sus enemigos.