sábado, 20 de junio de 2015

LAS SIETE VIDAS DE "MR. MALBORO"


CRÓNICA DE UN MUERTE NO CONFIRMADA
Una vez más se ha anunciado la muerte del yihadista argelino el “emir Mokhtar Belmokhtar”, alias “Bellaouar” (El tuerto) o “Míster Malboro”-. Se trata del líder terrorista que controla las redes de tráficos ilícitos y los secuestros de extranjeros en la amplia región semiárida del Sahel en el centro de África.
En la madrugada del domingo 13 de junio, drones –aviones tripulados a distancia- estadounidenses llevaron a cabo una misión de ataque puntual –bombardeos de precisión sobre objetivos acotados- sobre un edificio de la ciudad de Ajdabiya, al oeste de Bengasi, en Libia, donde tenía lugar una reunión de dirigentes yihadistas. El ataque habría dejado un saldo de 38 personas entre las cuales se encontraban siete importantes cuadros militares –“mártires”- del grupo terrorista Ansar Al Sharia.
Las primeras noticias consignaban que entre los muertos se encontraba Mokhtar Belmokhtar, pero pronto esta información fue negada por la organización yihadista.
No es la primera vez que se anuncia la muerte de este escurridizo terrorista. El 2 de enero de 2013, la televisión estatal de Chad hizo público un informe de su Ejército donde se anunciaba la muerte de Belmokhtar en un ataque efectuado por sus fuerzas contra una base yihadista en Malí. Pronto se verificó que el anuncio no era correcto.
Unos meses más tarde, el 5 de marzo de 2013, Radio Francia Internacional publicó en su página web una fotografía móvil que mostraba el cadáver de quien sería Mokhtar Belmokhtar. Al parecer el líder de AQMI habría sido muerto unos días antes cuando las fuerzas chadianas destruyeron totalmente la base principal de los terroristas yihadistas en el macizo de Adrar en las montañas Ifogas, más concretamente en el valle de Ametetal, en Malí. Las fotografías habrían sido tomadas por los soldados de Chad con sus teléfonos celulares. No obstante, AQMI negó la muerte de Belmokthar y autoridades del gobierno francés dijeron que el deceso del terrorista no pudo ser confirmada y que incluso pensaban que el terrorista seguía vivo.
La siguiente vez que se dio por muerto a Belmokthar fue el 14 de abril de 2014, el anuncio lo efectuó el presidente de Chad, Idriss Deby Itno, según sus palabras el líder yihadista se habría inmolado tras conocer la muerte de otro comandante de AQMI, el también argelino Mohamed Gadir, conocido como Abdelhamid Abou Zeid, ultimado por soldados chadianos reforzados por paracaidistas franceses. Pero nuevamente la información resultó ser errónea y Belmokhtar escapó al cerco que se estableció para terminar con sus correrías en Malí.
¿QUIÉN ES BELMOKHTAR?
El líder yihadista Mokhtar Belmokhtar es un ex militar argelino que se convirtió en un “afgano”, es decir, un veterano de la guerra de Afganistán que a los veinte años se unió a los talibanes en su lucha contra los soviéticos en la década de los años 1990. Precisamente, fue en Afganistán donde perdió su ojo izquierdo por una herida sufrida en combate al fallar un explosivo. Nació en 1972, en Ghardaia, 600 kilómetros al sur de Argel. Belmokhtar regresó a Argelia en 1994 y en 1996 se incorporó a la organización salafista Grupo Islámico Armado (GIA) poco tiempo después se incorporó a la facción que constituyó el Grupo Salafista de Predicación y Combate (GSPC) en 1998. 
Más tarde se convirtió en emir de la novena zona militar con jurisdicción en el Sahel, y en el verdadero artífice de la expansión de los salafistas argelinos en estos territorios. Interlocutor de Bin Laden durante una época en la que se encargó del desplazamiento de los emisarios de Al Qaeda en África Occidental y al Magreb.
Mokhtar Belmokhtar, a quien también llaman “El Diplomático”, en alusión a su gran habilidad para trabar alianzas con las tribus bereberes del Norte de Mali, donde tiene sus bases móviles y su tacto al momento de lograr suculentos rescates por sus rehenes. Además del dinero con el que compra lealtades y ofrece un medio de vida a los jóvenes de la depauperada región en la que opera, Belmoktar utiliza una forma clásica de ganarse fidelidades y establecer contactos: el matrimonio con mujeres de la minoría árabe que habita en la zona y ofreciendo a las poblaciones de estos territorios, dinero, asistencia médica y alimentos.
Esta misma estrategia de captación ha sido empleada por otros salafistas que se han casado con mujeres peuls, tuaregs, berabiches y de otras etnias.
Desde su refugio en los desiertos que rodean la región de Taoudeni, y con la complicidad de contrabandistas de Níger y Mali, Belmokhtar se hizo con el control de las rutas de tráficos ilegales, desde drogas, armas, tabaco y vehículos robados, hasta inmigrantes clandestinos y dirigir la lucrativa industria de los secuestros de extranjeros en la región.
A Belmokhtar y sus hombres se le atribuye el secuestro del enviado especial del Secretario General de las Naciones Unidas a Níger, Robert Fowler, y a sus asistente, Louis Guay, en diciembre de 2008, el secuestro de los tres cooperantes españoles que se desplazaban a Naouadhibou en noviembre de 2009 y el de dos ciudadanos franceses en enero de 2011, que fueron ejecutados como consecuencia de la intervención de una unidad de las fueras especiales francesas. También se lo considera responsable del atentado contra la embajada de Israel en Nouakchot, Mauritania, en febrero de 2008.
Sus desavenencias con el emir supremo Abdelmalek Droukel lo llevó a distanciarse de AQMI y a formar su propia rama independiente la Brigada Al-Mulathameen –la Brigada Enmascarada”- conocida también como “al-Mua´qi´oon Biddam” –los que firman con sangre-. Belmokhtar habría establecido vínculos directos con Al Qaeda a través de Ayman al-Zawahiri y adquirido celebridad cuando atacó la planta de gas de In Amenas, situada en la provincia de Illizi, en el sureste de Argelia, en enero de 2013.
LOS QUE FIRMAN CON SANGRE
La planta de In Amenas constituye el cuarto complejo de gas argelino por el nivel de producción. En enero de 2013, un comando de treinta y tres terroristas de al-Mua´qi´oon Biddan de varias nacionalidades (once de ellos, el grupo más numeroso eran tunecinos, había también malienses, argelinos, chaadianos, nigerianos y un canadiense) partió de Mali, atravesó Niger y parte del territorio argelino. Al arribar al complejo, vistiendo uniformes del ejército argelino y armados con fusiles automáticos y armas pesadas, redujeron a los guardias que ocupaban los puestos de seguridad, se apoderaron de las instalaciones interrumpiendo la producción del complejo.
Los terroristas capturaron en las instalaciones aproximadamente a ochocientas quince personas de las cuales al menos centenar serán trabajadores extranjeros de veintiséis nacionalidades. Tras setenta y cuatro horas de tensas negociaciones, el 19 de enero, en un final sangriento fueras especiales argelinas irrumpieron en el complejo y su accionar provocó la muerte de treinta y siete rehenes y de la totalidad de los integrantes del comando yihadista.
Pese a la muerte de sus hombres, la incursión sobre la planta de In Amenas, aumentó el prestigio de Belmokhtar, como líder yihadista y determinó que el gobierno de los EE. UU. ofreciera una recompensa de cinco millones de dólares por información que conduzca a su ubicación.  
Diversas y contradictorias versiones circulan sobre Belmokhtar, según fuentes occidentales, las actividades de contrabando y los secuestros de extranjeros han permitido a este terrorista reunir un botín de más de cincuenta millones de dólares, otras versiones insisten en afirmar que Mr. Malboro habría mantenido en algún momento vínculos con los organismos de inteligencia de Argelia.  

Por el momento, Mokhtar Belmokthar, pese a los reiterados anuncios sobre su muerte, sigue vivo y activo, controlando el flujo del comercio ilegal proveniente del Sahel y dirigiendo a sus fuerzas terroristas que combaten en la guerra civil de Libia.

martes, 16 de junio de 2015

LA POLÍTICA DEL TERO

TÁCTICAS ZOOLÓGICAS
Recuerdo que hace un par de años escribí un artículo el que calificaba al comportamiento desarrollado por Cristina Fernández de Kirchner como la “política del avestruz”. En el mismo hacía referencia a la tendencia que mostraba la señora presidente a escapar recurrentemente a la realidad. Algo similar al comportamiento que erróneamente la sabiduría popular atribuye a la avestruz (Struthio camelus); el de ocultar su cabeza en la tierra cuando se siente amenazado.
Cristina Fernández mostraba una clara tendencia a negar la realidad nacional que no era favorable para su gobierno ni para el resto de los argentinos. Así, por ejemplo, si los sectores disconformes con su gestión llevaban a cabo una masiva manifestación que congregaba a millones de personas en el espacio público del país, un accidente ferroviario producto de la corrupción se cobraba la vida de cincuenta ciudadanos o una violenta inundación hacia lo mismo con cien habitantes de la provincia de Buenos Aires, la presidente y su gobierno se limitaban a guardar silencio e ignorar el hecho tratando de evitar toda responsabilidad en el mismo.
En ocasiones el gobierno buscaba desviar la atención o ganar tiempo atribuyendo el hecho a las maquinaciones del Grupo Clarín, de los complots llevados a cabo por las corporaciones, el accionar de las “señoras del Barrio Norte” o a cualquier otra entelequia por el estilo.
Pero, en los últimos tiempos, Cristina Fernández ha modificado esta actitud para implementar otra táctica política que parece rendirle mejores frutos.
Siguiendo con mis hábitos zoológicos denominaré a ese comportamiento como la “política del tero”
Como todos los sudamericanos sabemos, el tero, o Vanellus chilensis según su denominación científica, es una pequeña ave zancuda muy difundida en la región de hábitos muy particulares. Hacen sus nidos en el suelo a campo abierto, razón por la cual son muy sensibles ante cualquier ruido o movimiento extraño. Al alarmarse emiten su grito característico y repetido, que es casi una constante en las zonas rurales. Ante la presencia de un intruso teatraliza la situación echándose como si estuviera empollando, pero en otro lado, para que el merodeador se dirija hacia él. En algunas ocasiones hace vuelos cortos alejándose de su nido con la apariencia de no poder volar bien, como si estuviera herido, repitiéndolo varias veces cada vez más lejos hasta que pase el peligro. Si esto falla agrede al intruso con vuelos rasantes, incluso rozándolos con los espolones de sus alas.
GRITOS E INTIMIDACIONES
Veamos las similitudes del comportamiento del tero con las tácticas empleadas por la presidente de los argentinos. Cuando algún grave hecho político se produce e impacta a la opinión pública o le otorga alguna ventaja a los sectores opositores en las encuestas, Cristina Fernández sale resueltamente a neutralizarlo.
En estos casos, un discurso emitido por la temida “Cadena Nacional” es el instrumento preferido de la primera mandataria. Este le permitirá lanzar algún exabrupto o una temeraria afirmación que sorprenderá a propios e indignará inmediatamente a ajenos. Inmediatamente el tema elegido para distraer a la opinión pública se replicará incesantemente al menos durante las siguientes semanas.
Los habituales voceros oficiales, el piquetero Luis D´Elia, Hebe de Bonafini, Aníbal Fernández, etc., saldrán inmediatamente a respaldar los dichos presidenciales agregando detalles de su propia cosecha expandiendo la polémica al infinito.
Así, si la presidente dice muy suelta de cuerpo que hay solo un cinco por ciento de pobres en Argentina, inmediatamente su Jefe de Gabinete sube la apuesta diciendo y reiterando que en Alemania hay más pobres que en nuestro país. Lista la maniobra lo que siguen son ríos de tinta de los analistas y cataratas de palabras de los comentaristas radiales.
En función de la “brecha” que divide a la sociedad argentina, el matutino Página 12, Radio 10, el canal oficial de televisión y Víctor Hugo Morales replicaran los argumentos oficiales haciendo una encendida defensa de los mismos con nuevos aditamentos aún más escandalosos.
Mientras que los diarios Clarín y La Nación, Radio Mitre y periodistas como Longobardi, Lanatta, Leuco o Nelson Castro, entre otros, se rasgaran las vestiduras en sus editoriales, aportando pruebas irrefutables de la mendacidad de los dichos oficiales.
La verdad no importa, convencer tampoco, el objetivo de la maniobra era tan solo distraer al público de algún aspecto urticante de la realidad nacional. Lo que importa es generar el suficiente "ruido informativo” en los medios de comunicación, para que nadie preste atención al monstruoso enriquecimiento de los funcionarios públicos, al deterioro creciente de las infraestructuras básicas del país, al aislamiento internacional, al creciente culto a la personalidad y al nepotismo convertidos en una práctica habitual de gobierno.
Por el momento al menos, la táctica ha demostrado ser eficaz, aún con muletas Cristina Fernández está logrando su desastroso segundo mandato evitando un caótico final wagneriano e incluso, aprovechando una insólita primavera en las encuestas, acaricia la idea de dejar a un testaferro en el gobierno.
 Por último, señalemos que cuando la distracción no funciona y alguien desafía realmente el poder kirchnerista la réplica no se hace esperar. La familia del fiscal Alberto Nisman y los miembros de la Corte Suprema de Justicia y el propio Cardenal Bergoglio, en su momento, han sido víctimas de la furia y la persecución desatada desde el aparato oficial de propaganda, desde la AFIP u otros organismo gubernamentales y pueden dar testimonio del elevado precio que se paga por cualquier gesto de dignidad e independencia.


domingo, 14 de junio de 2015

MARRUECOS PROMUEVE EL DESARROLLO EN EL ÁFRICA ATLÁNTICA

MARRUECOS Y ÁFRICA
Marruecos presenta la particularidad de ser un país simultáneamente africano, magrebí, árabe, musulmán, mediterráneo y atlántico. Esta múltiple personalidad internacional ha impulsado a Marruecos a definirse prioritariamente como una Nación africana, tal como señalara durante su reciente visita a Buenos Aires, el embajador Youssef Amrani, miembro del gabinete real.
Tarea que ha asumido con gran entusiasmo, energía y dedicación el Rey Mohammed VI y que se ha evidenciado especialmente en su gira diplomática por los países vecinos del África Occidental.
El monarca marroquí ha expresado en los últimos años su firme voluntad de apoyar e impulsar de desarrollo económico y humano de sus vecinos africanos del sur a través de viajes que la diplomacia del Reino ha denominado como de “trabajo y amistad”.
En estos viajes, el Rey se interioriza de primera mano de la realidad social y política de la región, al mismo tiempo que contribuye a paliar las necesidades más urgentes de sus vecinos con ayuda humanitaria, especialmente con donaciones de medicamentos, otorgamiento de becas de estudio para jóvenes de la región y asistencia técnica e inversiones de capital que posibilitan llevar a cabo proyectos bilaterales de cooperación para el desarrollo en diversos campos.
Desde el año 2013, por ejemplo, el Rey de Marruecos ha realizado diversas viajes diplomáticos a otros estados africanos para implementar su voluntad de convertirse en el mayor impulsor del desarrollo y la cooperación internacional en el África Occidental.
El reciente recorrido por el África Atlántica es el tercer periplo de este tipo que el monarca ha realizado por la región en los últimos tres años. Cada una de estas giras dejó un saldo sumamente positivo para los gobiernos y los pueblos de los países involucrados. En 2014, el Rey Mohammed VI visitó Mali, Guinea Conakry, Costa de Marfil y Gabón, mientras que el jefe de Estado de Senegal visitó al monarca alauita en Rabat a fines de abril del corriente año.
La cancillería marroquí comunicó que el rey Mohammed VI realizó visitas de “trabajo y amistad” a las repúblicas de Senegal, Costa de Marfil y Gabón -países que tienen una tradicional relación de afinidad con Rabat- y una visita oficial a la república de Guinea Bissau.
Durante su periplo, el Rey de Marruecos mantuvo prolongados intercambios con los jefes de Estado, dirigentes políticos y las fuerzas vivas de los Estados visitados. También presidió las ceremonias de firma de acuerdos bilaterales y el lanzamiento de proyectos de cooperación relativos al desarrollo humano, el intercambio de experiencias y el fortalecimiento de la cooperación económica con estos países, que siempre se encuentran necesitados de atraer inversiones extranjeras.
Como en otras ocasiones, Mohammed VI viajo acompañado de una numerosa comitiva integrada por funcionarios gubernamentales pero también por representantes de las empresas marroquíes más relevantes, tanto bancarias, como de los sectores económicos más pujantes de Marruecos: industria de la construcción y desarrollos inmobiliarios, cemento, nuevas tecnologías y productos farmacéuticos entre otros.
LA COOPERACIÓN SUR – SUR COMO META
Marruecos está convencido que el desarrollo económico depende la cooperación internacional, especialmente la cooperación sur - sur, es por ello que trabaja para la construcción de una Organización Africana de Desarrollo, que permita a los países del África Atlántica superar los problemas y límites que impiden su prosperidad.
Así lo ha reconocido, por ejemplo, Peter Pham, director del “Africa Center”, dependiente del influyente think tank estadounidense “The Atlantic Council”, quien no baciló en afirmar que “En estos últimos años, Marruecos desplegó, bajo el liderazgo clarividente del Rey, enormes esfuerzos con miras a volver a dar vigor y contenido substancial a las relaciones de cooperación con los países africanos.”
El éxito cosechado por el rey Mohammed VI en su gira africana es un signo más del papel rector que cada día más desempeña Marruecos como el país más estable, confiable y de mayor crecimiento económico en el Norte de África


lunes, 8 de junio de 2015

CRISTINA FERNÁNDEZ ENFRENTA SU QUINTO PARO NACIONAL

Mientras que en su primer mandato la Cristina Fernández de Kirchner no debió enfrentar ninguna protesta sindical de carácter nacional, en este su segundo período, ha debido sobrellevar cinco paros implementados por el sector opositor del sindicalismo peronista.
En esta forma, la presidente argentina ha alcanzado el dudoso honor de ser la mandataria peronista que más paros nacionales ha sufrido durante su presidencia.
El día de mañana se prevé que no circularan trenes, ni colectivos, también se paralizaran los ómnibus de media y larga distancia, aviones y subterráneos. La adhesión del sindicato de camioneros, que lidera Hugo Moyano, impedirá la recolección domiciliaria de residuos, la distribución de alimentos, la reposición de dinero en los cajeros automáticos y de combustible en las estaciones de servicio. El gremio gastronómico, de Luis Barrionuevo, paralizará sus ramas de actividad al igual que los empleados estatales nucleados en ATE.
Si bien el sindicalismo peronista no planea llevar a cabo marchas ni actos, durante la medida de fuerza de 24 horas que se llevará a cabo en día de mañana, la izquierda combativa, es especial la Corriente Sindical del MST y Barrios de Pie, implementarán piquetes y marchas en todo el país.
Los organizadores consideran que el acatamiento al paro será masivo y que todo el país paralizara sus actividades durante toda la jornada.
La medida de fuerza que se estructuró por iniciativa de la Confederación de Trabajadores del Transporte se realiza en demanda de una modificación en el esquema del impuesto a las ganancias, paritarias sin tope máximo, un aumento de emergencia para los jubilados y la implementación de medidas para contener la inflación y mejorar la seguridad pública.
No obstante, el real objetivo del paro parece ir más allá de lograr que el gobierno nacional, al que le restan escasos seis meses de gestión, modifique su política económica. Especialmente, porque existe una gran posibilidad de que Cristina Fernández, en instancias previas a la elección presidencial de octubre, implemente algunas medidas económicas que predispongan mejor al electorado en favor del candidato kirchnerista.
No es aventurado pensar, que el paro nacional del 9 de junio encierra una clara advertencia para el gobierno que asuma el próximo 10 de diciembre sobre cuál será la aptitud que asumirá el movimiento obrero organizado frente a la implementación de cualquier plan económico que reduzca los niveles de ingresos de los asalariados.
Cualquier medida destinada a aumentar tarifas, reducir salarios y llevar a cabo ajustes en el gasto público enfrentará la férrea oposición de los sectores combativos y del sindicalismo peronista.
El mensaje es claro, veremos cómo lo interpretan los eventuales candidatos, Daniel Scioli y Mauricio Macri y sus respectivos equipos de campaña.


domingo, 31 de mayo de 2015

LA NECROFILIA DE LOS ARGENTINOS


UNA TENDENCIA QUE VIENE DEL PASADO
Una nota aparecida el pasado jueves 28 de mayo en el prestigioso diario español “El País”, del cual curiosamente no se ha hecho eco la prensa local como en otras ocasiones, deja en evidencia que la tan mentada tendencia necrofílica de los argentinos no parece ser un mito. Es decir, nuestro antiguo hábito de manipular muertos, removerlos de sus tumbas y pasearlos como trofeos o las disputas por cabezas, manos, corazones y huesos, en búsqueda de momentáneos réditos políticos o de estériles venganzas póstumas.
Al parecer esta costumbre se inició en el siglo XIX, durante el aciago período de las luchas nacionales. En ese entonces, era frecuente que los opositores derrotados en el campo de batalla no sólo perdieran la vida sino que sus cabezas clavadas en la punta de una lanza terminaran exhibidas en la plaza principal de alguna población. Ese fue el trágico destino que padecieron grandes hombres de nuestra historia: como el mártir de Metán, Marco Avellaneda o el “supremo entrerriano” Francisco “Pancho” Ramírez y tantos otros.
Durante el siglo XX este macabro hábito no desapareció totalmente sino que adquirió nuevas modalidades. Al morir, en 1952, María Eva Duarte, su esposo y presidente de la Nación no tuvo mejor idea que emular con ella lo realizado en la Unión Soviética con el cadáver de Lenin. Para ello contrató al eminente patólogo español Pedro Ara para que preservara el cadáver de su esposa para la posteridad.
El verdadero objetivo del régimen peronista era seguir empleando a Evita, después de muerta, como un macabro instrumento de propaganda. De haber logrado su objetivo, el cadáver momificado de Eva Perón recibiría todos los años el homenaje de los niños en edad escolar, de los soldados que prestaban servicio militar y de los obreros que movilizarían disciplinadamente los sindicatos. El país entero recordaría y rendiría eterno tributo a la “Abanderada de los Humildes” y de paso a su esposo Juan D. Perón.
Este grandioso proyecto se frustró con el triunfo de la Revolución Libertadora en 1955. Pero, el drama del cadáver de Eva Perón no concluyó allí. Los militares libertadores parecían temer más al recuerdo de una mujer muerta que al presidente depuesto. Es por ello, que el presidente de facto, general Pedro E. Aramburu ordenó ocultar el cuerpo momificado de Eva Perón, en Italia, durante catorce años, para evitar que su sepulcro se convirtiera en un lugar de veneración popular.
EL CASO JUAN DUARTE
Por esos años, uno de los parapoliciales golpistas que se denominaban “comandos civiles”, el profesor Próspero G. Fernández Albariños, que empleaba el alias de “Capitán Gandhi”, hizo exhumar el cadáver del hermano de Eva Perón, Juan Duarte, para determinar las reales causas de su muerte. Juan Duarte se había desempeñado como secretario privado del presidente Perón hasta su renuncia en medio de sospechas de corrupción. El 9 de abril de 1953, apareció misteriosamente muerto de un disparo en la sien que se atribuyó a un suicidio. Fernández Albariños, hizo seccionar la cabeza del cuerpo y solía exhibirla con orgullo a quienes visitaban su despacho, en la temible Coordinación Federal, para explicar que había sido asesinado por orden de Perón.
LOS CADÁVERES EN OLIVOS
Sería otro gobierno de facto, en este caso presidido por el Teniente General Alejandro A. Lanusse, quien, buscando congraciarse con Perón, restituyó los restos de Eva Duarte a su esposo en 1971. El ex presidente atravesaba, en ese entonces, la última etapa de su exilio madrileño en la finca de Puerta de Hierro.
Mucho se ha hablado y escrito sobre el uso que hicieron Isabel Perón y su “secretario privado”, el místico José López Rega, del cadáver de Evita para llevar a cabo ceremonias ocultistas. Nada diremos al respecto para no agregar más notas de mal gusto a este relato.
Perón, con la serenidad y la prudencia que solo proporcionan los años y la proximidad de la muerte, prefirió mantener el cuerpo de Evita en España, aún después de su regreso victorioso al país en 1973.
Muerto Perón en 1974, los Montoneros decidieron que había llegado el momento de que fueran ellos quienes obtuvieran algún rédito del cadáver momificado de Eva Perón. Para ello secuestraron el cadáver del general Aramburu, profanando su tumba en el cementerio de La Recoleta. Los guerrilleros demandaron que el cadáver de Evita fuera trasladado a la Argentina como requisito para restituir los restos del militar.
En esta forma Aramburu terminó siendo secuestrado dos veces por el mismo grupo guerrillero. La primera vez, en 1970, para asesinarlo y la segunda vez, en 1974, como cadáver para ser intercambiado por otro cadáver.
El débil gobierno de Isabel Perón no tuvo otra alternativa que ceder a la demanda de los Montoneros. Nuevamente, el inefable José López Rega entró en acción y al frente de su banda de parapoliciales trajo el cadáver de regreso al país en un sorpresivo operativo secreto.
Desde entonces y hasta el final de su mandato, Isabel vivió en la Residencia Presidencial de Olivos en compañía de los cadáveres de su esposo el general Juan D. Perón y de la segunda esposa de este, Eva Duarte, alojados en una habitación especialmente acondicionada como capilla ardiente.
El golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, puso fin al empleo de la residencia presidencial como cementerio. El presidente de facto, el entonces general Jorge R. Videla, ordenó que el cadáver de Eva Perón fuera enterrado en una bóveda blindada construida para preservarlo de nuevas profanaciones en el cementerio de La Recoleta. En tanto que, el cadáver del presidente Juan D. Perón fue inhumado en la bóveda que la familia Perón tenía en el cementerio de la Chacarita.
LAS MANOS DE PERÓN
El general Perón, como recordamos había ordenado la preservación del cadáver de Eva Duarte mediante el embalsamamiento, quiso evitar que su propio cuerpo fuera objeto de manipulación política y estableció claramente en su testamento que deseaba ser enterrado con su uniforme –después de todo había sido un militar casi a lo largo de toda su vida- y que a su cadáver no debía aplicarse ningún procedimiento de embalsamamiento.
No obstante, si Perón pretendía evitar que sus restos mortales pasaran por las mismas peripecias que sufrió el cuerpo de Evita, no lo logró.
El 10 de junio de 1987, se supo que el cadáver de Perón fue profanado, sus manos amputadas y sustraídas junto a otros objetos que se encontraban en el ataúd. Nunca se estableció cual fue el motivo, tampoco se recuperaron esos despojos mortales.
Pero allí no terminan las penurias para el cadáver del General. El 17 de octubre de 2006, el gobierno de Néstor Kirchner quiso reverdecer su pertenencia peronista y dispuso el traslado de los restos mortales de Perón desde la bóveda familiar del cementerio de la Chacarita a un mausoleo construido en la Quinta 17 de octubre, en el partido de San Vicente, provincia de Buenos Aires. En ocasión del traslado se extrajo una porción del uso de la tibia para realizar un análisis de paternidad, debido a que la señora Marta Holgado afirmaba ser hija extramatrimonial de Perón, algo que el análisis demostraría era erróneo pero no impidió una nueva mutilación del cuerpo.
Durante el traslado se produjeron serios incidentes entre grupos sindicales peronistas antagónicos que contendieron con palos piedras y disparos de armas de fuego. El saldo un escándalo mayúsculo y cuarenta personas heridas.
CADÁVERES Y DESPOJOS MORTALES A LA ORDEN DEL DÍA
En 1989, apareció misteriosamente en la Plaza de Mayo, el cráneo de Miguel Martínez de Hoz, el abuelo del ministro de economía de Videla, José Alfredo Martínez de Hoz, cuya tumba había sido profanada por desconocidos días antes.
A fines de octubre de 1989, el presidente Carlos S. Menem ordenó la repatriación de los restos del Brigadier General Juan Manuel de Rosas, que reposaba en el cementerio de Southampton, en Inglaterra, donde murió en 1877 mientras se encontraba exiliado.
El ejemplo fue inmediatamente imitado. Los restos del autor de la letra del himno nacional, el ex gobernador de Buenos Aires, Vicente López y Planes, fue trasladado al partido que lleva su nombre. Los restos del maestro William Morris fueron enterrados en el pueblo de William Morris y los del filósofo Alejandro Korn, previsiblemente, en la estación ferroviaria homónima. Algunos de esos traslados póstumos se frustraron antes de las exhumaciones, pero decenas de ellos se concretaron.
Uno de los últimos correspondió a Juan Bautista Alberdi, el jurista tucumano que sentó Las Bases para el texto de la Constitución Nacional de 1853. El 4 de septiembre de 1992, en vísperas de las reñidas elecciones para gobernador de la provincia de Tucumán, en las que competía el general Domingo Bussi y el cantante popular Ramón “Palito” Ortega, el presidente Menem viajó a Tucumán llevando los restos de Alberdi en el avión presidencial. Muchos atribuyeron a este gesto presidencial la victoria de Ortega en la elección.  
UNA TUMBA PARA VIDELA
Retomando el artículo del diario El País que diera origen a esta prolongada reflexión, en el mismo se refiere al destino final de los restos mortales del ex dictador Jorge R. Videla.
Videla fue encontrado muerto en circunstancias extrañas, el 17 de mayo de 2013, cuando contaba 87 años y purgaba una condena de por vida en el penal de Marcos Paz. Su cuerpo fue hallado en el baño de su celda presentando una fractura de pelvis y diversos hematomas cuyo origen los forenses no pudieron determinar fehacientemente. Esto obligó al juzgado interviniente a mantener la causa por muerte dudosa abierta. Es por ello que la familia no ha podido cremar el cadáver como era su deseo.
La intención de su viuda era que el cadáver reposara en la bóveda familiar de la ciudad bonaerense de Mercedes, pero el activismo de sectores de izquierda y de los organismos defensores de derechos humanos lo impidieron.
Los deudos debieron optar por enterrarlo discretamente en una parcela del cementerio privado “Memorial” perteneciente a la familia de otro militar de apellido Olmos.
Es cierto que Videla es responsable de que muchos argentinos no tengan una tumba digna donde reposar y de que muchas familias no sepan con certeza cuál fue el destino final de sus seres queridos ni donde llevarle flores. Pero la justicia no debe confundirse con revancha o vendetta. Si aplicamos el ojo por ojo pronto estaremos todos ciegos.

Es hora de abandonar esa horrible tendencia a usar a nuestros muertos, sean del signo político o ideológico que sean, para resolver nuestros conflictos de hoy o para buscar eventuales ventajas políticas. 

miércoles, 27 de mayo de 2015

LOS ROHINGYAS UN PUEBLO A LAS PUERTAS DEL GENOCIDIO

UN LEJANO DRAMA HUMANITARIO
Los atentados terroristas y las tragedias humanitarias solo suelen despertar la preocupación internacional cuando ocurren dentro del territorio de los países centrales o en las costas de la Comunidad Europea. Una niña que se inmola con una bomba en un mercado africano o el genocidio a que es sometido día a día un pueblo casi desconocido de Asia lamentablemente suelen pasar desapercibidos por la opinión pública internacional y solo reciben un pequeño espacio en los medios de prensa.
Tal es el drama que en estos días se está desarrollando en las aguas próximas al golfo de Bengala. Allí, unos 25.000 emigrantes, principalmente rohingyas y bangladeshíes, han intentado escapar de sus países en precarios barcos de madera, a menudo sobrecargados y sin adecuadas provisiones de agua y alimentos. Estos emigrantes son víctimas de las redes clandestinas de tráfico de personas. En ocasiones estos emigrantes son abandonados a su suerte por los traficantes en alta mar o son vendidos como mano de obra esclava en plantaciones de Malasia y Tailandia.
Esta tragedia tiene lugar en la amplia región marítima enmarcada por el sur de Birmania y el sureste del golfo de Bengala, al este de las islas de Andamán, se extiende por mil quinientos kilómetros de Norte a Sur y setecientos de Este a Oeste. Su profundidad media es de novecientos metros y su fosa más profunda es un abismo de tres mil ochocientos metros. Estas aguas son profusamente surcadas por varias especies de feroces tiburones siempre prestos a devorar cualquier cosa que flote en la superficie.
LOS ROHINGYAS
La constante diáspora del pueblo rohingyas de Birmania, oficialmente República de la Unión de Myanmar, tiene fundamentos políticos, étnicos y religiosos. Los rohingyas constituyen una minoría islámica suní que habita en el Norte del Estado de Rakáin –antiguamente Arakan-, en Birmania occidental.
Con setenta millones de habitantes, Birmania es uno de los países del sureste asiático con mayor diversidad racial y lingüística de la región. El grupo étnico predominante es el Bamar o birmano, además existen otros 135 grupos étnicos reconocidos que conforman el 35% de la población, ninguno de ellos musulmanes, ni siquiera el millón de rohingyas, mucho menos los panthay, de origen chino, los gurkha nepaleses y los birmanos chinos e indios.
El 89% de la población practica el budismo (mayoritariamente Therevãda). El 4% profesa el cristianismo, otro 4% el islam, un 1% son animistas y el 2% restante se distribuye entre diversas religiones incluyendo el budismo Mahãyãna, el hinduismo y otras religiones.
La cultura de Birmania es una mezcla centenaria de influencias birmanas, chinas, indias y tailandesas, su idioma oficial es el birmano, una lengua tibeto-birmana del grupo lolo-búrmico.
Una Ley de Ciudadanía, sancionada en 1982, niega la ciudadanía a la etnia rohingyas que se asienta mayoritariamente en dos municipios del Estado de Rakáin, limítrofes con Bangladés, Maungdaw y Buthidaung y se extiende también por otros tres municipios: Akyab, Rathedung y Kyauktaw. El Estado de Rakáin, situado al oeste del país, es el segundo estado más pobre de Birmania, uno de los países menos desarrollados del mundo, que posee la menor esperanza de vida de la región.
El origen de los rohingyas es algo incierto, se cree que en los siglos VII y VIII, comerciantes provenientes del mundo árabe, del Imperio Mongol y de Bengala, comenzaron a establecerse en el actual territorio de Rakáin.
Durante la ocupación colonial británica de Birmania (1885 a 1948), la población musulmana de Arakáin, no superó a las sesenta mil personas, pero durante las siguientes décadas miles de musulmanes comenzaron a llegar de Bangladés y de la India, en muchos casos como mano de obra barata. Los recién llegados rápidamente se asimilaron a la antigua población rohingya.
En 1937, los ingleses separaron administrativamente a Birmania del Imperio Británico de la India, nombrando para la Birmania británica un gobernador. Durante la Segunda Guerra Mundial, Birmania fue ocupada por los japoneses, pero tras el retiro japonés en 1945 los británicos retomaron su control. Durante el conflicto los rohingya se aliaron con los ingleses en la lucha contra el gobierno títere del Estado de Birmania compuesto en su mayor parte por japoneses birmanos, lo que generó en la etnia Bamar un profundo resentimiento.
Las guerras civiles han sido una constante del panorama socio-político de Birmania desde la consecución de su independencia en 1948. Estas guerras predominantemente han buscado la autonomía étnica y subnacional, siendo las áreas circundantes a los distritos centrales del país poblados mayoritariamente por los Bamar. Los periodistas y diplomáticos extranjeros requieren de un permiso especial de viaje para visitar las zonas en conflicto.
Los rohingyas siempre despertaron suspicacias y rechazos en el resto de la sociedad birmana, en parte debido a que no son asiáticos sino bengalíes. Las diferencias raciales, idiomáticas y religiosas se conjugaron para generar la estigmatización.
Al finalizar la ocupación japonesa, los rohingyas intentaron crear un estado autónomo en Rakáin, pero a partir de 1962, con los militares en el poder, instaurando una despótica dictadura por los siguientes cincuenta años, fueron blanco de una persecución sistemática.
Las políticas de limpieza étnica aplicadas contra los rohingyas alcanzaron picos máximos en los años 1978 y 1992, donde se llevaron a cabo asesinatos, desapariciones forzadas y torturas sistemáticas para obligar a unos trescientos mil rohingyas a refugiarse en Bangladés.
En 2012, se produjeron dos nuevas oleadas de violencia racial, en los meses de junio y octubre, orquestadas por los budistas rakines, que provocaron al menos 140 muertos, cientos de viviendas, madrazas y mezquitas destruidas. Escapando de la violencia racial unos cien mil rohingyas dejaron Rakaín.
Los ataques comenzaron seis días después de que tres hombres rohingyas fueron acusados de violar y asesinar a una joven budista. Aunque los acusados fueron rápidamente  detenidos   –dos  resultaron  condenados a muerte y el tercero se suicidó-, budistas exaltados asaltaron un autobús donde viajaban diez líderes musulmanes que fueron apaleados hasta la muerte, sin que se produjera ninguna detención. Desde entonces los ataques a los rohingyas se tornaron endémicos provocando más de trescientos muertos.
HUIR A CUALQUIER COSTO
Las sistemáticas agresiones contra la población rohingya son orquestados principalmente por el xenófobo Movimiento 969 (denominado así por los 9 atributos de Buda, los 6 atributos de sus enseñanzas y los 9 atributos de la orden de Buda- liderados por el fanático monje budista Ashim Wirathu, regente del monasterio de Masoeyein en la ciudad de Mandalay.
El gobierno birmano ha apoyado la discriminación y persecución contra los musulmanes obligándolos a vivir confinados en recintos cerrados. En especial el ghetto de Aungmingalar, situado en el centro de la ciudad de Sittwe, y en una docena de campos de internación situados en el Estado de Rakáin. Los rohingyas internados allí viven en condiciones infrahumanas y sin que se les permita entrar o salir sin permiso de las autoridades. Aunque la ACNUR – la agencia de Naciones Unidas para los refugiados- no esta autorizada a visitar los campos de alojamiento, la población depende por entero de la ayuda humanitaria, que recibe del Programa Mundial de Alimentos y del aporte de varias ONG, para su subsistencia.
La persecución de que es objeto por el gobierno de Birmania, por los fanáticos budistas del Movimiento 969 y el desprecio del resto de la sociedad birmana ha impulsado a la población rohingya a emigrar a cualquier costo. En esta forma los emigrantes rohingya –y otros bangladeshíes- se convierten en víctimas de las despiadadas organizaciones dedicadas al tráfico humano que hacen su negocio a despecho de la suerte que aguarda a las personas que caen en sus manos.
Aunque unos pocos miles de emigrantes rohingyas y bangladeshíes han logrado encontrar un hogar en las costas de Malasia, Indonesia y Tailandia, otros muchos miles han padecido de la forma más atroz (generalmente de sed y hambre) en medio del mar.
Pero también los países receptores muestran su preocupación por los emigrantes que llegan masivamente a sus playas. En las últimas semanas los gobiernos de Malasia, Indonesia, Tailandia y Filipinas se han negado a permitir que los precarios barcos cargados de emigrantes se acerquen a sus costas, limitándose a proveerlos de agua, alimentos e insumos médicos, antes de remolcarlos mar a dentro.
Los gobiernos de Birmania y Bangladesh se niegan insistentemente a reconocer que esta población emigrante pertenece a sus Estados. Incluso el presidente birmano Thein Sein ha considerado que la “única solución” al conflicto étnico consiste en expulsar a los rohingya a otros países o confinarlos en campamentos supervisados y a cargo de la ACNUR. Empleando las mismas palabras que Hitler al hablar de los judíos en la década de 1930, Thein Sein, dijo: “los enviaremos al extranjero si los acepta un tercer país…”
Mientras los rohingyas enfrentan el riesgo de perecer de hambre y sed en el mar, el mundo contempla con indiferencia su destino y los países de la región demoran con burocráticas negociaciones, el encarar soluciones de fondo a este drama humanitario.   


sábado, 23 de mayo de 2015

LA SITUACIÓN EN LOS CAMPOS DE TINDUF

NACIMIENTO DE LOS CAMPAMENTOS
En todos los conflictos la principal víctima suele ser la población civil. El problema del separatismo en el Sáhara no es la excepción. Como se recordará, en 1975, España puso fin a su ocupación colonial en el sur del territorio marroquí, es decir, en el Sáhara marroquí.
Mientras Marruecos recuperaba la soberanía de sus provincias del sur, un pequeño grupo de la etnia saharaui, alentado por potencias extranjeras, comenzó a reivindicar su deseo de escindir una parte del país para intentar formar allí un nuevo estado independiente.
Con este propósito se constituyó el Frente Polisario, un grupo insurgente que inició una guerra de guerrillas, matizada con frecuentes actos de terrorismo, contra la población y las autoridades marroquíes.
La guerrilla polisaria contó desde un comienzo con el apoyo de funcionarios franquistas en repliegue, armamento proveniente de la Libia revolucionaria del dictador Muhammad Gadafi y especialmente de la asistencia logística y política de Argelia, aún resentida con Marruecos por su derrota en la “Guerra de las Arenas” de octubre de 1963.
Recordemos que la década de 1970, era el tiempo de la Guerra Fría donde inmediatamente cualquier conflicto se contaminaba con elementos provenientes de la puja ideológica y geopolítica entre las superpotencias. El conflicto del Sáhara inmediatamente se encontró sometido a estos parámetros.
Desde el primer momento, la superioridad militar de Marruecos se impuso en el conflicto y las milicias del Frente Polisario se vieron obligadas a replegarse a territorio de Argelia acompañadas, tanto de la población que le era dicta, como de otros saharauis que fueron engañados e incluso forzados a acompañar a las milicias a su exilio argelino.
En esta forma se crearon los campamentos de “refugiados” de Tinduf, en Argelia, que comprende cinco precarios asentamientos, donde desde hace cuatro décadas vive, en condiciones infrahumanas, un número impreciso de personas.
Las condiciones desérticas de este territorio, en especial la ausencia casi total de agua y la naturaleza arenosa y pedregosa del suelo, impide a esta población, confinada en una zona militarizada, desarrollar cualquier tipo de actividad económica, aún la agricultura de subsistencia que se practica en otras regiones áridas de África, por lo cual depende totalmente de la ayuda humanitaria que recibe desinteresadamente de Naciones Unidas, la Comunidad Europea y diversas ongs internacionales.
Las familias saharauis retenidas allí reciben agua de camiones cisterna y una “canasta alimentaria básica” de ayuda humanitaria compuesta por farináceos, aceite, azúcar, legumbres y últimamente algunas verduras y frutas, que abastece sus necesidades por aproximadamente quince días. Otra parte de los alimentos enviados, tal como demostraremos, termina siendo comercializada ilegalmente en las tiendas de los campamentos. Las familias deben subsistir en base a pequeños trabajos ocasionales, las remesas de los emigrantes, las ayudas de familias de acogida de España, alguna jubilación otorgada por el gobierno español y actividades ilícitas como el contrabando de gasolina a Mauritania, para completar su alimentación y disponer de unos pequeños recursos para otros gastos corrientes.
Es por ello, que “en los campamentos impera la contaminación extrema, la desnutrición, los jóvenes sin educación ni empleo y la población en situación altamente vulnerable”, tal la opinión del Peter Zang, Director General de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Comisión Europea.
Cabe preguntarse entonces porqué esa población insiste en permanecer en ese inhóspito territorio en condiciones espantosas. Sencillamente porque tanto el Frente Polisario como las autoridades argelinas le impiden abandonar los Campamentos.
Nadie entra ni sale de los Campamentos de Tinduf sin autorización y esa autorización solo se otorga en casos excepcionales luego de una ardua negociación burocrática y los familiares de persona autorizada se convierten virtualmente en rehenes para garantizar el retorno del autorizado y las declaraciones que este pueda realizar sobre la realidad de lo que allí ocurre.
Esta situación no es nueva, el mismo trato se ha dado en Cuba y en otros de llamadas “repúblicas democráticas”, inspiradas en el modelo soviético, a la población.
Para facilitar el confinamiento de la población en los Campamentos, el Frente Polisario mantiene a los pobladores como indocumentados y Argelia ha establecido el cierre de la frontera con Marruecos en toda su extensión.
En esta forma, la frontera marroquí – argelina es la más extensa frontera terrestre cerrada del mundo, con todos los perjuicios humanos y económicos que esta aptitud provoca a la población de ambos estados.

EL ESCÁNDALO DE LA AYUDA HUMANITARIA

En enero de 2015, la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF) de la Comisión Europea, desclasificó y publicó un informe donde se detallan los resultados de una investigación llevada a cabo, entre 2003 y 2007, sobre el destino de la ayuda humanitaria europea enviada a los campamentos de Tinduf.
La investigación de la OLAF comenzó, en 2003, después de que un experto de la Comisión, de vacaciones en Malí, observara como eran descargados para la venta, en un mercado informal, bolsas de 25 kilogramos de leche en polvo que llevaban impreso el logo con las siglas de la agencia humanitaria europea (ECHO) y la referencia de que estaba prohibida su comercialización.
La difusión del informe, retenido misteriosamente por más de siete años, dio origen a lo que la eurodiputada alemana Ingeborg Grassie, quien presiden la Comisión de Presupuestos del Parlamento Europeo, calificó como “un escándalo de primera magnitud”.
Este informe constató las persistentes denuncias, tanto del gobierno de Marruecos como de varias ongs humanitarias, entre las que se encuentra la holandesa “Luz”, sobre la malversación por parte de funcionarios argelinos y polisarios de la ayuda internacional enviada a los refugiados.
El mecanismo de apropiación ilegítima de la ayuda humanitaria y sus autores está bien descripto en el informe. Los embarques arriban al puerto argelino de Orán a través del cual transita la ayuda humanitaria, particularmente alimentaria, otorgada por la Comisión Europea a través de la Dirección General de Ayuda Humanitaria y Protección Civil (ECHO).
El puerto de Orán resulta clave porque en sus instalaciones comienza la sustracción de la ayuda humanitaria a partir del mismo momento de su arribo. Las autoridades argelinas y del Frente Polisario, a través de la Media Luna Argelina y la Media Luna Saharaui, seleccionan los materiales recibidos, así una parte se destina a los Campamentos y otra vuelca al comercio ilegal en la propia Argelia, Mauritania e incluso Malí.
La OLAF constató que el gobierno argelino retiene una parte sustancial de los embarques como compensación por el apoyo político y militar que le brinda al Frente Polisario. Además, según afirma el European Strategic Intelligence and Security Center –ESISC-, parte de la ayuda humanitaria asume la forma de fondos –es decir, dinero en efectivo- para financiar compras de materiales y pagos a empresas argelinas. Las autoridades de Argelia cobran ilegalmente impuestos sobre estas compras, de tal manera que el gobierno argelino no solo roba y comercializa ilegalmente una parte de los embarques de ayuda humanitaria sino que también cobra impuestos por la compra de bienes y servicios que la Comunidad Europea realiza en su territorio. De forma tal, que el contribuyente europeo termina aportando fondos para la financiación del fisco argelino.
Pero, el robo de mercancías no se detiene allí. También la dirigencia del Polisario participa del saqueo de la ayuda humanitaria en su propio beneficio y para financiar sus actividades internacionales.
El mecanismo es sencillo, el trayecto entre el puerto de Orán y el campamento de Rabuni, al sur de Tinduf, que opera como centro de distribución, es efectuado exclusivamente por dos empresas de transporte argelinas que son las únicas autorizadas a ingresar a los campamentos. Las mercancías son trasladadas sin manifiestos de carga y sin estar precintada. El traslado de las mercancías se efectúa empleando camiones que, para un trayecto que puede ser recorrido en tan sólo cinco días, suelen demorar hasta 48 días. Una vez en los campamentos, los habitantes no cuentan con “tarjetas de racionamiento” ni acusan recibo de ninguna forma por la ayuda efectivamente recibida.
El informe de la OLAF consigna “la existencia de depósitos clandestinos de mercancías (en El Rachid, El Jazhouani, El Hafed, Tijara, en Khila, Mijik) junto a los depósitos oficiales que se utilizan para almacenar la parte de la ayuda humanitaria que realmente se distribuye. Estos almacenes clandestinos se emplean también para ocultar parte de las mercancías extraídas de los almacenes oficiales a los efectos de luego solicitar a los donantes una asistencia suplementaria.”  
Recordemos que tanto Argelia como el Frente Polisario impiden la visita de funcionarios de la ACNUR –la oficina de Naciones Unidas para los refugiados- y de miembros de la ongs humanitarias que donan ayuda a los campamentos sin previo aviso. Los permisos de visita suelen demandar meses y cuando se permiten son siempre para visitas “monitoreadas”, donde funcionarios del Polisario acompañan a los visitantes por circuitos preestablecidos y se restringe al máximo sus posibilidades de entrevistar libremente a los habitantes o constatar sus reales condiciones de vida.
Los investigadores de la OLAF rastrearon puestos de comercialización ilegal de ayuda humanitaria hasta la ciudad de Nuakchott, capital de Mauritania, distante a 1.500 kilómetros de Orán, la ciudad de Bechar, en Argelia a 800 kilómetros de distancia y otros muchos sitios más incluso en el territorio de Malí.
Los beneficiarios de esta actividad criminal son altos funcionarios, tanto de Argelia como del Frente Polisario.
Tengamos siempre presente que la dirigencia del Polisario no reside en los campamentos de refugiados ni enfrenta las terribles condiciones que allí imperan salvo en ocasionales visitas. Los dirigentes polisarios viven cómodamente en la ciudad de Argel y frecuentemente llevan a cabo diversas misiones internacionales que los mantiene ocupados recorriendo países y asistiendo a eventos internacionales, en Nueva York, Bruselas, etc., donde se presentan como seudo-diplomáticos de un Estado inexistente.
En otros casos explotan el apoyo desinteresado y hasta la ingenuidad de quienes creen apoyar una legítima causa humanitaria para desempeñar el papel de miembros de un “movimiento de liberación” que lucha por su autodeterminación y por los derechos de los dolientes refugiados del Sáhara.
Estos dirigentes no sólo se dan una fastuosa vida en el exterior sino que con el producto de sus robos han adquirido importantes villas y otras valiosas propiedades en el Sur de España y en Canarias.
Lucrativo negocio, que beneficia tanto a argelinos como polisarios, es uno de los importantes factores que impide la solución definitiva del Conflicto del Sáhara.

¿CUÁL ES LA POBLACIÓN DE LOS CAMPAMENTOS?

Para poder malversar volúmenes crecientes de ayuda humanitaria y apropiarse de los fondos que desinteresadamente donan diversas entidades filantrópicas, tanto Argelia como el Frente Polisario deben necesariamente sobredimensionar la población residente en los Campamentos.
Las cifras sobre la cantidad de habitantes que tenían los Campamentos siempre fueron, como dice el Informe de la OLAF, “proporcionadas a las agencias de la ONU por el gobierno argelino, ni Argelia ni el Frente Polisario aceptaron que las instancias internacionales procedieran al censo de la población de los campamentos, a pesar de los llamamientos formales de la Agencia de la ONU para los Refugiados en 1977, 2003 y 2005”. Cabe subrayar, en este mismo sentido, que incluso el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas hizo el mismo llamamiento en sus resoluciones número: 1979 (de 2011), 2044 (de 2012), 2099 (de 2013), 2152 (de 2014) y 2218 (de 2015). 
Además de la negativa y los impedimentos puestos por Argelia y el Frente Polisario, una serie de factores se conjugan para dificultar el conocimiento del número real de pobladores, como ser:
-       Se trata de población indocumentada desde los tiempos de la ocupación colonial española, momento en que se realizó un censo muy precario y discutido, y se emitieron algunos documentos de identidad españoles.
-       Son miembros de tribus numerosas asentadas en una amplia zona geográfica que comprende el Sur de Marruecos y Argelia, el Norte de Mauritania, llegando incluso al Noreste de Mali. Es por ello, que Argelia intentó reforzar la población de los Campos con habitantes de Mauritania a los que prometía dinero y ayuda si se trasladaban allí.
-       Los pobladores tienen hábitos ancestrales de trashumancia o se ven forzados a desplazarse continuamente por la región para obtener algún medio de subsistencia.
-       La región se ve afectada continuamente por las consecuencias del cambio climático que producen prolongadas sequías y las consecuentes hambrunas.
Estos factores permiten a Argelia y al Frente Polisario, al mismo tiempo que se oponen a la realización del censo, denunciar una población de 155.000 personas en los Campamentos. Sin embargo, la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF) encargó al Centro de Investigación de Ispra (Italia), dependiente de la Unión Europea, que determinase –mediante fotointerpretación de imágenes satelitales- el real volumen de esa población, al cifra obtenida por el Centro fue de 91.000 personas. Aunque fuentes marroquíes estiman que la cifra real no supera los 60.000 habitantes.
Esto permite a los dirigentes polisarios y argelinos, con la complicidad de la Media Luna Roja Saharauí y la Media Luna Argelina, apropiarse ilegalmente de la ayuda alimentaria destina a alimentar al menos a 64.000 personas inexistentes.
Las instituciones donantes aunque conocen la existencia de esta malversación de la ayuda humanitaria se encuentra ante el dilema de que si recortan sus envíos, como los funcionarios corruptos y las redes de distribución no van a renunciar a sus ganancias, el nivel de la ayuda alimentaria que realmente llega a la población disminuirá aún más. Es por ello, que la ECHO continúa enviando anualmente ayuda humanitaria por valor de diez millones de euros al año.
Desde que se hizo público el lapidario informe de la OLAF, tanto el Frente Polisario como Argelia, han sido incapaces de formular un descargo creíble informando quiénes son los responsables del abominable delito de robar el alimento donado para aliviar las penurias de la población hacinada en míseros campamentos en el desierto del Sáhara. Tampoco han dicho si se castigara a los responsables, ni como se impedirá la repetición de estos lamentables hechos en el futuro.
Si desean poner fin al robo sistemático de la ayuda humanitaria, tanto Argelia como el Frene Polisario, deberían comenzar por abrir los campamentos a los funcionarios de la ACNUR y a los representantes de las Ongs humanitarias que aportan ayuda y fondos a la población.
Luego deberían contribuir a la realización de un censo de población, con supervisión de Naciones Unidas, y la consiguiente entrega de documentos de identidad a los residentes.
Sin la implementación de estas medidas el robo de ayuda humanitaria continuará siendo una práctica habitual que alimentara la riqueza de los funcionarios corruptos expandiendo las actividades del crimen organizado a todo el Magreb y el Sahel.