jueves, 17 de diciembre de 2020

ESTADOS UNIDOS IMPLEMENTA MEDIDAS CONCRETAS EN APOYO A LA SOBERANÍA MARROQUÍ


 

El gobierno de los Estaos Unidos muestra al mundo su decidido apoyo a la soberanía de Marruecos en su provincias del Sur con acciones concretas y efectivas.

El 4 de diciembre pasado, el presidente Donald Trump, producto de hábiles negociaciones diplomáticas llevadas a cabo por su majestad el Rey Mohammed VI, firmó la proclamación 10126 que establece claramente que “los Estados Unidos reconocen que la totalidad del territorio del Sáhara Occidental es parte del Reino de Marruecos.”

En esta forma, los Estados Unidos se convierten en el primer país del mundo en reconocer y proclamar en forma explícita la soberanía del Reino de Marruecos sobre la totalidad del territorio sahariano en disputa desde el retiro de España de la zona.

Pero, el apoyo explicitó de Washington a Rabat no se ha limitado a una declaración diplomática formal sino que ha avanzado en la implementación de medidas concretas en este sentido.

El 10 de diciembre, la representante permanente de los Estados Unidos ante la Organización de Naciones Unidas, embajadora Kelly Craft presentó una nota al Presidente del Consejo de Seguridad, señor Jerry Matthews Matjila, solicitando la difusión de la decisión del gobierno de su país sobre la cuestión de la soberanía marroquí sobre su Sáhara.

La misiva presentada por la embajadora Craft destacaba que la proclamación del gobierno estadounidense consagra la proposición marroquí de autonomía como “base única para la solución justa y duradera del diferendo.”

La presentación oficial de esta nota ante el Consejo de Seguridad es una toma de posición que envía un mensaje al resto de los integrantes del Consejo, en especial a sus otros miembros permanentes, sobre la firme decisión estadounidense de respaldar a Marruecos en la defensa de su soberanía sobre el Sáhara.

Más tarde, el 13 de diciembre, el embajador de los Estados Unidos en Rabat, David Fisher presentó oficialmente ante la cancillería marroquí el nuevo mapa del país magrebí aprobado por el Departamento de Estado y que incluye a la región sahariana como parte integrante del Reino de Marruecos.

Además, de estas medidas diplomáticas, la Administración Trump autorizó la venta a Marruecos de equipamiento militar por valor de mil millones de dólares.

El nuevo armamento que incorporaron las Fuerzas Armadas Reales incluyen cuatro drones MQ-9B Reaper con capacidad de portar armas y municiones guiadas por Láser, fabricados por General Atomics y un número no precisado de aviones de combate F-35, de última generación.

El Reino de Marruecos, con este nuevo equipamiento militar, podrá incrementar su capacidad de defender su soberanía sobre el Sáhara en cualquier circunstancia.

Por otra parte, el apoyo explícito y público de los Estados Unidos a la soberanía marroquí en el Sáhara ha alentado a otros país a concretar similares medidas de apoyo.

Los reinos árabes de Jordania y Baréin han decidido en los últimos días abrir también  sus respectivos consulados en la ciudad de El Aaiún, ciudad que es capital administrativa de las provincias del Sur.

Estos acontecimientos recientes han sepultado la utópicas pretensiones de los separatistas del Frente Polisario de crear un Estado independiente en el Sáhara acorralándolos entre seguir languideciendo en sus paupérrimos campamentos argelinos o hacer un salto de realismo y negociar con Marruecos un estatuto de autonomía que traiga paz y reconciliación a la población saharaui y estabilidad al Magreb.

Todos estos avances en la solución del diferendo artificial en el Sáhara son producto de años de ardua labor diplomática llevada a cabo durante años por el Rey Mohammed VI, un auténtico estadista marroquí y africanos.   

sábado, 12 de diciembre de 2020

LOS ESTADOS UNIDOS RECONOCEN LA SOBERANÍA DE MARRUECOS EN SU SÁHARA


La diplomacia del rey Mohammed VI termina de un solo golpe con las delirantes pretensiones de los separatistas del Frente Polisario de crear un estados saharaui.

En una certera maniobra diplomática que demandó largos años de conversaciones y negociaciones el Rey de Marruecos, Mohammed VI cerró está semana con una entrevista telefónica con el presidente Donald Trump el reconocimiento de los Estados Unidos a la soberanía del reino alauí sobre sus provincias saharianas.

Refiriéndose al tema el presidente Trump anunció en Twitter: “Hoy he firmado una proclamación reconociendo la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. ¡Una propuesta de autonomía seria, creíble y realista de Marruecos que es la única base para una solución justa y duradera para la par perdurable y la prosperidad!”. Haciendo suyo el lenguaje de “autonomía seria, creíble y realista” que acompaño a la Iniciativa para la Negociación de un Estatuto de Autonomía para la Región del Sáhara presentado por Marruecos ante las autoridades de las Naciones Unidas, en 2007.

Luego agregó el mandatario estadounidense que Marruecos fue la primera nación en reconocer la independencia de los Estados Unidos, en 1777, y “por lo tanto es adecuado que nosotros reconozcamos su soberanía sobre el Sáhara Occidental”.

El comunicado oficial del Departamento de Estado consigna claramente: “Estados Unidos cree que un Estado saharaui independiente no es una opción realista para resolver el conflicto y que la auténtica autonomía bajo la soberanía marroquí es la única solución viable. Instamos a las partes a entablar conversaciones sin demora, utilizando el plan de autonomía de Marruecos como único marco para negociar una solución mutuamente aceptable.”

Como producto de esta negociación los Estados Unidos se comprometieron a abrir un consulado en la bella ciudad sahariana de Dakhla, “de vocación principalmente económica, con miras a alentar las inversiones estadounidenses y la contribución al desarrollo económico y social, en particular en beneficio de los habitantes de las provincias del sur”, como señala el comunicado oficial del Gabinete Real.

En esta forma, los Estados Unidos se convierten en el primer país occidental y la primera potencia internacional en reconocer la soberanía marroquí en el Sáhara y el dieciochoavo en abrir oficinas consulares en la región. Entre los países que ya han instalado consulados en la región hay nueve en El Aaiún, capital administrativa del Sáhara, y siete en Dakhla.

Hasta ahora la mayoría de los Estados con legaciones diplomáticas eran africanos y uno solo, Emiratos Árabes Unidos, era un país árabe, musulmán y asiático.

Seguramente, la decisión del Departamento de Estado de los Estados Unidos alentará a otros países a seguir su ejemplo acompañando ese reconocimiento y abriendo también oficinas consulares en el Sáhara marroquí.

Esta exitosa maniobra diplomática implementada por el Rey Mohammed VI y el decisivo accionar de las Fuerzas Armadas Reales, el pasado 13 de noviembre, en el paso fronterizo de Guerguerat, golpearon como un mazazo decisivo las ilusorias expectativas de los separatistas del Frente Polisario y sus socios argelinos de hacer creíble a la inexistente República Árabe Saharaui Democrática.

Estratégicamente reducido a la impotencia y perdiendo aceleradamente sus apoyos internacionales, el Frente Polisario atraviesa por su peor momento.

En contrapartida, por este apoyo estadounidense, el Reino de Marruecos se ha comprometido a restablecer sus relaciones diplomáticas con el Estados de Israel suspendidas desde 2002.

En otros tuit, el presidente Donald Trump se refirió también a este anuncio diciendo: “¡Otro logro histórico hoy nuestros dos grandes amigos Israel y el Reino de Marruecos han acordado establecer relaciones diplomáticas plenas, un gran avance para la paz en Oriente Próximo!”

En el comunicado dado a conocer por el Gabinete Real se menciona el propósito de: “Conceder las autorizaciones de vuelos directos para el transporte de los miembros de la comunidad judía marroquí y de los turistas israelíes hacia y desde Marruecos; reanudar los contactos oficiales bilaterales y las relaciones diplomáticas lo antes posible y promover las relaciones innovadoras en las esferas económica y tecnológica, y, con este fin, trabajar para la reapertura de las oficinas de enlace en ambos países.”

Además, el comunicado hace referencia a la cuestión palestina aclarando que “Marruecos apoya una solución basada en dos Estados que viven juntos en paz y seguridad, y que las negociaciones entre las partes palestinas e israelí siguen siendo la única forma de lograr un arreglo definitivo, duradero y global de este conflicto.”

“En su calidad de Presidente del Comité Al-Quds, emanado de la Organización de Cooperación Islámica, Su Majestad el Rey subrayó la necesidad de preservar el estatuto especial de esta ciudad. El Soberano también insistió en el respeto de la libertad de practicar los ritos religiosos para los seguidores de las tres religiones monoteístas, así como el respeto del sello musulmán de Al-Quds Asharif y de la mezquita Al-Aqsa, conforme al llamamiento de Al-Quds/Jerusalén firmado por Su Majestad el Rey, Comendador de los Creyentes, y Su Santidad el Papa Francisco, durante la visita de Su Santidad a Rabat el 30 de marzo de 2019”.

Aclarando que el establecimiento de relaciones diplomáticas con Israel no afecta “al compromiso permanente y sostenido de Marruecos a favor de la causa palestina justa y su determinación a seguir contribuyendo de manera eficaz y constructiva a una paz justa y duradera en Oriente Medio.”

En esta forma, ha queda una vez más en evidencia la habilidad del Rey Mohammed VI como estadista y hábil estratega internacional que se sabe defender los intereses de su pueblo sin descuidar sus compromisos históricos y fraternales con sus hermanos musulmanes.

miércoles, 9 de diciembre de 2020

ARGELIA UN PAÍS SIN PRESIDENTE


 


La internación del presidente Abdelmadjid Tebboune, el 22 de octubre por covid y su posterior traslado en forma secreta a Alemania, ha provocado las versiones más diversas. Desde que padece un ACV incapacitante hasta que fue víctima de envenenamiento por parte de la cúpula militar.

El sistema político de la República Argelina Democrática y Popular se basa en un régimen presidencialista fuerte donde el presidente asume el cargo por un período de cinco años, puede ser reelegido indefinidamente y no hay vicepresidente.

La concentración del poder en manos del presidente contrasta fuertemente con el hecho material de que desde el año 2013 el país prácticamente no ha tenido un presidente ejerciendo el cargo en la plenitud de sus facultades físicas y mentales.

Entre 1999 y 2019 el país magrebí estuvo gobernado por Abdelaziz Bouteflika, al menos nominalmente.

Sin embargo, en abril de 2013, Bouteflika sufrió un accidente cerebrovascular (ACV) que lo dejó postrado en una silla de ruedas y con al menos problemas para expresarse oralmente. Esto no impidió que el anciano presidente siguiera gobernando y hasta fuera reelecto en 2014.

Incluso con ochenta años y una salud tan deteriorada que debía pasar prolongados períodos en hospitales europeos intentó postularse para un quinto mandato presidencial. Solo la aparición del movimiento de protesta Hirak, en febrero de 2019, lo impidió.

Los militares se vieron forzados a llevar acabo un golpe de Estado apartando a Bouteflika del poder y llevar a cabo elecciones muy condicionadas que terminaron consagrando como presidente a un ex ministro de Bouteflika entre 2001 y 2017, Abdelmadjd Tebboune de 75 años, quien asumió el cargo en enero de 2020.

El nuevo presidente es un anciano, empedernido fumador y con hábitos de vida poco saludables que debe gobernar en el contexto de una pandemia de gran virulencia que afecta particularmente a las personas de mayor edad.

En este contexto, el 22 de octubre el presidente Tebboune debió ser internado primero en el hospital de Aïn Naâjda, con diagnóstico de covid 19, aunque según otras versiones en realidad sufrió un ACV que habría afectado sus facultades físicas y mentales.

Ante el agravamiento de su condición, el 28 de octubre, el presidente argelino fue evacuado intubado en un avión francés privado al Hospital Universitario de Colonia.

Cuatro días después de la evacuación de Tebboune a Alemania, se dio a conocer el fallecimiento de su hermana y su tía, aparentemente por covid.

Desde ese momento no se conoce con certeza cual es el estado de salud del presidente argelino. Las partes y comunicados oficiales hablan de su mejoría y su pronto regreso a Argelia. Lo cierto es que no hay ningún tipo de imagen o mensaje de audio de Tebboune desde el día inicial de su internación el 22 de octubre.

Hoy miércoles 9 de noviembre el prestigioso portal marroquí Le 360 (fr.le360.ma) ha publicado la versión de que en el hospital Aïn Naâjda habría ingresado padeciendo un ACV y que en Alemania fue sometido a tres cirugías: que incluyeron ablación del bazo e intervenciones en los pulmones y el hígado. Según la misma fuente, Tebboune nunca habría padecido covid sino que fue víctima de un envenenamiento, lo que habría involucrado su posterior traslado a una clínica especializada en este tipo de casos en la ciudad de Berlín.

El portal marroquí menciona como involucrado en el atentado contra el presidente al Jefe de Estado Mayor del Ejército, general Saïd Chengriha.

Recordemos que en el triunfo de Abdelmadjid Tebboune en los comicios de diciembre del 2019 fue decisivo el hecho de que era pariente del entonces Jefe de Estados Mayor del Ejército Popular Nacional Argelino general Ahmed Gaïd Salah quien falleció sorpresivamente el 23 de diciembre de 2019 sin alcanzar a ver a su pariente asumir la presidencia. En esta forma Tebboune llegó al cargo privado de su principal sostén político.

Frente a esta incertidumbre en válido preguntarse entonces: ¿Quién gobierna en Argelia?

La respuesta es sencilla, quien ha gobernado siempre: el Ejército, que es la última garantía de la continuidad y estabilidad del régimen.

Aunque la carencia de un presidente que asista a las cumbres internacionales y lleva a cabo una diplomacia personal con otros jefes de Estado y de Gobierno restringe considerablemente la influencia diplomática de Argelia.

En materia de política internacional se concentra en su rivalidad con Marruecos por la hegemonía en África del Norte. Especialmente, manteniendo vivo el conflicto artificial en el Sáhara apoyando política, militar, financiera y diplomáticamente a los separatistas del Frente Polisario.

En lo económico, Argelia depende totalmente de sus exportaciones de gas y petróleo (el 95% de sus exportaciones) que complementa con algo de turismo. Una economía tan poco diversificada está ligada a los fluctuantes precios internacionales de los hidrocarburos y al mismo tiempo general puestos de trabajo suficientes para acompañar el crecimiento demográfico de la población.

Curiosamente un país que no puede garantizar a sus habitantes agua potable servicios sanitarios y educativos es el Estado africano que más gasta en la compra de armamentos. Aunque tomando en consideración que las decisiones claves están en manos de la Fuerzas Armadas se comprende el elevado gasto militar del país.

Más allá de la fachada democrática que el régimen argelino pretende proyectar ante el mundo, lo cierto es que Argelia es un Estado policial donde las libertades civiles y políticas se encuentran seriamente condicionadas o restringidas, donde se persigue a los opositores, se los encarcela y tortura como recientemente ha denunciado el Parlamento Europeo.

Resumiendo, dado el extenso historial de ocultamiento sobre la condición física de los presidentes argelinos cabe considerar que posiblemente Abdelmadjd Tebboune no regresará al ejercicio pleno de sus funciones de gobierno y Argelia enfrentará otro incierto proceso de transición dentro del régimen. Es decir, una etapa en que todo cambiará para que nada cambie.

SOLIDO RESPALDO DE LA UNIÓN AFRICANA A MARRUECOS


La Cumbre de la Unión Africana concluye con un declaración de apoyo a la posición de Marruecos de buscar una solución política y realista al conflicto artificial en el Sáhara a través de Naciones Unidas.

El 5 y 6 de diciembre tuvo lugar en forma virtual la 14° Cumbre Extraordinaria de la Unión Africana convocada bajo el lema “Silenciar las Armas en África” con el objeto de eliminar o al menos reducir los conflictos armados en el continente.

Durante la misma el presidente del Secretariado de la Unión Africana, señor Moussa Faki Mahamat reconoció que “a pesar de nuestra voluntad política, las armas siguen hablando ruidosamente en numerosas regiones del continente”.

Pero, el acontecimiento más significativo de la Cumbre fue la definición del presidente pro tempore de la Unión Africana, el mandatario sudafricano Cyril Ramaphosa quién remitió la cuestión del Sáhara a la aplicación de la Decisión 693 de la Cumbre africana de Nuakchott, Mauritania, llevada a cabo en julio de 2018. Sin hacer ninguna referencia a los recientes incidentes en la región de Guerguerat.

La Decisión 693 consagra el principio de que la solución al conflicto artificial en el Sáhara debe ser realista y política a través de Naciones Unidas; abandonando las inaceptables demandas de los separatistas del Frente Polisario y de Argelia de implementar un referéndum en la región que es de imposible materialización.

Gradualmente, el mundo comprende que la única solución posible para estabilizar y desarrollar la región del Magreb consiste en aplicar la propuesta marroquí de un estatuto de autonomía que reconoce los derechos de la población de origen saharaui a preservar sus rasgos culturales y tradiciones viviendo pacíficamente al amparo de la soberanía del Reino de Marruecos.

Así, lo expresa la referida declaración del presidente de Sudáfrica, país que el pasado fue uno de los principales aliados de los separatistas polisarios y hoy ha adoptado una posición más realista en favor de la paz en África.

lunes, 7 de diciembre de 2020

LA DICTADURA BIELORRUSA EN JAQUE


Aislado internacionalmente y jaqueado por protestas callejeras el dictador bielorruso Alexander Lukashenko se torna cada vez más dependiente del Kremlin.

Casi cuatro meses después de los comicios presidenciales efectuados el 9 de agosto y consideradas fraudulentas por la oposición y los gobierno occidentales, los bielorrusos siguen ocupando las calles de Minsk y otras importantes ciudades del país para demandar la renuncia del dictador Lukashenko.

Según los datos oficiales, el dictador Alexander Lukashenko de 66 años y en el poder desde 1994, habría logrado un nuevo y aplastante triunfo con el poco creíble 80% de los votos emitidos, alcanzado así un sexto mandato presidencial consecutivo de cinco años.

Los comicios se efectuaron sin ningún tipo de supervisión electoral internacional, como por ejemplo, a través de la OSCE. Además, el régimen previamente detuvo a los candidatos de la oposición con mejores posibilidades electorales (Babariko y Tijanovski) y el veto a Váleri Tsepkalo, obligado a su relevo por un triunvirato de esposas: Svetlana Tijanovskaya y Verónica Tsepkalo y la jefa de campaña de Babariko (María Kolesniskova).

La oposición considera que la candidata Svetlana Tijanóskaya, una profesora de inglés de 38 años, esposa del dirigente Serguei Tijanóski, encarcelado por el gobierno bielorruso desde el año 2004, actualmente asilada en la vecina Lituana después de recibir amenazas de la KGB bielorrusa, como la auténtica triunfadora en los comicios.

También los gobierno occidentales consideraron fraudulentos los resultados oficiales publicados por el régimen de Lukashenko. La repercusión internacional del fraude electoral y la posterior rebelión popular no se hizo esperar. La vocera de Relaciones Exteriores de la OSCE, María Adebahr, subrayó que los comicios del 9 de agosto “no cumplieron los estándares democráticos mínimos” y no fueron “ni libres ni justas” y que el resultado oficial comunicado por la Comisión Electoral “no corresponde con la opinión real en el país.”

La falta de reconocimiento internacional llevó a Alexander Lukashenko a asumir su nuevo mandato en forma casi clandestina, no anunciada previamente y sin presencia diplomática extranjera.

A principio del mes de octubre el Consejo Europeo aprobó por unanimidad la aplicación de sanciones a cuarenta personas por su implicancia en la violencia y la represión de la oposición democrática.

La lista de sancionados con la congelación de activos o la prohibición de viajar a la Unión Europea incluye a viceministros, responsables de las fuerzas especiales, altos funcionarios del KGB, mandos policiales o directores de prisiones de Bielorrusia, pero no al dictador Lukashenko.

Otros socios de la OTAN como Canadá y el Reino Unido decretaron también la congelación de activos de Lukashenko y el Tesoro de los Estados Unidos sancionó a ocho funcionarios de Bielorrusia: el ministro del Interior, Yuri Karayev; al viceministro Alexander Barsukov; a funcionarios de seguridad pública y a funcionarios de comisión electoral.

La Unión Europea a demandado a Minsk la realización de nuevos comicios “libres y justos, sin injerencias extranjeras” y que las autoridades bielorrusas “pongan fin a la violencia y la represión, liberen a todos los detenidos y presos políticos, respeten la libertad de los medios de comunicación y la sociedad civil e inicien un diálogo nacional inclusivo”.

La reacción del dictador Lukashenko no se hizo esperar y la cancillería bielorrusa anunció una lista de sanciones en reciprocidad. Además, llamó a consultas a sus embajadores en Lituania y Polonia.

Anatoli Glaz, portavoz del ministerio de Exteriores anuncio que “Se invita a los embajadores de Polonia y Lituania en Bielorrusia a seguir este ejemplo” y regresar a sus respectivas capitales, “a la vista de la actividad inequívocamente destructiva de parte de esos dos países.”

Mientras tanto, la oposición bielorrusa  a través de un movimiento de protesta muy transversal y con una organización muy precaria -sin aparente apoyo occidental- lleva adelante cada domingo pequeñas concentraciones en diferentes barrios de la ciudad que han ido sumando en forma gradual a la población hasta movilizar unas cien mil personas en un país con diez millones de habitantes.

El domingo 7 de diciembre, por ejemplo, realizaron mítines en treinta puntos distintos para dificultar la represión de los cuerpos de seguridad que sin embargo realizaron detenciones aleatorias de transeúntes.

“Cada marcha es un recordatorio de que los bielorrusos no se rendirán. No permitiremos que se nos prive de nuestros derechos y que se cierren los ojos ante estos crímenes”, declaró la líder opositora Svetlana Tijanósvskaya desde su exilio en Vilna.

El rechazo internacional y las protestas callejeras han debilitado al régimen de Lukashenko que se hizo más dependiente de su único apoyo internacional el que le proporciona el líder ruso Vladimir Putin. Además, el 95% de las necesidades energéticas bielorrusas se satisfacen con gas, petróleo y electricidad proveniente de su vecino ruso.

Putin no comulga totalmente con Lukashenko, quien en el pasado se negó a concretar la integración con Rusia pactada en el Tratado de la Unión Estatal, suscripto el 2 de abril de 1997, con el presidente Boris Yeltsin, o a aceptar la instalación de bases militares rusas en su territorio. Sin embargo, el amo del Kremlin no puede exponerse a que Lukashenko sea reemplazado por un presidente más prooccidental e independiente de los designios de Moscú.

domingo, 6 de diciembre de 2020

CRECE LA POBREZA EN EL MUNDO


 

Argentina aportará cinco millones de pobres extremos a los 270 millones que originará la pandemia del Covid 19 en todo el mundo a partir de 2021.

Según un estudio divulgado esta semana por Naciones Unidas, como consecuencia de la crisis económica generada por la pandemia del Covid 19 en el mundo habrá 270 millones de personas más viviendo por debajo de la línea de pobreza extrema, de los cuáles 4,5 millones serán argentinos, según señala el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina.

En esta forma, en 2021, unos 1.060 millones de personas de los 7.800 millones que componen la población mundial, el 13% del total, pasará a vivir en la pobreza extrema.

La mitad de esos pobres residirá en los 47 países económicamente más atrasados del planeta, cuyas economías suman tan sólo el 1,3% del PBI mundial.

En 2019, el PIB per cápita promedio de esas naciones fue de apenas U$S 1.088 dólares estadounidenses, en comparación con la media mundial de U$S 11.371 de la misma moneda.

Cabe señalar, que para el Banco Mundial y otros organismos financieros internacionales la barrera de la pobreza extrema se sitúa para las personas que deben sobrevivir con menos de U$S 1,90 al día.

Ahora bien, como el haber jubilatorio mínimo, con el último aumento (01/12/2020) se sitúa en $16.864 pesos y el dólar paralelo o “blue” (que suele ser el parámetro económico real en Argentina) se cotiza en el orden de los $150 pesos por dólar.

En realidad, un jubilado que “cobra la mínima” percibe en mano unos U$S113 dólares estadounidenses y debe vivir pagando con esa suma alimentos, indumentaria, medicamentos, energía eléctrica, gas, telefonía, alquiler, expensas, internet, impuestos, etc. con tan sólo U$S3,8 por día.

En síntesis, los jubilados argentinos no viven en la pobreza extrema según el Banco Mundial, pero están muy cerca de ella.

Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social, al dar a conocer los datos de su informe aclaró que la pandemia agravó una situación social y laboral que se fue agudizando a lo largo de toda la década.

“La evidencias presentadas en este informe confirman que bajo el escenario de crisis Covid 19, las capacidades monetarias de los hogares experimentaron un deterioro abrupto y pronunciado, con efectos regresivos sobre la pobreza y la indigencia. El nuevo escenario paralizó aún más la inversión, los consumos y la demanda de empleo en la economía formal, a la vez que frenó toda expectativa de reactivación, afectando especialmente a la pequeña y mediana empresa, profundizando la relación entre informalidad económica, pobreza y exclusión social.”

Todo ello en un país que, tal como decían nuestros abuelos, los precios van en ascensor y los salarios en escalera.

viernes, 4 de diciembre de 2020

LA INTELIGENCIA MILITAR BRITÁNICA DURANTE LA GUERRA DE MALVINAS

 

El historiador británico John Keegan en su libro “La inteligencia militar. Conocer al enemigo de Napoleón a Al Qaeda” realiza un breve relato de las operaciones especiales de inteligencia durante la Guerra de Malvinas.

 

La Guerra de Malvinas es un hecho demasiado reciente para que los historiadores tengan acceso a los informes clasificados que permitan esclarecer muchos de los acontecimientos ocurridos durante este conflicto.

 

Sin embargo, algunas pistas sobre las operaciones realizadas y planificadas y no concretadas por las fuerzas británicas en el territorio continental argentino. En esta forma se termina con el mito de que la guerra sólo se limitó a las Islas y al perímetro de seguridad marítimo establecido por el Reino Unido.

 

La Guerra de Malvinas no fue una guerra limitada sino una guerra total que no se extendió más allá de las Islas porque no fue necesario para los británicos ampliar el teatro de operaciones. Sin embargo, intentaron operaciones en el continente que hasta el momento permanecen ocultas. Sin embargo, el siguiente relato de Keegan que comparto con el lector proporciona una clara idea de las mismas.

 

“La presencia argentina en Georgia del Sur era considerada una afrenta -relata John Keegan-, a pesar de su ubicación a mil cuatrocientos cuarenta kilómetros del grupo de las Malvinas; pero también una oportunidad. Durante el prolongado periodo de preparación, mientras la fuerza especial se iba trasladando hacia el sur escalonadamente durante los meses de marzo y abril, el gobierno se sintió cada vez más presionado a calmar la ansiedad de la opinión pública con noticias alentadoras, y la recuperación de Georgia del Sur podía satisfacer ese propósito. Por consiguiente, una partida mixta compuesta por marines británicos y fuerzas del SAS fue enviada hacia el objetivo a bordo del Antrim; en medio de condiciones ambientales extremas y con equipamiento inadecuado, estas fuerzas llegaron a la costa, y completaron su misión entre el 21 y 24 de abril. Las tropas argentinas que habían reemplazado a los chatarreros se rindieron fácilmente. Los marines y el SAS no sufrieron bajas, pese a que en más de una ocasión muchos estuvieron a punto de perder la vida en accidentes.

 

“Tras la expedición a Georgia del Sur, el SAS actuó directamente en las operaciones preliminares en las Malvinas junto a la SBS, su equivalente en la marina británica; y en una etapa posterior también tomó parte activa en el combate, mientras intentaba una serie de incursiones (que aún permanecen en el misterio) en tierra firme argentina con el propósito de dar aviso temprano sobre ataques aéreos argentinos, pero también de interceptarlos con ataques por sorpresa.

 

“La primera misión importante de las fuerzas especiales contra el grupo de las islas Malvinas fue lanzada a principios de mayo. Seis equipos de la SBS y siete patrullas del SAS de cuatro hombres cada una fueron transportados en helicóptero desde la flota; la SBS con la misión específica de seleccionar playas para desembarcos, y el SAS para obtener información sobre la ubicación de las tropas argentinas. Una de las patrullas del SAS se ocultó en Bluff Cove, más tarde uno de los lugares secundarios de desembarco en la costa oeste de la isla Soledad (o East Falkland), la isla principal; otra en Puerto Darwin, cerca de San Carlos, punto inicial y principal de desembarco; tres, frente a Puerto Stanley, en la capital situada en la isla Soledad; y tres, en la casi deshabitada isla Gran Malvina. Fue allí donde las fuerzas del SAS causaron el primer derramamiento de sangre. El 14 de mayo, cuarenta y cinco hombres del escuadrón D, guiados hasta su destino por una patrulla insertada tres días antes, aterrizaron en helicóptero con el fin de atacar la pista aérea de la isla Pebble, donde la fuerza aérea argentina había estacionado once aeronaves del tipo Pucara destinadas a ataques terrestres y protegidas por cien efectivos. Los combatientes del SAS estaban acompañados por observadores de avanzada del comando 29 del regimiento británico de artillería para orientar el fuego de las fragatas cercanas a la costa. En medio del bombardeo, las tropas del SAS colocaron cargas de demolición que destruyeron todas las aeronaves enemigas, y lograron retirarse ilesos dejando tras de sí a un oficial argentino muerto y dos soldados heridos.

 

“A esta acción siguieron otras dos, ejecutadas de manera independiente por las fuerzas especiales, una el 21 de mayo, día del desembarco principal en San Carlos Water, con el fin de ocupar Fanning Head, asentada sobre el acceso al objetivo, y otra entre el 25 y el 27 de mayo para tomar posiciones de observación en las alturas del monte Kent, desde donde era posible visualizar Puerto Stanley. Ambas acciones fueron coronadas por el éxito. Los argentinos que defendían Fanning Head fueron desplazados por la SBS, que antes del desembarco principal también envió patrullas a Campa Menta Bay, Eagle Hill, Johnson’s Harbour, San Carlos y Puerto San Carlos. Ya el 20 de mayo, una patrulla del SAS había asestado un fuerte golpe a la capacidad argentina para desplegar sus tropas contra la cabeza de puente, cuando una vez tomada la posición encontró una zona de estacionamiento de helicópteros enemigos y destruyó las cuatro aeronaves tipo Chinook y Puma que aguardaban allí. Las dos unidades (22 SAS y SBS) continuaron participando en operaciones realizadas en las islas después de los desembarcos y hasta la rendición de los argentinos el 14 de junio.

 

“No obstante, tras el hundimiento el 4 de mayo del buque Sheffield por un misil Exocet, el único pensamiento de los controladores de las fuerzas especiales era emplearlas para que pudieran avisar sobre los ataques con Exocet o eliminar sus portadores, los Super Étendard. En cualquier caso, era imprescindible desembarcar en tierra firme argentina. En la noche del 17 al 18 de mayo, se intentó la penetración con un equipo SAS de reconocimiento lanzado desde un helicóptero contra la base de Río Grande, con la misión de evaluar el estado de sus defensas y retirarse sin ser detectado a territorio chileno, donde se habían dispuesto las condiciones necesarias. Pero cuando estaba a punto de aterrizar su helicóptero, el piloto estimó que la aeronave había sido detectada y que debía tratar de escapar hacia Chile, así que tras una estampida rumbo oeste lanzó a sus pasajeros del SAS para que cruzaran la frontera a pie, aterrizó dentro del territorio chileno e incendió la nave. Posteriormente, el piloto y su tripulación fueron repatriados, no sin antes ofrecer explicaciones poco convincentes de que su presencia en el espacio aéreo de ese país obedecía a que habían perdido el rumbo. Los invasores del SAS fueron encontrados por un agente de enlace encubierto, trasladados a Santiago y escondidos allí hasta el final de la guerra.

 

“El segundo elemento del plan para eliminar a los Super Étendard de Río Grande fracasó porque los efectivos designados para el cumplimiento de la misión estaban convencidos de que no tenía futuro. El plan requería lanzar desde un avión Hércules C-130, sobre la pista, a tres grupos de efectivos (un total de cuarenta y cinco hombres), que debían someter a los defensores de la base, destruir los Super Étendard, matar a los pilotos (que deberían atrapar en sus dormitorios) y después marcharse a toda velocidad, atravesando el campo hasta Chile, país neutral. Tanto la parte diplomática como la práctica de la operación eran discutibles, y la confianza de los soldados no aumentó al percatarse de que los únicos mapas de la región databan de 1939 o habían sido copiados del Times Atlas. Así las cosas, en la última reunión informativa antes de su partida de Inglaterra, dos experimentados sargentos afirmaron que no deseaban participar, evidentemente un acontecimiento inédito en la historia del SAS. En vista de sus dudas, el oficial a cargo se vio obligado a cancelar la operación y mantener a los restantes soldados en tierra. Algunos pensaron que a los que disidentes se les debía dar de baja del servicio, mientras que otros consideraron que la razón estaba de su parte.

 

“Las razones de los estrategas para preparar una operación tan arriesgada quedó demostrada el 15 de mayo, cuando dos Super Étendard, reabastecidos al norte de las islas, se acercaron a la flota desde una dirección inesperada y lanzaron sus Exocet, uno de los cuales fue desviado por el lanzamiento del señuelo y cayó al mar, mientras que el otro, atraído por el enorme volumen del barco contenedor Atlantic Conveyor, impactó en el blanco. El Conveyor se incendió y se hundió, llevándose consigo gran cantidad de equipamiento de vital importancia, incluidos tres grandes helicópteros tipo Chinook de transporte de tropas y diez Wessex destinados a trasladar la infantería hasta Puerto Stanley. La pérdida de estos equipos condenó a la infantería a caminar, lo que dilató peligrosamente la etapa final de la campaña terrestre.

 

“Sin embargo, después del ataque contra el Conveyor, a los argentinos les quedaba solamente un Exocet. Además, en los fieros combates sostenidos del 21 al 23 de mayo entre la fuerza especial británica y unidades aéreas enemigas con equipamiento convencional, se logró destruir veintitrés de sus aeronaves, con lo que las bajas argentinas ascendieron a un tercio de sus fuerzas. Los pilotos argentinos combatieron durante la campaña con gran coraje e inusitada habilidad, pero las batallas aéreas sobre San Carlos Water sellaron su derrota. No obstante, todavía el 8 de junio lograron otro triunfo espectacular en Bluff Cove; pero ya en ese momento las fuerzas terrestres británicas habían ocupado las alturas que rodeaban Puerto Stanley, donde las tropas del país austral acantonadas empezaban a mostrar su disposición a rendirse.

 

“Se ha sugerido, aunque no se ha confirmado, que la capacidad de la fuerza especial para defenderse de los ataques aéreos fue reforzada en el mes de mayo con la inserción, no detectada, de otra misión de reconocimiento del SAS en territorio argentino, así como por el despliegue de submarinos nucleares cerca de la costa conformando una barrera. De hecho, no se han revelado todos los elementos del sistema de aviso británico durante las tres semanas (del 21 de mayo al 14 de junio) a las que se extendió la fase de intensos combates, y la suerte por sí sola no explica la victoria, ya que la cobertura aérea disponible era limitada, con solo treinta y seis aviones tipo Harrier antes de las pérdidas, y una insatisfactoria defensa antimisil de la flota. El elevado volumen total de pérdidas causadas a los argentinos, incluidos treinta y un Skyhawk y veintiséis Mirage, indica una obtención de avisos demasiado sistemática como para que se deba a la casualidad.

 

“La fuerza especial sufrió dos graves derrotas en materia de inteligencia, ambas atribuibles al factor humano. En el transcurso de la campaña por la recuperación de Georgia del Sur, se hicieron varios intentos por rescatar a un grupo del SAS de una posición insostenible debido a la atroz temperatura antártica; intentos que tan solo fructificaron cuando, contra todo pronóstico, un tercer helicóptero logró extraer tanto al grupo en cuestión como a las tripulaciones de los otros dos perdidos en el intento. La única razón por la que se emprendió la misión fue porque un oficial del ejército, experimentado en la exploración de Georgia del Sur, le aseguró a los planificadores que la misión original era factible; pero el episodio fue una dolorosa advertencia de que la información de expertos es tan susceptible de error como cualquier otra forma de inteligencia. El segundo fracaso fue todavía más grave. Al comienzo de la campaña, el 4 de mayo, un avión Sea Harrier proveniente del portaaviones Invincible fue derribado durante un ataque contra la base de Pucara en la isla Gran Malvina, y en las ropas del piloto un oficial de la inteligencia argentina encontró sus notas que, al descifrarlas, revelaron la posición desde la cual operaba la flota al este de las islas Malvinas. Hasta ese momento, la flota había logrado ocultarse del enemigo en la inmensidad del océano, pero lo suficientemente cerca como para combatir en la que se esperaba fuera una batalla victoriosa por la supremacía aérea sobre las islas. Después del 4 de mayo, fecha en que también fue hundido el Sheffield por un misil Exocet, el almirante Woodward se vio obligado a retirar la flota más lejos del radio de acción de las aeronaves argentinas y acercarse a las islas solo cuando era absolutamente necesario.

 

“Los británicos habían marchado a la guerra pensando que su alarde de fuerza lograría la retirada de los argentinos mediante una negociación diplomática, pero el hundimiento del Sheffield y la pérdida del primer Sea Harrier les obligaron a admitir que el conflicto iba en serio. Aunque con el desembarco de las tropas el 21 de mayo, al ver que los reclutas argentinos eran vencidos por la capacidad ofensiva superior del ejército regular británico, creció el optimismo de que la resistencia se derrumbaría. En las tres primeras semanas de la contienda se registró un equilibrio entre las partes; en ese momento, un golpe de éxito de la inteligencia argentina que les hubiera permitido lanzar un Exocet contra uno de los portaaviones británicos o uno de los grandes barcos que transportaba tropas, el Canberra o el QE2, habría inclinado la balanza a su favor. Pero tal como ocurrieron las cosas, sin acceso a la inteligencia de satélites o de señales de Estados Unidos que sí tuvieron los británicos, y con sus propios recursos de inteligencia inadecuados, los argentinos se vieron obligados a llevar a cabo sus operaciones en base a conjeturas y a la suerte; y no fue suficiente con ninguna de las dos.”

 

Como puede apreciarse del relato precedente la inteligencia suministrada por los Estados Aliados a su aliado histórico, el Reino Unido, fue decisivo para que este se impusiera en el conflicto al menos en corto tiempo y con un número reducido de perdidas humanas y materiales.

 

También suministra pruebas irrefutables de que el Reino Unido atacó objetivos en el territorio continental argentino y que si sus operaciones en las Islas Malvinas no se hubieran desarrollado con la eficacia alcanzada seguramente hubieran incrementado sus operaciones contra ciudades e instalaciones en el territorio continental argentino sin ningún tipo de limitaciones.