jueves, 27 de noviembre de 2025


 Marrakech se convierte en el epicentro de la seguridad global en la 93ª Asamblea General de Interpol

Por Adalberto Agozino

Por estos días, Marrakech se ha transformado en el centro de gravedad de la cooperación policial mundial. La 93ª Asamblea General de Interpol ha reunido a delegaciones de más de 190 países, altos responsables de seguridad, expertos en terrorismo y crimen organizado, y figuras políticas de primer nivel. En el corazón de ese encuentro, Marruecos ha exhibido su creciente peso estratégico en la arquitectura global de la seguridad y el papel decisivo de Abdellatif Hammouchi, máximo jefe de la seguridad nacional y la inteligencia interior marroquí (DGSN-DGST).

Una Asamblea General clave para un mundo en tensión

La Asamblea General es la máxima instancia deliberativa de Interpol. Allí se definen las grandes orientaciones estratégicas de la organización, se aprueban resoluciones vinculantes y se eligen las autoridades que supervisarán la coordinación policial internacional. En un momento marcado por la multiplicación de los conflictos regionales, la expansión del terrorismo yihadista, el auge de las redes criminales transnacionales y migraciones irregulares cada vez más complejas, la reunión de Marrakech ha adquirido una dimensión particularmente crítica.

Durante cuatro días, entre el 24 y 27 de noviembre, expertos y ministros han debatido cómo reforzar la interoperabilidad de las bases de datos policiales, cómo acelerar la identificación biométrica de sospechosos en frontera, la forma de combatir la explotación sexual infantil en línea o cómo frenar la expansión del narcotráfico a través de África Occidental, convertido en la nueva autopista de la cocaína hacia Europa.

Hammouchi, el arquitecto silencioso de la eficacia marroquí

En este escenario, la figura de Abdellatif Hammouchi, director general de la Seguridad Nacional (DGSN) y de la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST), ha emergido como una de las personalidades más respetadas y gravitantes de la asamblea. Conocido por su perfil discreto, su eficacia operativa y su vasto conocimiento de las redes yihadistas del Sahel y el Magreb, Hammouchi ha sido el artífice de la profunda modernización de los servicios de seguridad marroquíes durante la última década.

Bajo su conducción —y siguiendo lo que en Rabat describen como instrucciones expresas, precisas y permanentes del Rey Mohammed VI— Marruecos ha implementado una estrategia dual: refuerzo tecnológico y coordinación internacional sistemática. La combinación ha dado resultados tangibles. Las operaciones que desarticularon células vinculadas al Daesh en Tetuán, Fez, Nador o Agadir son citadas habitualmente como casos de estudio por agencias europeas. También lo es el papel crucial de Marruecos en investigaciones conjuntas con España, Francia y Estados Unidos sobre retornados de zonas de combate en Siria e Irak.

Una diplomacia de seguridad reconocida en Marrakech

La Asamblea General se ha convertido, además, en una vitrina del reconocimiento internacional hacia la labor marroquí. Delegaciones de Europa, Estados Unidos, África Occidental y organizaciones multilaterales destacaron el papel de Rabat como un “socio confiable y estructural” en la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado.

Entre las expresiones de apoyo más destacadas figuran las de altos responsables policiales y de seguridad de países invitados, quienes resaltaron la profesionalidad de los servicios marroquíes, la calidad de sus analistas y la disposición permanente a compartir información crítica en tiempo real. Diplomáticos presentes en Marrakech señalaron que, en múltiples ocasiones, advertencias de la DGST permitieron evitar atentados en suelo europeo.

El jefe del Departamento de Policía de las Naciones Unidas, subsecretario general para el Estado de Derecho, Faisal Shahkar, por ejemplo, destacó la voluntad del secretario general de las Naciones Unidas de reforzar la cooperación y la colaboración en materia de seguridad con los servicios de Seguridad Nacional del Reino de Marruecos, con el fin de fortalecer y apoyar a la policía de las Naciones Unidas, tanto en su sede central de Nueva York como en el marco de sus misiones de mantenimiento de la paz en zonas de conflicto en todo el mundo.

Por su parte, Mohamed Ben Ali Koman, secretario general del Consejo de Ministros Árabes del Interior, destacó la notable transformación del sistema de seguridad marroquí. Subrayó que la visión de Su Majestad el Rey Mohammed VI ha permitido superar el enfoque tradicional centrado únicamente en la lucha contra la delincuencia, en favor de un modelo en el que las fuerzas de seguridad desempeñan un papel activo en el desarrollo nacional.

Mientras que un comisionado de seguridad europeo, de visita en la ciudad para participar en varios paneles, lo sintetizó con claridad: “Marruecos es hoy uno de los pilares de la seguridad en el Mediterráneo y el Sahel. Su información es fiable, rápida y determinante”.

Marruecos: un nodo estratégico en la lucha contra el terrorismo y el crimen global

El protagonismo marroquí no es casual. Durante los últimos años, el país se ha convertido en un nodo de seguridad entre Europa, África y Oriente Medio. Sus agencias trabajan de manera estrecha con Europol, Interpol, el FBI, la Guardia Civil española y los servicios africanos del G5 Sahel.

1.    Lucha antiterrorista

2.    Combate contra el narcotráfico

3.    Control de las migraciones irregulares

1. La lucha antiterrorista, prioridad absoluta

Marruecos ha construido una reputación basada en operaciones preventivas. A diferencia de otros países, su estrategia de seguridad se centra en la detección precoz, el seguimiento individualizado de radicalizados y la neutralización de células antes de que logren capacidades operativas.

Este éxito descansa, según fuentes marroquíes, en un marco político claro: “las directrices del Rey Mohammed VI”, quien desde los atentados de Casablanca de 2003 convirtió la seguridad y la estabilidad interna en un asunto de Estado. Hammouchi ha sido el ejecutor técnico de esa visión.

2. Narcotráfico y crimen organizado: un frente en expansión

La Asamblea General de Interpol ha puesto especial énfasis en la expansión del narcotráfico en África Occidental. Marruecos juega un papel central en el intercambio de información sobre rutas, grupos intermediarios y vínculos entre carteles latinoamericanos y redes africanas.

Las fuerzas marroquíes han reforzado puertos y fronteras, desplegado nuevos sistemas de escaneo en grandes ciudades y ampliado la cooperación con España, Portugal y Francia para interceptar cargamentos antes de su llegada al Mediterráneo.

3. Migraciones irregulares: una gestión que evita crisis en Europa

Durante la última década, Rabat se ha transformado en un actor clave para la gestión migratoria hacia Europa. Las operaciones conjuntas con España en el Estrecho y en las fronteras de Ceuta y Melilla son consideradas por Bruselas como uno de los pilares que evitan una nueva crisis migratoria continental.

El esfuerzo marroquí no se limita al control físico: incluye campañas de regularización, lucha contra redes de trata y una política sostenida de cooperación con países africanos de origen.

Un país que consolida su influencia internacional

La 93ª Asamblea General de Interpol en Marrakech ha mostrado a un Marruecos en plena afirmación internacional. Su capacidad para organizar un evento de esta escala, su peso creciente en la toma de decisiones de seguridad global y el reconocimiento explícito de las principales agencias del mundo consolidan la posición del país como un socio imprescindible.

Hammouchi, cuya figura ha sido omnipresente en la cumbre, aparece así como el principal ejecutor de la visión estratégica del monarca marroquí. Y Rabat, como un actor que ha sabido convertir su geografía, su estabilidad y sus capacidades en una plataforma de influencia que desborda ampliamente el Magreb.

La Asamblea termina, pero deja instalada una certeza: en el tablero de la seguridad internacional, Marruecos ya no es un actor periférico, sino una pieza central.

 

miércoles, 26 de noviembre de 2025

La transformación contemporánea del poder aéreo


 

La incorporación acelerada de sistemas aéreos no tripulados (UAV), vehículos aéreos de combate no tripulados (UCAV) y plataformas de defensa antimisiles está alterando profundamente la naturaleza de la guerra contemporánea y los fundamentos doctrinarios del poder aéreo. El presente artículo analiza esta transformación desde una perspectiva histórica, tecnológica y estratégica, incorporando la evolución de los tipos de drones, la expansión de sistemas de intercepción, y su impacto en la estructura, conducción y planificación de operaciones. La guerra parece estar transitando hacia un modelo saturado por enjambres, sensores autónomos, defensa multicapa y operaciones distribuidas, lo cual obliga a redefinir conceptos clásicos de supremacía aérea, penetración estratégica y control del espacio aéreo.

 

Introducción

El poder aéreo ha experimentado transformaciones radicales desde su consolidación en la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, ningún cambio ha sido tan acelerado y multidimensional como el resultante de la convergencia entre sistemas no tripulados, inteligencia artificial y defensa antimisiles de precisión. Hoy, los drones redefinen la forma en que se detecta, ataca y defiende un espacio aéreo, mientras que los sistemas de intercepción —desde Iron Dome hasta Patriot PAC-3 y los láseres tácticos emergentes— desafían la tradicional relación entre ofensiva y defensiva.

Este trabajo estudia cómo esta evolución modifica conceptos doctrinarios, altera el equilibrio entre costo y efectividad, y obliga a las fuerzas aéreas a adoptar una estrategia basada en operaciones descentralizadas, resilientes y automatizadas.

Evolución histórica del poder aéreo y los sistemas no tripulados (sección ampliada)

Orígenes (1914-1945)

El empleo de artefactos aéreos no tripulados tiene antecedentes más antiguos de lo que suele suponerse. Durante la Primera Guerra Mundial, tanto Estados Unidos como el Reino Unido experimentaron con aeronaves guiadas por radio, como el Kettering Bug (1918), considerado uno de los primeros misiles crucero experimentales (Hallion, 2003). No lograron un desarrollo operativo, pero establecieron el principio conceptual: un vehículo aéreo sin piloto podía ser empleado para misiones peligrosas, de alto riesgo o de largo alcance.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Alemania avanzó con armas autónomas primitivas como la V-1, cuyo diseño influiría décadas después en la concepción de vehículos aéreos no tripulados de ataque (Overy, 2014).

La Guerra Fría y el desarrollo sistemático de UAV

Entre 1950 y 1990, la lógica de la Guerra Fría fomentó el desarrollo de UAV con fines:

  • De reconocimiento (EE.UU. con el Ryan Firebee, China con el WZ-5).
  • De vigilancia estratégica para misiones de alto riesgo sobre la URSS o China.
  • De falso blanco para entrenamiento de defensa aérea.

No existía aún un uso masivo y táctico. Los UAV eran herramientas estratégicas, caras y tecnológicamente complejas.

El salto cualitativo: del Kosovo a Afganistán e Irak (1999-2010)

Los conflictos de finales del siglo XX y principios del XXI introdujeron un nuevo paradigma: drones armados, persistentes y dotados de sensores de precisión.

Los hitos clave fueron:

  • El despliegue del RQ-1/MQ-1 Predator en Kosovo (1999).
  • Su armamento con misiles Hellfire en 2001.
  • La expansión masiva del uso de drones en Afganistán e Irak.

Según Singer, este período marca el nacimiento del dron como plataforma central del poder aéreo, capaz de detectar, vigilar y atacar durante horas sin poner en riesgo pilotos.

La proliferación global y democratización tecnológica (2010-2020)

Tres factores impulsaron la rápida diseminación de drones:

  1. Reducción de costos gracias a sensores y componentes comerciales.
  2. Aparición de modelos modulares, desde cuadricópteros comerciales hasta UCAV pesados.
  3. Acceso a algoritmos de navegación autónoma, GPS barato e impresoras 3D.

Países emergentes como Irán, Turquía y China desarrollaron sus propias familias de drones, incluyendo:

  • MALE (Medium Altitude Long Endurance): Bayraktar TB-2, Wing Loong II.
  • HALE (High Altitude Long Endurance): WZ-7, RQ-4.
  • Loitering munitions: Harop, Lancet, KUB.
  • Drones tácticos ligeros para infantería.

La revolución reciente: Nagorno-Karabaj, Ucrania y Gaza (2020-2024)

Los conflictos recientes demostraron que los drones ya no son solo plataformas de vigilancia o ataque selectivo: transforman el campo de batalla completo.

  • Nagorno-Karabaj 2020: combinación de UCAV TB-2 y municiones merodeadoras destruyó blindados y sistemas antiaéreos armenios.
  • Ucrania 2022-2024: empleo simultáneo de miles de drones comerciales, tácticos y estratégicos, con funciones de reconocimiento, ataque, guía de artillería y guerra electrónica.
  • Gaza: uso intensivo de drones para vigilancia urbana, neutralización de túneles y apoyo a fuerzas terrestres.

Este período marca el paso hacia la guerra saturada, donde drones baratos agotan sistemas defensivos caros.

Tipología contemporánea de drones

1. Drones tácticos ligeros

  • Alcance reducido.
  • Costos bajos.
  • Ideales para reconocimiento inmediato.
  • Cada vez más empleados como “kamikazes”.

2. Sistemas MALE

  • Ejemplo: Bayraktar TB-2, MQ-9 Reaper.
  • Capaces de misiones persistentes y ataques de precisión.
  • Su vulnerabilidad a defensas antiaéreas los empuja hacia nuevos diseños furtivos.

3. Sistemas HALE

  • Ejemplo: RQ-4 Global Hawk.
  • Plataformas estratégicas de inteligencia.
  • Operan a gran altitud con amplios sistemas de sensores.

4. Municiones merodeadoras

  • Armas que combinan vigilancia y ataque en un solo sistema.
  • Críticas en guerras modernas por su costo reducido y precisión.

5. Enjambres autónomos

  • Coordinación masiva basada en algoritmos de IA.
  • Capaces de saturar defensas y operar sin comunicación constante.

6. Desarrollo de drones en Argentina

Argentina desarrolla y adquiere drones para sus Fuerzas Armadas, incluyendo sistemas de fabricación nacional como el AR-1F "Búho" y el AR-1A "Aukan", además de incorporar unidades como los Chimango 650 y drones FPV para diversas tareas como reconocimiento, entrenamiento y vigilancia. Las fuerzas también están explorando la incorporación de drones de Gran Autonomía y Altitud Media (MALE) con el objetivo de mejorar la vigilancia fronteriza y la capacidad de respuesta.  

Drones de desarrollo nacional

  • AR-1F "Búho": Un sistema de instrucción básica para operadores. 
  • AR-1A "Aukan": Un dron de Clase 1 Plus con capacidad de operación en tiempo real hasta 150 km de distancia, 5 horas de autonomía y capacidad de llevar a cabo operaciones tácticas diurnas o nocturnas. 
  • AR-2T "Vigia": Un dron de Clase 2 capaz de llevar un sensor multiespectral. 
  • Chimango 650: Se compraron dos unidades con estaciones de control terrestre para la Fuerza Aérea Argentina, con una autonomía de 8 horas y capaces de ser configurados para vuelo automático. 

Drones incorporados o en desarrollo

  • Drones FPV (First Person View): 

El Ejército Argentino está incorporando drones FPV tipo DJI Mavic 2 para tareas antipersonal y de daño a vehículos, operando con gafas para una experiencia inmersiva. 

  • Drones de reconocimiento: 

Se están utilizando drones DJI Phanton 4 Prot+ para recopilar información en tiempo real y colaborar en la lucha contra los incendios. 

  • Sistemas de ataque con láser: 

Argentina desarrolló un sistema láser portable para combatir drones enemigos. 

  • Drones MALE (Media Altitud, Larga Estancia): 

Se analiza la posibilidad de incorporar tecnología MALE, con potencial colaboración con empresas turcas y la implicación de FAdeA en la producción. 

Consideraciones estratégicas

  • Los drones de largo alcance se consideran estratégicos por su capacidad de vigilancia y control territorial en áreas extensas y remotas.
  • La compra o producción de drones se ve como una alternativa racional para obtener capacidades militares efectivas a un costo menor que aviones tripulados tradicionales.
  • El uso de drones también puede ayudar a modernizar las Fuerzas Armadas y a mejorar el equipamiento para tareas de protección de fronteras y combate al narcotráfico.

Evolución de la defensa antimisiles y aérea

Los sistemas antimisiles pasan de proteger activos estratégicos a servir como respuesta inmediata contra drones, cohetes y municiones inteligentes. El paradigma actual incluye:

  • Sistemas de intercepción cinética: Patriot PAC-3, Iron Dome, NASAMS.
  • Sistemas láser: Iron Beam, HELIOS.
  • Guerra electrónica: inhibidores, spoofing GNSS.
  • Cúpulas defensivas multilayer con sensores integrados (Israel, Corea del Sur, Japón).

La tendencia muestra una carrera entre saturación (ofensiva barata) e intercepción (defensiva costosa).

Impacto estratégico en el empleo del poder aéreo

6.1. Declive del concepto clásico de superioridad aérea

La superioridad ya no depende solo de cazas y bombarderos.

6.2. Operaciones aéreas distribuidas

Dispersión, movilidad rápida, bases múltiples.

6.3. Incremento exponencial del ISR persistente

Los drones multiplican la vigilancia y reducen la sorpresa.

6.4. Saturación contra defensas

Drones baratos contra interceptores caros genera un dilema estratégico.

6.5. Redefinición del poder aéreo ofensivo

El ataque aéreo ya no es solo dominio de actores estatales.

Casos empíricos

Se analizan:

  • Ucrania (2022-2024): guerra de drones masivos.
  • Israel-Gaza: defensa multicapa.
  • Nagorno-Karabaj: integración drones-munición merodeadora.

8. Conclusiones

La revolución de drones y defensa antimisiles no es incremental, sino estructural. Impone nuevas doctrinas, obliga a repensar la superioridad aérea y redefine el equilibrio entre ofensiva y defensa.

 

lunes, 24 de noviembre de 2025

El Mar de China Meridional, un polvorín a punto de estallar


 

El azul profundo del Mar de China Meridional se ha tornado, en la recta final de 2025, en el escenario más volátil del planeta. Lo que comenzó hace décadas como una disputa sobre derechos de pesca y soberanía de atolones deshabitados, ha mutado en una partida de ajedrez militar de alto riesgo que involucra a superpotencias nucleares. Con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y el ascenso de una postura ultranacionalista en Japón, las aguas que conectan el Índico con el Pacífico son hoy una “zona de alto riesgo para conflictos armados”.

Una arteria vital bajo asedio

Para entender la magnitud del riesgo, hay que mirar el mapa no solo como geografía, sino como economía. Por estas aguas transita aproximadamente un cuarto del tráfico marítimo global y más de tres billones de dólares en comercio anual. Es una arteria vital para China, por donde pasa el 80% de sus importaciones de petróleo. Además, el subsuelo marino guarda una promesa de riqueza: 11.000 millones de barriles de petróleo y 190 billones de pies cúbicos de gas natural.

Sin embargo, la “línea de los nueve puntos” de Pekín, una demarcación histórica desestimada por La Haya en 2016 pero impuesta de facto por China, reclama el 90% de esta área. Para consolidar este reclamo, China ha construido una “Gran Muralla de Arena”: siete islas artificiales militarizadas con pistas de aterrizaje, radares y misiles.

Intereses cruzados y alianzas en tensión

La dinámica actual ya no es un simple litigio regional; es un choque de bloques.

El Protagonista Revisionista: China

Bajo el liderazgo de Xi Jinping, China busca asegurar su "patio trasero" estratégico. Su objetivo es doble: asegurar las rutas de suministro energético y alejar a las potencias extrarregionales (EE. UU.) de sus costas. Pekín ve la presencia militar estadounidense y las alianzas regionales como una estrategia de contención. Su táctica ha sido la de los “hechos consumados”: militarizar islas y utilizar a su Guardia Costera y milicias marítimas para bloquear a sus vecinos, como se vio en el bloqueo al buque Sierra Madre filipino.

La Resistencia Frontal: Filipinas y Taiwán

  • Filipinas: Bajo la presidencia de Ferdinand Marcos Jr., Manila ha abandonado la ambigüedad. Ha reforzado su alianza con Washington, permitiendo la instalación del sistema de misiles Typhon (capaz de alcanzar territorio chino) y recibiendo destructores de Japón. Filipinas se ha convertido en la primera línea de defensa, sufriendo embestidas directas, colisiones y marineros heridos en sus misiones de reabastecimiento.
  • Taiwán: constituye la “línea roja” absoluta de Pekín. Aunque es una disputa distinta a la del Mar de China Meridional, están intrínsecamente ligadas. Taiwán produce el 90% de los semiconductores avanzados del mundo. China ha intensificado sus incursiones aéreas —llegando a 62 aviones militares en 48 horas en febrero de 2025— y advierte que la reunificación es una “tendencia histórica imparable”.

Los Garantes Externos: Estados Unidos y Japón

  • Estados Unidos: Con la Administración Trump retomando el poder, la política es “paz mediante la fuerza”. EE. UU. ha advertido que su pacto defensivo con Filipinas cubre ataques armados en el Mar de China Meridional. La presencia de buques de guerra estadounidenses realizando operaciones que garantizan la  “libertad de navegación” es constante.
  • Japón: Este país ha protagonizado el cambio estratégico más dramático de 2025. La primera ministra Sanae Takaichi ha roto con la tradición pacifista, declarando que una contingencia en Taiwán amenaza la supervivencia de Japón. Tokio ha enviado destructores clase Abukuma a Filipinas y negocia un pacto de asistencia recíproca, desatando la ira de Pekín.

Actores no tan Secundarios

  • Vietnam: Silenciosamente, ha realizado la mayor expansión de sus puestos de avanzada en las Spratly, creando más tierra artificial que China en el último año.
  • Indonesia y Malasia: Intentan un equilibrio precario. Aunque tienen disputas con China (como en las islas Natuna y los bajos de Luconia), mantienen fuertes lazos económicos. Sin embargo, la agresividad china ha empujado a Indonesia a reforzar su patrullaje y cooperación marítima.
  • India y Australia: Potencias del Indo-Pacífico que han comenzado a realizar ejercicios navales en la zona, desafiando el dominio chino y apoyando a Filipinas.

¿Por qué debería importarle al mundo?

Un conflicto abierto en esta región no sería local. Las consecuencias serían sistémicas e inmediatas:

Colapso Económico: La interrupción del tráfico comercial en el Estrecho de Malaca y el Mar de China Meridional detendría la cadena de suministro global. La economía mundial, dependiente de los semiconductores taiwaneses, sufriría una parálisis tecnológica que afectaría desde la producción de automóviles hasta la inteligencia artificial.

Crisis Energética: Con el bloqueo de las rutas petroleras hacia Asia Oriental (China, Japón, Corea del Sur), los precios de la energía se dispararían, provocando inflación global.

Activación de Alianzas: El Tratado de Defensa Mutua entre EE. UU. y Filipinas o la legislación de seguridad de Japón podrían arrastrar a Washington a una guerra directa con China, potencialmente involucrando a la OTAN y aliados del Indo-Pacífico como Australia.

Tres Escenarios no deseados

Basándonos en la trayectoria actual de finales de 2025, se perfilan tres escenarios:

Escenario 1: La "Zona Gris" Permanente (Probabilidad: Alta)

China continúa su estrategia de presión máxima sin disparar el primer tiro letal.

  • Desarrollo: Aumentan las colisiones intencionales (como las de Sabina Shoal y Scarborough). China utiliza cañones de agua y láseres de grado militar contra barcos filipinos y vietnamitas. Se intensifica la guerra híbrida: ciberataques y sanciones económicas selectivas (como la suspensión de importaciones de mariscos japoneses).
  • Resultado: Desgaste logístico de Filipinas y normalización de la presencia china en las ZEE de sus vecinos, mientras EE. UU. duda en intervenir militarmente por incidentes "no armados".

Escenario 2: El Accidente Escalado (Probabilidad: Media)

La militarización del mar y el aire provoca un error de cálculo fatal.

  • Desarrollo: Un incidente similar al lanzamiento de bengalas contra el avión australiano o una maniobra agresiva de interceptación aérea sale mal, resultando en el derribo de una aeronave o el hundimiento de un buque de la guardia costera (filipino o japonés).
  • Resultado: Activación de protocolos de defensa. EE. UU. despliega activos de combate directo. China responde con bloqueos navales totales alrededor de los arrecifes disputados. El comercio global se desvía, causando pánico en los mercados.

Escenario 3: El Frente de Taiwán (Probabilidad: Baja a corto plazo, Alta a largo plazo)

Pekín decide que la ventana de oportunidad se cierra y actúa sobre Taiwán, usando el Mar de China Meridional como flanco sur.

  • Desarrollo: Ante la declaración de Japón de que defenderá a Taiwán, y la acumulación de misiles estadounidenses en Filipinas, China lanza una operación anfibia o de bloqueo sobre Taiwán, simultáneamente atacando bases en Filipinas y Japón para neutralizar la respuesta aliada.
  • Resultado: Guerra regional a gran escala. China ha advertido a Japón de una “derrota militar aplastante” si interviene.

Evolución Probable: Hacia una “Guerra Fría” asiática

La evolución más probable para 2026 no es necesariamente la Tercera Guerra Mundial inmediata, sino la consolidación de bloques rígidos y una ruptura diplomática y económica severa.

La postura de la administración Trump de “paz mediante la fuerza”, combinada con la doctrina Takaichi en Japón, sugiere que la contención contra China se volverá más agresiva. Es probable que veamos:

  1. Más “botas sobre el terreno”: Un aumento de bases rotatorias y sistemas de misiles (como el Typhon) en Filipinas y potencialmente en islas japonesas cercanas a Taiwán.
  2. Desacople económico forzado: China castigará a los aliados de EE. UU. (especialmente Japón y Filipinas) con barreras comerciales totales, obligando a estos países a reorientar sus economías.
  3. Conflictos satélite: China evitará el choque directo con EE. UU., pero aumentará la presión sobre los eslabones más débiles (barcos pesqueros de Vietnam o patrullas de Indonesia) para probar la cohesión de la alianza anti-China.

El Mar de China Meridional ha dejado de ser una disputa por rocas y peces. A finales de 2025, es el termómetro que mide la fiebre de un orden mundial que se fractura. La pregunta ya no es si habrá tensión, sino si los mecanismos de control de daños podrán evitar que una colisión entre dos barcos guardacostas se convierta en la chispa que incendie el Pacífico.

 

El Sáhara marroquí nuevo y más importante polo de inversión africano



La reciente visita de empresarios estadounidenses a Dajla confirma el atractivo creciente de las provincias del sur, en un proceso alentado por la visión estratégica del rey Mohammed VI.

La escena se repite cada vez con más frecuencia: delegaciones extranjeras desembarcando en Dajla para tomar el pulso a una región que Marruecos ha convertido en uno de los laboratorios africanos más dinámicos de inversión, logística, turismo y energías limpias. Este miércoles ha sido el turno de un grupo de empresarios estadounidenses de la ciudad de Great Neck, quienes, entre reuniones con autoridades locales y visitas de campo, confirmaron lo que diversos organismos internacionales ya han señalado: el Sáhara marroquí se ha transformado en un imán para las inversiones globales.

La misión estadounidense, compuesta por figuras del sector sanitario, tecnológico, agroindustrial y logístico, visitó el puerto Atlántico de Dajla, explotaciones agrícolas, proyectos de acuicultura y varias unidades industriales emergentes. El objetivo —según explicó el inversor estadounidense Lior Cohen— es “desarrollar proyectos conjuntos e identificar nuevas oportunidades de inversión”, con la aspiración de establecer vínculos económicos duraderos con actores locales.

El viaje se inscribe en el marco del acuerdo de hermanamiento entre Dajla y Great Neck, concebido para formalizar asociaciones económicas estables y de beneficio mutuo. Un mecanismo que, según las autoridades marroquíes, empieza a dar sus primeros frutos.

Una estrategia cuidadosamente planificada

Este renovado dinamismo económico no es fruto del azar. Para los analistas, forma parte del proyecto de modernización y proyección internacional impulsado por Su Majestad el rey Mohammed VI, que desde hace dos décadas concibe las provincias del sur como un eje estratégico de conexión entre el Magreb, el África occidental y el Atlántico.

En el Foro MD Sáhara 2025, celebrado recientemente en Dajla, el director general de la Agencia Marroquí de Desarrollo de Inversiones y Exportaciones (AMDIE), Ali Seddiki, describió la región como una “nueva frontera de inversión africana y mundial”. Según Seddiki, el Sáhara marroquí es ya el corazón de la nueva economía del reino: descarbonizada, orientada al desarrollo sostenible y respaldada por infraestructuras modernas que lo conectan con el resto del mundo.

En su intervención, Seddiki subrayó un punto clave para entender el actual auge inversor: “Estamos ante un ecosistema completo que se está posicionando sobre la base de un recurso estratégico renovable de calidad”, explicó, destacando la existencia de un área industrial de 1.600 hectáreas preparada para recibir inversiones logísticas, energéticas y manufactureras.

Un puerto llamado a transformar el Atlántico africano

El puerto Atlántico de Dajla, cuya puesta en marcha está prevista para 2028, es considerado por Rabat la piedra angular del desarrollo regional. Concebido como un hub logístico de alcance continental, permitirá enlazar el comercio atlántico con el Sahel y África Occidental, optimizando la circulación de mercancías en un área estratégica cercana a importantes rutas marítimas internacionales.

Las autoridades marroquíes apuestan a que este puerto se convierta en un eslabón esencial de la llamada “economía azul”, con potencial para atraer industrias de transformación pesquera, plataformas de reexportación y centros de logística avanzada. Para los inversores estadounidenses que visitaron sus instalaciones, el proyecto evidencia —según el director del CRI de Dajla, Ahmed Ktir— “una región en plena metamorfosis, con infraestructuras a la altura de los grandes polos africanos”.

Turismo: un oasis emergente entre desierto y océano

Si el puerto representa la gran promesa logística del Sáhara, el turismo constituye otro de sus motores ya en funcionamiento. Dajla se ha convertido en los últimos años en una de las capitales mundiales del kitesurf, además de consolidarse como destino de lujo en expansión gracias a la combinación de playas vírgenes, clima estable y vastos paisajes desérticos.

La oferta hotelera ha crecido de forma constante, con inversiones marroquíes, del Golfo y europeas que apuntan al segmento de alto poder adquisitivo. Las autoridades regionales buscan ahora diversificar este modelo con la incorporación de turismo deportivo, ecoturismo y proyectos termales vinculados a la naturaleza desértica.

Para los empresarios extranjeros, esta actividad no solo es atractiva desde el punto de vista económico, sino que además actúa como puerta de entrada para nuevas inversiones en servicios, restauración, transporte y energías sostenibles.

Pesca y acuicultura: un recurso estratégico

Otro de los atractivos clave es el potencial pesquero de la región, uno de los más ricos del Atlántico africano. La plataforma continental sahariana alberga abundantes recursos de sardina, pulpo y merluza, que alimentan una creciente industria de transformación local.

En los últimos años, Marruecos ha promovido proyectos de acuicultura a gran escala —como los visitados por la delegación estadounidense— en un intento de diversificar su economía azul, generar puestos de trabajo y aumentar el valor añadido de sus exportaciones. Estas iniciativas han sido señaladas como uno de los polos más prometedores para las asociaciones con capital extranjero.

Fosfatos: el otro tesoro del sur

La región también destaca por su relevancia en materia de fosfatos, un recurso en el que Marruecos es líder mundial. Las explotaciones de fosfatos en las provincias del sur juegan un papel creciente en la estrategia global del grupo estatal OCP, que busca diversificar su producción y acercarla a nuevas infraestructuras portuarias para reducir costes logísticos.

El incremento de la demanda mundial de fertilizantes, impulsado por la presión sobre la seguridad alimentaria global, convierte a este sector en uno de los más atractivos para inversiones tecnológicas, alianzas industriales y proyectos de transformación avanzada.

Estados Unidos mira hacia el sur

La visita de los empresarios de Great Neck forma parte de una tendencia creciente: el interés de compañías estadounidenses por instalarse en el sur marroquí, atraídas por su estabilidad política, ventajas fiscales y la apertura diplomática entre Rabat y Washington.

Las autoridades marroquíes destacaron que los inversores pudieron constatar “de primera mano el dinamismo del desarrollo que está experimentando la región”. Las reuniones con el wali de Dajla-Oued Eddahab, el presidente del Consejo Municipal y la representación regional de la CGEM consolidaron la idea de que existen condiciones propicias para proyectos conjuntos en agroindustria, salud, logística y energías renovables.

Un futuro que se construye hoy

El Sáhara marroquí encara los próximos años con una hoja de ruta clara: convertirse en uno de los grandes polos económicos de África occidental. Las palabras del director de AMDIE en el Foro MD Sáhara resumen el espíritu de esta apuesta nacional: “La visión clara con una gobernanza aplicada permite a esta zona aprovechar plenamente las oportunidades que se le presentan para tener un futuro brillante”.

Con un puerto en construcción, un turismo en auge, un sector pesquero robusto, un potencial minero estratégico y un flujo creciente de delegaciones extranjeras, Dajla y las provincias del sur se consolidan como un nodo económico llamado a desempeñar un papel central en la proyección africana y atlántica de Marruecos.

Y todo ello, subrayan fuentes locales, fruto de una estrategia de largo aliento impulsada por el rey Mohammed VI, que ha situado al Sáhara marroquí en el centro de su política de desarrollo nacional y proyección continental.

 

viernes, 14 de noviembre de 2025

Chile elige entre la racionalidad y la utopía comunista


 

Jeannette Jara, la candidata oficialista, lidera las encuestas para los comicios presidenciales de este domingo, pero la ultraderecha de José Antonio Kast y la derecha tradicional de Evelyn Matthei confían en una victoria en segunda vuelta. La seguridad y el voto obligatorio marcan una elección que cierra un ciclo de promesas frustradas.

Chile se mira de nuevo al espejo este domingo 16 de noviembre. Lo hace con una mezcla de cansancio y una esperanza cautelosa, al final del ciclo de Gabriel Boric, el primer presidente nacido tras el retorno a la democracia. El país que Boric deja está lleno de ambigüedades, marcado por el fracaso del proceso constituyente, una crisis de seguridad que domina la agenda y un mapa político donde los moldes tradicionales ya no encajan.

Más de quince millones de chilenos están llamados a las urnas en unas elecciones que, por primera vez en décadas, para una presidencial, cuentan con voto obligatorio. Esta variable introduce una incertidumbre radical, con casi cinco millones de nuevos votantes forzados a participar, un electorado silencioso que nadie sabe a ciencia cierta cuáles son sus preferencias.

La contienda, que también renueva el Congreso, se ha configurado como una batalla de tres grandes proyectos. Sin embargo, el foco está puesto en los tres candidatos con mayor caudal electoral: la comunista Jeannette Jara, el ultraconservador José Antonio Kast y la liberal-conservadora Evelyn Matthei.

Aunque Jara, la abanderada única de la izquierda, se mantiene como favorita para ganar la primera vuelta, todos los sondeos pronostican que será derrotada en el balotaje del 14 de diciembre por cualquiera de sus dos rivales de derecha. La elección de este domingo, por tanto, se vive en la práctica como una primaria de la derecha para decidir quién será la punta de lanza que enfrente a la izquierda radical.

Los tres rostros del dilema chileno

La papeleta ofrece tres visiones de país encarnadas por figuras que representan la herencia del Gobierno, la ruptura radical o la gestión tradicional.

Jeannette Jara: La simpatía comunista

Jeannette Jara Román (51 años), la dirigente comunista, es la gran apuesta del oficialismo. Como ministra del Trabajo de Boric, se convirtió en una de las figuras mejor valoradas del gabinete y la artífice de los dos mayores logros legislativos del Gobierno: la reforma de pensiones y la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales.

Militante del Partido Comunista (PC), su biografía rompe con el estigma que su partido arrastra en Chile. Nacida en Conchalí, en la periferia de Santiago, de origen humilde y educada en el sistema público, fue dirigente estudiantil en los 90 y sindical en el Servicio de Impuestos Internos antes de licenciarse en Derecho.

  • Propuestas: Encarna un "modelo social-estatal" centrado en la protección social, la igualdad de género y el desarrollo sostenible. Ante la crisis de seguridad, ha endurecido su discurso: propone levantar el secreto bancario para perseguir el dinero del narco, establecer mayores impuestos, reforzar el control de puertos y construir nuevas cárceles.
  • Fortalezas y Debilidades: Su mayor fortaleza es una innegable simpatía personal que le ha permitido sortear la alta impopularidad del PC. Es una debutante en la arena presidencial, lo que le da un aire de renovación. Sus debilidades son, precisamente, su militancia comunista y la cercanía con Boric. Sus rivales la atacan como "la continuadora de un gobierno fracasado" y "la ministra del desempleo".

José Antonio Kast: La apuesta a la mano dura

José Antonio Kast Rist (59 años) no es un desconocido. Este será su tercer intento por alcanzar La Moneda, tras ser derrotado en la segunda vuelta de 2021 por Gabriel Boric. Abogado y exdiputado de la UDI, fundó el Partido Republicano como una escisión más a la derecha de la derecha tradicional.

Hijo de migrantes alemanes y hermano de un exministro de Pinochet, Kast defiende con orgullo el "orden, la seguridad y los valores tradicionales". Esta alineado con las ideas que en el plano internacional sostienen figuras como Donald Trump, Georgia Meloni, Javier Milei y Santiago Abascal.

  • Propuestas: Su programa es una réplica del "modelo Bukele" de El Salvador. Promete cárceles de alta seguridad con aislamiento total, y un control fronterizo con "vallas, zanjas y 3.000 unidades militares". Propone la expulsión masiva de inmigrantes irregulares y un recorte drástico del gasto público de 6.000 millones de dólares.
  • Fortalezas y Debilidades: Su fortaleza es su sintonía absoluta con la principal preocupación ciudadana: la seguridad. En un país "extremadamente atemorizado", su discurso radical resuena. Es visto como el candidato con mayor capacidad para unificar a toda la derecha en un balotaje. Su debilidad es su extremismo, que repele al centro y su defensa de la dictadura de Pinochet.

Evelyn Matthei: La gerente de la derecha tradicional

Evelyn Matthei Fornet (71 años) es la encarnación de la derecha histórica. Hija del general de la Fuerza Aérea y miembro de la Junta Militar, Fernando Matthei, su carrera política abarca toda la historia del retorno a la democracia: fue diputada, senadora, ministra del Trabajo bajo Sebastián Piñera y alcaldesa de la influyente comuna de Providencia.

Economista de formación, esta es su segunda carrera presidencial tras ser derrotada por Michelle Bachelet en 2013. Representa a la Unión Democrática Independiente (UDI) y a los partidos tradicionales de Chile Vamos.

  • Propuestas: Representa a una "derecha liberal moderna" centrada en la "estabilidad económica y la gestión eficiente". En economía, propone "una tijera de podar" en el Estado, en contraposición al "hacha" de Kast. En seguridad, no se queda atrás: propone una Policía Militar Fronteriza, fosas, centros de expulsión y cinco nuevas cárceles.
  • Fortalezas y Debilidades: Su principal activo es su imagen de gestora eficiente y su capacidad para atraer al votante de centro. Sin embargo, tras liderar las encuestas durante meses, su campaña ha perdido fuelle. Es vista por algunos como una figura del "establishment" y su sector (Evópoli) ha mostrado una enorme resistencia a una eventual alianza con Kast.

Una campaña marcada por el miedo y la polarización

La campaña que finaliza ha girado casi exclusivamente en torno a la seguridad. Los temas sociales que impulsaron el estallido de 2019 y el gobierno de Boric han sido reemplazados por el miedo al crimen organizado, el narcotráfico y la inmigración irregular.

Esto ha beneficiado a la derecha, que compite dividida pero con ventaja. La primera vuelta es una lucha fratricida entre Kast y Matthei por demostrar quién tiene la mano más dura. Kast cerró su campaña en el Movistar Arena ante 10.000 personas, prometiendo un "gobierno de emergencia" donde "el delincuente tenga miedo".

Jeannette Jara, por su parte, busca polarizar la elección en otros términos. En su cierre en la popular comuna de Maipú, aseguró que lo que está en juego son "dos modelos muy distintos de país". Su estrategia pasa por intentar desmarcarse sutilmente de Boric y apelar a la protección social frente al "odio y el miedo" que, según ella, representa Kast.

Tres escenarios para la segunda vuelta

Salvo una sorpresa mayúscula, nadie alcanzará el 50% este domingo, y Chile se encaminará a una segunda vuelta el 14 de diciembre. El orden de los factores sí altera el producto.

  1. Escenario 1: Jara vs. Kast (El más probable) Es el escenario que vaticinan la mayoría de las encuestas y una repetición del balotaje de 2021. Sería un choque de polos: la candidata comunista contra el líder ultraconservador. En este enfrentamiento, Kast es el claro favorito. Lograría unificar a toda la derecha, desde los liberales de Matthei hasta los libertarios de Kaiser, en un bloque cohesionado contra el oficialismo.
  2. Escenario 2: Jara vs. Matthei (La disputa por el centro) Si Matthei logra revertir las encuestas y superar a Kast, el escenario se complica para la izquierda. Matthei es vista como más moderada y tendría una capacidad mucho mayor para capturar al votante de centro e incluso a sectores de la antigua Concertación huérfanos de representación. Las encuestas también la dan como ganadora frente a Jara.
  3. Escenario 3: Jara vs. Kaiser (El terremoto libertario) Un escenario "improbable pero no imposible" es que el cuarto candidato en liza, el libertario Johannes Kaiser —apodado el "Milei chileno"—, dé la sorpresa y supere a Kast. Esto provocaría una crisis en la derecha. La derecha tradicional, que ya "le dolería el estómago" pactando con Kast, encontraría "enorme resistencia" en apoyar a Kaiser. Aunque las encuestas muestran a Jara perdiendo incluso contra él, esta fractura podría ser la única y remota posibilidad de victoria para el oficialismo.

Chile, un país que hace apenas cuatro años votó por un cambio refundacional, llega a estas elecciones agotado. La elección de este domingo no decidirá solo un presidente; decidirá cuál de los miedos chilenos es más fuerte: el miedo al desorden y la delincuencia, o el miedo a las soluciones extremas.