domingo, 14 de mayo de 2023

Duelos y dilemas en el peronismo


 


En medio de la crisis socioeconómica, y tras haber fracaso en el gobierno, el peronismo enfrenta grandes dudas sobre su futuro.

El peronismo se encuentra en un momento muy singular de su historia. El ruinoso final del gobierno bicéfalo de Alberto Fernández y Cristina Kirchner enfrenta al antiguo partido hegemónico de la Argentina a una inédita combinación de duelos y dilemas. Parece el momento oportuno para pasar revista a algunos de ellos.

El duelo del fracaso

El peronismo ha brindado al país doce presidentes cuyos mandatos han tenido diversa duración: desde los siete días de Adolfo Rodríguez Sáa, en diciembre de 2001, a los diez años y seis meses de Carlos S. Menem (9 de julio de 1989 a 9 de diciembre de 1999).

Sin lugar a duda, hasta la gestión de los Fernández (Alberto y Cristina), el peor gobierno peronista había sido el de Isabel Perón, es decir, la viuda de Perón, María Estela Martínez Carta, Isabel Perón, (desde el 1° de julio de 1974 al 23 de marzo de 1976).

Aunque la viuda del general Perón puede alegar en su defensa que heredó una economía desquiciada por el ministro que eligió su esposo: el empresario José Ber Gelbard y que el accionar de los grupos terroristas de izquierda y la presión de los militares no la dejaron gobernar. Lo cual es parcialmente cierto.

De todas formas, el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 y la larga noche del gobierno militar terminaron por disimular el fracaso de ese gobierno peronista.

Pero, ni Alberto Fernández ni Cristina Fernández de Kirchner tienen esas escusas. Nada puede justificar el desaguisado de la actual gestión del Frente de Todos, la marca electoral de peronismo. Ni la herencia de inflación y deuda externa dejada por Mauricio Macri (quién a su vez recibió alta inflación, cepo cambiario, retenciones al agro, juicios con los bonistas extranjeros, déficit fiscal, un Estado sobredimensionado y un nivel de pobreza superior al 30%, de parte, precisamente, de Cristina Kirchner.), ni la pandemia del coronavirus Covid 19, ni la guerra en Ucrania con su impacto en los precios de los alimentos y los hidrocarburos o la sequía que afectó las exportaciones agrícolas, pueden justificar la ineptitud demostrada por el actual gobierno.

Lo cierto es innegable es que el gobierno del Frente de Todos gestionó pésimamente la pandemia (130.000 muertos lo atestiguan, no dejó de cometer gruesos errores diplomáticos (llegando a justificar las violaciones a los derechos humanos por parte de las dictaduras de Cuba, Nicaragua y Venezuela o proponiéndole a Putin que la Argentina sea la “puerta de Rusia” hacia América Latina una semana antes de la invasión a Ucrania) implementando una política exterior ideologizada que aisló al país.

Si Macri endeudó al país en U$S 46.000 millones de dólares, el gobierno kirchnerista tomó deuda del FMI y de China por otros U$S 40.000.- y aún no terminó su mandato.

El PBI argentino, tan solo en 2023, caerá 4%, la pobreza, medida a julio de 2022, es del 39,2%; la inflación del mes de abril de 2023 fue del 8,4%, con un 108% de inflación interanual, el doble de la inflación que contribuyó a que Macri perdiera los comicios de 2019.

Durante la gestión de Alberto y Cristina, los beneficiarios de planes sociales, en octubre de 2022, se habían alcanzado la cifra de 1.586.676 personas (247% más de los 641.762 beneficiarios que dejó Macri en 2019 y 624% más de los 253.939 otorgados por Cristina Kirchner, en 2015).

La educación argentina se derrumba en los índices que recogen las pruebas internacionales. El narcotráfico y los delitos azotan a la sociedad ante la impotencia o indiferencia de las autoridades.

Paradójicamente, el peronismo kirchnerista que demostrado en los últimos cuatro años que no sabe como sacar al país de la crisis y que no tiene un plan de gobierno, pretende que la gente los vote para seguir destruyendo al país por otros cuatro años.

No es que los funcionarios no funcionen, como dice Cristina Fernández de Kirchner, es todo el gobierno el que no funciona.

Mientras tanto, la vicepresidente de la Nación y líder autocrática del espacio político gubernamental se niega a asumir el fracaso del gobierno que creó y solo se ha ocupado en los tres años y medio de gestión de sus muchos problemas con la justicia.

El duelo de aceptar el fracaso de un modelo económico

Desde mayo de 1973, el peronismo insiste en aplicar variantes del denominado “Plan Gelbard” que, salvo durante los años de la convertibilidad menemista donde no se lo aplicó, siempre ha fracasado dejando una secuela de precios relativos distorsionados, un festival de subsidios e hiperinflación.

Los precios máximos y los controles de precios nunca han funcionado y siempre terminan generando desabastecimiento, mercado negro y contrabando.

Cerrar las importaciones para proteger a una industria nacional endémicamente ineficiente no funciona y sólo favorece a algunos importadores que prosperan con la “industria ensambladora” o trayendo al país productos tecnológicos obsoletos y discontinuados en los países de origen, que luego son vendidos muy caros al usuario argentino, que no tiene más opciones, como de última generación.

No obstante, las evidencias de que el “Plan Gelbard” nunca había funcionado, el peronismo fue incapaz de elaborar un “Plan B” o no se atrevió a implementarlo. Encorsetado por los prejuicios ideológicos y las necesidades de mantener el populismo distribucionista que sostenía su andamiaje clientelista de votos, el peronismo no alcanzó a percibir que la Argentina de 2019 no se parecía en nada a la que Perón encontró en junio de 1946, cuando el mundo atravesaba la reconstrucción de la posguerra. También estaba muy lejos del 4% de pobreza y 12% de inflación anual, con pleno empleo, que Alejandro A. Lanusse le entregó al dentista Héctor J. Cámpora, en mayo de 1973.

El duelo de no ser un partido hegemónico

Desde su irrupción como coalición electoral, en marzo de 1946, el peronismo resultó derrotado en los comicios en contadas ocasiones, y nunca en vida de Juan D. Perón. Lo vencieron: Raúl Alfonsín, en 1983; Fernando de la Rúa, en 1999 y Mauricio Macri en 2015.

Su potencia electoral era de tal dimensión que los opositores tuvieron que recurrir a la proscripción durante diecisiete años para mantenerlo apartado del gobierno.

Sin embargo, su caudal electoral se ha reducido considerablemente en los últimos años, en las elecciones legislativas de octubre de 2021 terminó segundo con el 34,56% de los votos válidos, ocho puntos por debajo del ganador, Juntos por el Cambio, obtuvo el 42,75%.

Pero, la situación económica de hace dos años era sustancialmente mejor que la actual. En ese entonces la inflación se situaba en torno del 3% mensual y las disputas entre el presidente y su vice se desarrollaban en sordina.

En realidad, no hay encuestas de intención de voto confiables debido a que aún no se han definido las fórmulas presidenciales que competirán en las Primarias Abiertas Simultaneas Obligatorias (PASO) de agosto.

Sin embargo, las encuestas de intención de voto por espacio político están anunciando que el electorado parece distribuirse en aproximadamente tres tercios en torno al 30% por espacio entre Juntos por el Cambio, La Libertad Avanza de Javier Milei y el Frente de Todos. El 10% restante votaría por las diversas expresiones de la izquierda y el peronismo no kirchnerista.

En este esquema, y tomando en consideración que la economía siga en su rumbo de deterioro constante, en los próximos meses el peronismo kirchnerista podría terminar en los comicios de octubre (cuando realmente se vote por los candidatos de cada espacio triunfantes en las PASO) en tercer lugar y marginado de competir en la segunda y definitiva ronda presidencial.

En esta forma, el peronismo deberá resignarse y aceptar que ya no es el partido hegemónico que expresa el voto obrero y popular.

En un país que ha contribuido sustancialmente a empobrecer, el peronismo será un partido más, que gobernará en las regiones más pobres: las provincias de Formosa, Misiones, Chaco, Santiago del Estero, la Rioja, etc. y en los municipios del conurbano donde impera la marginalidad y la pobreza extrema: La Matanza, San Martín, Lomas de Zamora, Avellaneda, Malvinas Argentinas, Morón, Moreno, etc.

Así, el peronismo, aunque controle los sindicatos del trabajo formal, se verá reducido a ser la expresión electoral de los sectores marginales y del lumpenaje, que viven en la indigencia reducidos a depender de los planes sociales y el ocasional trabajo informal.[i] Los habitantes de asentamientos y villas miseria que viven en la indigencia, hacinados, sin agua potable o cloacas, en calles de tierra, sin recolección de residuos ni alumbrado, y sin dignidad.

Allí, la pobreza extrema, las carencias educativas y la resignación ante la total ausencia de expectativas de un futuro mejor, terminan siendo funcionales a las tácticas clientelistas y de control social que mantienen al peronismo en el poder.

El dilema de no tener candidato

El peronismo como partido político enfrenta dos dilemas centrales. El primero, tal como hemos visto, es el de perder las próximas elecciones presidenciales y por ende dejar de ser gobierno, con lo cual muchos dirigentes peronistas que son funcionarios nacionales se convertirán en desocupados el próximo 10 de diciembre.

El segundo dilema, es encontrar un candidato presidencial dispuesto a competir para ser derrotado, pero que haga un papel lo suficientemente competitivo como para que Juntos por el Cambio retenga el mayor número de cargos legislativos (senadores y diputados) y municipales (intendentes, concejales y consejeros escolares) para seguir gravitando en la política argentina de los próximos años.

En las elecciones presidenciales de 2019, el Frente de Todos estuvo cerca de obtener el triunfo en primera vuelta con el 48,24% de los votos válidos. Por lo cual logró un importante número de cargos legislativos y municipales que deberá renovar estos años, cuando las expectativas electorales juegan en su contra.

Hoy, ese candidato no existe y, al menos por el momento, está en manos de Cristina Kirchner el definirlo. Hay muchos candidatos posibles, entre los gobernadores peronistas y los ministros del actual gobierno, pero las encuestas de intención de voto y de imagen les auguran un pobre desempeño. Nadie llega ni cerca al 10% de intención de voto.

La candidata más taquillera es, sin duda, Cristina Kirchner, pero también es la que cosecha mayor índice de rechazo por parte del electorado.

Hasta ahora, Cristina Kirchner se ha resistido a presentar candidatura. Su ego no le permite presentarse sabiendo de que puede perder.

Una marcada derrota electoral, con el peronismo saliendo tercero, rompería la “magia” de ser la política con mayor caudal de votos propios (algo que hoy le disputa Javier Milei) y podría marcar el fin de su liderazgo absoluto dentro del peronismo.

Además, están sus problemas con la justicia. Su condena a seis años de cárcel e inhabilitación a perpetuidad para ejercer cargos públicos por corrupción, que se encuentra en trámite de confirmación o revocación y las diversas causas penales que tiene pendientes, algunas de las cuales afectan también a sus hijos.

Por último, Cristina Kirchner enfrentaría durante la campaña electoral y en los debates presidenciales los cuestionamientos y referencias de la prensa y de los candidatos rivales sobre su situación judicial.

Curiosamente, el candidato que más expectativas despierta dentro del Frente de Todos es el ministro de Economía, Sergio Massa, que conduce al Partido Renovador.

Massa es un dirigente con un pasado liberal (su militancia juvenil la realizó en las filas de la Unión de Centro Democrático) y sus mayores vínculos con el peronismo provienen de su relación familiar con los Galmarini, una familia tradicional del peronismo. Tiene muy mala imagen en el electorado desde que prometió, durante las elecciones presidenciales de 2015, despedir del Estado a los “ñoquis”[ii] de la Cámpora, la agrupación juvenil del kirchnerismo, afirmando enfáticamente en un vídeo: “Los voy a meter presos”. Cuatro años más tarde, Massa hizo un acuerdo con el kirchnerismo y se integró al Frente de Todos. Desde entonces, arrastra el mote de “panqueque”, porque dicen que se da vuelta en el aire.

Mauricio Macri, por su parte, durante su gobierno, bautizó a Massa como “ventajita”, por su costumbre de negociar siempre buscando algún beneficio político de corto plazo para apoyar alguna ley en la cámara de diputados.

Massa es también resistido por la izquierda kirchnerista que recela de sus fluidos vínculos, tanto con la embajada de los Estados Unidos, como, con empresarios ligados al Estado como el llamado “Círculo Rojo” (Grupo empresarial formado entre otros por Jorge Pablo Brito el mandamás de los bancos Macro y de Tucumán, quien además fue  el presidente de la Asociación de Bancos de Argentina (ADEBA); los empresarios de medios José Luis Manzano y Daniel Vila que cuentan con el Multimedios Grupo 1 (América TV, América 24, diario El Cronista y canales de televisión por cable, radios y periódicos del interior del país) con inversiones en Andes Energía y Edenor; Claudio Belocopitt, propietario de la importante Swiss Medical Group y de diversos sanatorios y clínicas, además de ser accionista del Multimedios Grupo 1, con 40% del paquete accionario; Mauricio Filiberti de Transclor; Marcos Midlin que controla el Grupo Emes y Pampa Energía S. A. y Alejandro Bulgheroni de Pan American Energy, entre otros).

El dilema para los peronistas consiste en como concurrir a las elecciones con un candidato que como ministro de Economía llevó al país del 5% de inflación a los dos dígitos mensuales y que acumuló en un año más inflación que el exministro Martín Guzmán en dos años y medio.

Por otra parte, Sergio Massa tampoco confirmó su intención de ser candidato. Al parecer quiere ser un candidato único y no competir realmente en las PASO con otros postulantes peronistas. Teme una sorpresa de los votantes peronistas que no lo apoyan.

Por el momento, en el Frente de Todos otros dos dirigentes han expresado su deseo de competir por la candidatura presidencial: el exgobernador de la provincia de Buenos Aires y actual embajador en Brasil, Daniel Scioli y el jefe del Gabinete de Ministros: Agustín Rossi. Incluso el ministro del Interior Eduardo “Wado” de Pedro podría presentarse como candidato.

Dentro del peronismo todos esperan que el “dedazo” de Cristina Kirchner defina al candidato presidencial, tal como hizo en 2019 con Alberto Fernández. Pero, aún no cuentan con un candidato para los próximos comicios.

El duelo de perder al “conductor”.

El peronismo nunca fue un partido político democrático, es un movimiento verticalista donde el líder o conductor del momento manda y el resto obedece o se va. Nunca han funcionado en el peronismo las conducciones colegiadas.

Es por lo que, ahora el peronismo se enfrenta al duelo de perder a su líder: Cristina Fernández de Kirchner. Distintas circunstancias presagian el fin de su liderazgo.

La primera de ella es de carácter biológico. Cristina tiene setenta años y tendrá setenta y cuatro en 2027, fecha del próximo recambio presidencial. Su salud tampoco es la mejor (ha sufrido una intervención quirúrgica en el cerebro, un muy serio esguince en un tobillo y la extirpación de la tiroides por un falso diagnóstico de cáncer). Si bien otros políticos (Winston Churchill, Charles de Gaulle, Ronald Reagan, Joe Biden y Luis Inacio “Lula” da Silva, Juan D. Perón, etc.) llegaron al poder con más de setenta años, convengamos que un presidente anciano no es lo ideal.

Por otra parte, sus problemas judiciales y una marcada derrota del peronismo en estos comicios pueden forzarla a dar un paso al costado y restringirse a un rol de liderazgo testimonial.

Esto lleva a muchos dirigentes peronistas a preguntarse quién heredará su capital político, porque es evidente que su hijo el diputado Máximo Kirchner, por su falta total de carisma y formación intelectual, sin el apoyo activo y la protección de su madre no podrá conducir al peronismo y ni siquiera mantener su condición actual de dirigente.

Estas circunstancias hacen que muchos peronistas vean con preocupación el futuro de su partido y se formulan íntimamente preguntas como: Después de Cristina Kirchner, ¿quién? O, ¿Tras haber realizado el peor gobierno de la historia argentina moderna, que le queda al peronismo?

Solo el tiempo y la historia tienen esas respuestas. Mientras tanto los peronistas, y en alguna medida todos los argentinos, seguirán debatiéndose entre duelos y dilemas.



[i] TRABAJO INFORMAL: En Argentina se denomina a este tipo de trabajo ocasional: “changas”.

[ii] ÑOQUIS: Los ñoquis son unas pastas que en Argentina es tradicional comer los días 29 de cada mes para tener dinero todo el mes. Popularmente se denomina “ñoquis” a aquellos trabajadores del Estado, que realmente no trabajan y concurren a fin de mes a cobrar su sueldo.

viernes, 12 de mayo de 2023

Marruecos líder mundial en la producción de energía renovable


 

Marruecos se ha convertido en un productor clave en el mercado de las energías renovables del mundo.

En un momento en que la guerra en Ucrania se combina con el cambio climático (que incrementa el uso del aire acondicionado y por consiguiente el consumo de energía eléctrica) los ojos del mundo se dirigen a Marruecos como líder mundial en la producción de energías limpias y renovables.

Desde 2009, el Rey Mohammed VI, con su visión estratégica de largo plazo, impulsó el desarrollo de las energías limpias para aliviar la dependencia del Reino de la importancia de hidrocarburos (gas y petróleo) y carbón, que en ese entonces constituían el 97% de su consumo energético

Al mismo tiempo, el monarca, siempre dedicado a luchar por la preservación del medio ambiente, no dudo en que el país debía apostar a largo plazo por las energías limpias.

Mohammed VI fue el primero con comprender las ventajas competitivas naturales de que disponía el Reino para el desarrollo de este tipo de energías.

Es así, como tan sólo en los últimos diez años Marruecos ha destinado U$S 5.650 millones de dólares para el desarrollo de energías limpias.

Su ubicación geográfica y sus favorables características climáticas convierten a Marruecos en uno de los principales países africanos con capacidad potencial de energía renovable. Con más de trescientos días de sol al año en su extensos y despoblados parajes desérticos, aprovechables con paneles solares, y un potencial eólico de gran rendimiento por su regularidad, Marruecos puede aprovechar su situación privilegiadas para avanzar hacia la independencia energética, con lo que aumentaría su seguridad energética y, al mismo tiempo, produciría excedentes para la exportación a Europa a un costo muy competitivo.

La ventaja comparativa que le proporciona a Marruecos sus características climáticas hace que el rendimiento de sus paneles solares sea muy superior al de cualquier país europeo, como fácilmente se puede apreciar visitando las plataformas que recogen la energía solar en cualquier parte del mundo y que indican que se puede explotar el recurso solar de manera óptima en casi dos tercios del territorio marroquí.

En lo que hace al aprovechamiento de la energía eólica, todo el sur de Marruecos tiene un potencial excepcional al ser uno de los grandes corredores mundiales de viento, lo que lo convierte en el país africano mejor posicionado para generar este tipo de energía. A ello debe añadirse su baja densidad de población, por las condiciones desérticas de esas regiones, que favorece la instalación de enormes parques eólicos con poca interferencia en la vida de sus habitantes. En esto se diferencia de Europa, donde las regiones más ventosas se sitúan en las áreas más pobladas del norte del continente y en las islas británicas.

Estas ventajas naturales convierten a Marruecos en un potencial proveedor eléctrico renovable para Europa debido a su estabilidad política y la mayor facilidad que tienen las compañías extranjeras para invertir en el país.

Marruecos promulgó, el 11 de febrero de 2010, la Ley N° 13-09, que liberaliza el sector de las energías renovables, permitiendo la competencia de empresas privadas, tanto en la producción de electricidad renovable, como en la exportación a través de la red nacional.

El resultado fue una mayor participación de las concesiones privadas en la producción de electricidad, de manera que, a fines de 2021, el sector privado controlaba más de dos tercios (71,8%) de la producción de energía eléctrica de Marruecos. Además, la participación de las energías renovables en la generación total de energía aumentó de alrededor de 11%, en 2011, al 18%, en 2020.

Los principales beneficiados de la producción concesionaria privada, ya sea de origen fósil o renovable, han sido empresas transnacionales francesas (Engie), españolas (Gamesa), saudíes (Acwa), emiratíes (Taqa) y alemanas (Siemens), normalmente en cooperación con empresas nacionales como Al Mada o Verde de África.

 

En los próximos años, Marruecos va a continuar desarrollando nuevos proyectos hasta alcanzar una capacidad renovable de 12 gigavatios para 2030. El objetivo estratégico sería lograr que, para entonces, las energías renovables supongan el 52 % del mix energético total, frente al 40 % actual y hacerlo al precio muy competitivo de menos de 3 centavos el kilovatio hora para la eólica y entre 2 y 3 centavos para la solar fotovoltaica.

 

El éxito de los proyectos energéticos marroquíes, en los últimos años, ha hecho que varias las empresas privadas europeas hayan visto en Marruecos un campo para nuevas oportunidades económicas. El mejor ejemplo de ello es el proyecto británico de Xlinks, que pretende producir electricidad con fuentes renovables por una potencia total de 10,5 GW de generación fotovoltaica y eólica junto con 25 GW/h de almacenamiento de batería cerca de Tantán en el sur de Marruecos y llevarla mediante un cable submarino hasta Reino Unido.

 

El proyecto responde a una lógica económica evidente: dado que la generación solar en el Reino Unido es muy baja durante el invierno, cuando la demanda de energía es mayor, y la producción eólica puede variar mucho de una semana a otra… la solución obvia es ubicar la generación solar y eólica en el Sáhara… que se beneficia de altos niveles de irradiación solar durante todo el año.

 

El objetivo actual de Xlinks es básicamente producir masivamente energía renovable en Marruecos y llevarla al Reino Unido para alimentar a siete millones de hogares para el 2030. Las ventajas son los menores costes, algo muy apreciado ante el aumento de la demanda.

 

Los que Xlinks planea es ejecutar 3,6 GW de capacidad de cable submarino desde Marruecos, bordeando la plataforma continental alrededor de Portugal, España y Francia hasta el Reino Unido. El objetivo final sería proporcionar hasta el 7,5 % de la electricidad del Reino Unido a un precio de alrededor de $ 70 por megavatio/hora, frente a los $ 125 (a las tarifas actuales) por megavatio/hora acordada, en 2012, para Hinkley Point C, la planta nuclear más reciente del Reino Unido.

 

Sin embargo, el objetivo de este proyecto es fundamentalmente geopolítico. Se trataría de reducir la dependencia energética de la Unión Europea en un contexto de Brexit.

 

El problema principal que lastra el ambicioso plan marroquí es el de la financiación. Todos los proyectos recientes de generación de energía están financiados por préstamos de bancos privados internacionales, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, el Banco Africano de Desarrollo y agencias de desarrollo francesas, alemanas y japonesas, frente a los cuales la Agencia Marroquí de Energías Renovables (MASEN, por sus siglas en inglés) contrae deudas que están garantizadas por el Estado marroquí.

Los financistas son, por tanto, internacionales y tienen la última palabra en todas las decisiones estratégicas de estos proyectos. Mientras estos consideren que el Estado marroquí tiene solvencia para garantizar el retorno de los préstamos y, además, las empresas involucradas en los distintos proyectos ya sean como operadores (la francesa Engie, la alemana Siemens, etc.), o como proveedores de equipos (la francesa Alstom, la japonesa Mitswi, etc.), correspondan con la nacionalidad de los financistas.  Marruecos podrá seguir desarrollando su ambicioso plan.

Es precisamente, allí donde la capacidad negociadora de su Majestad Mohammed VI, su credibilidad y prestigio internacional están haciendo la diferencia y permitiendo a Marruecos obtener las alianzas y recursos económicos para continuar con su sólida apuesta a las energías renovables como parate del nuevo paradigma de desarrollo y preservación del medio ambiente que el planeta necesita urgentemente.

jueves, 11 de mayo de 2023

Comentario del libro “Galería de celebridades argentinas”, de Pola Olaixarac


 

La novelista argentina Pola Olaixarac nos brinda un extraño trabajo donde la ficción literaria y el psicologismo más elemental pretende vestirse de análisis político.

LA AUTORA

Pola Olaixarac es en realidad el palíndromo que oculta el nombre Paola Caracciolo una escritora, de 46 años, que vive en España y colabora con diversos diarios internacionales. En Argentina publica especialmente en La Nación y Perfil.

Curso estudios en el Colegio Nacional de Buenos Aires y en letras en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.

Fue becada por el International Writing Program en Iowa, Banff, Yaddo (en Nueva York), Amsterdam Writer in Residence y Dora Maar en Francia.​

Fue la ganadora, junto con la escritora Imaobong Umoren, de la edición 2021 del Premio de Literatura Eccles Centre & Hay Festival, premio que consistió en un monto de libras esterlinas y un año de residencia para desarrollar un proyecto en la British Library. ​

Según su biografía en Wikipedia, Pola pertenece a la “novísima novela argentina”,​ el nuevo paradigma en el escenario histórico y epistemológico en la concepción y escritura de la literatura argentina contemporánea, estilísticamente, la obra de Oloixarac se caracteriza por hacer uso de la distopia[i] para criticar el orden social. En su prosa, Oloixarac “es un conglomerado delirante donde ensamblan, de forma heterodoxa y casi siempre paródica, academicismos, latinajos, tecnicismos filosóficos y neologismos geek en construcciones que rehúyen el decoro.

Según la solapa del libro, ha escrito tres novelas: “Las teorías salvajes”, “Las constelaciones oscuras” y “Mona”, traducidas a diez idiomas. Es también autora del libreto de la ópera “Hércules en el Mato Grosso”, por encargo del Centro de Experimentación del Teatro Colón, donde se representó en 2013 y luego en el Dixon Theatre de Nueva York.

La revista Granta[ii] la incluyó, en 2010, entre las mejores narradoras en español, y, en 2021, recibió el Premio Eccles de la British Library y Hay Festival.

EL LIBRO

Galería de Celebridades Argentinas es un pequeño libro publicado en España por “Libros del Zorzal” pero impreso en Argentina.

El texto de 189 páginas que se distribuyen en una introducción seguida de 25 artículos (sí artículos y no capítulos) y una hoja final con agradecimientos.

Lo primer que hay que señalar sobre este libro es que es específicamente un libro sino una recopilación de artículos periodísticos que la autora publicó entre 2018 y 2023, en diarios como Clarín, La Nación, Perfil de Argentina y El País de España (uno solo).

Este recurso de reunir una selección de artículos en forma de libro se ha puesto de moda entre los periodistas argentinos, así lo han hecho Jorge Lanata, Joaquín Morales Sola, Alfredo Leuco, Jorge Asis y Jorge Fernández Díaz.

La verdad es que como lector me siento defraudado cuando espero encontrar un tratamiento extenso y detallado de la realidad argentina o de un tema en particular por un periodista al que suelo leer y solo encuentro los mismos artículos que ya leí, con el agravante de que muchos han quedado notoriamente desactualizados. Esto ocurre con algunos de los artículos de “Galería”.

Pola Oloixarac intenta retratar en sus artículos a ciertas figuras de la actualidad política argentina, algunas de las cuales dudosamente merecen entrar en la categoría de “celebridades”. Los retratados son: Mauricio Macri, Cristina Fernández de Kirchner, Juliana Awada, Máximo y Florencia Kirchner, Javier Milei, Axel Kicillof, Martín Lousteau, Daniel Scioli, María Eugenia Vidal, Victoria Donda, Horacio Rodríguez Larreta, Santiago Cafiero, Juan Grabois, Victoria Tolosa Paz, Patricia Bullrich y Alberto Fernández.

Algunos de estos personajes han tenido la desgracia de que la autora de ocupe de ellos en más de una ocasión.

Todos las “celebridades” mencionadas en el libro son duramente denostadas con dos excepciones: Santiago Cafiero por quién la autora expresa sin ambigüedades su fuerte y fantasiosa admiración. “Santi -escribe Pola- no se quitó las pulseritas nunca más, y si nos abstraemos del traje (si lo desvestimos con la mirada) podemos verlo al sol, tomando cerveza a las risotadas de una pizzería de Palermo. Haciendo un asadito de domingo nublado, extrayendo de la parrilla un vacío, a punto como tú corazón, y lo bastante deconstruido como para picarte la ensalada. Podemos imaginarlo siguiendo el decálogo de la hombría contemporánea argentina y cumpliendo”. (Ps. 101 y 102)

La autora solo es así de generosa con Cristina Fernández de Kirchner, aunque claro, con menos contenido erótico. Entre el conjunto de banalidades sin mucho sentido que dice Pola se encuentra la idea de que en Argentina hay una suerte de “Estado literario”, por el hecho de que Cristina Kirchner y Mauricio Macri hayan publicado libros de memorias por suelen hacer muchos expresidentes por todo el mundo. No se entiende que tiene que ver el Estado en ello. Los dos exmandatarios publicaron sus obras después de dejar el cargo.

“Aunque el lanzamiento de Sinceramente, -dice Pola-, el debut de Cristina Kirchner se vivió como una revelación, poco había de sorpresa: Cristina siempre escribió. Nos cuenta que le hacía dos discursos a Néstor…” (P. 97)

Así basándose en un único libro, donde muy probablemente intervinieron ghostwriter y correctores de estilo de alta calidad, como suele ocurrir, actualmente, con todos los políticos especialmente, expresidentes que escriben sus memorias (lamentablemente han desaparecido los estadistas como Winston Churchill capaces de ganar un Premio Nobel de literatura por sus escritos), Pola Olaixarac eleva a la expresidenta a la condición de “escritora”.

Con los restantes retratados en su galería es sumamente cruel: a Máximo Kirchner le critica su pobre formación intelectual, de Florencia Kirchner menciona su propensión a la depresión (insinuando los intentos de suicidio) y a la anorexia, a Horacio Rodríguez Larreta lo tilda de “Cyborg” por “su aspecto robótico” y su “perfil androide” para finalmente lanzar insinuaciones sobre sexualidad aconsejándole que “salga del closet”. A su novia Milagros Maylin la menosprecia considerándola tan solo una “Barbie”, sin más mérito que su pelo rubio.

De Victoria Donda escribió que “En short y bikini, Donda dejó en claro que tenía un buen par de cualidades para la política…” En una clara alusión a su generoso busto. Una afirmación que no sería tolerada a ningún varón que se refiriera de esta forma sobre la funcionaria kirchnerista.

De Martín Lousteau, repite la opinión de un supuesto consultor español que no menciona quien habría dicho de él: “Alguien que tiene la libido en coger, no puede ser presidente”. (P. 60)

A Patricia Bullrich la compara con la sanguinaria diosa hindú, Kali y a una abuela con un fusil.

Pero con quien Pola Oloixarac es especialmente cruel es con la dirigente del PRO, María Eugenia Vidal a quién comienza criticando por su tendencia a la gordura y la falta de coquetería para luego describirla con un lenguaje de mal gusto: “Vidal hacía campaña con la V peronista, pero sin usar los dedos: sólo la parte delantera del jean. Su estilo Venus de Willendorf puesta a dieta parecería emitir rayos subliminales desde su bajo vientre. Como ninguna otra mujer política, Videla no tuvo reparos en explotar su chackra 2, el que va del pubis al ombligo y representa las emociones que se alojan en el centro del plano visual. El top blanco adentro del jean funcionaba como un telón que anunciaba el mirar intenso de su tercer ojo.” (Ps. 8 y 89)

Todo el libro es una mezcla de sarcasmos con conceptos psicológicos propios de una estudiante de segundo año de la carrera de psicología que con cuatro fundamentos mal aprendidos anda por el mundo interpretando a todas las personas, sazonada con algunas referencias literarias para dejar en claro que la autora es una buena lectora.

Lo más curioso de este libro es que periodistas y escritores destacados y normalmente confiables como Carlos Pagni y Jorge Fernández Blanco recomienden fervientemente su lectura.

Fernández Blanco, por ejemplo, no ha dudado en su artículo del diario La Nación del domingo 7 de mayo, en calificar a Pola Oloixarac como “la retratista más aguda y talentosa de la literatura política contemporánea, y su reciente libro dedica dos capítulos sarcásticos a la figura que mantiene en vilo a todo el sistema (Mile)”.

Esta afirmación me lleva a revisar muy cuidadosamente mi admiración por Fernández Blanco, sus escritos y opiniones. Comenzando porque dos cortos artículos periodísticos no son “capítulos” de un libro.

Esta bien que, entre escritores no se van a pisar la lapicera, pero de allí a esa ciega ponderación de una frívola escritora porque tiene buena redacción hay mucho camino.

Como el amigo lector ya habrá adivinado no recomiendo el libro de Pola Olaixarac ni para una lectura por casualidad. No evalúo los méritos de Pola como novelista sino para el análisis seria de los actores políticos de la Argentina de hoy, y, en este campo, en una buena novelista.

Aconsejo al lector no dejarse confundir por la publicidad subliminal, en especial la que realizan ciertos periodistas vinculados con el grupo La Nación, para no invertir tiempo ni dinero en este libro, los perderá y saldrá defraudado, hay muchos otros libros que si valen la pena.

  



[i] DISTOPIA: Género literario de la ciencia ficción muy de moda basado en la idea de una sociedad imaginaria bajo el poder totalitario o una ideología determinada, según la concepción del autor, que sería lo opuesto a la utopía.

[ii] GRANTA: en español es una revista de narrativa, reportaje y crónica, decana de las ediciones internacionales de la publicación británica Granta. Recoge en dos números anuales colaboraciones inéditas procedentes de todo el ámbito hispánico y escritos procedentes de los números en otros idiomas. La edición en lengua inglesa de Granta fue fundada por alumnos de la Universidad de Cambridge en el año 1889, 

domingo, 7 de mayo de 2023

Las fetas del salame y los equipos de gobierno


En la actúa etapa de la campaña presidencial, en que algunos políticos y periodistas parecen hacer “fuego libre” sobre el candidato libertario Javier Milei, una de las críticas fundamentales que se realiza consiste en afirmar que el economista carece de los equipos políticos para gobernar al país. Por lo tanto, esa apreciación merece ser analizada con mayor de detalle.

Según narra en su libro “Memorias Dispersas. El coronel Perón”[i] Bonifacio del Carril, en una ocasión, allá por 1945, conversaba con Perón sobre la organización de un nuevo partido político. Mientras que del Carril se mostraba escéptico de pudiera “pegarse” a las masas de votantes a nuevos dirigentes, Perón recurrió a la siguiente imagen para cerrar el debate: “Yo tengo el salame. Es cuestión de ir cortando las fetas muy finitas, veremos entonces si se pegan o no se pegan”.

Bonifiacio del Carril por ese entonces contaba con varios años en política y como dirigente nacionalista, pero Perón, que era un outsider en política, tenía, por el contrario, poca experiencia política pero sí una percepción superior en cuanto a la naturaleza humana.

El joven coronel sabía que los hombres suelen dejarse seducir por el poder y hacen todo lo necesario para estar lo más cerca posible de quien tiene poder y distribuye beneficios. Así, que, distribuyendo favores, beneficios y “conquistas sociales” (jubilación, indemnización por despido, vacaciones pagas, licencia por enfermedad, aguinaldo, etc.) se aseguró un liderazgo político que se prolongo por los siguientes treinta años.

En otras palabras, la historia se encargaría de demostrar que Perón estaba en lo cierto, los votantes respondían a la política de reparto del salame.

Valga esta breve reflexión histórica para aquellos que insisten en preguntarse como hará Javier Milei para gobernar cuando al parecer carece de un equipo de dirigentes suficiente para formar gobierno.

Comencemos por señalar que en la eventualidad de que Javier Milei venza en la segunda vuelta electoral y se convierta en presidente de la Argentina a partir del 10 de diciembre, el menor de sus problemas será cómo integrar sus equipos de gobierno. Él, como en su momento Perón, tendrá el salame y si reparte bien las rodajas podrá rápidamente reclutar cuadro políticos idóneos y experimentados. Después de todo el transfuguismo político o “borocotización” ha sido una característica sobresaliente de la política argentina.

Así formó sus elencos políticos, en 1946, Juan D. Perón, Carlos S. Menem, en 1989, y Néstor Kirchner, en 2003.

Milei, como hombre experimentado en el mundo empresarial, sólo deberá llevar a cabo una correcta selección de personal sin prejuicios sobre el pasado ideológico o el origen social de los postulantes. Los posibles candidatos buscarán por todos los medios acercarse al nuevo poder. Especialmente sabiendo que hay muchos cargos de segundo y tercer nivel por cubrir.

La fila de los postulantes a un futuro gobierno del economista libertario estará posiblemente integrada por antiguos funcionarios menemistas, duhaldistas y macristas marginados de la política por el control ideológico de la izquierda kirchnerista, jóvenes graduados universitarios provenientes de los estratos medios ansiosos por iniciar una carrera política, incluso radicales de centro derecha, disconformes con el avance neopopulista de los hombres de Evolución Radical que comanda el tándem formado por Emiliano Yacobitti y Enrique “Coti” Nosiglia, grupo con fuertes vínculos con Sergio Massa.

En este sentido, cabe mencionar que el veterano dirigente peronista Carlos Ruckauf, en un programa de La Nación+ dijo con total naturalidad: “El peronismo es un movimiento que corre presuroso en ayuda del ganador”.

Como Milei es el único conductor de su espacio político no tiene compromisos con ningún partido aliado o sector social tendrá una amplia libertad de acción para reclutar a los más idóneos entre múltiples postulantes

En primer termino deberá tan solo designar a los ministros (que ha dicho que se reducirán tan solo a ocho funcionarios) y luego solo deberá supervisar a los cuadros de dirección que elijan sus ministros para cubrir la planilla de funcionarios de los futuros ministerios.

Hablar del peligro o problema que significa el hecho que Javier Milei no cuenta con equipos suficientes para gobernar el país, puede funcionar como chicana política o para lucirse como panelista en un programa televisivo, puede asustar a alguien en la campaña electoral, pero no es serio.

Todos los políticos experimentados saben que ni bien asuma la presidencia, Milei tendrá la lapicera e inmediatamente muchos políticos desocupados (que ya están tendiendo puentes con el candidato libertario y su entorno) correrán presurosos a congraciarse con el nuevo poder.

Milei no será el primer presidente en gobernar sin mayoría ni en la Cámara de Diputados ni en el Senado.

Néstor Kirchner, un dirigente del siglo XXI que nunca había salido del país, cuya única experiencia política era la de gobernar una provincia en el remoto sur patagónico de algo más de 200.000 habitantes (menos población e industrias que muchos municipios bonaerenses), llegó a la Casa Rosada, en 2003, después de salir segundo en la primera ronda electoral con tan solo el 22,25% de los votos válidos, sometido a la tutela de Eduardo Duhalde, con el peronismo dividido y con un país que todavía sufría las secuelas del traumático final del gobierno de Fernando de la Rúa y el default de la deuda externa declarado por el presidente provisional Adolfo Rodríguez Saá, en sus escaso siete días de gobierno.

Como Néstor Kirchner desconfiaba de los cuadros peronistas que integraban su gobierno y su partido porque reportaban a Eduardo Duhalde, que aspiraba a sucederlo en 2008, por lo cual, gradualmente, reclutó a sus propios hombres para incorporarlos a lo que pronto sería el kirchnerismo.

Así, incorporó a las filas de su nueva corriente peronista a algunos intelectuales provenientes de los ambientes de izquierda: Torcuato S. Di Tella, José Nun, Julio González, Adriana Puigrós, Horacio Verbistky, Eugenio Zaffaroni, entre otros, periodistas y artistas: Víctor H. Morales, Roberto Navarro, Gustavo Sylvestre, Diego Brancatelli, Pablo Dugan, Mempo Giardinelli, Gisella Marzziota, Teresa Parodi, Sandra Russo, Juan Leyrado, Carolina Papaleo, Dady Brieva, Cristina Banergas, Victoria Onetto, Pablo Echarri, Nanci Dupláa, etc.

También reclutó a dirigentes provenientes de los movimientos piqueteros: Emilio Pérsico, Luis D’Elia, Gerardo Martínez, Gerardo “Chino” Navarro, Juan Grabois, Daniel Menéndez, Rafael Klezjer, Esteban “Gringo” Castro y otros menos conocidos.

Por último, coptó a dirigentes provenientes de organizaciones defensoras de los derechos humanos: las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, la organización H.I.J.O.S.: Hebe de Bonafini, Estela de Carlotto, Remo Carlotto, Eduardo “Wado” de Pedro, Victoria Donda, Juan Cabandie.

Finalmente, el kirchnerismo también incorporó a un conjunto de jóvenes cuadros políticos del peronismo: Gustavo Béliz, Daniel Filmus, Sergio Massa, Amado Bouduo, Juan Manuel Abal Medina (h), Axel Kicillof, Mariano Recalde, Andrés “Cuervo” Larroque y hasta, en su momento, a Martín Lousteau.

Para 2008, cuando Cristina Fernández de Kirchner ingresó a la Casa Rosada, el kirchnerismo contaba con su propia “casta política”, homogénea y obsecuentemente subordinada a la diarquía gobernante. Los elementos duhaldistas habían sido purgados (Roberto Lavagna, Julio Bárbaro, José Pampuro, Alberto Iribarne) o coptados (Daniel Scioli, Aníbal Fernández, Carlos Tomada) a ellos se sumaban los “pingüinos” provenientes de la provincia de Santa Cruz (Alicia Kirchner, Julio de Vido, Carlos Kunkel, Carlos Zannini, Oscar Parrilli, Sergio Acevedo) y los antiguos militantes de la Tendencia Revolucionaria del peronismo (léase Montoneros) (Nilda Garré, Rafael Bielsa, Jorge Taiana, Agustín Rossi) y por último los cuadros provenientes de la izquierda no peronista antes mencionados.

Si el kirchnerismo logró captar tantas voluntades y cuadros políticos de la izquierda porque Milei no puede hacer los mismo con los dirigentes y personalidades populares que están del otro lado de la grieta. Especialmente, con los jóvenes sub40 que lo han apoyado desde el primer momento. Después de todo, la sociedad argentina demanda un cambio de políticas, pero también de hombres.

En síntesis, es muy bueno contar con equipos de gobierno homogéneos políticamente, idóneos profesionalmente y con experiencia en la gestión pública, pero no es imprescindible contar con ellos para gobernar exitosamente. Basta con contar con un presidente con ideas claras de lo que quiere hacer, con conocimientos suficientes para llevarlo a cabo y con la decisión de efectuar el cambio que la sociedad reclama.

La Argentina, frente a esta crisis requiere un presidente que, tal como aconsejaba Maquiavelo, sea astuto como el zorro para evitar las trampas y fuerte como un león para ahuyentar a los lobos.



[i] DEL CARRIL, Bonifacio: Memorias dispersas. El coronel Perón. Ed. Emece Bs. As. 1984.

jueves, 4 de mayo de 2023

MARRUECOS CONSAGRA EL RESPETO A LOS DIVERSOS COMPONENTES QUE CONSTITUYEN SU IDENTIDAD


 

Una nueva medida dispuesta por el Rey Mohammed VI refuerzas el respeto y la integración de la población amazigh a la comunidad nacional marroquí.

Desde el comienzo de su reinado el Rey Mohammed VI ha consagrado el respeto y la integración de los diversos componentes presentes en la comunidad nacional marroquí: los amazigh, saharauis, árabes, judíos, etc.

Así lo expresó en su discurso de 2001 donde reconoció la diversidad lingüística de Marruecos y la pluralidad identitaria del Reino

La diversidad étnica y cultural de Marruecos está consagrada en el texto de la Constitución de 2011 que, entre otros aspectos reconoce como una de las lenguas oficiales del Reino al amazigh, el componente originario de Marruecos y que hoy forma el 40% de su población, lo incorpora al sistema de enseñanza pública y se lo incluye a las oposiciones y exámenes que organiza el Estado para el acceso a la administración pública.

Ahora el reconocimiento del amazigh como componente esencial de la identidad marroquí auténtica se refuerza con la decisión del Rey Mohammed VI de instaurar el Día del Año Nuevo Amazigh, como día festivo nacional oficial pagado, al igual que el primer Moharram del año de la Hégira y del Día de Año Nuevo del calendario gregoriano.

Al reconocer y respetar la diversidad cultural dentro del Reino, el Rey Mohammed VI demuestra el carácter humanitario y de tolerancia a la diversidad cultural que esta presente en todas las decisiones del monarca alauí.

Esta decisión real de reconocimiento y respeto a los componentes étnicos que conforman la identidad del pueblo marroquí contrasta claramente con la aptitud del gobierno argelino que le niega sus derechos y persigue al componente bereber o amazigh que constituye la mayoría de la población en la Cabila y que luchan por mayores libertades y por un respeto a su lengua y cultura.

miércoles, 3 de mayo de 2023

DURA REPRESIÓN DEL FRENTE POLISARIO EN TINDUF


 

Sumido en la impotencia y la desintegración el Frente Polisario desata una dura represión contra la población de Tinduf tratando de acallar las voces disidentes.

El Frente Polisario arrastra un largo proceso de decadencia y aislamiento internacional. Este proceso comenzó en 2007 cuando Marruecos presentó en Naciones Unidas su Iniciativa a para la Negociación de un Estatuto de Autonomía para la región del Sáhara, propuesta que inmediatamente recogió el apoyo de diversos actores internacionales.

Ni Argelia ni los dirigentes polisarios fueron capaces de idear una respuesta a esta iniciativa como no fuera expresar su terminante oposición.

Al no contar con una propuesta alternativa capaz de sacar las negociaciones de su estancamiento de décadas quedaron encerrados en un juego de todo o nada, incapaz de llegar a ningún tipo de solución.

A partir de 2020, la situación del Frente Polisario comenzó a deteriorarse aceleradamente. El frustrante retroceso que sufrieron en el incidente de Guerguerat se vio agravado al poco tiempo cuando los Estados Unidos reconocieron la plena soberanía marroquí sobre su Sáhara.

En esta forma, el Frente Polisario entro en una estéril lógica militarista que pronto se convirtió en un túnel sin salida.

Antes de que los polisarios pudieran articular una nueva estrategia, sufrieron un nuevo revés cuando España, después de abrir una nueva etapa en sus relaciones con Marruecos, reconoció a la Iniciativa para el Estatuto de Autonomía como “la única solución justa, realista y posible” para solucionar el conflicto artificial en el Sáhara.

Mientras los liderazgos gerontocráticos, tanto de Argelia como del Frente Polisario, seguían en la impotencia y la incertidumbre aferrándose siempre a las mismas viejas estrategias y propuestas, surgieron dentro de los campamentos y en las filas del Polisario voces que reclamaban un cambio.

Los disidentes pedían mayores libertades para la población marroquí de origen saharaui retenida en los infames campamentos de Tinduf sin ningún futuro, terminar con los privilegios y la corrupción de los altos mandos separatistas, mayor democracia y un diálogo abierto y constructivo con Marruecos.

Ni Argel, ni el Frente Polisario estaban dispuestos a aceptar ningún tipo de cambio y respondieron de la única forma en que saben hacerlo: tratando de suprimir la disidencia con una dura represión que no dudó en violar los derechos humanos de quienes buscaban más libertad y democracia.

Así nació, el 22 de abril de 2020, en Madrid, el Movimiento Saharaui por la Paz (MSP), que dirige Hach Ahmed Bericalla. Una organización que disputa al Frente Polisario la representación de la población retenida en los campamentos de Tinduf y que pretende tener un diálogo más constructivo con Marruecos en el contexto de la Iniciativa para un régimen de Autonomía del Sáhara bajo la soberanía marroquí.

A comienzos de abril de este año, en previsión de la conmemoración de un nuevo aniversario de la creación del MSP, las autoridades polisarias incrementaron las acciones intimidatorias contra los militantes disidentes en Tinduf (allanamientos, registros, palizas y detenciones arbitrarias en la prisión de Dheibiya), en especial, contra la familia de Hach Ahmed. Su sobrina Hassina Salem Ahmed y su tío Buh Habub resultaron heridos por la policía.

Lejos de ceder a las intimidaciones de la Policía del Polisario, los militantes del MSP convocaron a movilizaciones callejeras contra la corrupción, el desvío de ayuda humanitaria, el contrabando de combustible, la falta de oportunidades de trabajo, los atropellos y las restricciones impuestas por las autoridades separatistas.

La Policía del Polisario reprimió nuevamente hiriendo a Ehnini Uld Burki uld Sidi Labeid y deteniendo a doce manifestantes.

En este contexto, el jueves 27 de abril, Mohamed Salem uld Souid, un joven saharaui con nacionalidad española apareció en las redes sociales denunciando la corrupción y el tráfico ilegal de combustible que realizan los dirigentes del Frente Polisario.

La respuesta de las autoridades separatistas no se hizo esperar, en la noche del 30 de abril, mientras viajaba por el camino entre Rabuni y Tinduf, fue interceptado por la Policía del Polisario que lo sacó por la fuerza de su automóvil y se lo llevaron arrestado con destino desconocido. Su esposa quedó librada a su suerte en el automóvil en medio de la ruta y de la noche.

El MSP reclama la aparición con vida de Mohamed Salem uld Souid y el cese de la represión contra la población retenida en los campamentos de Tinduf.

Es importante la inmediata de las organizaciones internacionales y las entidades humanitarias presentes en Tinduf, como Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea para hacer cesar las sistemáticas violaciones a los derechos humanos que tienen lugar en los infames campamentos argelinos de Tinduf.

Recordemos que Argelia al ser el Estado que alberga estos campamentos es plenamente responsable por los delitos de lesa humanidad que allí se producen, como el continuo reclutamiento de niños soldados para las milicias del Ejército Popular Saharaui, entre otras atrocidades.