En un mundo que reconfigura sus ejes
geopolíticos con rapidez, el libro de Hicham Lakhal, Su Majestad el Rey
Mohammed VI, gran artífice de la integración atlántica África-América Latina,
ilumina un proceso diplomático poco explorado pero de creciente relevancia: la
construcción, bajo el impulso de Mohammed VI, de un corredor de cooperación
entre las orillas africana y latinoamericana del Atlántico Sur.
Contenido:
Buenos
Aires - Fruto de más de dos décadas de investigación de campo y testimonios de
alto nivel, la obra no solo reconstruye dos décadas de acercamiento, sino que
propone una interpretación ambiciosa sobre el papel estratégico de Marruecos en
la emergencia de un nuevo espacio atlántico.
Durante
décadas, las relaciones entre África y América Latina permanecieron marcadas
por una paradoja elocuente. Dos regiones unidas por legados coloniales
compartidos, flujos humanos ancestrales y aspiraciones paralelas de desarrollo
se mantuvieron, sin embargo, distantes en los ámbitos diplomático, comercial,
científico y cultural. El Atlántico actuaba más como barrera que como vínculo.
Ese panorama comenzó a transformarse de forma sostenida en las primeras décadas
del siglo XXI, y Marruecos emergió como uno de los actores africanos más
dinámicos en la construcción de puentes hacia América Latina. La apertura de
canales diplomáticos, la profundización de lazos económicos, la cooperación
Sur-Sur y la consolidación institucional marroquí configuraron un nuevo
escenario de diálogo frecuente y agendas convergentes.
Precisamente
ese proceso constituye el núcleo de Su Majestad el Rey Mohammed VI, gran
artífice de la integración atlántica África-América Latina, la más reciente
obra del periodista, traductor e investigador marroquí Hicham Lakhal, publicada
por el Centro Cultural Mohammed VI para el Diálogo de las Civilizaciones en
Coquimbo, Chile. Sus casi 284 páginas sintetizan años de trabajo riguroso en
diversos países latinoamericanos, sustentados en una rica base documental y más
de sesenta testimonios de presidentes, cancilleres, parlamentarios, académicos
y diplomáticos. Lejos de una mera cronología de eventos, el volumen ofrece una
lectura de largo aliento sobre el lugar de Marruecos en la arquitectura
política del Atlántico contemporáneo. Lakhal argumenta que la política exterior
impulsada por Mohammed VI ha transformado relaciones periféricas en un espacio
estratégico de cooperación entre ambas regiones.
La
publicación trasciende el interés académico estricto. En una era de
reordenamiento internacional, fortalecimiento del Sur Global y búsqueda de
nuevas alianzas, el libro invita a repensar el Atlántico más allá del eje
euroatlántico tradicional. Mientras la atención global se concentra en
competiciones entre grandes potencias o en conflictos del Mediterráneo,
Indo-Pacífico y mar de China Meridional, Lakhal enfoca un escenario menos
estudiado pero cada vez más pertinente: la consolidación de un corredor político,
económico y cultural que une el noroeste africano con América Latina mediante
diplomacia de cooperación, diálogo y intercambio societal.
Esta
visión no es casual. Desde hace más de veinte años, Marruecos ha desplegado una
política exterior activa en África occidental, Europa, Oriente Medio y América
Latina, ampliando su presencia diplomática y diversificando asociaciones. Bajo
Mohammed VI, desde 1999, el Reino ha impulsado una estrategia caracterizada por
acuerdos económicos, inversiones, expansión empresarial y mayor intensidad
diplomática. América Latina, antes marginal, pasó a ser un escenario clave para
proyectar una imagen renovada del país, anclada en sus transformaciones
internas y en un acercamiento político-cultural deliberado.
El
punto de inflexión, según Lakhal, fue la histórica gira de Mohammed VI en 2004
por México, Brasil, Perú, Chile y Argentina: la primera visita de un soberano
marroquí a la región. Aquel viaje no se limitó a protocolos; inauguró una
política de largo plazo orientada a vínculos permanentes. El libro reconstruye
cómo evolucionó esa estrategia, mostrando el cambio en la percepción
latinoamericana hacia Marruecos. Este cambio no obedeció solo a la actividad
diplomática, sino a las profundas transformaciones del Reino: expansión de
infraestructuras, desarrollo industrial automotriz y aeronáutico, el tren de
alta velocidad Al Boraq, la modernización de Tanger Med, el auge de las
energías renovables y su consolidación como economía dinámica en África.
Testimonios recogidos por el autor, como los del expresidente peruano Alejandro
Toledo, Luiz Inácio Lula da Silva o Roberto León, subrayan el papel central de
Mohammed VI en la integración de América Latina con el mundo árabe y africano,
marcando “un antes y un después”.
Uno de
los méritos del volumen radica en su capacidad para integrar la historia
diplomática, el periodismo de investigación y la geopolítica contemporánea.
Lakhal combina documentación oficial con entrevistas de campo realizadas
durante años, otorgando voz a quienes condujeron los procesos. Este enfoque
refleja la trayectoria singular de su autor, cuya carrera encarna la
intersección entre periodismo internacional, investigación académica y
diplomacia pública.
Hicham
Lakhal pertenece a una generación de periodistas marroquíes que ha recorrido el
espacio iberoamericano con profundidad. Formado en Fez y Tánger, obtuvo su
doctorado en Lenguas y Culturas del Mundo Ibérico e Iberoamericano en la
Universidad Hassan II de Casablanca. Su tesis doctoral analizó la evolución del
conflicto del Sahara marroquí en América Latina entre 2004 y 2022, uno de los
estudios más exhaustivos sobre el tema desde Marruecos. Su experiencia
profesional en la Agencia Marroquí de Prensa (MAP) resultó decisiva:
corresponsal en Caracas, luego en Buenos Aires, director del polo para América
del Sur en Argentina y, posteriormente, director de Medios en Rabat. Estos años
no solo le permitieron cubrir eventos, sino construir una red excepcional de
contactos con presidentes, ministros, parlamentarios, académicos y
diplomáticos. Esa red se convirtió en el corazón documental del libro.
Paralelamente,
Lakhal ha producido documentales como Marruecos visto por América Latina
(2019) y El conflicto del Sahara en América Latina (2022), y ejerce como
investigador asociado al Laboratorio de Estudios Geopolíticos Argentinos de la
Universidad de Buenos Aires. Su labor como traductor al español y su inserción
académica en Argentina completan un perfil que combina práctica periodística
con reflexión universitaria. Como destaca la embajadora de Marruecos en Chile,
Kenza El Ghali, en el prólogo, el libro nace del contacto directo con los
protagonistas latinoamericanos, no de una aproximación teórica distante. Esta
experiencia confiere al texto un carácter testimonial único, convirtiéndolo en
un amplio archivo oral sobre dos décadas de relaciones.
La
tesis central del libro articula que la política exterior del rey Mohammed VI
representa una estrategia de largo plazo para construir un espacio de
cooperación permanente entre África y América Latina. Lakhal habla de “integración
atlántica”, concepto que amplía la noción tradicional del Atlántico
—históricamente centrado en el hemisferio norte— para reconocer la personalidad
geopolítica propia del Atlántico meridional. Ambas regiones comparten desafíos
en desarrollo económico, transición energética, seguridad alimentaria, cambio
climático y recursos naturales, además de una historia de intercambios humanos.
La diplomacia marroquí, según el autor, ha privilegiado el diálogo Sur-Sur,
articulando iniciativas entre África, el mundo árabe y América Latina mediante
representaciones diplomáticas, visitas oficiales, acuerdos, programas
culturales y vínculos empresariales.
El
análisis evita una lectura exclusivamente institucional. Lakhal examina la
construcción de percepciones, confianza y densidad relacional multidimensional:
económica, cultural, universitaria, parlamentaria, mediática y deportiva.
Destaca el rol del periodismo en la transformación de la imagen de Marruecos en
América Latina, de un país asociado a episodios conflictivos a uno vinculado
con modernización, innovación y estabilidad. En este sentido, recoge
apreciaciones como las del autor de este artículo, quien observa que Marruecos
se ha convertido en sinónimo de grandes proyectos tecnológicos e industriales,
o del internacionalista peruano Miguel Ángel Rodríguez Mackay, quien lo
identifica como puerta natural de entrada a África para América Latina.
Un
capítulo especialmente relevante aborda la evolución de las posiciones
latinoamericanas respecto del Sahara. Lakhal documenta cómo, en paralelo al
fortalecimiento general de las relaciones, aumentó el respaldo a la iniciativa
marroquí de autonomía como base realista para una solución negociada en
Naciones Unidas. Este cambio no responde solo a una diplomacia específica, sino
al contexto más amplio de mayor conocimiento mutuo e intereses compartidos. El
autor contextualiza estos giros dentro de las alternancias políticas
latinoamericanas y la creciente importancia de la política africana en la
región, proyectando a Marruecos como articulador entre Mediterráneo, África,
mundo árabe y América Latina.
Uno de
los aportes conceptuales más originales es la noción de “Marruecos latino”.
Lakhal argumenta que la identidad plural del Reino —africana, árabe, amazigh,
mediterránea y atlántica— lo habilita como puente natural entre continentes y
civilizaciones. Esta premisa histórica y cultural sustenta una visión del
Atlántico Sur como espacio civilizatorio compartido, cuya articulación
incompleta durante siglos puede completarse en el siglo XXI. En este marco, el
libro explora perspectivas futuras de integración que abarcan comercio,
energía, conectividad marítima, investigación y diplomacia integral,
involucrando no solo gobiernos sino sociedades, universidades, empresas y
parlamentos.
La
importancia del libro de Hicham Lakhal radica en su carácter pionero y
documental. Mientras los estudios previos sobre las relaciones
Marruecos-América Latina eran fragmentarios y puntuales, esta obra ofrece una
visión integradora sustentada en un corpus excepcional de fuentes primarias.
Combina rigor académico con narrativa fluida y accesible, sin caer en
tecnicismos excesivos, lo que la convierte en referencia para diplomáticos,
investigadores, estudiantes y un público amplio interesado en la geopolítica
contemporánea.
En un
contexto de redistribución del poder mundial y auge del Sur Global, Lakhal no
solo reconstruye el pasado reciente sino que proyecta el futuro de una
asociación con potencial aún mayor. Su trayectoria personal —entre Rabat,
Caracas, Buenos Aires y otras capitales— enriquece la obra con una perspectiva
situada en ambas realidades, rompiendo visiones periféricas y proponiendo una
nueva geografía diplomática donde el Atlántico se transforma en espacio de
encuentro.
Así, Su
Majestad el Rey Mohammed VI, gran artífice de la integración atlántica
África-América Latina se erige como testimonio del surgimiento de dinámicas
que redefinen la política internacional. Con ambición analítica y riqueza
testimonial, Hicham Lakhal ofrece una de las reconstrucciones más completas
disponibles sobre una transformación diplomática en curso, cuyo principal motor
ha sido la visión estratégica de Mohammed VI. En tiempos de incertidumbre
global, esta obra invita a contemplar con renovada atención el potencial de
alianzas horizontales entre regiones que, separadas por océanos, descubren cada
vez más su complementariedad profunda.

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