viernes, 15 de enero de 2021

BIDEN ELIGE A UN DIPLOMÁTICO PARA DIRIGIR LA CIA


 

El presidente Joe Biden envía un claro mensaje con la designación de un prestigioso internacionalista al frente de la Agencia Central de Inteligencia.

Tradicionalmente, la política estadounidense se caracterizó por gozar de una cierta continuidad. Es cierto que cada presidente (especialmente si pertenecían a distintos partidos) tenía su propia agenda y compromisos de campaña con el electorado y los grupos de poder que los habían llevado hasta la Oficina Oval, pero la política estadounidense gozaba por lo general de gran consenso y estabilidad.

Por lo general, un gobierno estadounidense no cambiaba bruscamente la política internacional de su predecesor. En otras palabras la política internacional y las alianzas de los Estados Unidos no cambiaban radicalmente cada cuatro años.

Esta tradición cambio con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. El temperamental empresario carecía de experiencia en la función pública y estaba dispuesto a hacer la cosas y tomar las decisiones a su propio estilo que en aprender como eran los procedimientos tradicionales o en buscar consensos con la oposición demócrata.

En muchos sentidos la “era Trump” marcó una ruptura con las presidencias anteriores. Ahora, la llegada de Joe Biden a la presidencia marca un retorno a la tradición administrativa y de gestión presidencial tradicional. Una suerte de “restauración” de la democracia republicana estadounidense y en gran medida un retorno de los hombres y las políticas vigentes durante la Administración Obama en la cual Biden era el vicepresidente.

Las primeras designaciones de funcionario claves por parte del presidente Joe Biden apuntan en tal sentido. Esto resulta evidente en la designación del nuevo director de la Agencia Central de Inteligencia.

Trump tuvo una difícil relación con los servicios de inteligencia, tanto con el FBI como con la CIA. Biden pretende revertir esa situación para lo cual envió una clara señal de la importancia que tendrá en su Administración el aparato de inteligencia y seguridad nacional al designar al frente de la Agencia Central de Inteligencia a un peso pesado del mundo diplomático estadounidense: Willians Burns.

Nacido en 1956, en Fort Bragg, Carolina del Norte. Se graduó en Historia en la Universidad La Salle y en Relaciones Internacionales por St. John´s College de Oxford. Posteriormente obtuvo una maestría y doctorado en Filosofía en la Universidad La Salle.

Este amigo personal de Bill Gates, habla fluidamente ruso, árabe y francés, posee cuatro doctorados honoris causa y tres premios presidenciales, además de diversas distinciones nacionales e internacionales.

Durante la Administración Reagan, en 1982, se incorporó al Cuerpo Diplomático de los Estados Unidos donde pasó treinta y dos años hasta su retiro en octubre de 2014. En enero de 2015 se convirtió en el noveno director del más antiguo e influyente think tank estadounidense sobre temas internacionales: La Fundación Carnegie para la Paz Internacional.

Desde su posición en la Fundación Carnegie no ahorró críticas al manejo de la política exterior por parte del presidente Trump. En 2019, por ejemplo, rechazó con duros argumentos la destitución de la embajadora en Ucrania, Maire Yovanovitch, en represalia por impedir las maniobras de ciertos estrechos colaboradores del primer mandatario que trataban de obtener pruebas para atacar al entonces candidato demócrata Joe Biden.

En su paso por el Departamento de Estado se desempeño como Secretario Ejecutivo del Departamento de Estado, asistente especial de los secretario Warren Christopher y Madeleine Albricht, ministro consejero de Asuntos Políticos de la Embajada de los Estados Unidos en Moscú, Director interino y subdirector principal del personal de planificación de políticas del Departamento de Estado y asistente especial del presidente y director senior para Asuntos del Cercano Oriente y Asia Meridional en el Consejo de Seguridad Nacional.

Embajador en Jordania entre 1998 y 2001, Subsecretario de Estado para Cercano Oriente entre 2001 y 2005, Embajador en la Federación de Rusia entre 2005 y 2008, Subsecretario de Estado para Asuntos Políticos de 2008 a 2011.

En 2013, junto a Jake Sullivan lideró el canal bilateral secreto entre los Estados Unidos e Irán que condujo al acuerdo interino entre Irán y P5+1 y luego al acuerdo nuclear con Irán.

Burns será el primer diplomático de carrera en conducir la Agencia Central de Inteligencia una poderosa estructura con veintiún mil funcionarios distribuidos por todo el planeta.

Podría argumentarse su falta de experiencia en temas de inteligencia, pero un análisis más detenido de su trayectoria en el campo internacional, los cargos que ha desempeñado, las funciones analíticas que los mismos requieren y las negociaciones vinculadas con la seguridad nacional que ha llevado a cabo indican que esta sobre capacitado para ese cargo. Esto hace pensar que no encontrará mayores problemas para que su postulación sea aprobada por el Congreso.

Incluso, podría especularse que la designación de un funcionario de tal alto perfil para director de la Agencia Central de Inteligencia es parte de una política destinada a devolverle a esta agencia la relevancia y prestigio que tuvo hasta los atentados del 11 de septiembre de 2001 o que Burns es un candidato de reserva para ocupar el Departamento de Estado al primer cambio de gabinete que resuelva el presidente Biden.

jueves, 14 de enero de 2021

UN GOBIERNO SIN PLANES NI RUMBO


La improvisación, marchas y contramarchas del gobierno agotan la paciencia y sumen al pueblo en la incertidumbre.

Muchos lectores pensaran que este artículo no les informa sobre ninguna novedad porque del presidente Alberto Fernández hacia abajo todos los funcionarios han reconocido claramente que carecen de planes, objetivos ha concretar en su gestión y de estrategias elaboradas para cumplirlos.

Incluso la prensa en todas sus expresiones visuales, orales y escritas ha comentado negativamente este hecho.

Pero lo cierto es que los tanteos, marchas y contramarchas, improvisaciones y contrasentidos del gobierno son tan continuos que no pueden ser pasados por alto a riesgo de convertirse el periodista en cómplice del relato oficialista.

Primero la pandemia nunca iba a llegar al país, después nos alegramos de que el Covid 19 llegara en ese momento y no bajo el gobierno de Mauricio Macri, porque con el ingeniero en la Casa Rosada habríamos estado todos muertos. Ahora, como estamos entre los diez países del mundo más afectados del mundo con un millón ochocientos mil afectados y 45.000 fallecidos, después de haber mantenido el “aislamiento social” más prolongado del planeta que destruyó la economía, el gobierno responsabiliza a la población por el incremento de los contagios.

Cuando en realidad han sido las autoridades nacionales quienes abandonaron sus responsabilidades sanitarias trasladando la responsabilidad de combatir la pandemia a los gobernadores e intendentes para no asumir más costos políticos.

Y esta si es una constante de la Administración Fernández el temor a afrontar algún tipo de costo político.

Un día decreta como un acto de “soberanía alimentaria” (sic.) la expropiación de la firma Vicentín. Pero, cuando la reacción popular es una movilización en rechazo de la medida, recurre a una elaborada maniobra judicial para dar marcha atrás sin quedar en evidencia. Y a partir de entonces no se habla más del tema.

Luego propicia -incluso con la participación de funcionarios públicos- la ocupación de terrenos y hasta de explotaciones agropecuarias (Guernica, Bariloche, Lago Mascardi, Pinamar, estancia “La Nueva” de la familia Etchevehere, etc.). Nueva reacción popular seguida de otro retroceso del gobierno iniciando el desalojo de los intrusos.

Así podríamos seguir reseñando muchos otros casos de avances y retrocesos gubernamentales. Por ejemplo, hace unos días diversas voces del oficialismo comenzaron a reclamar un indulto o amnistía presidencial para los “presos políticos”. Eufemismo que en el kirchnerismo se emplea para denominar a los exfuncionarios con causas en la justicia por diversos hechos de corrupción, especialmente la señora vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Cuando se hace manifiesto el mal humor social ante la posibilidad de la implementación de una medida de esas características, el presidente Fernández convoca a los principales columnistas y periodistas del país para aclararles en charlas privadas individuales (nadie sabe por qué no realizó una conferencia de prensa como suele hacerse en la mayoría de los país) que en su gobierno no hay presos políticos y que nunca firmaría un indulto y que la amnistía dependía del Poder Legislativo y no del Poder Ejecutivo.

El presidente también aprovecho la ocasión para denunciar ante la prensa que dentro del gobernante Frente de Todos había dirigentes que pretendían llevar adelante “una revolución”.

Lamentablemente a ninguno de sus interlocutores periodistas se les ocurrió preguntarle al presidente si esa “revolución” implicaba romper el orden constitucional y por tanto era un delito, quienes eran los revolucionarios que llevaban a cabo dicha conspiración delictiva y que pensaba hacer al respecto.

Al parecer, la falta de ideas (o el miedo a expresarlas) parece ser un mal nacional y el gobierno no tiene el monopolio en este tema.

Es así como un grave tema institucional y delictivo paso como otras cosas más sin mayores repercusiones. Ni siquiera se convirtió en nota de tapa de los principales diarios.

Pronto se produjeron otras declaraciones y contramarchas que ocultaron los errores y desmesuras precedentes.

La Subsecretaria de Salud de la Nación, la médica Carla Bisotti alarmó a todo el mundo anunciando la vacunación contra Covid con la mitad de la dosis prescripta para la vacuna rusa Sputnick V. Nueva rectificación presidencial y retroceso gubernamental.

El debate sobre la vacuna no había aún terminado que el Gobierno decidió poner cepo a las exportaciones de maíz. Los productores rurales rechazaron medida y sobrevino un paro agropecuario que despertó el temor presidencial de revivir el “Conflicto con el Campo” del 2008. Nueva rectificación y anulación de la medida oficial una semana más tarde.

La última de estas versiones improvisadas que se lanzan a la opinión pública como una suerte de “globos de ensayo” para ver cual es la reacción que provocan en la ciudadanía, es el rumor de la creación de un supuesto “Tribunal Federal de Sentencias Arbitrarias” que asumiría en parte las funciones que la Constitucional Nacional asigna a la Corte Suprema de Justicia.

Resulta evidente para cualquier persona que un tribunal de tales características sería claramente anticonstitucional. Además, sería la propia Corte Suprema la que debería expedirse en última instancia sobre la constitucionalidad y vigencia del nuevo Tribunal.

Es decir, que una medida de tales características sería de difícil o imposible concreción. Por lo tanto, su anuncio, además de distraer a la opinión pública de los temas del Covid, la vacuna y los anuncios sobre la evolución de la inflación, tendría el propósito de medir la reacción de la gente ante procedimientos anticonstitucionales y al mismo tiempo  incrementar la presión sobre los magistrados de la Corte Suprema para que encuentren algún artilugio legal para detener los juicios contra la expresidenta.

Porque nadie debe confundirse el único programa de gobierno que tiene el Frente de Todos y que mantiene desde que llegó al gobierno es asegurar la impunidad de Cristina Kirchner, su familia y sus asociados en los juicios por corrupción.

 

 

lunes, 11 de enero de 2021

HISTÓRICA VISITA DE FUNCIONARIOS ESTADOUNIDENSES AL SÁHARA MARROQUÍ


Los vínculos entre el Reino de Marruecos y los Estados Unidos se consolidan e incrementan con la concreción de iniciativas diplomáticas e inversiones económicas.

La diplomacia marroquí con respecto al Sáhara ha entrado en una etapa de concreciones con la visita, el pasado sábado 9 de enero, de David Schenker, Subsecretario de Estado para Oriente Próximo y el Norte de África de la Administración Trump a la bella ciudad turística de Dakhla que cada día más abandona su rol turístico y pesquero para convertirse en un importante centro portuario y comercial no solo del Sáhara sino también del África Occidental.

En esta primera visita oficial de altos funcionarios estadounidenses  (incluido el embajador  acreditado en Rabat) a las provincias del Sur, el Subsecretario Schenker destacó que el reciente reconocimiento de su país a la soberanía marroquí sobre el Sáhara “fue posible gracias al liderazgo del Rey Mohammed VI en la promoción de una agenda de reformas audaces y de gran alcance en las últimas décadas.”

El alto funcionario del presidente Trump también destacó las valiosas contribuciones del Rey Mohammed VI a la paz en Medio Oriente, a la estabilidad y el desarrollo en África, a la seguridad regional en su conjunto y en especial al “promover la tolerancia y la armonía religiosa.”

La presencia del subsecretario Schenker constituye un gesto significativo que ratifica el compromiso de Washington de abrir a la brevedad un consulado con agregaduría comercial en Dahkla, acordado en la trascendente conversación telefónica que mantuvieron el Rey Mohammed VI y el presidente Donald Trump el pasado 10 de diciembre.

En esa oportunidad el presidente estadounidense se comprometió también a posibilitar que el Reino de Marruecos tenga un acceso privilegiado al Programa de Comercio e Inversión implementado bajo el contexto de la denominada iniciativa “Prosper Africa”.

La iniciativa “Prosper Africa” fue lanzada en 2018 por la Administración Trump con el propósito de incrementar los intercambios comerciales de los Estados Unidos con África, un continente que alberga a 54 Estados, con grandes recursos naturales y un dinámico mercado de más de mil millones de potenciales consumidores.

Prosper Africa busca, especialmente, incentivas a las empresas privadas estadounidenses a invertir en el continente africano buscando socios locales para sus emprendimientos.

No obstante, la iniciativa de la Casa Blanca involucra a diecisiete agencias federales (entre ellas la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional -USAID-, Exim Bank, Overseas Private Investment Corporation, Millennium Challenge Corporation, etc.) y otorga financiamiento y ayudas al desarrollo por valor de quinientos millones de dólares anuales durante cinco años.

Las autoridades marroquíes estiman que la potenciación de los vínculos diplomáticos y económicos con los Estados Unidos, país con el cual el Reino tiene un tratado de libre comercio que ha duplicado desde su aplicación en 2006 los intercambios comerciales bilaterales, generará un flujo aún mayor de inversiones estadounidenses que podrían alcanzar en los próximos años un monto de entre mil y tres mil millones de dólares.

Esas inversiones estadounidenses redundarán en la creación de miles de pequeñas y medianas empresas marroquíes generando un número aún mayor de puestos de empleo en el sector privado.

Los logros internacionales y las inversiones que hoy recibe el Reino de Marrueco no son fruto del azar sino el resultado lógico de los largos años de tratativas diplomáticas, gestiones y esfuerzos personales que el Rey Mohammed VI ha llevado a cabo en defensa de la marroquidad del Sáhara y para el desarrollo del Reino.

 

 

domingo, 10 de enero de 2021

LA ERA DEL POPULISMO


El siglo XXI posiblemente sea recordado por la pandemia del Covid 19, pero también será la era del auge populista.

El período entre ambas guerras mundiales, 1918 – 1939, marca la era dorada del fascismo. Regímenes fascistas prosperaron y se expandieron como hongos después de la lluvia en la muy civilizada Europa y difundieron su ideario con diverso éxito por América y Asia.

Detener el delirio fascismo costó veinticinco millones de muertos en la Segunda Guerra Mundial.

De igual modo la llegada del siglo XXI marca el tiempo del auge del populismo. Los regímenes populistas que hasta hace pocos años se consideraban un mal endémico de los países del Tercer Mundo gracias a la modernidad líquida han desbordado sus límites territoriales contagiando con sus patógenos a las sociedades tecnotrónicas del mundo desarrollado.

Así aparecieron líderes populistas como Donald Trump, el británico Boris Johnson, los españoles Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, el turco Recep Tayyip Erdoğan o el húngaro Víktor Orbán que se sumaron a los populistas latinoamericanos: Nicolás Maduro, Daniel Ortega, Evo Morales, Rafael Correa, Cristina Fernández de Kirchner o Jair Bolsonaro.

Los graves incidentes producidos el pasado 6 de enero en el Capitolio de los Estados Unidos son una clara evidencia de los riesgos que implican los líderes populista.

“El líder populista -nos dice Enrique Krauze- arenga al pueblo contra el no pueblo, anuncia el amanecer de la historia, promete el cielo en la tierra. Cuando llega al poder, micrófono en mano, decreta la verdad oficial, desquicia a la economía, azuza el odio de clase, mantiene a las masas en continua movilización, desdeña los Parlamentos, manipula las elecciones y acota las libertades”.

Los más sorprende del fenómeno populista posiblemente sea la existencia de grandes sectores de la población dispuestos a abandonar toda racionalidad para creer fanática y violentamente las consignas de la propaganda populista.

En el caso de los seguidores del presidente Trump que asaltaron el Capitolio de Washington se movilizaron convocados por el “stop the steal”. La afirmación de que el presidente no había perdido las elecciones presidenciales del pasado mes de noviembre sino que fue víctima de un fraude monumental por parte de Joe Biden y el Partido Demócrata.

Allí se reunieron militantes de diversos grupos extremistas. Desde los miembros de la derecha alternativa, los racistas de la supremacía blanca, miembros de los “Proud Boys” y fanáticos creyentes en las disparatadas profecías de Q. Los partidarios de Qanom sostienen las afirmaciones de un personaje del cual nadie sabe su identidad pero que sostiene la existencia de una conspiración de caníbales pedófilos liderados por el financista George Soros, Hilary Clinton, Bill Gates y Barack Obama.

Según Qanom, solo Donald Trump puede terminar con esa conspiración y castigar a los culpables llevando a cabo “La Tormenta”, o sea, la detención de miles de estos caníbales en Guantánamo.

Todos los líderes populistas se caracterizan por construir un discurso político propio y exótico. No hay entre ellos una argumentación común. Algunos líderes populistas son marcadamente estatistas mientras que otros tienen posiciones promercado. Hay quienes postulan el antiimperialismo y defienden el socialismo de Estado otros son marcadamente anticomunistas, nacionalistas, militaristas, xenófobos y patrioteros. Los hay homofóbicos, machistas y misóginos frente a quienes defienden la ideología de género, el feminismo y el derecho al aborto.

Pero, todos pretenden perpetuarse en el poder, son autoritarios, practican el nepotismo más descarado y abusan el culto a la personalidad y el führerprinzip.

No importa lo disparatado e incoherente del discurso de un líder populista sus seguidores los aceptarán como una verdad revelada sin discutirlo ni revisarlo racionalmente.

Maduro dirá que habla con el alma del “presidente eterno” Hugo Chávez Frías, transformado en un pájaro. Bolsonaro afirmará que el Covid 19 es solo una “gripezinha”. Donald Trump afirmará que Barack Obama no nació en los Estados Unidos o que “los migrantes mexicanos son violadores y algunos, asumo, son buenas personas”. Mientras que Cristina Kirchner considerará a la soja como “un yuyo”. Digan la barbaridad que digan sus partidarios escucharán sus dislates sin horrorizarse o dejar de apoyarlos incondicionalmente.

En Argentina, por ejemplo, los partidarios del populismo kirchnerista son particularmente ciegos ante las claras evidencias de las mentiras e incongruencias del gobierno que apoyan.

Condena a Mauricio Macri por ser un millonario que se dedicó a la política. No piensan que tanto Cristina Fernández de Kirchner como su hijo Máximo poseen una fortuna igual o mayor que la del expresidente. Tampoco reconocen el hecho de que mientras que Macri llegó a la política cuando era un empresario exitoso y millonario, los Kirchner, por el contrario, nunca ejercieron ninguna otra profesión o actividad económica que la de ser políticos profesionales rentados por el Estado. Una profesión que les ha permitido acumular una cuantiosa fortuna.

También creen firmemente que un Estado que ha fracasado reiteradamente en el cumplimiento de sus funciones básicas y esenciales: tales como garantizar la salud y la educación pública, el mantenimiento de las rutas nacionales o la seguridad de los habitantes frente al delito, será más eficiente como administrador y empresario que los empresarios privados que arriesgan su propio capital y trabajo.

Muchos funcionarios, intelectuales, artistas y docentes kirchneristas defienden denodadamente a la “escuela pública” pero envían a sus hijos a las más exclusivas y costosas escuelas y universidades privadas que pueden costear.

Son los mismos que viven denunciando al imperialismo yanqui y que, a la primera oportunidad, salen corriendo a vacacionar y comprar en Miami.

Son como su líder Cristina Kirchner que critica y pretende suprimir a la medicina privada, impidiendo a los argentinos la posibilidad de elegir que médico y en que establecimiento atenderse, pero que cuando necesito tratamiento médico ella y su hijo se atendieron en las mejores clínicas privadas y no en el hospital público.

En verdad las incongruencias del populismo kirchnerista son muchas: dirigentes sindicales que en realidad son ancianos empresarios que hace mucho tiempo han superado la edad máxima de retiro, gobernadores eternizados en el gobierno de provincias empobrecidas, o la creencia de que se puede instaurar un sistema asistencial generalizado y prolongado en el tiempo sobre la base de la asfixia fiscal del sector privado, único realmente productivo.

Precisamente, allí reside el mayor peligro que el populismo presenta a las sociedades contemporáneas. No es el autoritarismo o las restricciones a las libertades individuales que en un caso extremo y transitorio podrían sacrificarse en aras de un bienestar general. El problema radica en que el populismo no proporciona ningún bienestar al pueblo. Es un régimen de gobierno ineficaz y estéril que solo multiplica la pobreza, la marginalidad y el atraso de las sociedades que toca. El bienestar, la riqueza y los privilegios se acumulan exclusivamente en la camarilla gobernante.

 

 

 

 

domingo, 3 de enero de 2021

EL REY MOHAMMED VI CONVIERTE A MARRUECOS EN UNA POTENCIA RECTORA EN ÁFRICA



Pese a la pandemia del Covid 19 que azota al mundo, el año 2020 puede ser un período transcendente en el reinado del rey Mohammed VI.

Ni la pandemia del Covid 19 ha conseguido frenar la infatigable labor diplomática del Rey Mohammed VI. En ese azaroso año 2020, el monarca alauí ha consolidado el reconocimiento mundial de la soberanía marroquí sobre sus provincias saharianas y al mismo tiempo la conseguido la consagración de Marruecos como una potencia rectora en África.

Como parte de esa actividad diplomática, el Rey Mohammed VI mantuvo una conferencia telefónica con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu que se desarrollo en un tono “cálido y de amistad”, en que ambos mandatarios “se congratularon por la reanudación de relaciones diplomáticas” entre sus respectivos países.

La conversación se llevó a cabo después de que una delegación conjunta estadounidense israelí encabezada por el asesor presidencial y yerno de Donald Trump y el asesor de Seguridad Nacional de Israel, Meir Ben Shabat arribara en un avión comercial de la aerolínea israelí El Al al aeropuerto internacional de Rabat - Sal en una histórica visita en que se suscribieron seis acuerdos de cooperación económica y científico tecnológica entre los tres países, que le permitirá a Marruecos recibir tres mil millones de dólares en inversiones.

Previamente, el rey Mohammed VI había enviado algunas señales de distensión hacia Israel, como visitar una sinagoga y fotografiarse con rabinos. Recordemos que el Reino de Marruecos es el único país árabe que reconoce su herencia hebrea en el texto de su Constitución. El Preámbulo de la Ley Fundamental marroquí reconoce que la identidad nacional forma una “unidad, forjada por la convergencia de sus componentes árabe – islámico, amazigh y saharo-hassani, se nutrió y enriqueció con sus componentes africanos, hebreos y mediterráneos.”

En su diálogo con el premier israelí, el Rey Mohammed VI reiteró la posición coherente, constante y que permanece inalterable del Reino de Marruecos respecto a la Cuestión Palestina así como el papel pionero del Reino para la promoción de la paz y la estabilidad en Medio Oriente.

Rabat mantiene con respecto a esa región una clara posición diplomática basada en tres principios fundamentales: una solución basada en dos Estados que convivan en paz y seguridad, la negociación entre las partes interesadas como camino a dicha solución y la preservación del carácter árabe islámico de la ciudad santa de Al Quds – Jerusalén.

Mientras la atención internacional esta centrada en la conversaciones en la cumbre, la diplomacia marroquí orientada por el monarca sigue inaugurando nuevos consulados en las ciudades saharianas de El Aaiún y Dakhla.

En la actualidad, estas ciudades convertidas en centros diplomáticos regionales de Marruecos reúnen un total de dieciocho legaciones consulares de países, africanos, árabes y americanos. El 14 de diciembre abrieron sus puertas los de Haití y Omán en Dakhla. Además, según las declaraciones del presidente Trump a la brevedad los Estados Unidos será la primera superpotencia en contar con una delegación consular en el Sáhara marroquí.

Al implementarse el consulado estadounidense, algunos países europeos podrían imitar adoptar una actitud similar. Especialmente si la Unión Europea resolver que cada país miembro tenga libertad para adoptar una posición individual en el tema del Conflicto artificial del Sáhara.

Mientras tanto, Marruecos continúa atrayendo nuevas inversiones internacionales. Hasta ahora España y Francia ocupaban un papel privilegiado como los mayores inversores en el reino magrebí. Con el reconocimiento de la soberanía marroquí en el Sáhara por parte de los Estados Unidos e Israel esta situación podría modificarse a corto plazo.

Recordemos que Marruecos es aliado extra-OTAN de los Estados Unidos y que aproximadamente un millón, de los nueve millones de personas que forman la población israelí, son de origen marroquí y en muchos casos conservan sus tradiciones y afecto por el país de sus antepasados. Esto hace pensar que tanto el turismo como las inversiones israelíes comenzaran a llegar a Marrueco en los próximos años.

Estos avances internacionales del Reino de Marruecos se producen en un momento en que su principal rival regional, Argelia, atraviesa por un prolongado proceso de inestabilidad política y económica. Incluso circulan diversas versiones sobre el real estado de salud del presidente Abdelmadjid Tebboune.

Para incrementar aún más la incertidumbre sobre la situación en Argelia el Ministerio de Defensa ha anunciado en un comunicado que la presidenta del Partido de los trabajadores, de ideología comunista, Louise Hanoun y el ex jefe de los servicios secretos, el temido Mohamad Mediéne “Tawfik”, han recobrado la libertad y lo mismo podría ocurrir con otras destacadas figuras de la era Bouteflika, como el general Athmane Tartag o incluso el hermano menor del expresidente Saïd Bouteflika.

Ante la incertidumbre de los que ocurre en el opaco régimen argelino no puede sorprender que las inversiones destinadas a la región se orienten especialmente hacia el Reino de Marruecos que ofrece mayor estabilidad política, seguridad jurídica y un mejor clima de negocios. Tampoco puede sorprender que están en crisis su principal sostén internacional el Frente Polisario pierda apoyos y se acentúe su crisis interna.

En este contexto, la hábil diplomacia del Rey Mohammed VI se convierte en un factor clave para que Marruecos se convierta en la potencia rectora de África del Norte.


jueves, 31 de diciembre de 2020

HISTÓRICO ACUERDO DE INVERSIONES ENTRE CHINA Y LA UNIÓN EUROPEA


 

El Acuerdo Bilateral de Inversiones suscripto con la Unión Europea constituye un claro y decisivo avance del gigantes asiático en el escenario internacional y una nueva preocupación para los Estados Unidos.

Bien podríamos imaginarnos, sin temor a equivocarnos, a Úrsula von de Leyen, presidenta de la Comisión Europea, diciéndole al presidente electo estadounidense Biden: “Lo siento Joe no es nada personal. Son sólo negocios”.

Con esa emblemática frase de Michael Corleone en el film El Padrino, la dirigente comunitaria podría resumir la firma del acuerdo bilateral de inversiones entre la Unión Europea y China, dos de los mayores mercados del mundo.

La Unión Europea y China estuvieron negociando el acuerdo ahora firmado desde 2013. China es el principal socio comercial de la Europa comunitaria con intercambios de mil millones de dólares por día. Mientras que para China la Unión Europea es también su principal socio comercial.

En un acto de realpolitics diplomática y económica la Unión Europea abandono sus objeciones a China por negarse a ratificar los convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el trato dado a los musulmanes uigures de la región de Xinjiang o a los disidentes que defienden la autonomía de Hong Kong entre otras objeciones vinculadas con los derechos humanos en ese país.

El acuerdo de inversiones entre ambos bloques abrirá la puerta a que las empresas europeas puedan operar en el país asiático, eliminando trabas y limitaciones legales que han impedido que las empresas del espacio comunitario tengan el mismo acceso al mercado chino que las empresas del país asiático han tenido al mercado europeo.

Entre las limitaciones que elimina el nuevo acuerdo figuran los impedimentos que obligan a las empresas extranjeras a contar con un socio chino para operar libremente en el país asiático. También facilita las inversiones europeas al eliminar la transferencia forzada de tecnología y otras prácticas chinas consideradas “distorsivas” en Occidente.

Por su parte, el gigante asiático, a través de este acuerdo, obtiene un acceso pleno al mercado europeo suprimiendo las protecciones aplicadas por la Unión Europea para sus sectores “estratégicos”.

Huawei, su líder mundial en telefonía inteligente, por ejemplo, estaba hasta ahora excluido del mercado de equipos para la red 5G en muchos de los países de la Unión. Así, Beijing que esta avanzando en la tecnología 6G, obtiene garantía de acceso pelo a los mercados públicos del bloque europeo en los sectores de telecomunicaciones y las infraestructuras de energía.

UN NUEVO PASO DE CHINA HACIA EL PREDOMINIO MUNDIAL

La importancia de China para el mundo es cada vez mayor. En los últimos 10 años, más de 35% del crecimiento de la economía mundial ha sido obra de la demanda china.

La tendencia se aceleró con 74,6% de aumento del producto (+6,2% a +6,4%) en 2019 que fue obra del consumo doméstico, acompañado por un alza de los ingresos individuales reales de 8,1% anual en este periodo, por encima del PBI nominal.

El resultado fue que, a partir de 2008, el saldo neto de la balanza comercial ha sido nulo o negativo; y el superávit de cuenta corriente que ascendió a +11% del PBI en 2007 (+14% si se le suma la inversión extranjera) ahora es cero o negativo.

De ahí que 98% del auge de la economía china fue obra de la demanda doméstica. Esto hace que China dependa cada vez menos de la economía mundial para expandir su PBI, el segundo del mundo (US$13.9 billones).

Este fenómeno central de la economía mundial está acompañado por un alza excepcional de su intercambio global. En ese contexto, China se transformó en la principal potencia exportadora global a partir de 2009, superando a los Estados Unidos y Alemania.

También se convirtió en la principal nación comercial del sistema (exportaciones + importaciones) a partir de 2013, con una participación en el intercambio mundial sólo superada por Gran Bretaña en la Primera Revolución Industrial (1780/1840). La participación china en el comercio mundial de bienes pasó de 1,9% del total en el año 2000 al 11,4% en 2019. Sobre 186 países en el mundo, China es el mayor socio comercial de 144.

La transnacionalización de las compañías chinas también se intensificó; y el número de empresas de esa nacionalidad que operan en el mundo creció 16% anual a partir de 2010 (pasó de 10.167 a 37.164 desde entonces).

El Índice Global Fortune 500, que fija cuáles son las 500 principales empresas trasnacionales del mundo, incluyó a 110 compañías chinas en 2018 (126 firmas son estadounidenses); y en el 1% de las que ofrecieron mayores ganancias, 10% son chinas (eran 1% en el período 1995 - 1997).

Este proceso de participación en el mundo no es sólo de las compañías chinas. El total de estudiantes de posgrado chinos en el extranjero ascendió a 608.400 en 2018, dieciséis veces más que en año 2000, y más de 350.000 estudian en universidades y centros de investigación de los Estados Unidos.

El gasto en investigación y desarrollo científico y tecnológico de China se multiplicó por 32 veces en las últimas dos décadas: de U$S 9.000 millones de dólares Enel año  2000 a U$$ 293.000 millones en 2018; el segundo del mundo después de Estados Unidos.

Todo esto ha ocurrido cuando las importaciones de patentes y propiedad intelectual han crecido incesantemente. En 2017, China importó tecnologías (pago de patentes) por U$S 29.000 millones; y 31% de ese total provino de los Estados EE.UU., 21% de Japón, y 10% de Alemania.

La integración del sector de alta tecnología del sistema productivo chino (economía digital) con el sistema global es prácticamente total; y al gigante asiático le corresponden más de 40% de las ventas globales de Internet móvil (smartphones) en 2018; y el porcentaje de vehículos eléctricos que produce y vende superó 64% del total global.

El correlato de este hecho es que las diez principales high tech estadounidenses, encabezadas por Apple, obtienen entre el 14% y el 30% de sus ingresos del mercado chino.

Junto con los Estados Unidos, China está a la cabeza de la innovación tecnológica, sobre todo en las tres tecnologías decisivas del siglo XXI: Inteligencia Artificial (AI), Internet de las Cosas (IoT) y robotización. Esto obliga estructuralmente a China a acentuar su integración al mundo, sobre todo con los Estados Unidos.

La regla es la siguiente: a medida que se incrementa la complejidad y densidad del desarrollo tecnológico, la cooperación entre China y los Estados Unidos se hace cada vez más necesaria, en especial respecto a la tecnología crucial de la nueva revolución industrial, que es la Inteligencia Artificial (AI). En ella, China disputa la primacía con los Estados Unidos en un proceso inseparable de competencia y cooperación.

Más de 58% de la población china integrará el segmento de “alta afluencia” en 2030 (U$S 45.000 a U$S 55.000 anuales), con un nivel de consumo que sería 65% al 70% del estadounidense.

El objetivo chino es lograr que la “economía digital” abarque 60% del producto en 2030; y para eso es esencial la participación de las empresas High Tech estadounidenses. El stock de inversión extranjera (IED) alcanza hoy a U$S 2,4 billones, y se duplicaría en los próximos diez años.

El acuerdo con los Estados Unidos es el próximo paso para la diplomacia china; y lo que el presidente Xi deberá negociar lo más pronto posible con la Administración Biden cuando esta asuma el pleno control del país.

sábado, 26 de diciembre de 2020

NO ME ARREPIENTO NI OLVIDO


 

Comentario al libro de memorias del militante peronista y nacionalista católico Enrique “El mono” Graci Susini.

Los libros editados por el autor, especialmente si se trata de memorias, son por su rareza las joyas principales de cualquier biblioteca por tratarse de ediciones de pocos ejemplares y que por tanto no suelen ingresar en el sistema de distribución de las grandes cadenas de librerías.

Sin publicidad, con pocos ejemplares y escasos puntos de venta al cabo de pocos años el investigador encuentra referencias al libro en algunos autores pero el libro en cuestión es inhallable.

De hecho he tenido muchos inconvenientes para conseguir mi ejemplar. Tome noticia de este a través de un encuentro casual en la Avenida Córdoba con Freddy Zarattini quien me invitó a asistir a la presentación del libro esa misma tarde y así también poder reunirme con algunos amigos comunes. Lamentablemente no pude asistir por problema de agenda, especialmente por vivir a 75 km de la ciudad de Buenos Aires.

Finalmente en medio del aislamiento generado por la pandemia y gracias a las compras por internet pude conseguir un ejemplar del libro.

No me arrepiento ni olvido consta de 397 páginas, impreso con una amplia galera y un tamaño de letra bastante reducido para reducir el número de páginas y por ende los costos. Lo cual se comprende plenamente por la necesidad de bajar costos cuando se trata de una edición en que el autor asume la inversión económica que demanda la publicación y, como hemos mencionado, no cuenta con un sistema de comercialización que le permita recuperar el dinero invertido.

En el prólogo, el Dr. Bernardino Montejano dice: “El libro aparece para mi gusto demasiada violencia: desafíos, puñetazos, pistolas, a veces sangre. Esto desfigura la realidad de mi amigo, hombre recto, justo, bondadoso, pacífico en el fondo, a veces a pesar de las apariencias.” Apreciación que suscribo, agregando que quizás hay también demasiados duros adjetivos sobre algunos personajes que podrían haberse ahorrado.

Enrique Graci Susini ha tratado de realizar una síntesis nada fácil entre peronismo, nacionalismo y catolicismo militante. Aunque resulta muy difícil comprender cuanto tiene de peronista Graci que expresa su repudio hacia todos los gobiernos peronistas posteriores a 1955.

Graci Susini no ahorra duras críticas contra Héctor J. Cámpora, Carlos S. Menem, Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.

Curiosamente, solo tiene un cálido recuerdo para María Estela Martínez Carta de Perón. Pocos peronistas y aún menos argentinos pueden compartir esa opinión sobre “La Señora”.

A lo largo de su agitada vida, “El mono Graci” ha sufrido por su militancia política una muy desproporcionada cuota de cárcel, exilio y torturas, que sin embargo no parecen haber logrado quebrar su espíritu rebelde ni sus ideales.

Si bien, no ha desempeñado cargos públicos relevantes – su paso más destacado por la función pública fueron los tres años en que se desempeñó como Jefe de Policía de la provincia de San Juan (1973 – 1976)- ha sido testigo y protagonista de muchos acontecimientos relevantes de la política en la segunda mitad del siglo XX.

Su conducta personal de honradez y apego a los principios del nacionalismo y del catolicismo le granjearon la amistad de gran número de figuras relevantes de la política y la cultura de su tiempo de los cuales el autor da detallada cuenta a lo largo del libro.

No es posible pasar por alto que Graci es muy duro con algunos conocidos y amigos peronistas por su apoyo, especialmente, a los gobiernos de Carlos Menem o del matrimonio Kirchner mientras que omite toda crítica de este hecho con respecto a otros personajes muy cercanos a sus afectos como: Hugo Anzorreguy, Gerardo Conte Grand, José Luis Gioja o Juan Bautista “Tata” Yofre.

Aunque en el caso de Gerardo Conte Grand, es necesario aclarar que luego de ser funcionario de Menem y parte del Grupo Talcahuano, que apoyó inicialmente a Néstor Kirchner, no sólo se apartó de ambos mandatarios, sino que los enfrentó decidida y públicamente cuando sus fallas éticas (y delitos) se hicieron evidentes.

Entre las muchas anécdotas mencionadas por Graci Susini en sus memorias posiblemente la más conmovedora de todas sea la mención del Secretario de Inteligencia de Carlos Menem, el Dr. Hugo Anzorreguy, invitando al casamiento de su hija a su amigo Enrique Graci Susini, el 5 de octubre de 1990.

Anzorreguy no ignoraba que la gente de Mohammed Alí Seineldín preparaban un alzamiento (que finalmente estalló el 3 de diciembre de 1990) en el que Graci tenía un papel relevante. Entonces le dice a su amigo: “Pase lo que pase, te quiero mucho”. Poniendo la amistad por encima de las pasiones políticas del momento.

Tengo demasiados puntos en común con Enrique Graci Susini, comenzando por nuestro paso por las aulas del Liceo Militar General San Martín y siguiendo por un puñado de amigos y conocidos cuyo tiempo hemos compartido (aunque Graci ha vivido una década más que yo); como para poder ser objetivo.

Sin embargo, encontré a “No me arrepiento ni olvido” un libro de fácil y agradable lectura, lleno de interesante anécdotas, recuerdos, retratos de personas y relatos de acontecimientos que enriquecerán cualquier visión que el lector pueda tener de la política argentina entre 1955 y 2019.

Por lo tanto, la recomendación es que el lector realice el esfuerzo de conseguir un ejemplar antes de que se agote la edición. Algún día valorará este consejo.