sábado, 8 de abril de 2017

MADURO SOLO CUENTA CON LA LEGITIMIDAD QUE EMANA DE LA VIOLENCIA


El desprecio total por la Constitución y las normas del régimen republicano, acompañado del caos económico y social, han despojado al gobierno chavista de cualquier base de legitimidad para seguir rigiendo el destino de los venezolanos.

UN GOBIERNO ILEGÍTIMO

El gobierno de Nicolás Maduro se ha quedado sin ningún sustento de legitimidad. La dudosa elección con la que alcanzó la presidencia el líder chavista erosionó su legitimidad democrática de origen. Mientras que la hiperinflación se elevó en 2016 al 550%, la más alta del mundo, el empobrecimiento del 80% de la población venezolana, el desabastecimiento de alimentos, medicinas y productos de primera necesidad, acompañados de niveles crecientes de criminalidad han destruido totalmente cualquier atisbo de legalidad de ejercicio.

Esto convierte, claramente, al de Nicolás Maduro en un gobierno de facto.
Es por ello que el régimen chavista debe continuamente denunciar conspiraciones y apelar a la violencia para sostenerse en el poder.

Violencia institucional cuando fuerza la interpretación del texto de la Constitución y las leyes. Cuando vulnera el funcionamiento del sistema republicano creando enfrentamientos entre los poderes del Estado.

Cuando restringe o anula la inmunidad parlamentaria, cuando deja sin sueldos a los legisladores en ejercicio, o más grave aun cuando se niega cumplir con el mandato constitucional de convocar y llevar a cabo elecciones o persigue a los dirigentes políticos opositores con cualquier excusa. Maduro ha encarcelado más de un centenar de dirigentes políticos y a otros los ha perseguido retirándoles el pasaporte o, como a Henrique Capriles, le ha suspendido por quince años sus derechos electorales.

Todas estas arbitrariedades no han sido suficientes para dar sustento a su caótico y corrupto gobierno. Por lo tanto, Maduro debe apelar a la represión policial para enfrentar a la agitación opositora que, cerrada toda alternativa de juego institucional, se ha visto forzada a ganar la calle para demandar al gobierno que se atenga a la vigencia del marco jurídico institucional.

El creciente descontento de la población ha hecho que la represión institucional, a través del accionar de los cuerpos de aplicación de la ley, sea insuficiente para acallar las protestas callejeras que deterioran aún más la alicaída imagen internacional del país.

LLAMADA A LAS ARMAS

Jaqueado por la oposición el chavismo apuesta cada día más a una confrontación directa abierta entre los venezolanos.

Uno de los principales dirigentes del chavismo, el diputado Diosdado Cabello convocó a un grupo paramilitar afín al gobierno a estar “alerta” para apoyar al presidente frente a los intentos destituyentes de la oposición.

“Prestos a la Milicia Bolivariana para pasar a la alerta combativa, cuando la derecha cruce la raya y crea que va a darle un golpe de Estado a Nicolás Maduro”; dijo Cabello el pasado jueves desde un palco y ante cientos de militantes oficialistas que se concentraron en el centro de Caracas.

En un incendiario discurso, el número dos del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela, señaló que “a partir de ese momento debemos estar en alerta vigilante” frente a “esa derecha desesperada”.

La movilización oficialista se organizó en respuesta a una marcha opositora que derivó en violentos enfrentamientos entre manifestantes, miembros de la militarizada Guardia Civil y grupos chavistas que arrojaron un saldo de un muerto, decenas de heridos y opositores detenidos.

Durante la convocatoria chavista, Freddy Bernal, un ex policía que como funcionario es responsable de un plan oficial de distribución de alimentos subsidiados, afirmó que está dispuesto a tomar las armas “para defender la patria”.

Luciendo la tradicional camisa roja de los chavistas, Bernal no dudó en afirmar: “En el momento en que cada hombre de este país y cada mujer tuviese que agarrar un Kalashnikov para defender la patria de Bolívar, estoy seguro que estaríamos dispuestos a hacerlo.”

GRIETA EN LA OEA

Evidentemente, el chavismo no duda en apelar a la guerra civil si es preciso con tal de mantenerse en el poder. Lo único que impide al régimen chavista apelar a la violencia generalizada, posiblemente, sea la presión internacional.

Esta presión, lamentablemente, no es lo suficientemente enérgica y continuada para permitir restaurar la democracia en Venezuela.

En parte, porque los Estados Unidos parecen estar demasiado atareados en otras partes y no quieren involucrarse directamente en la crisis venezolana. Es posible que Washington tema que una intervención de su parte termine desatando una ola de antiimperialismo y antiamericanismo que sea contraproducente para sus intereses en la región.

Por otra parte, la grieta que divide a los venezolanos también parece haber afectado a los países de la Organización de Estados Americanos.

Un grupo de los catorce países americanos más importantes han suscripto una carta en la que exigen a Venezuela la celebración de elecciones y la liberación del más de un centenar de presos políticos.

Mientras que otros once países, encabezados por Cuba, siguen apoyando al gobierno bolivariano en nombre del principio de no intervención en los asuntos internos de un Estado miembro.

Esta división está paralizando el accionar de los países latinoamericanos y lo torna errático.
Maduro cuenta, además, con la solidaridad de otros países fuera del continente, especial, Rusia, China, Irán y Argelia. Estos apoyos proporcionan aire vital al chavismo.

No obstante, es evidente que el “socialismo del siglo XXI” hace tiempo que está muerto y enterrado.

En Venezuela no se está llevando a cabo ninguna revolución, lo único que hay es un grupo de funcionarios ineptos y corruptos, carentes de toda legitimidad, que se han involucrado con el narcotráfico, mientras insisten en aferrarse al poder frente al temor de terminar sus días en una celda.

Para ellos, cualquier posibilidad, incluso la apelación a la violencia generalizada, es válida para mantener su supervivencia y privilegios.



jueves, 6 de abril de 2017

ADIOS AL MAESTRO



La Ciencia Política de duelo. A los 92 años, fallece uno de los politólogos más lúcidos e influyentes de la Italia de postguerra: el profesor Giovanni Sartori.

UN LÚCIDO FLORENTINO

Giovanni Sartori compartía con el más grande politólogo de la Historia, Niccoló di Bernardo dei Machiavelli (1469 – 1527), el honor y el placer de haber nacido y vivido en la bella ciudad de Florencia.

Sartori se formó en los años del fascismo italiano. Nació el 13 de mayo de 1924, poco más de un año después de que Benito Mussolini se alzara con el poder después de realizar la “Marcha sobre Roma” (27 al 29 de octubre de 1922).

Su conocimiento directo del totalitarismo fascista lo convertiría en un apasionado defensor de la democracia. En particular, Sartori se preocupó por la forma en que los medios masivos de comunicación -en especial la televisión- manipulaban al electorado.

Curiosamente, la tragedia de la Segunda Guerra Mundial y la ocupación aliada de Italia no impidieron a Sartori licenciarse en Ciencias Sociales en la Universidad de Florencia en 1946.

En la convulsionada Italia de la posguerra, Sartori se refugió en la docencia universitaria como profesor de Filosofía Moderna, Lógica y Doctrina del Estado, entre otras asignaturas.
Publicista incansable, en 1971, contribuyó a la fundación de la “Rivista Italiana di Scienza Política”, la publicación más relevante de esta disciplina en la Península.

Durante años público sus lúcidos análisis políticos en el diario Il Corriere della Sera. Especialmente recordados son los artículos que el politólogo italiano dedicó a censurar al ex primer ministro y zar de la televisión Silvio Berlusconi. Más tarde, Sartori reuniría estos artículos en el libro “El Sultanato”.

Sartori dejó una producción científica de quince libros (algunos escritos en colaboración), decenas de trabajos de investigación y centenares de artículos. Su obra fue traducida a treinta idiomas.

IL ALTEZZOSO

Sartori era capaz de desplegar un abrumador repertorio de argumentos e ironías. Claramente elitista no trepidaba en ser “políticamente incorrecto” si lo consideraba necesario. Incluso podía exhibir, por momentos, cierta arrogancia y altanería intelectual. Cuando se le objetó su dejo altanero y despectivo, se limitó a señalar: “Ciertos personajes son pigmeos. Es inevitable mirarlos desde arriba.”

Gran teórico de la democracia. Sin embargo, desconfiaba de la capacidad del hombre actual para comprender los complejos hechos de la política.

Sartori responsabilizaba especialmente a la televisión por deformar el pensamiento del hombre común. En uno de sus libros más leídos: “Homo videns: Televisione e Post-Pensiero” (Homo videns. La sociedad teledirigida -1997-) acusaba a la televisión de propagar la estupidez al reducir el entendimiento del hombre por la “epidemia de la imagen” que todo lo banaliza.

Debido al influjo televisivo -sostenía Sartori- el hombre le da preeminencia al mirar por sobre el pensar, reduciendo su capacidad de rechazar los argumentos falaces, porque entiende menos de lo que cree por la hipnosis que genera la pantalla.

Según Givanni Sartori, la televisión estaba degradando a la democracia y convirtiéndola en una “TVcracia”. “Porque el homo videns, el hombre que sólo entiende aquello que ve con los ojos y que es incapaz de manejar conceptos abstractos, ha tenido tal éxito que evolucionó hasta convertirse en el homo cretinus.”

Sartori era un decidido enemigo de la “todología” donde cualquiera, desde los medios, opina categóricamente sobre temas que desconoce absolutamente. De sí mismo reconoció: “Soy un superviviente de otro tiempo, uno de los últimos dinosaurios que aún creen que lo importante es intentar conseguir que se entienda un problema, y no sólo aportar nuevos comentarios y análisis.”

Su visión elitista de la política lo hacía descreer de los populismos, en especial del peronismo al que no ahorraba críticas. Por ejemplo, Sartori, no dudó en afirmar: “… en honor a la verdad, tengo un prejuicio contra los argentinos. A todos los italianos malos que había los hemos enviado a la Argentina.” […] “La Argentina es una catástrofe de la mala política, que comienza con el peronismo, que sobrevive en la historia argentina. La demagogia sindical peronista fue mortífera y este pasado nocivo que no logra morir, que aún controla votos y sindicatos, para la Argentina es un peso muy grande, del cual espero que se libere.”

EL NEOMALTHUSIANO

Sartori era un declarado admirador del pensador británico Thomas Robert Malthus (1766 – 1834), quien en 1798 publico su libro “Ensayo sobre el principio de la población”. Como él, Sartori creía que el crecimiento descontrolado de la población era “el cáncer de fondo de nuestra sociedad.”

En el libro que escribió junto a Giovanni Mazzoleoni, en 2003, “La terra scoppia: Sovrapopolazione e suiloppo” (La tierra explota: Superpoblación y desarrollo), después de analizar los problemas derivados del crecimiento poblacional desbordado, aboga por que los gobiernos apliquen medidas de control de la natalidad. “El fenómeno de la superpoblación es la crisis más dramática de nuestro tiempo”, sentenció.

ISLAMOFOBIA

Ateo declarado, Sartori desconfiaba tanto del Vaticano como del Islam. A la Iglesia Católica la criticaba por oponerse a las medidas de control de natalidad diciendo que: “La Iglesia es la trinchera de quienes se oponen al control de la natalidad” y por su política de apoyo a los inmigrantes que arribaban a las fronteras europeas.

“El Islam no tiene capacidad de evolución”, sentenciaba Sartori y condenaba categóricamente a la violencia que se ejercía en su nombre. “En una guerra hay que emplear todas las armas que uno tiene a su disposición. Nosotros, Occidente, somos los agredidos, con un terrorismo de una ferocidad que nuestra memoria histórica no recuerda. Además, cuando un hombre – bomba, kamikaze por la fe, se hace explotar en medio de civiles, el enfrentamiento ha llegado al máximo.”

Su rechazo por el Islam era similar al que sentía por la Europa comunitaria. Sartori consideraba a la Unión Europea de 28 miembros como “un monstruo” y “una entidad muerta” a la que cuestionaba especialmente sus políticas multiculturalistas.

“Estamos en manos de políticos ignorantes, -sentenciaba Sartori- que no conocen la Historia ni tienen cultura. Solo se preocupan por conservar su sillón. Pasan el día escuchando la opinión del contrario y pensando en qué respuesta darle. Así no se construye nada. No hay líderes ni hombres de Estado y así nos va: la Unión Europea es un edificio mal construido y se está derrumbando. La situación se hace más desastrosa porque algunos han creído que se podían integrar los inmigrantes musulmanes, y eso es imposible.”

Sus polémicas opiniones y su altanería no impidieron que Sartori recibiera en vida el reconocimiento internacional que merecía.

La fueron otorgados doctorados honoris causa en importantes universidades de todo el mundo: La Universidad Autónoma de México, La Universidad de Guadalajara, Georgetown University, Universidad Complutense de Madrid y Universidad del Salvador de Argentina.

Fue titular de la Cátedra de Humanidades Albert Schweitzer de la Universidad de Columbia que más tarde lo nombre “profesor emérito”.

En 2005, recibió el premio Príncipe de Asturias de España y, en 2009, el premio Karl Deutsch, de la International International Political Science Association (IPSA).

Muerto a los 92 años de edad, la Ciencia Política pierde a uno de sus más lúcidos exponentes que sin funeral religioso ni civil, a su expreso pedido, fue enterrado en su amada ciudad de Florencia.

   

martes, 4 de abril de 2017

MARRUECOS COMPLETA EL MAYOR COMPLEJO DE ENERGÍA SOLAR DEL MUNDO


El Rey Mohamed VI recientemente realizó el comienzo de las obras en la última fase de la Central de Uarzazate, la mayor planta de energía solar del planeta a un costo de 3.400 millones de euros.

LA MAYOR PLANTA DE ENERGIA SOLAR DEL MUNDO
El Rey Mohamed VI ha lanzado esta semana la cuarta y última etapa en la construcción del mayor complejo de energía solar del mundo. Se trata de la central Noor IV, que con sus 72 megavatios completara, a partir del primer trimestre de 2018, la producción total de 582 megavatios de energía eléctrica absolutamente limpia y ecológica
Ratificando su permanente apuesta por el desarrollo sostenible, Marruecos avanza en su objetivo de buscar el reemplazo gradual de los combustibles fósiles por energías renovables y limpias.

Marruecos, con una economía pujante y en permanente expansión presenta un fortísimo déficit energético. El 94,6% de la energía primaria y el 18,1% de la energía eléctrica deben importarse. Pero al mismo tiempo, el país debido a su posición de grandes áreas con un potencial solar considerable, que suman más de 3.500 horas de sol al año, especialmente en sus provincias saharianas.

Es por ello que Marruecos está apostando fuerte a la energía limpia. El reino magrebí tiene un ambicioso programa de generación de energías renovables con el que aspira a proveerse en un 52% de sus necesidades energéticas en fuentes de energía limpia hacia el año 2030.

Para alcanzar este objetivo, deberá desarrollar entre 2016 y 2030 una capacidad adicional de 10.100 megavatios generados a partir de energías renovables distribuidos entre 4.500 megavatios generados con energía solar, 4.200 megavatios provenientes de energía eólica y 1.300 megavatios producidos por plantas hidroeléctricas.

En cumplimiento de estos ambiciosos proyectos el rey Mohamed VI acaba de inaugurar la última fase de construcción de la Central de Uarzazate, en el marco de un proyecto de colaboración entre la Agencia Marroquí de Energía Solar (MASEN) y operadores privados dirigidos por el grupo saudí Acwa Power.

La planta de Noor IV implica una inversión de 80 millones de euros, financiados por el KfW Bankengruppe, Banco Alemán de Desarrollo en un 85%.

EL COMPLEJO DE UARZAZATE

La central termo solar de Uarzazate se encuentra enclavada en un paraje desértico entre las cadenas del Gran Atlas y el Anti Atlas. En una ubicación que tiene una media de 3.000 horas de sol al año.

La primera fase de construcción del complejo, que se denominó Noor I (luz en árabe) abarca una superficie de 480 hectáreas y se conforma con 500.000 espejos curvados alineados en 800 filas. Noor I tiene una potencia inicial de 160 megavatios, una capacidad de almacenaje de tres horas y producirá energía limpia para abastecer las necesidades 700.000 hogares marroquíes evitando la emisión de 2,9 millones de CO² en los próximos diez años.

La primera fase del complejo Uarzazate, comenzó a construirse en 2013. El comienzo de las obras provocó una verdadera revolución en la región al radicar en el lugar aproximadamente a 2.000 trabajadores y técnicos, de los cuales el 85% de los cuales eran marroquíes y los extranjeros mayoritariamente españoles.

La construcción de esta primera planta ha contado con una tasa de integración industrial (clave para los países en vías de desarrollo) del 30% para las compañías marroquíes, especialmente en los sectores de obra pública, cableado y metalurgia, mientras que funciones más especializadas han sido aportadas por ingenieros extranjeros.

Noor I fue adjudicada, en el 2013, en licitación internacional a un consorcio liderado por la empresa Acwa Power, con la española Acciona como principal constructor a un costo de 900 millones de euros.

Noor II, tendrá una potencia de 200 megavatios y un almacenamiento de energía de siete horas, ocupará una superficie de 680 hectáreas. Su construcción fue adjudicada, en 2015, a un consorcio formado por la saudí Acwa Power y la española Sener que ya han comenzado los trabajos. El costo de esta planta fue estimado en 1.800 millones de euros.
Actualmente se ha completado el 76% de esta planta.

La tercera fase es la planta Noor III, que tendrá una capacidad de 150 megavatios y un potencial de almacenamiento de ocho horas. El costo de la planta ha sido estimado en 650 millones de euros. Actualmente se ha completado el 74% de esta planta.

UNA PÓLÍTICA DE ESTADO

Estas inversiones fueron posibles gracias a la relación especial que Marruecos ha establecido con la Unión Europea que, a través de su Plan Solar Mediterráneo, ha financiado este proyecto a través del Banco Europeo de Inversiones, la Agencia Francesa de Desarrollo, el KfW Bankengruppe y el Banco Mundial.

A estos desarrollos en la región de Uarzazate se suman otros proyectos de plantas de energía solar cuyas construcciones están previstas llevar a cabo en la ciudad marroquí de Midelt (situada en el centro del país) y en las provincias del Sur, específicamente en El Aiún y Bujador.

El presupuesto previsto para estas inversiones en energía solar alcanzará un total de 8.100 millones de euros y situará a Marruecos a la cabeza del pelotón de países más comprometidos en la lucha contra el cambio climático.

Recientemente, la organización ecologista alemana Germanwatch ha elaborado un índice que clasifica a los países según su contribución a la protección del clima, el único país en desarrollo que se sitúa entre los primeros diez que más protegen el clima es precisamente Marruecos.

Estos desarrollos marroquíes han sido posibles por el firme compromiso de Mohamed VI que ha establecido como política de Estado el promover el desarrollo sostenido del Reino. Para hacer de Marruecos un país estable, con altos niveles de gobernabilidad, muy previsible a largo plazo y con fuerte presencia internacional.

Observando el alto número de inversiones extranjeras que eligen a Marruecos como destino final, la forma en que este país consigue grandes volúmenes de financiamiento internacional y su decidida vocación por mejorar su infraestructura se comprende el creciente nivel de liderazgo continental que ostenta el país magrebí.



lunes, 3 de abril de 2017

EL AFFAIRE TRUMP - PUTIN SE EXPANDE


El pueblo estadounidense -y el mundo entero se pregunta cada día que ocurre realmente entre Donald Trump y el gobierno ruso. ¿Existe allí una conspiración?

BRUJAS Y CONSPIRACIONES

Todos sabemos que las brujas no existen, pero que las hay, las hay, dice la sabiduría popular. Lo mismo ocurre con las conspiraciones. No todos los hechos políticos responden a una conspiración, pero algunos sucesos son frutos de conspiraciones.

¿Cómo denominar sino a los inocultables vínculos entre el presidente Donald Trump y diversos hombres de su entorno con organizaciones y funcionarios del gobierno ruso?

No sólo se trata de contactos con un gobierno extranjero, sino que implica relaciones poco claras con uno de los principales rivales internacionales de los Estados Unidos y la única nación que cuenta por si sólo con los medios militares con capacidad de ocasionar a Washington un daño inaceptable.

Es por ello que el FBI, la principal agencia de contraespionaje de América, mantiene abierta una investigación destinada a determinar si el Kremlin se coordinó con el equipo del multimillonario para derrotar a Hillary Clinton.

Además, el FBI está interesado en saber que ofreció a cambio Trump en sus contactos con los rusos.

En un principio las acusaciones de colusión entre los rusos y el entonces temperamental candidato presidencial parecían una parte más de la campaña sucia contra el empresario.

Actualmente, cuando las evidencias de múltiples y reiterados contactos reservados entre los hombres de Trump y los rusos se acumulan, resulta evidente que allí hay algo más de lo que se está diciendo. Vemos las evidencias ya comprobadas.

UN LOBISTA MUY ATAREADO

El primer jefe de campaña de Trump, el conocido lobista Paul Manafort se vio forzado a dejar su cargo junto al millonario cuando se descubrió que supuestamente había recibido 12,7 millones de dólares por parte de un partido pro - ruso de Ucrania.

Manafort, es una figura muy conocida del ambiente de la “diplomacia pública” en Washington, entre los clientes de su consultora figuraron personajes tan polémicos como Mobutu Sese Seko o el dictador filipino Ferdinando Marcos. También trabajó, en 1976, en las primarias del Partido Republicano apoyando al presidente Gerald Ford contra el entonces gobernador de California, Ronald Reagan. Ford derrotó a Reagan, pero perdió la elección presidencial frente al candidato demócrata Jimmy Carter.

Entre 2005 y 2009, Manfort trabajó para el magnate ruso del aluminio, Oleg Deripaska, un hombre muy cercano a Vladimir Putin. Manafort recibió nada menos que diez millones de dólares al año para “influir en la política, los negocios y los medios de los Estados Unidos” en beneficio del gobierno ruso.

Manafort ha admitido el hecho. “Trabaje para Oleg Deripaska -admitió el lobista de Washington- hace casi una década representándolo en negocios y asuntos personales en países donde tenía inversiones.”

En 2010, colaboró en la campaña electoral que llevó al político ucraniano pro – ruso, Viktor Yanukovych a la presidencia de Ucrania.

EL GENERAL NECESITA INMUNIDAD

Al escándalo de Manafort se suma la solicitud de inmunidad a cambio de brindar información sobre los vínculos entre Trump y los rusos presentada por el dimitido Consejero de Seguridad Nacional, general Michael Flynn o los contactos “negados” del Fiscal General -y virtual jefe supremo del FBI- Jeff Sessions con el embajador ruso en los Estados Unidos, Sergei Kislyak.

Session, en ese entonces senador y miembro de la campaña de Trump se reunió con el embajador ruso en dos ocasiones hecho que ocultó durante su audiencia de confirmación como Fiscal General en el Senado. Tan sólo mencionó “no recuerdo los detalles”.

En tanto que el general retirado Michael Flynn, admitió haber recibido 45.000 dólares de la cadena de informativa Rusia Today (RT), en pago por sus análisis y reportajes televisivos.
La cadena RT también financió el viaje del militar americano a Moscú, en diciembre de 2015, para asistir a los eventos conmemorativos del décimo aniversario de la cadena. En esa ocasión, Flynn compartió una cena pública con Vladimir Putin.

Además, Flynn recibió otros 11.250 dólares de la filial estadounidense de la firma rusa de seguridad cibernética Kaspersky Lab y otra suma idéntica de la empresa rusa Volga – Dniéper Airlines.

Al recibir esos pagos, el general Flynn violó las normas establecidas por la Secretaría de Defensa que prohíben a los militares retirados recibir fondos de gobiernos extranjeros sin solicitar antes autorización. Algo que el ex funcionario de Trump no realizó.

Ahora, todo Washington se pregunta qué dirá el militar si obtiene la inmunidad que demanda.

Otro hombre del entorno de Trump, con profundos vínculos con la Rusia de Putin, es nada menos que el Secretario de Estado, Rex Tillerson, este ex presidente de la petrolera Exxon Mobil, forjó una sólida relación personal con el presidente ruso. Esta culminó, en 2012, cuando Putin condecoró al entonces empresario petrolero. Muchos en Washington cuestionan la independencia de Tillerson al momento de que se produzcan conflictos de intereses entre Estados Unidos y Rusia.

EN EL OJO DE LA TORMENTA

Otra figura fuertemente cuestionada por sus contactos con la embajada rusa, es el yerno del presidente Trump, el influyente empresario devenido en asesor Jared Kushner, quien también se habría reunido con el embajador Kislyak, durante el desarrollo de la campaña presidencial.

También se cuestiona al Secretario de Comercio de Trump, Wilbur Ross, a quien le imputan posibles conexiones financieras que habrían surgido cuando se desempeñó en el Fondo de Inversiones de los Estados Unidos en Rusia, durante la presidencia de Bill Clinton.

Por último, figuran dos asesores de política exterior de menor rango en la campaña presidencial de Donald Trump, Carter Page y Jeffrey D. Gordon.

Carter Page, es un ex vicepresidente de Merrill Lynch en Moscú entre 2004 y 2007, a quién muy pocos conocen en el ambiente de negocios internacionales en Rusia. Fundador y socio director de un inexistente fondo de inversión denominado Global Energy Capital. Sorprendentemente este poco experimentado “experto” fue invitado a Rusia por el Banco Alfa de Rusia para reunirse con Igor Sechin y Serguei Ivanov, en ese entonces jefe de personal de Putin, ambos sancionados a consecuencias de la invasión de Rusia a Ucrania.
Page una figura que no habla ruso ni tiene contactos reales en ese país o conocimientos comprobados de política internacional, está siendo investigado por el FBI por su viaje a Rusia, por los artículos y conferencias que ha realizado en defensa de Putin y Rusia.

El otro personaje, Jeffrey D. Gordon, es un ex oficial de la Armada que se desempeñó como portavoz del Pentágono desde 2005 a 2009. Actualmente retirado es un experto en temas de seguridad y política internacional. Dirige el Comité de Acción Política “Protect America Today” y es columnista de Fox News, con sólidos vínculos en el Partido Republicano. Gordon fue asesor de política de seguridad nacional de la campaña de Trump.

Page y Gordon se reunieron con el embajador ruso Sergei Kislyak y luego intervinieron en la redacción de la plataforma de gobierno del Partido Republicano. Gordon, en especial, fue responsable de que se modificara la política con respecto de Ucrania que originariamente proponía “proporcionar armas letales de defensa” al ejército ucraniano para defenderse de una invasión rusa y paso a decir tan sólo “proporcionar la asistencia apropiada” a Ucrania.

ENTRA LA MAFIA RUSA

Para concluir hay que mencionar el último gran escándalo que vincula a la Administración Trump con el gobierno de Vladimir Putin.

Alexander Porfirievich Torshin, es el vicegobernador del Banco Central de Rusia y un hombre muy cercano al presidente Putin.

En 2005, fue jefe de la Comisión Parlamentaria que investigó la participación de las fuerzas de seguridad rusas en la recuperación de un colegio en Beslán, Osetia del Norte, capturado por terroristas separatistas. Tras tres días de secuestro, la irrupción de las tropas rusas terminó con la muerte de 331 personas, 186 de ellas niños.

Torshin también ha sido miembro de un selecto comité antiterrorista presidido por el jefe del Servicio Federal de Seguridad, el máximo organismo de contrainteligencia ruso y una parte de la antigua KGB.

Torshin forjó, a través de su “asistente ejecutiva personal” María Butina -quien es además lobista rusa en Washington-, sólidos vínculos con la influyente Asociación Nacional del Rifle (RNA, según sus siglas en inglés)

Esta organización invirtió veintiún millones de dólares en la campaña presidencial del magnate inmobiliario, más que cualquier otra organización.

En mayo de 2016, Torshin asistió a una convención de la NRA, celebrada en Kentucky. En esa ocasión Torshin y Trump se saludaron brevemente. Al día siguiente, el político ruso compartió una cena privada con Donald Trump junior, el hijo del candidato presidencial, en un restaurante de Kentucky.

Cuando Trump asumió la presidencia, Torshin recibió una invitación para un desayuno oficial en la Casa Blanca, para el 2 de febrero, junto a otras personas. Días antes María Butina había sido invitada a los bailes de gala efectuados para celebrar la toma de posesión de Trump.

Torshin también recibió una invitación para la reunión personal con el presidente Trump, que debió cancelarse cuando estalló el escándalo que le costó el puesto al general Flynn.

El problema es que tanto los servicios de inteligencia de los Estados Unidos como de la Unión Europea, consideran a Alexander Torshin como uno de los “padrinos” de la organización mafiosa Taganskaya y la Fiscalía Anticorrupción de España, como parte de la investigación designada con el nombre clave de “Operación Dirieba”, imputa al político ruso por el blanqueo de más de catorce millones de euros mediante la adquisición de un hotel en Mallorca.

Este complejo entramado de empresarios, políticos, lobistas, diplomáticos, espías y mafiosos rusos tiene todos los elementos para sospechar en la existencia de una conspiración. ¿Será así?

CONCLUSIONES

El “Affaire Trump – Putin” es un montaje de los servicios de inteligencia estadounidenses enfrentados con su presidente o hay algo más.

Es muy difícil saberlo por el momento. Pero muchos observadores temen que el escándalo crezca hasta convertirse en un auténtico “Rusiagate” -por asociación con el caso Watergate que terminó con la segunda presidencia de Richard Nixon- que amenace la continuidad en el cargo del presidente Donald Trump.







domingo, 2 de abril de 2017

MASIVA MARCHA DE AUTOCONVOCADOS EN APOYO AL PRESIDENTE MACRI


En Argentina una mayoría de la sociedad, hasta ahora silenciosa, se expresó en favor del cambio y en apoyo al gobierno.

UN ALIVIO INESPERADO

Después de un agotador mes de marzo en que los sectores más combativos de la oposición: organizaciones piqueteras, docentes, gremios de izquierda y agrupaciones de derechos humanos ganaron la calle y virtualmente se apoderaron del centro porteño, el gobierno de Cambiemos cosecho un éxito inesperado, por el que poco y nada había hecho, y que revierte el clima destituyente que acosaba al oficialismo.

Una multitudinaria marcha de apoyo convocada por la gente a través de las redes sociales ratificó que un gran sector de la ciudadanía mantiene inalterable su apoyo a la gestión del presidente Mauricio Macri a pesar de que la economía argentina no pasa por su mejor momento.

Una inmensa multitud compuesta por al menos doscientas mil personas se apropió de la Plaza de Mayo y sus calles adyacentes.

Históricamente, la Plaza de Mayo fue el escenario natural de los sectores populares que suelen acompañar al peronismo y a algunos grupos de izquierda.

Ese punto no fue el único escenario de expresión de la voluntad popular. Algunos vecinos se congregaron en esquinas características de la ciudad -como la intersección de la Avenida Rivadavia con la calle Acoyte, en el barrio de Caballito- con el mismo propósito. El escenario se repitió en las principales ciudades del interior del país donde también proliferaron las marchas y concentraciones de ciudadanos en apoyo del gobierno nacional.

LA MAYORÍA SILENCIOSA

Esta vez fue la clase media, que abandonó su rol tradicional de pasiva mayoría silenciosa que solo se expresa a través del sufragio para asumir un nuevo protagonismo.
La convocatoria no fue organizada por ningún partido político -ni siquiera el oficial- ni organización social, no fue alentada por ninguna figura política, por lo tanto, no contó con organizadores ni líderes, tampoco hubo oradores o una consigna unificadora. La multitud estaba formada especialmente por personas de clase media, que superaban los treinta años, entre ellos muchas familias. Por lo general, se trataba de gente proveniente de la clase media urbana que marchaba pacíficamente portando banderas argentinas y cantando el himno nacional. Algunos portaban precarios carteles expresando, según los casos, el rechazo al kirchnerismo, demandando la cárcel para los políticos y funcionarios corruptos o el fin de las huelgas politizadas y la agitación callejera.

Pese a la ausencia casi total de personal policial la concentración se realizó en todos los lugares sin que se produjeran incidentes y en medio de un clima festivo.

La movilización popular del sábado 1° de abril es particularmente significativa porque no fue convocada ni apoyada por el gobierno, sino que, pese al temor oficial de no ser lo suficientemente convocante, la gente resolvió auto convocarse para expresar que tipo de país quería y demostrar que estaba dispuesto a luchar por él.

La concurrencia no fue apoyada por autobuses que trasladaran a los manifestantes, como suele ocurrir en las convocatorias organizadas por agrupaciones piqueteras, gremios o sectores de izquierda, ni incentivada por amenazas, entregas de alimentos o dinero. 

Tampoco se trasladó a los manifestantes en forma compulsiva desde sus lugares de trabajo o de los comedores comunitarios.

Todo lo contrario, se organizó en la tarde de un día feriado y los asistentes dejaron la tranquilidad y comodidad de sus hogares en un día de descanso para movilizarse y expresar su apoyo al tipo de futuro que promete el gobierno.

La masiva convocatoria causó un directo impacto en aquellos dirigentes y sectores que estaban seguros que la mayoría del pueblo había abandonado al gobierno y de que podrían derrotarlo fácilmente en las elecciones del próximo mes de octubre. El apoyo al gobierno parece seguir en gran medida intacto y el retorno del populismo no es algo inevitable. Por ahora, al menos el helicóptero está muy lejos.

EL FIN DEL CLIMA DESTITUYENTE

Esta masiva y espontánea movilización popular contrasta radicalmente con las marchas opositoras de los últimos días: el acto conmemorativo de un nuevo aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, la marcha de los docentes en huelga y la convocatoria del sindicalismo combativo de la CTA y del kirchnerismo.

En todas estas movilizaciones imperaba un clima crispado, con encendidos discursos apelando al odio entre los argentinos, descalificaciones al presidente y abiertas invocaciones a la interrupción del orden constitucional.


Estados dos “Plazas”, la que sueña con un futuro mejor para la Argentina y la que pretende volver al ciclo eterno de inestabilidad política, golpes de Estado y gobiernos populistas, son el símbolo evidente de la división que hoy sufre la sociedad argentina. Una profunda grieta generada por doce años de populismo autoritario y de confrontación entre argentinos que, lamentablemente, aún no ha soldado en un proyecto común como nación.