jueves, 16 de febrero de 2017

LA AGENDA DE TRUMP PARA AMÉRICA LATINA


Constituye un error pensar que el presidente Donald Trump no tiene otra agenda para América Latina que los problemas de inmigración e inversiones con México. Trump también se propone modificar la política de su predecesor con respecto a Venezuela y Cuba.

LA AGENDA DE TRUMP

La insistencia de Trump, durante la campaña presidencial, en el problema de la inmigración latina o sus medidas contra las empresas estadounidenses que proyectaban nuevas y sustanciales inversiones en México crearon, en periodistas y analistas, la falsa impresión de que su política para la región se agotaba allí.

Sin embargo, Trump también criticó la política de Barack Obama con respecto a Cuba e Irán, además de anunciar que daría prioridad a la lucha contra el narcotráfico, el terrorismo yihadista y el crimen organizado transnacional.

Por lo tanto, no puede sorprender que en los últimos días el presidente Trump haya dado evidencias de que entre sus preocupaciones se cuenta la situación que atraviesa Venezuela.

La República Bolivariana, desde la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999, es un alfil político y una fuente de financiamiento de la Cuba de los Castro.

También es la principal base regional de la República Islámica de Irán. Dos Airbus de la empresa venezolana Conviasa cubre, dos veces al mes, la ruta Caracas – Damasco – Teherán, un vuelo aprovechado frecuentemente por terroristas, agentes de inteligencia de Medio Oriente y también simpatizantes de la Revolución Iraní que viajan para realizar cursos de adoctrinamiento.

También es conocido que pasaportes venezolanos auténticos han sido encontrados en poder de terroristas y narcotraficantes, al ser detenidos.

Venezuela incluso desempeña un papel importante en las rutas de narcotráfico que inundan de cocaína y otras drogas la sociedad estadounidense.

Incluso desde el país caribeño opera el “Cartel de los Soles” una organización de narcotráfico conformada por altos cargos del Ejército, la Guardia Nacional Bolivariana y el Servicio Bolivariano de Inteligencia -SEBIN-.

La justicia estadounidense ha denunciado millonarias tramas de sobornos en la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PdVSA) y encarceló, en 2016, a dos sobrinos de la primera dama venezolana, Celia Flores, por intentar introducir trescientos kilogramos de cocaína desde Haití a los Estados Unidos.

Anteriormente, en 2015, el diario The Wall Street Journal informó que las autoridades estadounidenses investigaban al entonces presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, el influyente diputado Diosdado Cabello como responsable del envío de drogas a Estados Unidos.

En agosto de 2016, Néstor Reverol, ex director de la Oficina Nacional Antidrogas (ONA) y ex comandante de la militarizada Guardia Nacional Bolivariana y a su ex director en la ONA, Edylberto José Molina, fueron acusados por un tribunal federal de Nueva York, de recibir sobornos de narcotraficantes para permitir sus actividades.

Para concluir, Venezuela es el principal comprador latinoamericano de armas chinas, que incluso envía a los hombres de sus fuerzas armadas a perfeccionarse en el manejo de este armamento al país asiático.

Por lo tanto, Venezuela se sitúa en el centro de una encrucijada donde confluyen distintas preocupaciones de seguridad nacional para los Estados Unidos.

SE DETERIORA LA SITUACIÓN VENEZOLANA

Desde los primeros días de 2017, el gobierno de Nicolás Maduro adoptó un conjunto de medidas tendientes a perpetuarse en el poder abandonando la “máscara democrática” que encubría al régimen chavista.

Maduro comenzó rompiendo el diálogo con la oposición agrupada en la Mesa de Unidad Democrática desairando al mismo tiempo a los presidentes de la Unión de Naciones del Sur -UNASUR- y al Papa Francisco cuya mediación había solicitado en noviembre.
Luego suspendió sin fecha todo tipo de elecciones -municipales y provinciales- y forzó a re empadronamiento acelerado de los partidos políticos opositores con la intención de limitar sustancialmente el número de formaciones políticas.

También designó como vicepresidente, y eventual sucesor, a un político muy controvertido. Se trata de Tareck El Aissami, ex legislador y gobernador del Estado Aragua.

El Aissami tiene probados vínculos tanto con Cuba como con Irán y la narcoguerrilla de las FARC. Ha sido una figura clave en el acercamiento de Irán con Argentina, durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, que dio lugar al polémico “Memorándum de Entendimiento” para el esclarecimiento del atentado a la Mutual de Entidades Israelíes en Argentina -AMIA-, en 1994.

Por último, El Aissami es también sindicado como uno de los principales líderes del mencionado “Cartel de los Soles”.

Como si hiciera falta algo más, Maduro prohibió las emisiones de la CNN en español en Venezuela por sus programas informando sobre los pasaportes venezolanos en poder de terroristas y narcotraficantes, donde El Aissami aparecía involucrado.

Por todos estos antecedentes, la designación de El Aissami como vicepresidente por parte de Maduro es una provocación y una señal de que el presidente chavista está dispuesto a imponer su voluntad en Venezuela despreciando a la oposición interna y a las presiones internacionales.

LA MOVIDA DE TRUMP

Estos hechos dispararon la reacción de la Administración Trump. La ofensiva contra el gobierno chavista se inició cuando la Oficina para el Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) incluyeron al vicepresidente Tareck El Aissami y a su testaferro el empresario Samark José López Bello en la Lista de Narcotraficantes Especialmente Designados (Lista Kinglin).

Retiro a ambos la visa para ingresar al país y bloqueo sus bienes en el país, que comprenden decenas de millones de dólares, lujosos departamentos en Miami y hasta un jet privado. El gobierno estadounidense también identificó a trece empresas controladas por López Bello en Venezuela, Estados Unidos, Islas Vírgenes Británicas, el Reino Unido y Panamá, prohibiendo a ciudadanos y empresas estadounidenses negociar con ellas.

Inmediatamente, primero el vicepresidente Mike Pence y luego el propio presidente Donald Trump iniciaron una ronda de contactos con presidentes latinoamericanos para sondear su posición con respecto a Venezuela.

Los primeros consultados fueron el presidente de Colombia Manuel Santos, el de Perú, Pedro Pablo Kuczynski y de Argentina, Mauricio Macri.

En todos los casos la comunicación telefónica fue solicitada por el Departamento de Estado, se inició con un trato protocolar, luego se mencionó algún tema bilateral y finalizó con una referencia a la situación imperante en Venezuela.

Todas las comunicaciones concluyeron con una invitación al mandatario latinoamericano para conversar más extensamente en la Casa Blanca.

Recordemos que, tanto Kuczynski como Macri, han hecho públicos, en reiteradas ocasiones, sus cuestionamientos al gobierno de Nicolás Maduro y reclamado la liberación de los presos políticos venezolanos.

Mientras que Colombia, por su vecindad y sus vínculos políticos y económicos con Venezuela, es un país clave para cualquier iniciativa contra el régimen chavista.

Finalmente, el presidente Donald Trump realizó un gesto simbólico para enviar una clara señal de lo que se avecina con respecto a Venezuela. Recibió en la Casa Blanca y se fotografió junto a Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López, el líder del partido venezolano “Voluntad Popular”. López, desde hace tres años, cumple en la prisión militar de Ramo Verde una condena a catorce años de cárcel impuesta por el gobierno chavista.

En esa ocasión, Trump dijo claramente: “Venezuela debe permitir que Leopoldo López salga de prisión inmediatamente.”

TENSIÓN EN LA REGIÓN

Estos hechos, vistos en su conjunto, indican que en los próximos meses asistiremos a un incremento significativo de las tensiones entre los Estados Unidos y Venezuela.

Posiblemente, estas tensiones también involucren a la OEA y a otros países de la región.
Tampoco debe descartarse, que la oposición venezolana, al ver bloqueada la vía democrática y sintiéndose respaldada internacionalmente, lleve a cabo una ofensiva de resistencia civil que dispare la violencia en Venezuela.


miércoles, 15 de febrero de 2017

EL LARGO BRAZO DE KIM JONG-UM


El líder de Corea del Norte se comporta como un cruel déspota medieval, pero armado con bombas de hidrógeno y misiles de mediano alcance en el candente escenario geopolítico del Mar de China.

El régimen norcoreano en manos de Kim Jong-um está a punto de convertirse en la versión asiática de Uganda, en tiempos de Idi Amin Dada.
La principal diferencia entre Idi Amin y Kim Jong-um es que este último dispone de un arsenal nuclear que incluye bombas de hidrógeno y el cuarto mayor ejército del mundo. Esto convierte al tirano norcoreano en una amenaza mucho mayor lo que fuera nunca el déspota africano.

UN PAÍS DIVIDIDO

La península de Corea fue un reino independiente hasta que Japón, en plena expansión colonial, lo convirtió en un protectorado en 1910. El 1919 los coreanos realizaron un levantamiento general contra el ocupante que, durante aplastado por los japoneses, aunque nunca pudieron extinguirlo totalmente.

En 1945, derrotado el Japón debió evacuar la península. Como producto de los acuerdos de Yalta, los Estados Unidos y la Unión Soviética dividieron al país en dos zonas de ocupación separadas por el paralelo 38°.

En 1948, en el Sur se creó la República de Corea presidida por Syngman Rhee, un veterano político exiliado en Hawái y opositor de los ocupantes japoneses. Inmediatamente, los soviéticos organizaron en el Norte la República Popular Democrática de Corea, organizada bajo el modelo estalinista y bajo la dictadura de Kim Il-sung, un activista que había estudiado en Moscú y luego encabezado una guerrilla contra los japoneses.

Ambos gobiernos declararon su intención de unificar al país siguiendo su propio modelo de sociedad.

Inmediatamente, comenzaron las rivalidades y los incidentes fronterizos. La guerra finalmente estalló el 25 de junio de 1950, cuando el ejército norcoreano irrumpió por el paralelo 38°. El sangriento conflicto terminó internacionalizándose. La ONU envío una fuerza multinacional -formada en su parte por tropas y mandos estadounidenses- apoyando al Sur y la intervención de tropas chinas y asesores militares soviéticos en favor del Norte.

La guerra se prolongó con diversas alternativas hasta la firma de un armisticio en Panmunjon, el 27 de junio de 1953, que retrotrajo la situación a la frontera inicial sobre el paralelo 38°.

El conflicto dejó un saldo de más de 4.500.000 víctimas civiles y militares entre las pérdidas de todos los países intervinientes y convirtió al paralelo 38° en la frontera militarizada más controlada y peligrosa del mundo.

EL SOCIALISMO JUCHE

Bajo la dirección de Kim Il-sum, la República Popular Democrática de Corea desarrolló su propia interpretación del marxismo leninismo denominado “pensamiento Juche”.
El órgano máximo del Estado es la Asamblea Suprema del Pueblo, compuesta por 687 miembros.

El partido oficial es el Partido del Trabajo de Corea que gobierno a través del “Frente Democrático para la Reunificación de la Patria”, creado en 1945, integrado además por el Partido Socialdemócrata de Corea y el Partido Condoísta Chong-u.

En realidad, se trata de un régimen de partido único donde los otros partidos son simples sellos de goma destinados a crear la falsa imagen de que en Corea hay pluripartidismo.

También las elecciones que se realizan cada cinco años son sólo una ficción. Los votantes tienen una sola casilla donde marcar su preferencia: la del partido oficial, el voto no es secreto y para colmo los votos en disidencia deben ser depositados en una urna por separado.

La verdadera base del poder se encuentra en el Ejército Popular de Corea del Norte, el cuarto más grande del mundo, con más de un millón de efectivos en activo y 4,7 millones en reserva. Es el primer ejército del mundo en relación de gasto militar. El Ejército consume el 25% del PBI norcoreano. Corea del Norte posee también la mayor relación de soldados por habitante: 45 soldados cada 1.000 habitantes superando incluso a Israel que tiene 25 soldados cada 1.000 habitantes.

Desde 2006, Corea del Norte es oficialmente un país con armamento nuclear. En 2016 detonó con éxito una bomba de hidrógeno convirtiéndose en el sexto país que cuenta con este tipo de armamento. Hace unos días también probó con éxito un misil de mediano alcance (que alcanzó los 500 kilómetros) en el mar de Japón provocando las iras del gobierno estadounidense.

UNA DINASTÍA SANGRIENTA

En la práctica, la supuesta república socialista de Corea del Norte es una monarquía de partido único. Kim Il-sung, llamado “El Presidente Eterno”, gobernó desde 1948 hasta su muerte en 1994. Le sucedió su hijo, “El Amado Líder” Kim Jong-il quien también gobernó dictatorialmente hasta su muerte, en 2011. Inmediatamente le sucedió el tercer gobernante de la dinastía, su hijo menor Kim Jong-um.

Pero, si bien tanto Kim Il-sung y Kim Jong-il eran déspotas de corte estalinista que no dudaban en perseguir, encarcelar o asesinar a los disidentes y a quienes osaban desafiar su autoridad de cualquier forma. El joven Kim Jong-um es un tirano de otro tipo, que se parece más a figuras históricas recordadas por su crueldad extrema como Iván, el Terrible, o Enrique VIII Tudor.

Desde que asumió el poder, Kim Jong-um ha purgado a 340 altos funcionarios del gobierno norcoreano. Los más afortunados fueron degradados y enviados a “reeducarse” trabajando en granjas prisión, otros fueron directamente encarcelados y la mayoría -unos 170- simplemente fueron ejecutados.

Entre los ejecutados de más relevancia están Jang Sung-thaek, tío de Kim Jong-um y entonces número dos del régimen por traición; Hyong Yong-col, ex ministro de Defensa por quedarse dormido durante un desfile militar; Choe Yong-gon, antiguo responsable de la cartera de Educación, por sentarse de manera informal e irrespetuosa. Las ejecuciones se realizaron mediante métodos como el pelotón de fusilamiento o hasta con el uso cañones antiaéreos.

ASESINATO EN LA FAMILIA

Un claro ejemplo de que Kim Jong-um se comporta como un déspota medieval, o uno de esos príncipes sangrientos del Renacimiento de que quienes habla Maquiavelo; es el asesinato de su hermanastro Kim Jong-nam en el Aeropuerto Internacional de Kuala Lumpur, Malasia, por dos mujeres pertenecientes al servicio de inteligencia norcoreano.
Kim Jong-nam, era el hijo mayor de Kim Jong-il, fruto de su relación con la actriz surcoreana Sung Har-rim. Nacido en Pyong Yang, en mayo de 1971, y formado en Suiza y Rusia, como sus hermanos, fue considerado durante una década como heredero, aunque él nunca mostró interés por la sucesión.

Después de completar su educación en el extranjero, hablaba varios idiomas, incluso el japonés. Vivió en Pyong Yang, encargado de supervisar el desarrollo tecnológico del país.

Hasta que, en 2001, fue sorpresivamente detenido en el Aeropuerto de Tokio, cuando intentaba ingresar a Japón con un pasaporte falso de la República Dominicana para visitar un parque temático de Disney, acompañado por dos mujeres y un niño.

Desde entonces Kim Jong-nam y su familia se vieron forzados a vivir prácticamente exiliados en Macao, Singapur y China. En 2012, escapó milagrosamente de un intento de asesinato después de que se reuniera con el jefe del servicio de inteligencia de Corea del Sur. En los últimos tiempos enfrentaba serios problemas financieros.

Kim Jong-nam se encontraba en la sala de embarque del Aeropuerto, donde debía abordar un vuelo rumbo a Macao, cuando se le acercaron dos mujeres que lo rociaron con un spray. Mientras las mujeres huían del Aeropuerto y abordaban un taxi con rumbo desconocido, el infortunado Kim Jong-nam acudió a los mostradores de la terminal para explicar que “alguien lo había tomado por detrás y le había rociado un líquido en el rostro”. Inmediatamente entró en convulsiones y falleció antes de ser atendido en un hospital.


Resulta evidente que la permanencia de Kim Jong-um en el gobierno de un país dotado de armamento nuclear es una seria amenaza para la seguridad mundial. En especial, por la estratégica ubicación de Corea del Norte en proximidades al Mar de China, un escenario geopolítico complejo donde confluyen intereses vitales antagónicos por parte de China, Japón, Taiwán y los Estados Unidos.

martes, 14 de febrero de 2017

VLADIMIR PUTIN PIERDE UN ALIADO EN EL GOBIERNO DE TRUMP


El desplazamiento del Asesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn es un duro ataque a la política de acercamiento a Rusia del presidente Donald Trump.

Cuando Donald Trump nominó al general retirado Michael Thomas Flynn como su Asesor de Seguridad Nacional, los analistas señalaron que el cargo excedía las capacidades de este tecnócrata de inteligencia militar cuyo mayor mérito conocido parece haber sido su eficacia en el desmantelamiento de redes yihadistas en Afganistán.

Si tomamos en consideración que ese cargo fue desempeñado por figuras de la talla intelectual de McGeorge Bundy, Henry Kissinger, Zbigniew Brzezinski o Brent Scowcroft, no cabe duda que esos zapatos le quedaban grandes a Flynn.

Sin embargo, Mike Flynn con seguridad será recordado por el dudoso honor de ser el funcionario que menos tiempo permaneció en el cargo de Asesor de Seguridad.

Sin embargo, el desplazamiento del general Flynn encierra otras implicancias. Que el detonante que provoca su alejamiento sea, en esencia, ciertas conversaciones privadas con el embajador ruso en Washington, Sergei Kislyak, en que se trataron temas de Estado es una clara señal de que el establishment estadounidense no está dispuesto a abandonar fácilmente el paradigma forjado durante décadas de Guerra Fría.

Para los “decisión makers” estadounidenses, si hay un país con la capacidad potencial de causar un daño inaceptable a los Estados Unidos, ese país es, sin lugar a dudas, Rusia.

Quienes cultivan el realismo en política internacional suelen decir que las grandes potencias no tienen ni amigos permanentes, ni enemigos permanentes, tan sólo tienen intereses permanentes. Sin embargo, la rivalidad entre estadounidenses y rusos ha sido instalada sólidamente en el ideario colectivo de ambos pueblos.

Aun sabiendo esto, durante la campaña presidencial, Donald Trump intercambió elogios con el presidente Putin, justificó la anexión de Crimea, en 2014, e insinuó que los Estados Unidos no estaban obligados a acudir en defensa de los países bálticos, en el hipotético caso de una agresión rusa.

En sintonía con el pensamiento de Trump, Mike Flynn y el Secretario de Estado Rex Tillerson eran los dos altos funcionarios con vínculos probados con el presidente Vladimir Putin.

Flynn había desempeñado una consultoría para la agencia televisiva Russia Today y participado en un evento en que compartió una cena junto al presidente ruso. Mientras que Tillerson, antiguo presidente y consejero delegado del gigante petrolero Exxon Mobil, forjó una sólida relación personal con el presidente ruso, que llevó, en 2013, a que Vladimir Putin lo condecorara con la “Orden de la Amistad”.

En su momento, Tillerson se opuso a las sanciones que los Estados Unidos y sus aliados de la Unión Europea impusieron a Rusia tras la anexión de Crimea, sanciones que afectaron los negocios de las empresas estadounidenses en ese país.
Esto lleva a interpretar el desplazamiento de Mike Flynn como parte de una contienda interna dentro del gobierno estadounidense entre partidarios y enemigos de un acercamiento a Rusia.

También las últimas medidas adoptadas contra Rusia por el presidente Barack Obama, días antes de dejar su cargo -expulsando a 35 diplomáticos rusos y cerrando dos centros propiedad del gobierno ruso en los Estados Unidos-, en respuesta a la supuesta injerencia rusa en las elecciones presidenciales americanas, son una clara evidencia de que poderosos interese dentro de ese país se opondrán a cualquier concesión o entendimiento con Rusia.

En síntesis, el desplazamiento del general Lynn posiblemente no se deba a un error de criterio cometido por el funcionario al discutir temas sensibles con el embajador ruso. Más bien debe ser interpretado como la primera evidencia concreta de la puja interna, a alto nivel, sobre cuál debe ser el rumbo de las relaciones con Rusia. En este sentido, el presidente Donald Trump, se inicia perdiendo…



lunes, 13 de febrero de 2017

EN EL ALTIPLANO BOLIVIANO CRECE EL CULTO AL PRESIDENTE EVO


En el Estado Plurinacional de Bolivia el gobierno impone un descarado “culto a la personalidad” del presidente Evo Morales que hace pensar en lo peor del estalinismo o el führerprinzip que se practica en Corea del Norte.


CUANDO LA INICIATIVA PUEDE SER PELIGROSA

En los años noventa, tuve la oportunidad de vivir durante algunos años en la renaciente Rusia. En ese entonces, mi profesora de ruso, una mujer entrada en años, me contó una historia -que luego encontré corroborada en los libros- que reflejaba como se vivía en su país bajo la dictadura stalinista. Hoy quiero compartir esa historia con el lector.

¡Oh, Gran Stalin! Todo te pertenece, ¡Oh, líder de la patria! Ordena a tus hijos, son capaces de desplazarse en el aire y en la tierra, en el agua y en la estratosfera. Los seres humanos de todas las épocas y de todas las naciones dirán que tu nombre es el más glorioso, el más fuerte, el más sabio, el más bello de todos.”
Gaceta Roja de Leningrado (San Petersburgo), 1935

Durante la celebración de un nuevo aniversario de la Revolución de Octubre, Iósif Stalin (en realidad Iósif Vissariónovich Dzhugashvili), Secretario General del Partido Comunista y Presidente del Consejo de Ministros de la URSS, pronunció un discurso conmemorativo ante un grupo selecto de altos funcionarios compuesto por ministros, viceministros, miembros del Politburó, altos mandos militares, etc.

El Padrecito Stalin terminó su alocución e inmediatamente el auditorio en su totalidad se puso de pie y estalló en aplausos y vivas al insigne orador. Los aplausos se extendieron por cinco minutos, luego por diez y más tarde por quince. Ninguno de los presentes se animaba a dejar de aplaudir y sentarse. Cómo decir que ya eran demasiados aplausos para el Camarada Stalin.

Después de casi media hora de aplausos y vivas, que incomodaban a todos incluso al propio Stalin, el funcionario menos cobarde entre los asistentes logró reunir el valor suficiente para dejar de aplaudir y sentarse. Fue entonces, cuando tímida y gradualmente el resto del auditorio fue cesando con alivio en los aplausos y tomando asiento.

A la mañana siguiente, al llegar a su despacho el alto funcionario que había tomado la iniciativa de sentarse en primer término fue convocado por su jefe directo.

El jefe comenzó por agradecerle a su subordinado el haber resuelto la situación compleja que afectaba a todos los presentes en el acto y luego le comunicó que quedaba retenido y sería remitido al Gulag, la red de campos de concentración de la URSS.

Cuando el funcionario abrumado abandonaba el despacho de su jefe rumbo a la prisión, el superior le recordó: “Ya sabes, tener iniciativas es peligroso en la Unión Soviética.”
Luego del incidente, Stalin emitió un decreto prohibiendo que cualquier orador en un acto público fuera aplaudido por más de cinco minutos.

La historia, absolutamente cierta, refleja los excesos a que pueden llegar en el culto a la personalidad las dictaduras.

MI GENERAL, CUANTO VALÉS

En Argentina, por ejemplo, solo los historiadores y los ancianos memorioso recuerdan que durante el primer peronismo (que gobernó entre el 4 de junio de 1946 y el 21 de septiembre de 1955) el gobierno del General Juan D. Perón modificó el nombre de la provincia de El Chaco que pasó a denominarse provincia Presidente Perón y la provincia de La Pampa que fue renombrada provincia Eva Perón, o que la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, cambió su nombre por el de ciudad Eva Perón.

Incluso el crucero ARA Belgrano, que luego sería hundido por un submarino británico durante el Conflicto de las Islas Malvinas, 2 de mayo de 1982, fue originariamente bautizado crucero “ARA 17 de Octubre”.

Mucho menos conocen que, en las escuelas argentinas era libro de lectura obligatoria, el texto autobiográfico escrito por Eva Perón y titulado “La razón de mi vida”, dedicado a la glorificación del general Perón.

Quién sí parece conocerlo todo en materia de culto a la personalidad es el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales.

EL MUSEO DE EVITO

El presidente de ese país del Altiplano ha impuesto allí un descarado culto a la personalidad que sería envidia de Hugo Chávez, Fidel Castro Rus o Néstor y Cristina Kirchner.

En 2014, el Ministerio de Comunicaciones de Bolivia distribuyó parte de la edición de un libro para niños titulado Las aventuras de Evito, glorificando la infancia del presidente. Los cuentos del libro ilustrado incluyen Evito va a la escuela, y Evito juega al fútbol.

Ahora acaba de invertir más de siete millones de dólares en su remota aldea natal de Orinoca, con una población de novecientas personas que viven en la más absoluta pobreza. La inversión ordenada por el presidente no ha sido ni para construir cloacas, tendidos de agua potable o viviendas populares, sino para construir un moderno museo.   

El llamado “Museo de la Revolución Democrática y Cultural” ocupa un moderno edificio y exhibe una estatua de tamaño natural de Morales, retratos con líderes mundiales, doctorados honorarios de varias universidades –a pesar de que Evo Morales nunca terminó la escuela secundaria–, camisetas de fútbol de su colección, ​​y recuerdos de su niñez, como la trompeta que tocaba en la adolescencia. Es decir, la versión boliviana de nuestro ostentoso “Centro Cultural Néstor Kirchner” que costo tan sólo 303 millones de dólares.
Es el “museo más grande y moderno” de Bolivia, según dijo la ministra de Cultura, Vilma Alanoca, Morales inauguró el museo con lágrimas en los ojos, proclamando que “Esta fecha marcará la historia. Este museo es patrimonio de los que lucharon por la liberación de nuestro pueblo”.
Así son los populistas autoritarios latinoamericanos, Evo Morales crea museos para perpetuar su memoria y Nicolás Maduro, en Venezuela, inventa su propia versión del premio nobel de la Paz: el “Premio Comandante Eterno Hugo Chávez para la Paz y a la Soberanía de los Pueblos” que por el momento solo ha entregado al presidente ruso Vladimir Putin.
Otra tendencia de este tipo de gobernantes es a perpetuarse en el poder por cualquier media. Nicolás Maduro ha suspendido por tiempo indeterminado todo tipo de elecciones en Venezuela para evitar ser desplazado del cargo.
Evo Morales por su parte ha manipulado la constitución boliviana para mantenerse en el poder indefinidamente.
Según la Constitución boliviana, los presidentes sólo pueden servir por dos mandatos consecutivos. Morales presionó al Tribunal Constitucional para que le permitiera postularse, en 2014, en un tercer mandato. El año pasado celebró un referéndum con la intención de que una consulta popular lo habilitara a postularse para un cuarto mandato en 2019.

Inesperadamente, a pesar del uso masivo de recursos estatales, el exilio forzado de líderes de la oposición, y la redacción de la pregunta del referéndum de la manera que más lo favorecía, Morales perdió el referéndum del 21 de febrero de 2016.
Ahora, Morales está buscando algún artilugio legal que le permita invalidar ese referéndum, y buscando nuevas formas de reformar la Constitución para poder presentarse para un cuarto mandato.
Pero, tras más de una década de ejercicio ininterrumpido de la presidencia, y tras reiteradas violaciones a la Constitución, denuncias de corrupción, represión de sus opositores políticos y gastos millonarios para consolidar un descarado culto a la personalidad, sus pretensiones de continuismo parecen infructuosas.
Bolivia aspira a un cambio de régimen que restablezca las reglas de la democracia y la racionalidad en el país.


viernes, 10 de febrero de 2017

EL MUNDO PREOCUPADO POR EL INCREMENTO DE PASAPORTES VENEZOLANOS FALSOS


Tal como anticipara TOTAL NEWS pasaportes venezolanos están siendo empleados por terroristas, narcotraficantes y espías para circular por el mundo con falsas identidades como ciudadanos venezolanos.

LA MISIÓN IDENTIDAD

Hace unos días alertamos en una nota sobre el perfil político del nuevo vicepresidente Tareck El Aissami. En esa ocasión dijimos que este funcionario y político chavista era responsable de la entrega (o venta) de documentos venezolanos auténticos (pasaportes y cédulas de identidad) a elementos criminales y terroristas extranjeros.

Recordemos que, en 2003, el entonces presidente comandante Hugo Chávez Frías creó la llamada “Misión Identidad” para reducir el número de venezolanos indocumentados.

El encargado de conducir esa “Misión” fue el joven abogado chavista Tareck El Aissami quien para cumplir con la orden presidencial instaló puestos callejeros en diversas ciudades venezolanas.

La Misión Identidad confeccionó con materiales de escasa calidad y sin mayores medidas de seguridad casi tres millones de células de identidad que fueron entregadas sin mayor verificación de los datos declarados por su titular.

El Aissami era también el director de la entonces Oficina Nacional de Identificación y Extranjería (ONIDEX), actualmente denominada Servicio Administrativo de Identificación, Migración Y Extranjería (SAIME) que no sólo otorgaba documentos domésticos (cédulas de identidad) sino también pasaportes.

Los pasaportes venezolanos son particularmente valiosos para los elementos criminales porque permiten viajar a 130 países sin necesidad de visa previa, entre ellos la mayoría de las naciones latinoamericanas y 26 estados de la Unión Europea.

El Aissami no sólo contaba con la total confianza del presidente Chávez, sino que había desarrollado fuertes vínculos con los órganos de inteligencia de Cuba e Irán y, a través de ellos con diversos grupos terroristas como las FARC y los chiíes de Hezbollah apoyados por Irán y Siria.

El Aissami comenzó a suministrar pasaportes venezolanos absolutamente auténticos y legales a terroristas colombianos y de Medio Oriente que permitían a estos elementos criminales circular con identidades falsas por todo el mundo.

Además, de esta red de intercambios oficiales clandestinos, El Aissami organizó, en paralelo, un negocio particular de venta de pasaportes venezolanos a narcotraficantes de diversos países (colombianos, mexicanos, paraguayos, etc.) a cambio de ingentes sumas de dinero.

Entre 2005 y 2007, el gobierno venezolano firmó convenios con varias empresas estatales cubanas para la compra e importación de la tecnología necesaria para reformar los documentos emitidos por ONIDEX y crear la actual SAIME. Como en muchos otros sectores donde Cuba no tiene un desarrollo tecnológico propio, la Isla se beneficia al convertirse en intermediaria de las compras del gobierno de Venezuela. La firma cubana Albet Ingeniería y Sistemas, SRL, obtuvo la concesión para emitir cédulas y pasaportes venezolanos.

A partir de 2011, se comenzaron a elaborar los pasaportes diplomáticos biométricos para la cancillería venezolana. El SAIME instaló una oficina en la Casa Amarilla, sede del ministerio de Relaciones Exteriores. Pero, aún los diplomáticos venezolanos recelan de la intervención de funcionarios cubanos en la expedición de los pasaportes diplomáticos venezolanos.

En 2014, según un informe elaborado por el Centro para una Sociedad Libre y Segura (SFS), un think thank global basado en Washington DC, y del Instituto de Análisis Social y Económico de Canadá, Tareck El Aissami desarrolló una sofisticada red financiera que sirve de apoyo a terroristas islámicos en Venezuela y en los países de la región. Esta organización comprendería a 40 compañías, que poseen más de veinte propiedades y 36 cuentas bancarias en Caracas, Panamá, Florida y Beirut entre otras ciudades.

El volumen de pasaportes entregados o vendidos por El Aissami y otros funcionarios venezolanos fue tan grande que se convirtieron en una preocupación para los organismos de seguridad de otros países y pronto comenzaron a aparecer en manos de terroristas y delincuentes que eran detenidos.

Según algunas fuentes, las autoridades venezolanas habrían emitido, tan solo entre 2008 y 2012, al menos 173 pasaportes, cédulas de identidad, certificados de nacimiento, visas y otros documentos a islamistas radicales que buscaban entrar sin despertar sospechas por los países del continente americano.

Por lo general, cuando un pasaporte venezolano era empleado por un narcotraficante o terrorista colombiano, o incluso de un agente de inteligencia cubano, era muy difícil de detectar la falsa identidad del portador, pero esto no sucedía cuando quién pretendía pasar por venezolano era un iraní o sirio que no hablaba español.

Veamos algunos antecedentes que nos permitirán comprender en toda su dimensión la amenaza que representan estos documentos en las manos equivocadas.

El 10 de septiembre de 2004, las autoridades paraguayas detuvieron a diez ciudadanos peruanos que intentaban hacerse pasar por integrantes de un equipo venezolano de Bowling. Los pasaportes venezolanos que portaban eran auténticos, lo falso eran las visas estadounidenses que tenían estampadas. Los peruanos pretendían llegar a la ciudad mexicana de Cancún. Desde allí pensaban dirigirse hacia la frontera de los Estados Unidos. 

La detención de los peruanos se realizó debido a una alerta emitida por la Interpol.

En otro caso, el 13 de diciembre de 2005, agentes de inteligencia colombianos detuvieron en Caracas, a través de una operación encubierta, a Rodrigo Granda Escobar, un terrorista considerado el “Canciller de las FARC”.

Rodrigo Granda había concurrido a Venezuela para asistir al “Segundo Congreso de los Pueblos” organizado por el presidente Chávez.

En el marco de este evento, Granda se entrevistó con diversos personajes, entre los que se contaron el premio nobel de literatura portugués José Saramago y el premio nobel de la paz, el argentino Adolfo Pérez Esquivel, los sandinistas nicaragüenses Tomás Borge y Daniel Ortega y la diputada de la Asamblea Nacional de Venezuela, Amarilis Pérez.

Las autoridades colombianas secuestraron en poder de Rodrigo Granda una cédula de identidad y un pasaporte venezolano con el cual el narcoterrorista colombiano había realizado más de doscientos viajes por todo el mundo. Inmediatamente el gobierno bolivariano de Venezuela se cubrió emitiendo un comunicado en el que afirmaba que Rodrigo Granda era ciudadano venezolano y que había obtenido su ciudadanía un año antes.

En 2006, en Venezuela fue detenido el narcotraficante colombiano Farid Feris Domínguez, alias “El médico”, quien tenía en su poder un pasaporte diplomático venezolano que lo acreditaba como “asesor” del ministro de Finanzas, Nelson Merentes. El narcotraficante colombiano negó conocer al ministro y dijo que el documento fue proporcionado por el Director del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, comisario Marcos Chávez.

En 2007, el presidente Hugo Chávez Frías se reunió con su homólogo iraní, Mahmud Ahmadinejad acordando la implementación de la ruta aérea Caracas – Damasco – Irán, una ruta que resultaría vital para los desplazamientos de agentes iraníes, militantes de grupos de izquierda latinoamericanos e incluso terroristas chiíes, entre América y Medio Oriente.

Meses más tarde, el entonces ministro de Relaciones Exteriores venezolano, Nicolás Maduro, se reunió en la ciudad de Damasco con el líder del grupo terrorista Hezbollah, Hasan Nasralá, a los efectos de coordinar el apoyo que Venezuela brindaría a las actividades del grupo terrorista pro iraní.

Fundada en El Líbano, en 1982, por un contingente de la Guardia Revolucionaria de Irán, Hezbollah es considerada por los Estados Unidos y otros países occidentales como una organización terrorista apoyada y financiada por el gobierno de Teherán.

Recordemos que el grupo Hezbollah aparece vinculado a los atentados terroristas de la Embajada de Israel (1992) y de la Asociación Mutual Israelita en Argentina (AMIA en 1994) en Buenos Aires y se ha detectado la presencia de elementos pertenecientes a esta organización en la zona de la Triple Frontera (entre Argentina, Brasil y Paraguay) y en la región del Chuí, en Uruguay en proximidades de la frontera con Brasil.

En enero de 2008, fue detenido en el aeropuerto caraqueño de Maiquetía un pasajero que viajaba con rumbo a Damasco llevando en su equipaje 2,2 kilogramos de cocaína. El narcotraficante empleaba un pasaporte iraquí a nombre de Ali Ahmed Adhan, emitido por las autoridades de ese país en la ciudad de Basora, zona de mayoría shií en la cual, según ese documento había nacido.

Pero en el doble fondo de su valija, la policía también encontró un pasaporte y una cédula de identidad venezolana auténtica a nombre de Ghumeim Ali Abrahim. También encontraron otros documentos venezolanos que los acreditaban como Ahmed El Timimy Villalobos natural de Maracaibo.

El Timimy fue sentenciado a ocho años de cárcel. Allí fue visitado por personal diplomático del ministerio de Relaciones Exteriores de Irak. En marzo de 2010, fue excarcelado en libertad condicional y abandonó Venezuela.

Ese curioso personaje apareció nuevamente, en 2012, en Francia cuando fue detenido por narcotráfico, pero fue pronto liberado por que un año más tarde, en 2013, fue detenido en Dinamarca por lavado de dinero. Al parecer en este último país tampoco permaneció demasiado tiempo.

En 2015, El Timimy se presentó en la Embajada de Venezuela en Irak, demandando se le entregara un pasaporte venezolano, amenazando al personal diplomático con sus vínculos personales con el presidente Maduro.

El 30 de enero de 2008, en un complejo de cabañas en Lomas de los Ángeles, en el Estado de Mérida, Venezuela, se encontró el cadáver de Wilber Alirio Varela Fajardo, alias “Jabón”, uno de los líderes del Cartel del Norte del Valle. Varela, un sargento retirado de la Policía Nacional de Colombia era uno de los diez narcotraficantes más buscados por la Drug Enforcement Administration, quien los consideraba responsable por el 70% de la cocaína que ingresaba a los Estados Unidos y ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares por datos que condujeran a su captura.

Al parecer Wilber Varela había sido asesinado por dos de sus lugartenientes, Javier Antonio Calle Serna, alias “Comba” y Diego Pérez Henao, alias “Diego Rastrojo” para quedarse con sus negocios. En el cadáver de Varela se encontró un pasaporte original venezolano, una cédula de identidad venezolana y una credencial de la DISIP (actualmente SEBIN) el entonces servicio de inteligencia venezolano.

Al parecer “Jabón” encontró refugio y protección por parte del “Cartel de los Soles” integrado por militares venezolanos de alto rango. Sin embargo, cuando sus negocios entraron en crisis y no pudo seguir pagando la cuota de soborno que estos le demandaban perdió la protección y terminó siendo asesinado.

En 2010, las autoridades anti lavado de dinero de Andorra detuvieron a Tulio Antonio Hernández Fernández y Gabriel Gil Yánez, quienes portaban pasaportes diplomáticos que los acreditaban como asesores del ministro de Economía y Finanzas de Venezuela. Los funcionarios venezolanos habían transferido grandes sumas de dinero a una cuenta en la Banca Privada de Andorra del ex Jefe de la División contra Drogas del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, Norman Puerta Valera.

Ambos “asesores” registraban condenas por tráfico de drogas en Venezuela y Norman Puerta Valera, en ese entonces, se encontraba también detenido por lavado de dinero en Andorra y más tarde sería extraditado a Venezuela.

Aunque los “asesores” de ministros no califican para viajar con pasaporte diplomático, los documentos en poder de Hernández y Gil fueron tramitados por pedido de la “Secretaría de la Presidencia” de la República Bolivariana de Venezuela.

Los dos “asesores” luego de ser liberados regresaron a su país sin que fueran procesados por la justicia venezolana.

EN LA RUTA AFRICANA DE LA COCAINA LATINOAMERICANA

Otro hecho, ocurrido en 2012, pone en evidencia el papel que desempeña Venezuela como parte de la ruta de la cocaína latinoamericana por África.

El 12 de agosto de 2012, un jet Bombardier 7000 despegó del aeropuerto Arturo Michelena de la ciudad de Valencia, Estado de Carabobo, en Venezuela, transportando un embarque de casi 1.600 kilogramos de cocaína perteneciente al Cartel de Sinaloa, dirigido por Joaquín Guzmán Lorea, “El Chapo”. El avión despegó eludiendo todos los controles y sin la autorización formal de las autoridades venezolanas, pero al aterrizar en la Isla de Gran Canaria, España, para reponer combustible la aeronave fue incautada encontrándose en su interior la carga de drogas.

El hecho provocó un escándalo en Venezuela que terminó en la detención de 18 funcionarios públicos: once de la Guardia Nacional Bolivariana, uno del Servicio Bolivariano de Inteligencia y seis empleados civiles). Sin embargo, a los pocos días el tema fue acallado sin que se dilucidara cuáles eran las complicidades entre los altos funcionarios del Estado.

No obstante, a nivel internacional el caso estaba muy lejos de haber concluido. En diciembre de 2014, la revista alemana “Der Spiegel”, publicó la versión de los pilotos del Bombardier Global 7000, siglas 9H-FED, supuestamente robado en Venezuela. Para sorpresa de las autoridades europeas, los pilotos afirmaron ser obligados a transportar el cargamento de drogas.

Los aviadores, empleados de la empresa suiza Hyperion Aviation, dedicada a alquilar jets de lujo para viajes de ricos y famosos, relataron que fueron contratados por Ryma Taouk, una mujer de nacionalidad libanesa para efectuar un vuelo chárter desde Marruecos a Trinidad y Tobago y desde allí a Venezuela, a fin de recoger a una pasajera, siendo el destino final la república de Benín en África.

Una vez que arribaron al aeropuerto Arturo Michelena de la ciudad de Valencia, los pilotos fueron reducidos con armas de fuego y obligados a cargar 1.588 kilogramos de cocaína en la aeronave. Según los pilotos también sufrieron amenazas sobre sus familias de quienes los secuestradores parecían contar con información precisa de sus nombres y ubicación.

Los secuestradores pretendían llevar el cargamento de drogas directamente a Burkina Faso en el continente africano, pero los pilotos convencieron a los narcotraficantes de la necesidad de aterrizar en Las Palmas de Gran Canaria para reponer combustible. Al aterrizar la aeronave fue capturada por la policía española alertada por la empresa aérea que había estado en contacto con los tripulantes.

Las autoridades españolas determinaron que la mujer que alquiló el avión actuaba bajo las directivas de Ali Kleilat, uno de los más importantes traficantes de drogas y armas del mundo y a quien se consideraba como un activo financista de grupos terroristas yihadistas. Kleibat era ciudadano libanés y contaba con pasaportes de cuatro nacionalidades distintas, entre los que figuraba el pasaporte venezolano N° B0744958, que le reconocía nacionalidad venezolana. En febrero de 2011, Ali Kleilat fue arrestado en Bruselas y mantenido en una instalación carcelaria de alta seguridad, lo que al parecer no impidió que siguiera atendiendo sus negocios criminales.

Los pilotos fueron declarados inocentes luego del juicio que duró un año y las autoridades alemanas les proporcionaron nuevas identidades.

Por último, en octubre de 2012, cuando fue detenido, en un operativo conjunto de la Policía Federal Argentina, la policía colombiana y la DEA, el narcotraficante colombiano Henry de Jesús López Londoño, alias “Mi Sangre”, antiguo jefe de la banda conocida como “Los Urabeños”, en el barrio de Nordelta, en la provincia de Buenos Aires, se le secuestró un pasaporte original venezolano que el criminal empleaba para sus viajes a Paraguay, Venezuela y Argentina. López Londoño finalmente fue extraditado, en noviembre de 2016 a los Estados Unidos.

LOS VÍNCULOS CON HEZBOLLA

Los vínculos entre el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y la República Islámica de Irán comienzan en el vicepresidente Tareck El Aissami y siguen con un personaje buscado por el FBI por actividades terroristas el libanés nacionalizado venezolano Nasr al Din quién se desempeña como diplomático del país caribeño.

Nasr al Din fue nombrado, en 2006, durante la gestión de Nicolás Maduro como ministro de Relaciones Exteriores, primero como diplomático en Siria y más tarde con igual cargo en El Líbano.

El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos dijo, en 2008, que Nasr al Din era un agente de Hezbollah en Venezuela que hacía uso de su posición como diplomático para favorecer los esfuerzos llevados a cabo por la organización terrorista para captar fondos.
“Nasr al Din ha asesorado a los donantes de Hezbollah durante los esfuerzos para captar fondos y ha suministrado a los donantes información específica sobre las cuentas bancarias en las que los depósitos pueden ir directamente a esta organización”, declaró el Departamento del Tesoro.

“Nasr al Din se ha reunido con altos funcionarios de Hezbollah en El Líbano para discutir temas operacionales, y también ha facilitado el viaje de integrantes de Hezbollah hacia y desde Venezuela”, agregó el pronunciamiento.

Según el Departamento del Tesoro, el diplomático venezolano facilitó el viaje a Caracas de dos diputados de Hezbollah, pertenecientes al Parlamento de El Líbano, que recaudaban donaciones y organizó viajes de integrantes de la organización a Irán para participar en un curso de entrenamiento.

Nasr al Din tenía línea directa con el ministro Nicolás Maduro para resolver los problemas que se presentaran, pero su verdadero referente, a quien en realidad respondía era a Tareck El Aissami.

El embajador estadounidense Roger Noriega, ex Secretario Adjunto de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, declaró en 2012 ante el Congreso de su país, que “Venezuela ha entregado miles de documentos de identidad, pasaportes y visas falsos a personas originarias del Medio Oriente.”

Noriega, quien actualmente es director ejecutivo del grupo Visión Américas y trabaja para un centro de estudios y análisis conservador con sede en Washington, declaró a la CNN que las pruebas de que Venezuela había entregado pasaportes a personas que no eran venezolanas empezaron a salir a la luz en 2003.

“Estoy convencido, y digo públicamente, de que, si no tomamos las riendas de este asunto, habrá personas que morirán. Nuestros aliados o nuestro propio personal o instalaciones podrían ser atacadas por redes cómplices con los venezolanos”, afirmó el ex embajador.

En 2015, un diplomático venezolano Misael López, quien cumplía funciones en la Embajada de Venezuela en Irak, al desertar, denunció que esa embajada vendía pasaportes y visas venezolanas a personas de Medio Oriente. A tal efecto proporcionó una lista de 21 nombres de personas que habían recibido esos pasaportes sin ser ciudadanos venezolanos.

Los documentos se vendían a un precio aproximado a los diez mil dólares. López también acuso al actual embajador venezolano en Irak, Jonathan Velasco, de estar al tanto de la maniobra.

López afirma que cansado de no encontrar ninguna autoridad venezolana que quisiera investigar el tema escribió un correo electrónico con todos los datos que había reunido y lo envió a Delcy Rodríguez, la actual ministra de Relaciones Exteriores de Venezuela. Por toda respuesta le llegó la destitución. Hoy López vive asilado en España.

CONCLUSIÓN

Las evidencias que muestran los vínculos entre funcionarios venezolanos del más alto nivel con narcotraficantes y terroristas son abrumadoras. En especial, existen sobradas pruebas de la venta de pasaportes originales venezolanos en manos de elementos criminales y terroristas de la organización pro iraní Hezbollah.

En el centro de esta trama criminal se encuentran el actual vicepresidente Tareck El Aissami y el propio presidente Nicolás Maduro.